{"id":128249,"date":"2025-09-20T21:36:39","date_gmt":"2025-09-20T21:36:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/128249\/"},"modified":"2025-09-20T21:36:39","modified_gmt":"2025-09-20T21:36:39","slug":"el-alzheimer-una-enfermedad-infecciosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/128249\/","title":{"rendered":"El alzh\u00e9imer, \u00bfuna enfermedad infecciosa?"},"content":{"rendered":"<p>Frente a los brillantes triunfos que la medicina ha conquistado contra la enfermedad, a\u00fan quedan grandes\u00a0<strong>retos<\/strong>\u00a0pendientes. Entre ellos destacan ciertas dolencias frecuentes, devastadoras y que, m\u00e1s all\u00e1 de no tener curaci\u00f3n, a\u00fan ni siquiera tienen una causa conocida. Es el caso del\u00a0<strong>alzh\u00e9imer<\/strong>, uno de los huesos m\u00e1s duros de roer para la ciencia. Pero en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha crecido una hip\u00f3tesis que podr\u00eda reenfocar el problema hacia un campo quiz\u00e1 productivo: \u00bfser\u00eda posible que el alzh\u00e9imer tuviese un componente\u00a0<strong>infeccioso<\/strong>?<\/p>\n<p>Esta patolog\u00eda es una de las dolencias\u00a0<strong>neurodegenerativas<\/strong>\u00a0m\u00e1s conocidas y temidas por el gran p\u00fablico. Tambi\u00e9n es una de las m\u00e1s frecuentes: seg\u00fan cifras de la Sociedad Espa\u00f1ola de Neurolog\u00eda (SEN), cada a\u00f1o se diagnostican en el mundo 7 millones de nuevos casos, lo que sit\u00faa la carga global de la enfermedad en 57 millones de afectados, 800 000 en Espa\u00f1a. No hay cura, ni\u00a0<strong>tratamiento<\/strong>\u00a0m\u00e1s all\u00e1 de un par de f\u00e1rmacos \u2014lecanemab y donanemab\u2014 recientemente aprobados para las fases iniciales, y cuya eficacia es controvertida y, en cualquier caso,\u00a0<strong>modesta<\/strong>.<\/p>\n<p>De acuerdo a la visi\u00f3n actual, la SEN afirma que casi uno de cada dos casos \u201ces atribuible a factores\u00a0<strong>modificables<\/strong>\u00a0relacionados con el estilo de vida y los factores de riesgo vascular, por lo que el alzh\u00e9imer es una enfermedad que se puede\u00a0<strong>prevenir<\/strong>\u201d. Pero el hecho de que se ignore la causa ra\u00edz convierte en algo inquietante, por la posibilidad de\u00a0<strong>contagio<\/strong>, la idea de que alg\u00fan agente\u00a0<strong>infeccioso<\/strong>\u00a0pudiera ser detonante de este mal o, al menos, un potenciador.<a\/><\/p>\n<p>Una vieja idea<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos no persiguen ning\u00fan\u00a0<strong>microbio<\/strong>\u00a0esquivo y desconocido que pueda ser un desencadenante directo, como el hallazgo del VIH en el sida. En este caso se tratar\u00eda de microorganismos pat\u00f3genos\u00a0<strong>comunes<\/strong>\u00a0que, activados en el lugar y el momento incorrectos, sobre todo en las personas con determinados\u00a0<strong>genes<\/strong>, podr\u00edan provocar o facilitar el desarrollo de los\u00a0<strong>s\u00edntomas<\/strong>\u00a0que definen el alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que en 1906 el psiquiatra alem\u00e1n\u00a0<strong>Alois Alzheimer<\/strong>\u00a0presentara el caso de su paciente\u00a0<strong>Auguste Deter<\/strong>, lo que llevar\u00eda a bautizar con el nombre del m\u00e9dico la enfermedad que describi\u00f3, se identificaron como t\u00edpicos de esta dolencia las\u00a0<strong>placas amiloides<\/strong>\u00a0y los\u00a0<strong>ovillos neurofibrilares\u00a0<\/strong>en la autopsia microsc\u00f3pica del cerebro.