{"id":129121,"date":"2025-09-21T08:13:07","date_gmt":"2025-09-21T08:13:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/129121\/"},"modified":"2025-09-21T08:13:07","modified_gmt":"2025-09-21T08:13:07","slug":"finales-2003-tedio-defensa-y-un-tim-duncan-para-la-eternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/129121\/","title":{"rendered":"Finales 2003: tedio, defensa y un Tim Duncan para la eternidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">\u201cMe han entrado ganas de levantarme del banquillo y largarme a mi casa\u201d. Son palabras de Steve Kerr, ese ser adimensional due\u00f1o de una mente privilegiada, <b>una de las que mejor ha entendido el baloncesto, sabiendose adaptar a sus cambios y a su constante evoluci\u00f3n<\/b>, ya sea como jugador, directivo o entrenador. Kerr siempre fue un hombre con un protagonismo irrisorio en sus equipos que sin embargo tuvo un inopinado protagonismo en ciertos momentos, muy concretos, de los playoffs, como aquel tiro ganador que dio el t\u00edtulo a los Chicago Bulls en 1997. Tambi\u00e9n ten\u00eda un discurso magn\u00e9tico, ejercido desde una oratoria atrapante, trasparente cuando ten\u00eda que serlo, incluso utilizada desde una fina iron\u00eda. Con esa frase, <b>Kerr defini\u00f3 perfectamente lo que el aficionado medio sinti\u00f3 al ver las Finales de 2003<\/b>, unas llenas de hast\u00edo, tedio, soberano aburrimiento y, todo hay que decirlo, el mejor nivel de la carrera de Tim Duncan, la \u00fanica luz de una serie fr\u00eda y oscura pero que catapult\u00f3 al ala-p\u00edvot a la categor\u00eda de leyenda cuando apenas llevaba algo m\u00e1s de un lustro en la NBA.<\/p>\n<p class=\"\">Durante esas Finales, los Nets no superaron los 90 puntos en ninguno de los seis partidos, en tres de ellos se quedaron por debajo de los 80 y en los cuatro \u00faltimos su tope fue de 83. <b>Los Spurs no se quedaron muy lejos<\/b>, protagonizando el \u00fanico encuentro, el inaugural, que tuvo a alguno de los dos equipos por encima de la centena y cruzando una vez m\u00e1s la frontera de los 90, un balance paup\u00e9rrimo que daba muestras de lo que fue una serie tosca y fea, como si ambos conjunto fallaran aposta, incluso como si ninguno de ellos quisiera ganar un anillo que nadie que no fueran los Lakers hab\u00eda ganado desde 1999. De hecho, ese fue el a\u00f1o que se inici\u00f3 la dinast\u00eda de los Spurs, <b>motivada por la adquisici\u00f3n de Tim Duncan en 1997 tras un a\u00f1o de <\/b><b>tanking <\/b><b>por parte de Gregg Popovich<\/b>, que vio la oportunidad de hacerse en el draft con aquel muchacho nacido en Islas V\u00edrgenes cuando David Robinson cay\u00f3 lesionado y el r\u00e9cord texano era de todo menos bueno. Suya fue la decisi\u00f3n de despedir a Bob Hill y bajar personalmente al banquillo, cuya \u00fanica experiencia en la NBA se remontaba a inicios de los 90, cuando hab\u00eda sido asistente de Larry Brown en San Antonio y de Don Nelson en Golden State.