{"id":131943,"date":"2025-09-22T14:28:21","date_gmt":"2025-09-22T14:28:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/131943\/"},"modified":"2025-09-22T14:28:21","modified_gmt":"2025-09-22T14:28:21","slug":"pasajera-en-trance-agustina-catalano-escritora-marplatense-presenta-recien-llegada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/131943\/","title":{"rendered":"Pasajera en trance | Agustina Catalano, escritora marplatense, presenta Reci\u00e9n llegada"},"content":{"rendered":"<p>Investigadora postdoctoral, autora, viajera, poeta, narradora, hija, amiga, mam\u00e1. <b>Agustina Catalano<\/b> es todo eso a la vez y, en su \u00faltimo libro, <b>\u201cReci\u00e9n llegada<\/b>\u201d, se permite explorar el aglutinante por excelencia: la contradicci\u00f3n. Editado por Beatriz Viterbo, se trata de un diario que registra el momento en que dos de sus facetas, la de mam\u00e1 y la de mujer aut\u00f3noma y trabajadora, entraron en tensi\u00f3n al ganar una beca para investigar en Alemania y decidir dejar, por tres meses, a su hijo de dos a\u00f1os en Argentina.<\/p>\n<p>Lejos de los lugares r\u00edgidos y estereotipados (el de la madre y el de la familia, pero tambi\u00e9n el de la \u201cbuena feminista\u201d) Catalano sigue la pista del deseo. En lugar de ofrecer respuestas tranquilizadoras, circula entre esas tensiones con paso liviano, \u00edntimo y, como los mu\u00f1ecos y dibujos que su hijo desparrama en el piso del living, lleno de juego. <\/p>\n<p>En di\u00e1logo con <b>Buenos Aires\/12<\/b>, la autora reflexiona sobre el poder de la escritura para habilitar un estado de trance, el rol hist\u00f3rico de los personajes femeninos en la literatura y el humor como estrategia para bajarle el precio a aquello que pueda volverse demasiado pesado.<b\/><\/p>\n<p><b>\u2014Si bien el libro evidencia los procesos que atravesaste al escribirlo, me pregunto: m\u00e1s all\u00e1 del recorte al que accede el lector\u2026 \u00bfC\u00f3mo fue para vos ese trabajo de escritura?<\/b><\/p>\n<p>\u2014Para m\u00ed el libro nace de una vacancia. Cuando decid\u00ed emprender el viaje y dejar a mi hijo, encontr\u00e9 mucha bibliograf\u00eda sobre la maternidad, pero casi nada sobre el cruce entre viaje y maternidad. Entonces empec\u00e9 a registrar esa experiencia desde un lugar bien autobiogr\u00e1fico, casi como material en crudo. Ese fue un primer impulso: anotar en un diario lo que pasaba. El otro surgi\u00f3 de la mirada ajena: cuando contaba que viajaba teniendo un beb\u00e9 de dos a\u00f1os, ve\u00eda que no resultaba algo tan com\u00fan ni irrelevante, que despertaba reacciones diversas. Ah\u00ed pens\u00e9 que eso pod\u00eda convertirse en material para escribir, porque para m\u00ed la escritura nace de la incertidumbre, de no saber bien por d\u00f3nde ir, de esa ambig\u00fcedad. Y escribir sobre maternidad, un tema tan trabajado, tambi\u00e9n tra\u00eda el desaf\u00edo de no caer en lugares comunes. Despu\u00e9s de ese primer viaje hice otro, y estuve un a\u00f1o con el material \u201cen fr\u00edo\u201d en un cuaderno, hasta que me anot\u00e9 en un taller con Eugenia P\u00e9rez Tomas, que fue fundamental. Me gusta reivindicar la experiencia del taller porque el proceso de escritura se vuelve grupal, con las voces y miradas de otros. El libro se fue armando entre el cuaderno, las charlas con amigos, los talleres y las lecturas. La mirada de Eugenia fue muy importante: su madre hab\u00eda trabajado como azafata, as\u00ed que le\u00eda desde un lugar atravesado por lo que yo estaba escribiendo, como un espejo. Finalmente, despu\u00e9s de tres a\u00f1os de escritura, reescritura y trabajo con la editorial Beatriz Viterbo, el libro sali\u00f3 publicado en mayo de este a\u00f1o, dentro de la colecci\u00f3n \u201cBios\u201d dirigida por Julia Musitano, que trabaja justamente con el cruce entre literatura y vida.