{"id":142464,"date":"2025-09-27T15:16:06","date_gmt":"2025-09-27T15:16:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/142464\/"},"modified":"2025-09-27T15:16:06","modified_gmt":"2025-09-27T15:16:06","slug":"peaky-blinders-se-mezcla-con-succession-en-la-casa-guinness","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/142464\/","title":{"rendered":"&#8216;Peaky Blinders&#8217; se mezcla con &#8216;Succession&#8217; en &#8216;La casa Guinness&#8217;"},"content":{"rendered":"<p class=\"c-paragraph\"><b>[ESTE ART\u00cdCULO CONTIENE SPOILERS DE LA CASA GUINNESS]<\/b><\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Dinero, poder, rebeli\u00f3n. Las palabras se suceden frente a la pantalla acompa\u00f1ando im\u00e1genes de fuego y granos de cerveza. Un hombre con chistera camina d\u00e1ndonos la espalda por una f\u00e1brica, casi como si nos condujera por ella. \u00abSr. Rafferty, \u00bfcree que habr\u00e1 problemas hoy?\u00bb, le pregunta un trabajador. \u00abEl apellido del hombre es Guinness\u00bb, responde el mat\u00f3n trajeado de<b> <a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/series\/serie-menos-cuatro-horas-dos-familias-movistar-plus-james-norton-ver-una-tarde-5715866\/\" title=\"Dura menos de cuatro horas y te tendr\u00e1 en vilo hasta el final: la adictiva miniserie que devorar\u00e1s en una tarde\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">James Norton<\/a><\/b>\u00a0con un marcado acento irland\u00e9s mientras da una calada al cigarrillo: <b>\u00abPor supuesto que habr\u00e1 problemas\u00bb.<\/b><\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Es 27 de mayo de 1868 y el f\u00e9retro acristalado del fundador Sir Benjamin Guinness se dispone a abandonar la cervecer\u00eda Guinness en St. James&#8217;s Gate\u00a0camino a la celebraci\u00f3n del funeral en la catedral. Como bien vaticinaba Rafferty, el arranque de\u00a0<b>La casa Guinness<\/b> no tarda en convertirse en una batalla campal. Cat\u00f3licos contra protestantes. Nacionalistas irlandeses (feniano)\u00a0contra unionistas. Libertad en la boca de algunos, Dios en la de todos.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Los cuatro hijos del difunto observan el revuelo por la ventana de su mansi\u00f3n. Y mientras ellos marchan hacia la catedral al son de<b>\u00a0Starburster,\u00a0de\u00a0Fontaines D.C., <\/b>la m\u00fasica folk se mezcla con los estallidos de las botellas que chocan y resquebrajan el f\u00e9retro de cristal de su padre en se\u00f1al de protesta por su alianza con Londres, en cuyo Parlamento tiene una silla. Harto de la demora que provocan los fenianos, Norton se quita la chistera y empieza a limpiar el camino y reducir la ofensiva a mamporrazos mientras suena <b>Get Your Brits Out, <\/b><b>de Kneecap.\u00a0<\/b><\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Este no solo es el inicio de <b>la serie m\u00e1s hilarantemente bestia y disfrutable que vas a ver este a\u00f1o, <\/b>tambi\u00e9n es el inicio del camino al para\u00edso del cervecero que expandi\u00f3 por Europa su cerveza y firm\u00f3 alianzas con Inglaterra, encendiendo esa escabechina que bien podr\u00eda haber disfrutado desde su f\u00e9retro con vistas de haber estado vivos.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La casa Guinness es, desde este comienzo hasta su final de primera temporada, un viaje granuja, sucio, desatado, es una fiesta desenfrenada, rozando el coma et\u00edlico, de esas que tan bien se le da organizar a <b>Steven Knight <a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/noticias\/peaky-blinders-ultimo-adios-pelicula-netflix-5665664\/\" title=\"&#039;Peaky Blinders&#039; termina de rodar su \u00faltimo adi\u00f3s: la pel\u00edcula llegar\u00e1 a Netflix dentro de muy poco\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">(Peaky Blinders).<\/a><\/b> En la superficie, es una aproximaci\u00f3n a la familia Guinness, propietaria del imperio cervecero que le da nombre, tras la muerte del fundador. En el fondo, es una observaci\u00f3n libre y con lupa a sus luces y sus sombras, sus fortalezas y sus muchos defectos, as\u00ed como al mundo en el que operan.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Porque basta con echar un vistazo a sus primeros 5 minutos de metraje para confirmar que esta familia es el espejo en el que se refleja un contexto hist\u00f3rico determinado: el catolicismo y el protestantismo chocando en una Irlanda a\u00fan hambrienta que se rebela con m\u00e1s fuerza ante Londres. Tambi\u00e9n es una Irlanda en crecimiento mediante el apellido Guinness, que mira a Estados Unidos. Todo ello contado con la palabra afilada, mala leche y la falta de puritanismo o correcci\u00f3n pol\u00edtica de Steven Knight.