{"id":143110,"date":"2025-09-27T22:33:08","date_gmt":"2025-09-27T22:33:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/143110\/"},"modified":"2025-09-27T22:33:08","modified_gmt":"2025-09-27T22:33:08","slug":"me-atrae-la-literatura-que-me-obliga-a-aprender-a-leer-de-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/143110\/","title":{"rendered":"\u201cMe atrae la literatura que me obliga a aprender a leer de nuevo\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"com-paragraph  --capital --s\">A los 27 a\u00f1os, el escritor <strong>Pol Guasch <\/strong>(Tarragona, 1997) lleg\u00f3 a Buenos Aires para participar del <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/empieza-el-filba-con-eje-en-el-poder-del-otro-como-disparador-de-la-literatura-nid25092025\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/empieza-el-filba-con-eje-en-el-poder-del-otro-como-disparador-de-la-literatura-nid25092025\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Filba, el festival que este a\u00f1o invita a pensar el otro.<\/a> Autor de las novelas Napalm en el coraz\u00f3n (ganadora del premio Llibres Anagrama de Novela en 2021) y En las manos, el para\u00edso quema, escribe sobre mundos en crisis, con paisajes desolados y a veces feroces, donde el fuego y la destrucci\u00f3n abren preguntas sobre la supervivencia cuando todo parece a punto de derrumbarse.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Sin embargo, el pulso de sus libros est\u00e1 atravesado por algo profundamente humano: la amistad y el deseo, fuerzas que insisten y que son el motor de sus personajes incluso en medio del colapso. Frente a esa intensidad abrumadora y por momentos melanc\u00f3lica, su presencia sorprende por el contraste: c\u00e1lido, reflexivo y de hablar pausado, Guasch construye sus respuestas con la misma calma con que deja que sus historias respiren.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En Filba, particip\u00f3 del panel \u201cImaginarios de la descomposici\u00f3n\u201d, donde, junto con las escritoras <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/ideas\/resena-bufalos-salvajes-de-ana-paula-maia-nid21062025\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/ideas\/resena-bufalos-salvajes-de-ana-paula-maia-nid21062025\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Ana Paula Maia<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/natalia-litvinova-gana-el-premio-lumen-de-novela-que-se-queda-en-la-argentina-por-segundo-ano-nid04062024\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/natalia-litvinova-gana-el-premio-lumen-de-novela-que-se-queda-en-la-argentina-por-segundo-ano-nid04062024\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Natalia Litvinova<\/a> -con moderaci\u00f3n de Ana Clara P\u00e9rez Cotten- reflexion\u00f3 sobre c\u00f3mo narrar un mundo en ruinas y de qu\u00e9 modo las historias \u00edntimas pueden convertirse en espejo de dolores universales. En otras actividades contin\u00faa explorando estos cruces entre literatura, deseo y paisajes al borde del colapso.<\/p>\n<p>Pol Guasch, autor de \u00abNapalm en el coraz\u00f3n\u00bb y \u00abEn las manos, el para\u00edso quema\u00bbSantiago Filipuzzi<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En di\u00e1logo con LA NACION, Guasch se detiene en esos temas que atraviesan su obra: el deseo como fuerza vital, la amistad que resiste, la ambig\u00fcedad de los territorios que crea y el fuego como met\u00e1fora de destrucci\u00f3n y de comienzo. Habla de la escritura como un acto de encuentro -con los otros y con uno mismo- y de su apuesta por una literatura que, m\u00e1s que ofrecer certezas, invita a hacerse nuevas preguntas.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-En tus novelas el deseo no aparece solo como experiencia amorosa sino como una fuerza que sostiene a los personajes. En el marco de un Filba que invita a pensar en \u201cel otro\u201d, \u00bfc\u00f3mo se relacionan en tu obra el deseo y la alteridad?