{"id":141123,"date":"2025-09-26T23:07:09","date_gmt":"2025-09-26T23:07:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/141123\/"},"modified":"2025-09-26T23:07:09","modified_gmt":"2025-09-26T23:07:09","slug":"la-olvidable-primera-novela-de-un-autor-a-la-intemperie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/141123\/","title":{"rendered":"la olvidable primera novela de un autor a la intemperie"},"content":{"rendered":"<p>Editada en un rinc\u00f3n improbable de Estados Unidos, entre panfletos derechistas y memorias de polic\u00edas justicieros, ha aparecido la primera novela de <strong>Woody Allen<\/strong>. \u00bfQu\u00e9 pasa con Baum? Publicada por Post Hill Press, editorial de Nashville especializada en literatura conservadora y cristiana \u2013en Espa\u00f1a bajo el mucho m\u00e1s respetable sello de Alianza\u2013, es el tard\u00edo debut literario de un cineasta que, a punto de cumplir los 90, <a href=\"https:\/\/www.elindependiente.com\/tendencias\/cine\/2018\/08\/29\/nadie-financia-woody-allen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">parece definitivamente relegado<\/a> a los m\u00e1rgenes de la industria cultural que durante d\u00e9cadas lo aclam\u00f3. El mismo hombre que rodaba en Manhattan como si fuera su decorado particular se ve ahora publicado por una casa editorial anecd\u00f3tica, m\u00e1s acostumbrada a dar voz a libertarios minoritarios que a viejas glorias del cine de autor. <strong>\u00bfQu\u00e9 hace el obstinado manhattanita publicando en el profundo sur?<\/strong> La respuesta es simple: nadie m\u00e1s quiso su novela. La poderosa Simon &amp; Schuster la distribuye, pero no firma. En Estados Unidos, Allen es un autor inc\u00f3modo, y su novela nace en esa intemperie.<\/p>\n<p>El argumento de\u00bfQu\u00e9 pasa con Baum? no enga\u00f1a. La historia arranca con un hombre que empieza a hablar solo. Asher Baum, cincuent\u00f3n hipocondr\u00edaco, se compara frente al espejo con \u00abun chucho inteligente\u00bb y se lamenta de empujar cotidianamente una roca cuesta arriba solo para descubrir que al final lo \u00fanico que tiene es \u00abuna roca en una monta\u00f1a\u00bb. En sus paseos por los bosques de Massachusetts <strong>discute consigo mismo sobre la mediocridad de sus libros<\/strong>, el tedio conyugal y la sospecha de que su mujer le enga\u00f1a con su hermano o con el vecino. El tono es inequ\u00edvocamente alleniano: un flujo de autoacusaci\u00f3n y chistes l\u00fagubres, donde los psiquiatras son in\u00fatiles y la ciudad siempre preferible al campo.<\/p>\n<p>Allen contra s\u00ed mismo<\/p>\n<p>Quien haya visto Annie Hall, Manhattan, Maridos y mujeres, Desmontando a Harry y otras tantas de sus pel\u00edculas sobre la alta burgues\u00eda progresista neoyorquina reconocer\u00e1 la melod\u00eda: paranoia sexual, hipocondr\u00eda, miedo al cosmos, desprecio hacia los animales (\u00abhumanos fallidos\u00bb) y el odio insomne hacia su hijastro Thane, novelista precoz que triunfa donde \u00e9l fracasa \u2013\u00bfalusi\u00f3n a su hijo traidor <a href=\"https:\/\/www.elindependiente.com\/series-y-television\/2021\/02\/22\/allen-v-farrow-la-extrana-pareja\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Ronan Farrow<\/a>?\u2013. No hay confesi\u00f3n ni ajuste de cuentas. El supuesto esc\u00e1ndalo #MeToo que desencadena la trama \u2013un beso torpe a una periodista asi\u00e1ticoamericana, acompa\u00f1ado de una mano mal puesta en el pecho\u2013 nunca estalla. La reportera no vuelve a aparecer y la novela se limita a prolongar el derrumbe c\u00f3mico del protagonista, que es, claro, el derrumbe c\u00f3mico de su autor.