<\/p>\n<p><b>\u2014\u00bfC\u00f3mo seleccionaste y editaste ese primer material en bruto?<\/b><\/p>\n<p>\u2014Cuando una pasa de las anotaciones compulsivas en un cuaderno a algo que van a leer otros, tiene que tomar decisiones. El primer desaf\u00edo fue ordenar ese caos, pero quise mantener la estructura del diario: el registro cronol\u00f3gico ten\u00eda sentido. Despu\u00e9s vino recortar qu\u00e9 era relevante: siempre tuve claro que quer\u00eda escribir sobre literatura, viaje y maternidad, y dejar afuera lo que no sumaba. Borrone\u00e9 lo m\u00e1s autobiogr\u00e1fico, como nombres propios o detalles demasiado localizables, y despej\u00e9 el motivo del viaje para que quedara en primer plano la pregunta central: <b>qu\u00e9 pasa cuando una madre decide separarse de un hijo peque\u00f1o para hacer algo en soledad.<\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n busqu\u00e9 salir de mi propia experiencia, rastrear otras voces en charlas, en internet, en libros. Ese gesto de referenciarse en otras mujeres me parece muy propio de la maternidad: buscamos complicidades, modelos, contramodelos, maneras de iluminar un camino, pensar qu\u00e9 ejemplos tomar de base para armar este ser madre. <\/p>\n<p>Otro desaf\u00edo fue pensar un final: hab\u00eda hecho un segundo viaje, distinto, m\u00e1s tranquilo, y dud\u00e9 si mezclarlo, pero me mantuve fiel a lo primero escrito. Despu\u00e9s vino darle forma al diario: enganchar al lector, desnudar pensamientos y emociones, pero sin que se vuelva algo completamente cat\u00e1rtico, sin caer en lo cursi ni en lo puramente emocional, sino tratar de darle forma tambi\u00e9n desde el pensamiento, desde las preguntas, desde esas b\u00fasquedas que mencionaba. <\/p>\n<p><b>\u2014En un momento aparece la pregunta \u201c\u00bfQu\u00e9 tipo de madre quiero ser?\u201d y la trabaj\u00e1s con humor, casi ridiculiz\u00e1ndola. Es un gesto que se repite: los lugares pesados o problem\u00e1ticos se tratan de manera muy l\u00fadica. Mencionabas que, al buscar referencias en otras mujeres, ibas construyendo a esa madre, atravesada por la contradicci\u00f3n entre lo que se espera de alguien que materna y de una feminista. \u00bfC\u00f3mo fue ir tramando la escritura en medio de esas tensiones?<\/b><\/p>\n<p>\u2014Pienso que lo que nos da la posibilidad de sortear con liviandad, con humor, con gracia esas tensiones, es la literatura. Ah\u00ed puede haber un cortocircuito con la vida, porque la vida es mucho m\u00e1s compleja. Y quiz\u00e1 por eso nos gusta tanto la literatura: porque en ese espacio se pueden hacer cosas que en la vida cotidiana no nos animamos, no podemos o no salen de esa forma.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si me lo tom\u00e9 tan livianamente como aparece en el libro. Creo que eso es un poder de la ficci\u00f3n, del lenguaje: ofrecernos una manera de transitar tensiones, conflictos, incertidumbres, ambig\u00fcedades, paradojas. Porque, en definitiva, toda madre se siente muchas madres al mismo tiempo. Y a la vez hay una demanda social de definirse. Y creo que no es algo exclusivo de la maternidad: nos pasa a todos. Vivimos en un mundo que exige definirse, ser una cosa, aunque estemos intentando hacer muchas a la vez. Es un desaf\u00edo muy del mundo contempor\u00e1neo. Y la literatura aparece como ese espacio donde una puede tener la ilusi\u00f3n de estar abord\u00e1ndolo, de tener un poco de control. Aunque creo que en realidad se escapa por todos lados. A lo sumo quedan momentos, instantes, flashes, posibilidades m\u00ednimas de retener esa experiencia. Creo que esa es una de las preguntas fuertes: pensar qu\u00e9 poder tiene la literatura, la escritura, el lenguaje, para ofrecernos ese trance.<\/p>\n<p><b>\u2014En una de las entradas aparece Sylvia Plath y se plantea, a grandes rasgos, la idea de que para escribir hay que sufrir. Vos misma te pregunt\u00e1s si eso es necesariamente as\u00ed, c\u00f3mo ser\u00eda escribir desde un lugar m\u00e1s feliz o luminoso, y si es posible. \u00bfEncontraste alguna respuesta?