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Para m\u00ed, escribir, lejos de ser un acto solipsista o meramente autorreferencial, siempre ha sido buscar algo que est\u00e1 fuera de m\u00ed, en un otro. No se trata de encontrar respuestas a preguntas que me preocupan, sino de iniciar di\u00e1logos. Cuando escrib\u00ed Napalm en el coraz\u00f3n y En las manos, el para\u00edso quema, estaba rodeado de lecturas y autores que de alguna manera forjaron esos libros. Escribir era tambi\u00e9n ir hacia ellos, hacia esos textos y referentes. Siento que, con la escritura, pude desarrollar formas de deseo que quiz\u00e1s no pod\u00eda formular biogr\u00e1fica o personalmente. Durante a\u00f1os mi forma de escribir fue leer. La lectura me permiti\u00f3 declinar esas formas de deseo que no eran posibles no solo por verg\u00fcenza o porque estaban negadas, sino porque ni siquiera sab\u00eda que exist\u00edan. Descubr\u00ed mucho m\u00e1s sobre c\u00f3mo siento, c\u00f3mo se me remueve el cuerpo, lo que me gusta o me disgusta leyendo y escribiendo que viviendo, si entendemos vivir de manera convencional. Y no me gusta separar las cosas: para m\u00ed escribir y leer es vivir. No hay que escoger entre escribir y vivir, porque son exactamente lo mismo. Pienso mucho en c\u00f3mo llegu\u00e9 a la escritura. No tengo una respuesta cerrada, porque mi proceso est\u00e1 atravesado por mis referentes: <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/el-centenario-de-clarice-lispector-la-mujer-que-queria-hacer-literatura-sin-literatura-nid10122020\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/el-centenario-de-clarice-lispector-la-mujer-que-queria-hacer-literatura-sin-literatura-nid10122020\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Clarice Lispector<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/pequenos-libros-grandes-encuentros-nid09082022\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/pequenos-libros-grandes-encuentros-nid09082022\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">H\u00e9l\u00e8ne Cixous<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/miradas\/al-rescate-de-marina-tsvietaieva-nid1422952\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/miradas\/al-rescate-de-marina-tsvietaieva-nid1422952\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Marina Tsvet\u00e1ieva<\/a>, autoras que han pensado la escritura como un acto de amor y el amor como un acto de escritura. Como si no se pudiera amar sin la idea de estar escribiendo algo; no solo un lenguaje compartido, sino inscribirse en algo que ya estaba escrito, que nos precede. Tambi\u00e9n pienso la escritura como un acto de amor y de desamor, como la forma de acercarse a lo que no nos pertenece, a lo que no somos, a lo que no es id\u00e9ntico a nosotros. En mis historias se ve esa b\u00fasqueda de llegar a sitios desconocidos, de escribir relatos que no se acerquen a lo \u00fanico, a lo s\u00f3lido o impermeable, sino que exploren lo incierto y lo abierto. Ah\u00ed la influencia de <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/los-mundos-de-ursula-k-le-guin-entre-la-fantasia-y-la-sombra-de-borges-nid2104204\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/los-mundos-de-ursula-k-le-guin-entre-la-fantasia-y-la-sombra-de-borges-nid2104204\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Ursula K. Le Guin<\/a> es clave.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Mencionaste a Clarice Lispector y a Ursula Le Guin. \u00bfQu\u00e9 otros autores fueron tus influencias? Por la manera en la que describ\u00eds paisajes, tus novelas rememoran un poco a <\/strong><strong>Canto yo y la monta\u00f1a baila,<\/strong><strong> de <\/strong><a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/irene-sola-si-lo-imaginas-es-que-una-montana-baile-o-lo-que-sea-puede-pasar-en-un-libro-nid03052022\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/irene-sola-si-lo-imaginas-es-que-una-montana-baile-o-lo-que-sea-puede-pasar-en-un-libro-nid03052022\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\"><strong>Irene Sol\u00e0<\/strong><\/a><strong>, y a <\/strong><strong>Panza de burro,<\/strong><strong> de <\/strong><a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/andrea-abreu-el-sentido-comun-muchas-veces-es-tremendamente-reaccionario-nid07052021\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/andrea-abreu-el-sentido-comun-muchas-veces-es-tremendamente-reaccionario-nid07052021\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\"><strong>Andrea Abreu<\/strong><\/a><strong>.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Con Irene compartimos referentes fundacionales: <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/merc-rodoreda-la-vuelta-de-una-voz-lucida-y-sensible-nid2259910\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/merc-rodoreda-la-vuelta-de-una-voz-lucida-y-sensible-nid2259910\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Merc\u00e8 Rodoreda<\/a> y V\u00edctor Catal\u00e0, escritoras esenciales de la literatura catalana que marcaron no solo a una generaci\u00f3n de narradores sino tambi\u00e9n de poetas. Con Andrea tambi\u00e9n siento una cercan\u00eda. Hay algo de escritura perif\u00e9rica \u2014y no lo digo en un sentido peyorativo, sino como quien escribe en los m\u00e1rgenes de una literatura estatal\u2014. En mi caso, escribir en catal\u00e1n; en el de Andrea, desde las Islas Canarias. Ese lugar perif\u00e9rico, como ocurre con Le Guin, permite interesarse por lo desinteresado, por lo que no est\u00e1 dictado por lo hegem\u00f3nico. Mucha gente no lo entiende, pero mi literatura tiene sentido porque est\u00e1 escrita en catal\u00e1n. Esa lengua, con su historia y su situaci\u00f3n pol\u00edtica, condiciona las cosas a las que me acerco. Y aunque Andrea escriba en castellano, lo hace desde un lugar y una lengua perif\u00e9rica. Cuando uno escribe en una lengua perif\u00e9rica nacen intereses distintos, alejados de lo hegem\u00f3nico.