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo, ambas estructuras patol\u00f3gicas han competido por erigirse\u00a0<strong>la ra\u00edz<\/strong>\u00a0del alzh\u00e9imer, aquella que antecede y origina las dem\u00e1s alteraciones, y cuya prevenci\u00f3n evitar\u00eda la\u00a0<strong>demencia<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero aunque\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/content\/article\/can-infections-cause-alzheimer-s-small-community-researchers-determined-find-out\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">la hip\u00f3tesis de un origen infeccioso<\/a>\u00a0se ha considerado como m\u00ednimo\u00a0<strong>arriesgada<\/strong>, cuando no exc\u00e9ntrica, lo cierto es que es tan\u00a0<strong>antigua<\/strong>\u00a0como la descripci\u00f3n de la patolog\u00eda: en una \u00e9poca en que los microbios empezaban a protagonizar infinidad de padecimientos antes inexplicados, tanto el propio Alzheimer como los tambi\u00e9n pioneros\u00a0<strong>Oskar Fischer<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Francesco Bonfiglio<\/strong>\u00a0propusieron la posible intervenci\u00f3n de alg\u00fan microorganismo en este mal. Sin embargo, la falta de pruebas\u00a0<strong>congel\u00f3<\/strong>\u00a0esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n, sin que la relaci\u00f3n entre infecci\u00f3n y alzh\u00e9imer llegara nunca a descartarse.<a\/><\/p>\n<p>Llega el virus herpes<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1980 comenz\u00f3 a concretarse la potencial implicaci\u00f3n de ciertos\u00a0<strong>virus<\/strong>, sobre todo el virus del\u00a0<strong>herpes<\/strong>\u00a0simple de tipo I (HSV-1, por sus siglas en ingl\u00e9s). El HSV-1 es extremadamente com\u00fan y contagioso que infecta a dos tercios de la poblaci\u00f3n menor de 50 a\u00f1os. Suele mantenerse latente en los nervios hasta que ocasionalmente se\u00a0<strong>activa<\/strong>\u00a0por alg\u00fan da\u00f1o, estr\u00e9s o enfermedad, causando, por ejemplo, las erupciones en los labios que suelen llamarse\u00a0<strong>calenturas<\/strong>\u00a0o pupas.<\/p>\n<p>En 1991\u00a0<strong>Ruth Itzhaki<\/strong>\u00a0y sus colaboradores en la Universidad de Manchester\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/1649907\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">hallaron ADN del HSV-1<\/a>\u00a0en autopsias cerebrales de personas ancianas con y sin alzh\u00e9imer.\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/thirty-years-on-our-research-linking-viral-infections-with-alzheimers-is-finally-getting-the-attention-it-deserves-254656\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Seg\u00fan escrib\u00eda Itzhaki en The Conversation<\/a>, \u201cera el primer signo claro de que un virus pod\u00eda vivir\u00a0<strong>silenciosamente<\/strong>\u00a0en el cerebro, que durante mucho tiempo se crey\u00f3\u00a0<strong>libre<\/strong>\u00a0de g\u00e9rmenes, protegido por la llamada barrera\u00a0<strong>hematoencef\u00e1lica<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>En la discusi\u00f3n entre quienes defienden los dep\u00f3sitos de prote\u00edna\u00a0<strong>beta amiloide<\/strong>\u00a0entre las neuronas como primer motor del alzh\u00e9imer, y quienes asignan este papel a los ovillos de prote\u00edna\u00a0<strong>tau<\/strong>\u00a0dentro de las c\u00e9lulas nerviosas, surg\u00edan las observaciones de que un gen confiere a sus portadores una especial propensi\u00f3n a padecer la enfermedad; se trata de una variante espec\u00edfica de la\u00a0<strong>apolipoprote\u00edna E<\/strong>\u00a0(Apo-E), una prote\u00edna que participa en el metabolismo de las grasas. Pero ninguno de estos factores por separado ni todos ellos en conjunto han servido para completar el\u00a0<strong>rompecabezas<\/strong>\u00a0del alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>En