{"id":134017,"date":"2025-09-23T14:16:12","date_gmt":"2025-09-23T14:16:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/134017\/"},"modified":"2025-09-23T14:16:12","modified_gmt":"2025-09-23T14:16:12","slug":"el-sueno-clandestino-zenda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/134017\/","title":{"rendered":"El sue\u00f1o clandestino &#8211; Zenda"},"content":{"rendered":"<p>Alfil de dama y caballo f3, que es la casilla de destino en una doble partida. Una busca el jaque mate contra el rey negro del insomnio enrocado en su torre. La otra despliega una defensa siciliana frente al acoso de los sue\u00f1os imperfectos y de los miedos. <strong>Isaac Rosa<\/strong> convierte ambas en un tablero y por sus escaques extiende las estrategias, las capturas, las retiradas, los sacrificios de los duelos contra el desvelo. La pugna con las amenazas existenciales que se comen a los peones que somos todos, equilibristas estrechos en casillas blancas, en casillas negras. Una cuadricula con 8 filas y 8 columnas que bien podr\u00eda ser la estructura interior de <strong>Las buenas noches<\/strong>. La cama impresa por Seix Barral para despertar en quienes la lean muchos interrogantes comunes acerca de la fragilidad de lo cotidiano, del \u00e1mbito de lo \u00edntimo y la conciencia social acerca del estresante ritmo de nuestras vidas.<\/p>\n<p>Isaac Rosa siempre escribe historias perturbadoras, repletas de minas que bajo el argumento de campo al que nos atrae estallan a nuestro paso, descubri\u00e9ndonos vulnerables, para que se despierten nuestros temores agazapados, para detenernos y hacer que pensemos los siguientes pasos, que nos preguntemos de qu\u00e9 manera dormimos, la calidad de aquello que nos altera el reposo nocturno y nos aqueja. <strong>Con Las buenas noches, el escritor de El vano ayer, de La mano invisible, de La habitaci\u00f3n oscura, nos entrega una novela que desvela a los lectores<\/strong>. Igual que ese grillo de una luz encendida al otro lado de la calle, que se cuela por una rendija como una mosca que pone nerviosas las ganas de dormir y despierta la vigilia o lo hace m\u00e1s resistente, y no queda otra que hacer listas, tomar Dormidina o Lorazepam, el error de una copa que produce un somnoliento vapor. Trazar con tiza roja qu\u00e9 no estamos dispuestos a hacer en favor de una narcosis placentera. La felicidad ansiada perseguida por un hombre y una mujer sin nombre, desconocidos en la madrugada de un hotel, n\u00e1ufragos del insomnio y del anhelo que se les niega y que de repente los convierte en c\u00f3mplices, en amantes clandestinos del sue\u00f1o profundo donde se cumplen funciones cruciales para la salud como la consolidaci\u00f3n de la memoria, la regulaci\u00f3n emocional y la reparaci\u00f3n del cerebro. Un nirvana que no entiende de sexo ni de amor, s\u00f3lo de la confortable intimidad del garabato del cuerpo y en la que nada interfiere el placer de dormir.<\/p>\n<p><p>\u00abHubo otros a los que tambi\u00e9n nombra. Voltaire, Balzac, Kerouac, Kafka y su creatividad insomne como un estado superior de conciencia\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Lost in Translation, de Sofia Coppola; Nosotros en la noche, basada en la novela de Kent Haruf y llevada al cine por Ritesh Batra con Jane Fonda y Robert Redford; Las bellas durmientes, de Kawabata. Isaac Rosa evoca sus atm\u00f3sferas, sus introspecciones, hace gui\u00f1os con sus soledades y necesidades cruzadas, y con su habitual lucidez reflexiva enfoca su mirada de nouvelle vague en el tratamiento emocional de la dificultad de amar, de las contradicciones en los comportamientos humanos, a menudo solos los personajes dentro de su propia historia. <strong>Un espejo sucio donde refleja agrietada la sociedad y la psicolog\u00eda de la \u00e9poca que confronta<\/strong>. Honesto, en carne propia, enmascarado como un diablo Cojuelo que levanta los tejados de nuestras noches en vela con las frustraciones bocarriba, la lista de planes incumplidos, la exigencia tir\u00e1nica de sumar expectativas vitales, el matrimonio y sus silencios cardiovasculares, los sue\u00f1os hipotecados. Mon\u00f3logos interiores que ajustan cuentas sobre la econom\u00eda laboral, sobre el coste de un divorcio, acerca de la precariedad de los aut\u00f3nomos rehenes de la burocracia, y en concreto de los que hacen malabares a destajo en el mercado de la cultura. Una lista m\u00e1s larga cada vez que dormir se hace m\u00e1s dif\u00edcil y deficiente.