<\/p>\n<p class=\"\">Desde luego, en nada se parece ese Popovich al de ahora. O m\u00e1s bien al de 2014, cuando alcanz\u00f3 su cima t\u00e1ctica, un techo al que lleg\u00f3 tras mucho esfuerzo y un extraordinario periodo de aprendizaje y adaptaci\u00f3n constantes. <b>Pop<\/b><b> siempre ha sido un brillante gestor, un descubridor de talentos nato que se basaba en robos del <\/b>draft (Tony Parker, Manu Gin\u00f3bili, Kahi Leonard&#8230;) convertidos en parte de la burgues\u00eda de la Liga y que permitieron rodear de una manera excepcional a Duncan antes de que comenzara su paulatino declive. Ah\u00ed fue donde el t\u00e9cnico consigui\u00f3 crear un baloncesto colaborativo en el que su jugador franquicia era uno m\u00e1s, aunque siempre destacado y con m\u00e1s talento que el resto. Con esa capacidad innata que ha tenido para alargar el \u00e9xito, superar un a\u00f1o s\u00ed y otro tambi\u00e9n las 50 victorias, manejar perfectamente los descansos de sus jugadores y convertir as\u00ed sus carreras en inacabables, Popovich ciment\u00f3 los pilares de una de las mayores exhibiciones colectivas que jam\u00e1s se ha visto, <a href=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/nba\/el-error-que-salvo-el-trono-n\/\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/nba\/el-error-que-salvo-el-trono-n\/\"><b>que se fragu\u00f3 con unas Finales en 2013 en la que siempre le perseguir\u00e1 el haber dejado a Duncan en el banquillo<\/b><\/a> durante la jugada de ese rebote ofensivo de Chris Bosh y ese triple de Ray Allen, y un t\u00edtulo, el de 2014. Fue ese \u00faltimo con el que cerr\u00f3 el c\u00edrculo de toda una era y constat\u00f3 la redenci\u00f3n eternamente postergada, no solo por el anillo perdido un a\u00f1o antes, tambi\u00e9n por el sainete que le hab\u00eda impedido dar con la tecla sin la versi\u00f3n m\u00e1s dominante de su hijo pr\u00f3digo, y que hab\u00eda tenido de 2009 a 2011 sus a\u00f1os m\u00e1s complicado en playoffs. <b>No as\u00ed en temporada regular, donde siguieron con el piloto autom\u00e1tico y 54, 50 y 61 victorias en esos tres cursos<\/b>. Ojal\u00e1 todos los bajones fueran as\u00ed, pensar\u00e1n algunos.<\/p>\n<p class=\"\">Antes de todo eso, antes incluso de que Gin\u00f3bili y Parker se convirtieran en parte de la clase alta (acomodada) de la Liga, Popovich intentaba repetir el \u00e9xito conseguido en 1999, una tarea ardua y dificultosa, <a href=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/del-asterisco-a-los-10-anillos-en-16-anos-la-rivalidad-post-jordan-que-cambio-la-nba-n\/\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/del-asterisco-a-los-10-anillos-en-16-anos-la-rivalidad-post-jordan-que-cambio-la-nba-n\/\"><b>potenciada por la tortura china que supuso perder contra los Lakers en las finales del Oeste de 2001 (4-0) y las semifinales de 2002 (4-1)<\/b><\/a> con un balance de 8-1 que demostraba la superioridad t\u00e1ctica de Phil Jackson, ese hombre que hab\u00eda definido al \u00fanico t\u00edtulo con el que contaba la franquicia por aquel entonces como el anillo del asterisco. El lockout y la ausencia de All Star en una temporada de solo 50 partidos <a href=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/2020\/07\/31\/fotorrelato\/1596146736_824494.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/2020\/07\/31\/fotorrelato\/1596146736_824494.html\"><b>provoc\u00f3 que el <\/b><b>Maestro Zen<\/b><b> tirara de su consabida verborrea para empeque\u00f1ecer la victoria texana<\/b><\/a>, una denominaci\u00f3n que Popovich jam\u00e1s le perdon\u00f3, desarrollando entonces una animadversi\u00f3n a los Lakers demostrada cuando ciertos sectores de San Antonio celebraron el \u201cno\u201d traspaso de Kawhi a los Lakers hace apenas dos veranos, cuando puso rumbo a tierras canadienses. Con muchas luces y casi ninguna sombra, el entrenador se hipotec\u00f3 entonces, llev\u00e1ndose un premio m\u00e1s que cuestionado (DeMar DeRozan) e iniciando una paulatina ca\u00edda que finaliz\u00f3 con toda una era de playoffs. <a href=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/2020\/08\/12\/nba\/1597227691_177677.