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">En un a\u00f1o en el que Adolescencia ha acaparado la conversaci\u00f3n en <b><a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/series\/mejores-series-netflix-diciembre-2024-5145104\/\" title=\"Las 36 mejores series originales de Netflix\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Netflix <\/a><\/b>mientras se espera con ansia el estreno del final de Stranger Things, no descuides La casa Guinness,\u00a0<b>la apuesta m\u00e1s desquiciante, extrema y disfrutable del gigante del streaming para 2025.<\/b> Te decimos por qu\u00e9.\u00a0<\/p>\n<p>Una familia todopoderosa y su mat\u00f3n<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La casa Guinness nos traslada a la segunda mitad del siglo XIX, a una Irlanda en transici\u00f3n, a una Nueva York en expansi\u00f3n y al seno de una familia al frente de la f\u00e1brica cervecera m\u00e1s grande del mundo que acaba de perder al patriarca. \u00abPrimera prioridad es: no cagarla. Y la segunda prioridad es hacer Guinness a\u00fan m\u00e1s grande\u00bb, cuenta Knight sobre las motivaciones de los herederos.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\"><b>Al creador de Peaky Blinders le van los personajes radicales, esos que le permiten dibujar la complejidad humana hasta la locura,<\/b> caricaturas perfectas del patetismo, del desenfreno, de la violencia humanas, pero tambi\u00e9n de la astucia y la carnalidad. Todos estos arquetipos campan a sus anchas por las calles de la Dubl\u00edn de la familia Guinness (aunque la serie se rod\u00f3 en Liverpool).\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Los cuatro herederos del imperio, en el centro de la historia, son el ejemplo perfecto de estas piezas indispensables en el tablero clasista y viciado que el showrunner quiere plasmar. Arthur (Anthony Boyle) es el primog\u00e9nito bon vivant condenado a hacerse cargo de la f\u00e1brica junto a su hermano Edward (acertad\u00edsimo Louis Partridge), el hijo ambicioso y pragm\u00e1tico, obsesionado con expandir el negocio.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Luego est\u00e1 la beata Anne (Emily Fairn), la mujer de la familia, con todo lo que eso conlleva. Pero es a trav\u00e9s de ella que descubrimos a todo un batall\u00f3n de personajes femeninos librepensadores (menci\u00f3n especial para la t\u00eda Agnes de Dervla Kirwan) que dieron el mejor uso al talonario Guinness, sum\u00e1ndose a causas ben\u00e9ficas y reconstruyeron Dubl\u00edn para la clase trabajadora.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Queda un Guinness m\u00e1s,\u00a0Ben (Fionn O\u2019Shea), un alma torturada por sus adicciones y quien menos importa en el relato. Si bien todos los personajes tienen algo intr\u00ednsecamente knightniano, el personaje que realmente podr\u00eda haber salido de Peaky Blinders, tal vez porque es inventado, es el &#8216;solucionador&#8217; de los Guinness, Sean Rafferty.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\"><b>James Norton\u00a0parece pas\u00e1rselo bomba con las mangas arremangadas y el chaleco de mat\u00f3n con capas, <\/b>un irland\u00e9s de los bajos fondos que ha ascendido hasta convertirse en el hombre de confianza de la familia; que opera en las sombras, en las mazmorras de la factor\u00eda, rodeado de fuego; que amenaza con cadenas, que se deja arrastrar por las pasiones (tambi\u00e9n carnales) y se cobra las vendettas de los Guinness.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Al final del d\u00eda, es el perrito faldero con el que la familia hace lo que le da la gana, convirti\u00e9ndolo en un personaje m\u00e1s complejo de lo que aparenta. En un mundo de privilegiados y de marginados, Rafferty navega entre ambos espacios sin pertenecer del todo a ninguno, juega su propio juego y todo tiene sentido gracias a la versatilidad del actor que le da vida.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Los seguidores de Happy Valley saben de sobra lo bien que se le da al buenazo de Norton hacer el mal, cambiar de registro y divertirse en el lado oscuro, y aqu\u00ed se entrega al acento irland\u00e9s, a los cigarrillos y a la violencia sin reparos con un rol que hace disfrutar al p\u00fablico, que lo erige en una atracci\u00f3n peligrosa e insaciable (\u00bfo es solo un irland\u00e9s con pendiente?). \u00c9l es, junto a Louis Partridge, el actor que m\u00e1s luce en esta batalla con chisteras.