<\/b><\/p>\n<p>\u2014El lugar del puro sufrimiento no me interesa, ni siquiera como lectora. Me parece que tiene que haber algo m\u00e1s. Y, adem\u00e1s, para sufrir ya est\u00e1 la realidad (risas). Tampoco pienso la literatura o el arte como evasi\u00f3n, como una forma sin pensamiento. Creo que son dos registros que tienen que aprender a convivir, que tienen que articularse. Y sobre todo pienso en la tradici\u00f3n de la maternidad y la representaci\u00f3n de las mujeres en la literatura y en el arte: prim\u00f3 siempre la mirada patriarcal, donde la mujer fue puesta en el lugar del sufrimiento. Se la asocia m\u00e1s con el sacrificio que con el goce. Entonces ah\u00ed hay un desaf\u00edo feminista, en alg\u00fan punto, de sacar a los personajes femeninos, a las madres, a las trabajadoras, de ese lugar de sufrimiento, de sacrificio. No porque eso no exista, claro, pero convive con la felicidad, con la alegr\u00eda, con el placer de hacer algo que a una le gusta.<\/p>\n<p>Pensaba mucho en una frase que, creo, es una cita de Fernanda Laguna a partir de algo que le dijo Rosario Bl\u00e9fari: \u201cNo le muestres a tu hijo que cuando te vas a trabajar est\u00e1s sufriendo; ten\u00e9s que irte con alegr\u00eda, porque eso lo va a afectar positivamente, va a asociar el trabajo con algo placentero\u201d. Y me parece que tiene que ver con eso: el mundo no es siempre un lugar horrible. Yo tambi\u00e9n quer\u00eda posicionarme ah\u00ed, habilitar un registro l\u00fadico, humor\u00edstico, feliz. Reivindicar los d\u00edas felices. Eso no excluye el sufrimiento, ni las preguntas sin respuesta, ni los momentos de angustia. De hecho, intent\u00e9 darles lugar: las pesadillas en las que el hijo no est\u00e1, el peso de las madres anteriores, de la propia madre, de la abuela\u2026 toda esa cadena de sufrimientos que viene de atr\u00e1s. Porque la mayor\u00eda de nuestras abuelas y bisabuelas vivieron historias dur\u00edsimas, con la libertad muy coartada. Y creo que tambi\u00e9n se trata de hacer una reivindicaci\u00f3n feliz de este privilegio de viajar, estudiar, trabajar de lo que me gusta, porque lo reconozco como tal. No es algo que todas ni todos puedan, y me hago cargo de eso. Pero s\u00ed me interesa reivindicarlo desde la felicidad, no desde la culpa ni el sufrimiento.<\/p>\n<p><b>\u2014El libro permanece en la pregunta, en la incertidumbre, sin clausurar sentidos. No busca dar respuestas o bajar l\u00ednea, sino que se ubica entre distintas tensiones por las que el texto circula\u2026<\/b><\/p>\n<p>\u2014Esos son los lugares que me interesan. Y que la ridiculizaci\u00f3n, incluso, me resulta m\u00e1s atractiva que la solemnidad. No me interesa tomarme todo tan en serio. Ni siquiera con estos temas \u201cpesados\u201d: la vida, la maternidad, los viajes, el trabajo. Ridiculizarse un poco, re\u00edrse de los estereotipos con los que lidiamos o contra los que luchamos por no ser. Creo que el desparpajo, la irreverencia, todos esos tonos y esa p\u00e9rdida de sacralidad de la madre, son lugares por los que no quer\u00eda transitar de manera solemne. Me interes\u00f3 pensar qu\u00e9 pasa con la felicidad al escribir. Y yo creo que, de manera instintiva, una va hacia esos lugares. No es algo que se pueda racionalizar del todo. Hay algo m\u00e1s pulsional \u2014estoy medio psicoanal\u00edtica hoy (risas)\u2014, algo del orden de la pulsi\u00f3n de vida, un impulso que te lleva.<\/p>\n<p><b>\u2014Pensaba en la construcci\u00f3n de esa narradora a la que se le borran los bordes que dan cuenta de tu identidad. \u00bfC\u00f3mo pensaste ese registro? Porque es tu voz y tu experiencia, pero al mismo tiempo hay un juego con lo ficcional, con lo que el lector no sabe sobre vos e imagina.