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/2020\/08\/12\/nba\/1597227691_177677.html\"><b>22 a\u00f1os para ser exactos, un hito dentro del deporte norteamericano<\/b><\/a>. Por otra parte, hay poco que reprocharle a Pop, que es y ser\u00e1 siempre parte indivisible de una competici\u00f3n imposible de entender sin \u00e9l, pero que ha constatado esa verdad que tanto duele. Esa que dice que, por mucho que nos pese, nada es para siempre. <\/p>\n<p>Los a\u00f1os perdidos<\/p>\n<p class=\"\">Probablemente, los a\u00f1os que van desde la retirada de Michael Jordan (la segunda) hasta el advenimiento los Suns de Steve Nash y Mike D\u2019Antoni puedan ser definidos como los a\u00f1os perdidos, sobre todo en 2003 y 2004. <b>La \u00e9poca de los hombres altos, de bal\u00f3n dentro fuera<\/b>, llegaba a su fin de manera lenta y perezosa, y el advenimiento del pick and roll, si bien tuvo precursores como los Kings de Adelman, los Mavs de Don Nelson o los Lakers de Shaq y Kobe, que romp\u00edan la monoton\u00eda del tri\u00e1ngulo ofensivo para basarse en este recurso, no se instaur\u00f3 definitivamente en la Liga hasta que lleg\u00f3 el seven seconds or less. Desde entonces, la evoluci\u00f3n (o involuci\u00f3n) ha ido en aumento, y lo que antes eran p\u00edvots (y ala-p\u00edvots) cl\u00e1sicos pasaron primero de una nueva dimensi\u00f3n, m\u00e1s completa, pasadora y tiradora, <b>con Dirk Nowitzki a la cabeza, a casi la extinci\u00f3n<\/b>. Al menos en lo referente al perfil existente y tan frecuente por aquel entonces.<\/p>\n<p class=\"\">Los Spurs y los Nets, protagonistas de esas Finales, representaban en esos a\u00f1os perdidos la defensa llevada hasta la quitaesencia, el no ceder nunca, estar permanentemente maniatando rivales, <b>llenar la zona de cuerpos voluminosos y conseguir la victoria en partidos de pocos puntos<\/b>. De hecho, solo los Pistons, otro equipo definitorio de ese estilo tosco y a la vez trabajado, recibi\u00f3 menos puntos que ellos en regular season: 87,7 de los Bad Boys 2.0, todav\u00eda sin Larry Brown ni Rasheed Wallace (llegar\u00edan al a\u00f1o siguiente), 90,1 de los Nets, segundos en esta clasificaci\u00f3n, y 80,4 de los Spurs, terceros. Ambos adem\u00e1s, provocaban un id\u00e9ntico porcentaje en tiros de campo en sus rivales, 42,7%, el segundo mejor dato de la NBA. Algo que los Nets redondeaban forzando 16,6 p\u00e9rdidas a los equipos con los que se enfrentaban, tercer mejor dato de la Liga, consiguiendo el mejor rating defensivo, por el tercero de los Spurs. <b>Avisados (desde luego) est\u00e1bamos, de que no \u00edbamos a ver grandes florituras ni marcadores abultados en esas Finales<\/b>, que generaron muchas menos expectativas (por lo que sea) de entrada que las de los a\u00f1os anteriores.<\/p>\n<p>La exhibici\u00f3n de Tim Duncan<\/p>\n<p class=\"\">Entre fango y trabajo, emergi\u00f3 Duncan. El ala-p\u00edvot ya contaba en la plantilla con Parker y Gin\u00f3bili, llegados en 2001 y 2002 respectivamente, adem\u00e1s de con Bruce Bowen, el ex All Star Steve Smith, un Stephen Jackson de una importancia capital <a href=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/2020\/04\/25\/nba\/1587834931_932325.