<\/p>\n<p>Hasta la tipograf\u00eda remite a los t\u00edtulos de cr\u00e9dito de sus pel\u00edculas, como ya suced\u00eda en su autobiograf\u00eda, la interesante A prop\u00f3sito de nada. Los cr\u00edticos enseguida se han olido el truco. Peter Bradshaw, en The Guardian, ha hablado de una c\u00e1psula del tiempo de <strong>un Nueva York detenido en la era de Burt Bacharach y Neil Simon<\/strong>, sin novedades salvo la repetici\u00f3n del gag conocido. En The New York Times, Alexandra Jacobs lo resum\u00eda con una imagen cruel: leer \u00bfQu\u00e9 pasa con Baum? es como pasear por Washington Square y pisar una caca de perro. En el londinense The Independent, Louis Chilton ve en el libro <strong>la confirmaci\u00f3n de una mediocridad art\u00edstica sostenida en el tiempo<\/strong>: Allen lleva treinta a\u00f1os rodando pel\u00edculas flojas y ahora escribe novelas torpes. Entre chistes rancios y referencias a Gershwin, Bergman o <a href=\"https:\/\/www.elindependiente.com\/tendencias\/cine\/2024\/10\/17\/almodovar-buster-keaton\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Buster Keaton<\/a>, aparece un autor fuera de tiempo, incapaz de soltar el ancla cultural de mediados del siglo XX. Sin embargo, resulta especialmente relevante que en algunos pasajes del texto parece dirigirse contra s\u00ed mismo. Como cuando un editor ficticio, que tambi\u00e9n se parece mucho a los de las ficciones cinematogr\u00e1ficas allenianas, le dice al protagonista: \u00abNo eres Dostoyevski. Ni Kafka. Y tu ira vuelve aburrida tu escritura\u00bb.<\/p>\n<p>Un avatar literario del Allen de siempre<\/p>\n<p>El comienzo de la novela da la medida del gesto. Baum,<strong> abandonado por su editorial de prestigio, despreciado por su mujer<\/strong>, se aferra a s\u00ed mismo como \u00fanico interlocutor v\u00e1lido. Las primeras p\u00e1ginas lo muestran discutiendo consigo mismo sobre su falta de genio, repiti\u00e9ndose, contradici\u00e9ndose, convencido de que todos a su alrededor lo traicionan o lo desprecian. Una reutilizaci\u00f3n de sus \u00faltimos avatares cinematogr\u00e1ficos y autoparodia de la soledad creativa que resuena como un espejo deformante del propio Allen; un autor que solo se habla a s\u00ed mismo porque nadie m\u00e1s quiere escucharle.<\/p>\n<p>Inevitable pensar en su propia situaci\u00f3n. Un director anta\u00f1o venerado que se queda sin industria, sin plataforma de streaming, sin editor de prestigio, y que termina publicando en un sello conservador de Nashville mientras Europa \u2013m\u00e1s indulgente, menos puritana, m\u00e1s fiel, o simplemente m\u00e1s nost\u00e1lgica\u2013 lo sigue consumiendo. El Allen novelista no abre un nuevo cap\u00edtulo: apenas a\u00f1ade un ep\u00edlogo redundante.<\/p>\n<p>Que el resultado sea mediocre importa menos que lo que revela. \u00bfQu\u00e9 pasa con Baum? no es la gran novela americana, ni siquiera un libro digno de relectura; es la prueba de que el creador de Manhattan se ha convertido en un exiliado cultural, <strong>acogido por una editorial regentada por sus enemigos ideol\u00f3gicos hist\u00f3ricos<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo olvidar el gag principal de Todos dicen I love you, en el que el hijo de una adinerada familia progresista de Park Avenue se vuelve republicano despu\u00e9s de darse un golpe en la cabeza?<\/p>\n<p>PUBLICIDAD<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Editada en un rinc\u00f3n improbable de Estados Unidos, entre panfletos derechistas y memorias de polic\u00edas justicieros, ha aparecido&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":141124,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,671,23],"class_list":{"0":"post-141123","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-literatura","15":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141123\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/141124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=141123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=141123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}