este contexto y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-025-01104-0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">seg\u00fan contaba a\u00a0Nature<\/a>\u00a0el neuroinmun\u00f3logo de la Universidad de Luxemburgo\u00a0<strong>Michael Heneka<\/strong>, \u201cten\u00edas suerte si mencionabas la inmunolog\u00eda y no te zurraba la gente de beta amiloide o la gente de tau\u201d. Sin embargo,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(96)10149-5\/abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">el trabajo de Itzhaki mostraba<\/a>\u00a0que la confluencia de dos factores, la variante e4 del gen de la Apo-E y la presencia del HSV-1 en el cerebro, disparaba el\u00a0<strong>riesgo<\/strong>\u00a0de padecer alzh\u00e9imer. Los microorganismos pod\u00edan ejercer un efecto\u00a0<strong>inflamatorio<\/strong>\u00a0cuya posible contribuci\u00f3n a la enfermedad resultaba congruente, favoreciendo la formaci\u00f3n de\u00a0<strong>placas<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>ovillos<\/strong>\u00a0de tau.<a\/><\/p>\n<p>Inflamaci\u00f3n, la clave del mecanismo<\/p>\n<p>Posteriormente, Itzhaki observ\u00f3 la fabricaci\u00f3n de las prote\u00ednas\u00a0<strong>an\u00f3malas<\/strong>\u00a0del alzh\u00e9imer en c\u00e9lulas cerebrales\u00a0<strong>infectadas<\/strong>\u00a0con el HSV-1, y detect\u00f3 el\u00a0<strong>ADN<\/strong>\u00a0del virus en las placas amiloides. Cobraba peso un mecanismo para explicar el componente infeccioso de la enfermedad: a medida que el cuerpo envejece, la\u00a0<strong>debilidad<\/strong>\u00a0del sistema inmunitario y de la barrera hematoencef\u00e1lica permite al virus instalarse y\u00a0<strong>activarse<\/strong>\u00a0en el cerebro, lo que da\u00f1a las neuronas y provoca\u00a0<strong>inflamaci\u00f3n<\/strong>. En algunas personas y en funci\u00f3n de\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/alzheimers-disease-is-partly-genetic-studying-the-genes-that-delay-decline-in-some-may-lead-to-treatments-for-all-205914?utm_medium=email&amp;utm_campaign=Science%20Editors%20Picks%20Version%201%20Loyal%20%20September%2020%202023%20-%202742827731&amp;utm_content=Science%20Editors%20Picks%20Version%201%20Loyal%20%20September%2020%202023%20-%202742827731+CID_ec6a1366ce3e2acbb55b2b4f928ef800&amp;utm_source=campaign_monitor_us&amp;utm_term=Alzheimers%20disease%20is%20partly%20genetic%20%20studying%20the%20genes%20that%20delay%20decline%20in%20some%20may%20lead%20to%20treatments%20for%20all\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">otros factores de influencia como los gen\u00e9ticos<\/a>, este deterioro inflamatorio desemboca en alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>\u201cHay ya unas 500 publicaciones con t\u00e9cnicas muy diversas que apoyan un papel fundamental del HSV-1 en el alzh\u00e9imer\u201d, cuenta Itzhaki a SINC. \u201cProbablemente haya tambi\u00e9n otras causas, como otros agentes infecciosos y quiz\u00e1 factores no infecciosos\u201d. De hecho, los datos apuntan que el HSV-1 no es el fin de la historia. Otro virus emparentado, el\u00a0<strong>varicela-z\u00f3ster<\/strong>\u00a0(VVZ), tambi\u00e9n suele infectar de forma latente, causando de forma epis\u00f3dica el herpes z\u00f3ster o culebrilla. El VVZ se ha encontrado tambi\u00e9n en el\u00a0<strong>cerebro<\/strong>, y podr\u00eda reactivar el HSV-1\u00a0<strong>coadyuvando<\/strong>\u00a0a la neurodegeneraci\u00f3n del alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>Otras investigaciones han aportado nuevas\u00a0<strong>piezas<\/strong>\u00a0al dibujo del puzle infeccioso de esta patolog\u00eda No