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/as.com\/baloncesto\/2020\/04\/25\/nba\/1587834931_932325.html\"><b>y un David Robinson que ya hab\u00eda anunciado que se encontraba en su \u00faltimo a\u00f1o como profesional<\/b><\/a>. Duncan promedi\u00f3 23 puntos, 13 rebotes, 4 asistencias y 3 tapones en regular season, y su nivel, unido al r\u00e9cord del equipo (60-22) le llev\u00f3 a conquistar su segundo MVP consecutivo por delante de jugadores con mejores n\u00fameros individuales como Kobe (30+7+6), McGrady (32,1+6,5+5,5), Shaq (27,5+11) o Kevin Garnett (23+13+6), que lo ganar\u00eda al a\u00f1o siguiente. Adem\u00e1s, los Spurs se desquitaron venciendo a los Lakers en semifinales en un duelo que llegaron a pensar que se les escapar\u00eda (los angelinos remontaron un 2-0 y empataron la eliminatoria) pero que resolvieron en el sexto partido despu\u00e9s de que un triple de Robert Horry se saliera de dentro en el quinto, en San Antonio. <b>Duncan, por cierto, promedi\u00f3 28 puntos y 12 rebotes en la serie, con un 53% en tiros<\/b>, mientras que Pop se resarc\u00eda infringiendo la primera derrota en una eliminatoria de playoffs a Phil Jackson desde 1995. Casi nada.<\/p>\n<p class=\"\">En las Finales, el ala-p\u00edvot alcanzar\u00eda otro nivel. Los Nets acabaron en finales del Este con unos Pistons todav\u00eda poco maduros <b>y demostraron ser un equipo m\u00e1s competitivo que el a\u00f1o anterior, cuando fueron barridos por los Lakers (4-0)<\/b>. Precisamente ante Detroit fue donde acab\u00f3 el premio de Jason Kidd, cuando cayeron en 2004 en siete partidos tras desaprovechar, con 3-2, un match ball en Nueva Jersey. El equipo de Byron Scott, un entrenador mejor del que se recuerda por su malogrado paso por Cavs y Lakers, ya no contaba con Keith Van Horn o Todd MacCulloch, pero s\u00ed con Kenyon Martin y Richard Jefferson, adem\u00e1s de haber a\u00f1adido a un Dikembe Mutombo en horas bajas. El p\u00edvot podr\u00eda haber sido la soluci\u00f3n ante Duncan, pero su estado f\u00edsico, alejado de sus mejores d\u00edas, permiti\u00f3 que la estrella texana campara a sus anchas en la zona. <b>A los Nets, por cierto, les bastaron 49 victorias para ser segundos del Este tras las 50 de los Pistons,<\/b> una Conferencia en una crisis inapelable, que vivi\u00f3 por entonces su peor momento desde la retirada de Jordan.<\/p>\n<p class=\"\">Duncan promedi\u00f3 24 puntos, 17 rebotes, 5 asistencias&#8230; y 5 tapones en la serie. Ya en el primer encuentro se fue a 32+20+6+7, cifras de videojuego. En el segundo se vio empeque\u00f1ecido por el br\u00edo visitante, <b>que arranc\u00f3 su primera victoria en unas Finales con 30 puntos de Jason Kidd<\/b>, ese base original e imaginativo que hab\u00eda figurado en el Segundo Mejor Quinteto con promedios de 18,7+6,3+8,9. Los Spurs recuperaron la ventaja de campo en el tercero, ese en el que Kerr hab\u00eda declarado querer irse a su casa, con un 41% en tiros de campo por un 39,5% de su rival. En el cuarto, con victoria para New Jersey, el panorama fue a\u00fan peor, con el resultado m\u00e1s bajo imaginable (77-76), 114 tiros fallados y 27 balones perdidos de manera combinada. Jason Kidd ten\u00eda una llave de la cancha de entrenamiento que nunca hab\u00eda utilizado y a la que tuvo que recurrir ante semejante desprop\u00f3sito. No le sirvi\u00f3 para ganar el quinto (con 29+17+4+4 de Duncan), <b>ni el sexto, en el que cayeron (con resistencia, eso s\u00ed) ante la versi\u00f3n m\u00e1s sobrehumana del ala-p\u00edvot<\/b>, que se mostr\u00f3 absolutamente imparable: 21 puntos, 20 rebotes, 10 asistencias y 8 tapones, casi un cu\u00e1druple-doble que habr\u00eda sido in\u00e9dito, segundo anillo para los Spurs, segundo MVP de las Finales y consolidaci\u00f3n definitiva en el estado de leyenda.