\u00a0<\/p>\n<p>Una Irlanda dividida, una Am\u00e9rica prometida<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Cuando decimos que Edward Guinness es la mente detr\u00e1s de la expansi\u00f3n de la cerveza Guinness no es una exageraci\u00f3n. El hermano m\u00e1s ambicioso y avispado piensa en Am\u00e9rica, pero no por ello descuida el contexto pol\u00edtico que repercute a la marca en Irlanda y de ah\u00ed que opte por poner un arpa en junto al sello Guinness. Se trata del arpa de Brian\u00a0Boru, del siglo XV, un s\u00edmbolo que refleja la cultura y el patrimonio irland\u00e9s.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">En la d\u00e9cada de 1860, la familia Guinness buscaba un s\u00edmbolo que identificara su cerveza como producto de Irlanda y lo encontr\u00f3 en el arpa. El clima sociopol\u00edtico es un aspecto clave en la serie de Netflix, inseparable de las motivaciones que mueven a todos sus protagonistas.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\"><b>La casa Guinness es un viaje a una Irlanda a\u00fan fam\u00e9lica tras la Gran Hambruna, y en conflicto pol\u00edtico y religioso ante el dominio de Inglaterra.<\/b> Es la Irlanda contrariada, harta, la de\u00a0la Hermandad Republicana Irlandesa, contrapunto perfecto de una familia Guinness con una silla en el Parlamento de Londres. Tambi\u00e9n es la Irlanda que se forja alianzas al otro lado del Atl\u00e1ntico, en la publicitada tierra de oportunidades.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Todo ese entorno alimenta y enra\u00edza la historia de los Guinness. Porque, en esencia, este es el relato de cuatro herederos tratando de conjugar sus diferencias para mostrarse como un frente unido en ese baile social de m\u00e1scaras y estrategias llamado Reino Unido en el que deben danzar sin tropezar entre familiares, empleados y rebeldes.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Es precisamente el contexto lo que eleva muchas de las subtramas, como la alianza inesperada que se forma entre Edward y Ellen Cochrane (Niamh McCormack),\u00a0una astuta feniana\u00a0que comparte con el segundo del clan la frustraci\u00f3n por tener que enmendar los errores de su hermano mayor. Ellos, m\u00e1s cautivadores cuando operan juntos, reflejan los tiras y aflojas de ambos bandos, las aristas, las trifulcas y los entendimientos.\u00a0<\/p>\n<p>Steven Knight en estado puro<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La casa Guinness tiene el car\u00e1cter explosivo, irreverente y ambicioso que cab\u00eda esperar de una producci\u00f3n de Steven Knight. <b>Es una Peaky Blinders con chistera, una Succession con cerveza negra, una joya tremendamente disfrutona, acelerada y tan incorregible como sus protagonistas.<\/b> Es anacr\u00f3nica, moderna, con una banda sonora que revienta con todo, Knight en estado puro.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Podr\u00eda haber pecado de repetitiva (otra historia de herederos de un imperio, encima con la sombra de Succession), podr\u00eda haberse pasado de rosca, y, sin embargo, la serie se las ha apa\u00f1ado para resultar un despiporre de acci\u00f3n \u00fanico, con referencias claras pero llevadas a su terreno, con un escenario muy irland\u00e9s que expande su inter\u00e9s mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras argumentales.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">En una industria justa, sin prejuicios ni cinismo, tambi\u00e9n con menos aluvi\u00f3n de estrenos por semana,\u00a0<b>La casa Guinness acaparar\u00eda las listas de mejores series de a\u00f1o y ser\u00eda una contendiente en la temporada de premios televisivos. <\/b>Pero, como nos referimos a esa misma industria en la que Peaky Blinders fue ninguneada por los Globo de Oro o los Emmy, no confiamos demasiado en que esta consiga el reconocimiento que merece.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Nosotros, desde CINEMAN\u00cdA, nos conformamos con que Netflix d\u00e9 luz verde a una segunda temporada tras un final de temporada que deja demasiados cabos sueltos. Por ahora, brindamos con una pinta de Guinness por Knight, que sigue siendo uno de los creadores m\u00e1s valientes y alborotadores de la peque\u00f1a pantalla.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"[ESTE ART\u00cdCULO CONTIENE SPOILERS DE LA CASA GUINNESS] Dinero, poder, rebeli\u00f3n. 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