solo\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-025-08800-x\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">la\u00a0<strong>vacuna<\/strong>\u00a0del VVZ<\/a>\u00a0\u2014a\u00fan\u00a0no hay vacuna contra el HSV-1\u2014, sino\u00a0<a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/full\/10.3233\/JAD-221231\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">tambi\u00e9n otras<\/a>\u00a0que son capaces de reducir el riesgo de la enfermedad, lo mismo que\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/34136638\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">ciertos tratamientos\u00a0<strong>antivirales<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Itzhaki, \u201cparece probable que estos tratamientos deber\u00edan aplicarse en una fase temprana de la enfermedad, cuando tal vez se produzca el mayor da\u00f1o\u201d. Pero la investigadora apunta otra idea: \u201c<strong>Prevenir<\/strong>\u00a0infecciones comunes podr\u00eda disminuir el riesgo\u201d.<a\/><\/p>\n<p>La bacteria de las enc\u00edas<\/p>\n<p>A lo anterior se han sumado\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41380-021-01138-6\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">otros virus herpes<\/a>\u00a0como el\u00a0<strong>citomegalovirus<\/strong>, uno de los causantes de la conocida como enfermedad del beso, y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cell.com\/neuron\/fulltext\/S0896-6273(22)01147-3\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">virus diferentes<\/a>\u00a0como los de la\u00a0<strong>gripe<\/strong>\u00a0o el de la\u00a0<strong>covid-19<\/strong>. Pero tambi\u00e9n\u00a0<strong>hongos<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>bacterias<\/strong>\u00a0cuya presencia en el cerebro se ha asociado con la enfermedad.<\/p>\n<p>Entre los primeros se encuentra el culpable de la candidiasis,\u00a0Candida albicans; entre las segundas, bacterias\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/possible-link-between-alzheimers-disease-and-gut-microbiome-found-in-mice-new-study-197945\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">digestivas<\/a>\u00a0y\u00a0<strong>orales<\/strong>\u00a0como\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/sciadv.aau3333\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Porphyromonas gingivalis<\/a>, la causante de la\u00a0<strong>periodontitis<\/strong>\u00a0o enfermedad de las enc\u00edas.<\/p>\n<p>La penetraci\u00f3n del componente infeccioso en la\u00a0<strong>doctrina<\/strong>\u00a0actual del alzh\u00e9imer parece cada vez m\u00e1s profunda y\u00a0<strong>aceptada<\/strong>. En palabras de Heneka, \u201ces una hip\u00f3tesis interesante que merece m\u00e1s estudios\u201d. Pero muchos investigadores aguardan\u00a0<strong>evidencias<\/strong>\u00a0m\u00e1s completas. El dibujo general a\u00fan necesita m\u00e1s definici\u00f3n para situar cada pieza en su lugar.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la prote\u00edna beta amiloide\u00a0<strong>mata<\/strong>\u00a0bacterias: \u00bfson las placas y los ovillos una\u00a0<strong>defensa<\/strong>\u00a0del cerebro contra la infecci\u00f3n que termina cronific\u00e1ndose, autoamplific\u00e1ndose y haciendo m\u00e1s\u00a0<strong>mal<\/strong>\u00a0que bien? Esta hip\u00f3tesis de la\u00a0<strong>protecci\u00f3n<\/strong>\u00a0antimicrobiana es una de las \u00faltimas ideas lanzadas al campo de batalla contra uno de los mayores\u00a0<strong>desaf\u00edos<\/strong>\u00a0cient\u00edfico m\u00e9dicos de nuestro tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Frente a los brillantes triunfos que la medicina ha conquistado contra la enfermedad, a\u00fan quedan grandes\u00a0retos\u00a0pendientes. 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