<\/b><\/p>\n<p>\u2014Lo pens\u00e9 como una voz que habla, no tanto como un personaje. Y ah\u00ed me parece que opera el veros\u00edmil del g\u00e9nero o el registro del diario. En un diario no se consignan datos biogr\u00e1ficos; se presuponen. Es m\u00e1s bien un fluir de conciencia. Para m\u00ed, eso ten\u00eda sentido: no sumaba precisar mi trabajo, ni tampoco la figura del padre, ni la de la familia como un esquema con roles asignados. Prefer\u00ed pensarlo como cuerpos y voces, algo m\u00e1s ambiguo. Me cuesta definirlo, porque en el fondo son decisiones arbitrarias, caprichosas, que podr\u00edan haber sido de otro modo. Armar un texto es un juego de encastre. Muchas personas que me conocen lo leyeron y me preguntaron cosas que no puedo responder. El registro autobiogr\u00e1fico y el diario generan esa expectativa de totalidad, pero la literatura y la ficci\u00f3n funcionan justamente en lo contrario: en lo fragmentario, lo recortado, lo encastrado. Eso abre espacio a la imaginaci\u00f3n del lector.<\/p>\n<p><b>\u2014 \u201cReci\u00e9n llegada\u201d\u2026 \u00bfa Alemania, a la maternidad, a todas esas cosas al mismo tiempo?<\/b><\/p>\n<p>\u2014 La figura del \u201creci\u00e9n llegado\u201d suele asociarse con el viajero, con quien pone un pie por primera vez en un territorio nuevo. Para m\u00ed, ese territorio es Alemania, es la maternidad, pero tambi\u00e9n es la escritura. Quer\u00eda que el libro transmitiera algo de eso: del no saber, de hacer con lo que hay, de moverse entre momentos de expectativa sin que la respuesta est\u00e9 ah\u00ed de inmediato, teniendo que buscarla en otro lado. Creo que esa sensaci\u00f3n de reci\u00e9n llegada es bastante habitual en la literatura: cada libro es, de alg\u00fan modo, un nuevo nacimiento, un nuevo hecho, siempre distinto. Y ah\u00ed se comparte esa experiencia de empezar otra vez.<\/p>\n<p><b>\u2014 \u00bfQu\u00e9 hab\u00edas ido a investigar all\u00e1 con la beca?<\/b><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, es gracioso porque, aunque no lo inclu\u00ed en el libro, el tema ten\u00eda mucho que ver con todo esto del humor en la escritura. Yo ven\u00eda de terminar y defender mi tesis doctoral sobre Roberto Santoro, un poeta argentino desaparecido que trabaj\u00f3 mucho con el humor, incluso al escribir sobre la represi\u00f3n y la vida bajo el terrorismo de Estado. La beca me sali\u00f3 para seguir en esa l\u00ednea: particip\u00e9 en unas jornadas con Laura Wittner\u2014quien despu\u00e9s escribi\u00f3 la contratapa del libro\u2014y trabaj\u00e9 con un profesor interesado en Santoro, que investigaba literatura y medios de transporte, algo muy de nicho.<\/p>\n<p>Eso no lo dej\u00e9 entrar demasiado al libro porque sent\u00eda que desviaba el eje central. Pero en ese viaje empec\u00e9 a pensar mi proyecto postdoctoral. As\u00ed arm\u00e9 un corpus de escritoras argentinas de los a\u00f1os 70 que fueron militantes y madres al mismo tiempo. Empec\u00e9 a trabajar el tema de la maternidad en contextos de militancia pol\u00edtica, pero no desde lo testimonial, sino desde la poes\u00eda. Mujeres que escribieron poes\u00eda y, en ese registro, resignificaron lo dom\u00e9stico, el cuerpo, la familia, la maternidad: todos esos temas habitualmente atribuidos al universo femenino. Esa idea apareci\u00f3 en ese viaje, aunque estaba en un momento muy germinal.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me interesaba que la figura del libro fuera la de la madre trabajadora que se va. Pod\u00eda ser cualquier trabajo, cualquier beca, cualquier intercambio. No quer\u00eda ponerle mi sello. Quer\u00eda que esa voz no quedara atada a un identikit concreto: ni edad, ni nombre, ni trabajo. Fue una decisi\u00f3n consciente borronear esos datos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadora postdoctoral, autora, viajera, poeta, narradora, hija, amiga, mam\u00e1. 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