<\/p>\n<p class=\"\">Pocos recuerdan esas Finales, dif\u00edciles de vender para un espectador que ven\u00eda de disfrutar de unas semifinales en el Oeste entre Kings y Mavericks en la que ya se hab\u00edan sumado 757 puntos combinados en los tres primeros partidos, promediando 252 por encuentro en toda la serie. <b>En el segundo, los Mavs ya llevaban 83 puntos al descanso<\/b>, una bacanal ofensiva extraordinaria y todo un r\u00e9cord en la fase final. La serie acab\u00f3 con la derrota de unos Kings con Chris Webber fuera por lesi\u00f3n, en el s\u00e9ptimo encuentro. S\u00ed, esos Kings de Adelman, Bibby y compa\u00f1\u00eda que cayeron ante los Lakers en las finales del Oeste del 2002, en siete partidos en los que hubo de todo <b>y que hicieron explotar las audiencias televisivas, tambaleantes en las Finales entre Spurs y Nets<\/b>, esa eliminatoria dura y espesa en la que Popovich consigui\u00f3 la redenci\u00f3n y Duncan, la reivindicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Noticias relacionadas<\/p>\n<p class=\"\">Los Spurs consiguieron as\u00ed el segundo anillo de su dinast\u00eda, con una serie en la que ning\u00fan equipo super\u00f3 el 50% en tiros en ning\u00fan partido <b>y en la que Kidd, por cierto, se fue a 19,7 puntos, 6,2 rebotes y 7,8 asistencias, pero apenas un 36% en el lanzamiento<\/b>. Una serie maciza, bien definida en palabras por ese genio llamado Steve Kerr (que gan\u00f3 su quinto anillo, ojo) y con muchas trabas y complicaciones que hicieron decaer las audiencias, recuperadas en los a\u00f1os siguientes con el sainete de los Lakers en 2004 y la enemistad entre Shaq y Kobe, potenciada al m\u00e1ximo por una NBA siempre \u00e1vida de nuevas historias. Eso s\u00ed, al margen de todo, lo que demostraron esas Finales fue que Tim Duncan hab\u00eda llegado para quedarse. El anillo de 1999 no le bastaba a un hombre que sum\u00f3 cuatro m\u00e1s <b>antes de retirarse como el mejor ala-p\u00edvot de la historia y alcanzando, en 2003, el que seguramente sea su cl\u00edmax baloncest\u00edstico<\/b>. La excelencia. Y todo con Popovich al mando, claro. Unas Finales extremadamente aburridas pero que ayudaron a cimentar la reputaci\u00f3n de la dinast\u00eda de los Spurs. Que no es poco.<\/p>\n<p class=\"\"><b>\u00a1Tus opiniones importan!<\/b> Comenta en los art\u00edculos y suscr\u00edbete gratis a nuestra <a href=\"https:\/\/asfan.as.com\/newsletters\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/asfan.as.com\/newsletters\/\">newsletter<\/a> y a las alertas informativas en la <a href=\"https:\/\/as.com\/aplicacion-de-as-n\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/as.com\/aplicacion-de-as-n\/\">App<\/a> o el canal de <a href=\"https:\/\/www.whatsapp.com\/channel\/0029VaAasdA7j6g745nz9M10\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/www.whatsapp.com\/channel\/0029VaAasdA7j6g745nz9M10\">WhatsApp<\/a>. \u00bfBuscas licenciar contenido? 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