<\/p>\n<p><strong>De cada tema y del eje principal de la novela, Rosa registra las jugadas que realiza, los avances y otros detalles relevantes como el nombre de los jugadores y las fechas de los movimientos en una libreta de ajedrez, a la que a\u00f1ade un cron\u00f3metro que cruza a trav\u00e9s de la madrugada<\/strong>. Dos maneras de respirar a lo largo de la historia que narra el tiempo que desenvuelve y del que va contando la voz protagonista que piensa, que indaga, que vive, que fantasea en una excelente historia melanc\u00f3lica, inquietante y filos\u00f3fica, con ecos de esa bella alegor\u00eda existencialista de S\u00f3lo los amantes sobreviven, de Jim Jarsmuch, y en la que, al igual que en Las buenas noches, sus protagonistas son vampiros. Hubo otros a los que tambi\u00e9n nombra. Voltaire, Balzac, Kerouac, Kafka y su creatividad insomne como un estado superior de conciencia.<\/p>\n<p><p>\u00abA \u00e9l le interesa explorar las posibilidades del lenguaje, sus texturas, sus claroscuros, su musicalidad. En esta novela lo consigue al desplegar una corriente fluvial de ideas subordinadas, \u00e1giles, pie chico, pie grande\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Isaac Rosa compone sus \u00faltimas novelas a modo de un caleidoscopio, cuyas im\u00e1genes brillantes se multiplican sim\u00e9tricamente al ir volteando el tubo de la trama, proponiendo fragmentos de colores emocionales que a su vez provocan al moverse la aparici\u00f3n de nuevos y variados patrones, en torno principalmente a la infidelidad del sue\u00f1o de sus protagonistas. Y si la interesante humanidad de la historia de los \u00e1ngulos aristados del insomnio, del que su autor documenta m\u00e9todos como el Everyman entre otros o el de la CIA para torturar, lo mismo que el programa Facturae hace con los aut\u00f3nomos, mantiene en vilo la lectura tambi\u00e9n lo hace su poderoso lenguaje narrativo. <strong>Isaac Rosa no es un escritor ortodoxo de prosa mec\u00e1nica, en ninguna de sus novelas se conforma con darle temperatura y movimiento a la narraci\u00f3n<\/strong>. A \u00e9l le interesa explorar las posibilidades del lenguaje, sus texturas, sus claroscuros, su musicalidad. En esta novela lo consigue al desplegar una corriente fluvial de ideas subordinadas, \u00e1giles, pie chico, pie grande, que respiran y avanzan con destellos de im\u00e1genes sugerentes. Lo mismo que en otros cap\u00edtulos las pespunta como nudos de una cuerda marinera, cuentas de un rosario en torno a confesiones, a m\u00e1s de 45 \u201cqui\u00e9n no ha\u2026\u201d, o las desenvuelve resolutivas, secas, inc\u00f3modas, pol\u00edticas, comprometidas. <strong>Es lo que tiene Isaac Rosa, su lenguaje seduce, magnetiza al lector y con esa epidermis lo despierta para que piense NREM<\/strong>.<\/p>\n<p>Postdata. Esta novela pesa 348 gramos. \u00bfY el sue\u00f1o cu\u00e1nto pesa? Por cierto, Las buenas noches\u00a0no debe leerse de madrugada.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014<\/p>\n<p><strong>Autor: <\/strong>Isaac Rosa. <strong>T\u00edtulo: <\/strong>Las buenas noches. <strong>Editorial: <\/strong>Seix Barral. <strong>Venta: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.todostuslibros.com\/libros\/las-buenas-noches_978-84-322-4875-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\">Todos tus libros<\/a>.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t5\/5\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t(3 Puntuaciones. Valora este art\u00edculo, por favor)\n\t\t\t\t\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Alfil de dama y caballo f3, que es la casilla de destino en una doble partida. Una busca&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":97933,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,23],"class_list":{"0":"post-134017","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134017\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/97933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}