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Viv\u00eds en Barcelona pero sos de Tarragona, una ciudad mediana. \u00bfEse origen tambi\u00e9n influye en tu escritura?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-S\u00ed. Siempre digo que mi paisaje sentimental no es un bosque id\u00edlico. Desde la ventana de la casa de mis padres veo una autov\u00eda enorme y un cementerio inmenso. Ese es mi paisaje \u00edntimo, y se mezcla con un paisaje literario muy verde, heredado de lecturas como la de Rodoreda. De esa combinaci\u00f3n surge una naturaleza que en mis libros es agresiva, nada rom\u00e1ntica, atravesada por lo humano. No hay una visi\u00f3n id\u00edlica de animales saltando, sino una especie de violencia en el encuentro entre lo natural y lo humano. Creo que esa fricci\u00f3n define la atm\u00f3sfera de Napalm en el coraz\u00f3n y En las manos, el para\u00edso quema.<\/p>\n<p>\u00abNapalm en el coraz\u00f3n\u00bb (Anagrama $33.000) y \u00abEn las manos, el para\u00edso quema\u00bb (Anagrama, $25.900) de Pol Guasch<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-En tus libros los personajes buscan refugios: en una relaci\u00f3n, en una amistad. \u00bfCre\u00e9s que la literatura puede ser un lugar de resguardo?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-[Piensa un rato] Dudo en responder porque me incomoda caer en lugares comunes. La idea de la literatura como espacio de refugio se ha<strong> <\/strong>usado tanto que a veces pierde fuerza y parece reducirla a un ejercicio de autorreferencia o encierro. Pero al mismo tiempo, la literatura me salv\u00f3. Por eso mi silencio inicial: porque es verdad, pero no en el sentido simplista de que la literatura exista solo para salvar vidas. Pensar as\u00ed puede generar la idea de que vamos a los libros solo a buscar reconocimiento: \u201ctengo este dolor, necesito un libro que lo nombre para sentirme acompa\u00f1ado\u201d. Para m\u00ed la potencia de la literatura est\u00e1 m\u00e1s bien en buscar lo que uno no es, en encontrarse con la diferencia. Los libros que m\u00e1s me han marcado no son los que me confirmaron c\u00f3mo se vive el deseo gay, la juventud o la pobreza, sino los que pusieron en crisis mis certezas, que llevaron esos temas a lugares inesperados. Pienso, por ejemplo, en <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/sociedad\/1-libro-en-1-minuto-una-muestra-de-lo-mejor-de-la-literatura-gay-latinoamericana-nid1850488\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/sociedad\/1-libro-en-1-minuto-una-muestra-de-lo-mejor-de-la-literatura-gay-latinoamericana-nid1850488\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Mundo cruel, del autor puertorrique\u00f1o Luis Negr\u00f3n:<\/a> un libro de cuentos marica que realmente tambale\u00f3 mi deseo, me mostr\u00f3 que pod\u00eda ser otra cosa. Ese es el tipo de experiencia que me interesa: no solo la identificaci\u00f3n, sino la transformaci\u00f3n que desarma las ideas previas. En realidad lo que me interesa son esos libros que desencajan las ideas que uno tiene sobre todo. Me atrae la literatura que me obliga a aprender a leer de nuevo. Con <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/clarice-lispector-la-escritora-que-cambio-para-siempre-la-literatura-brasilena-nid2080150\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/lifestyle\/clarice-lispector-la-escritora-que-cambio-para-siempre-la-literatura-brasilena-nid2080150\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">Clarice Lispector<\/a> sent\u00ed eso desde la primera vez: me obligaba a reaprender, y me sigue pasando cada vez que la releo. Su obra cuestiona no solo mis ideas sobre el mundo, sino tambi\u00e9n sobre la literatura y la escritura. M\u00e1s que identificaci\u00f3n, busco esa sacudida. Quiz\u00e1 habr\u00eda que resignificar la palabra \u201crefugio\u201d. No como un espacio de identificaci\u00f3n, comodidad o consuelo, sino como un lugar donde uno se cuestiona desde d\u00f3nde mira y piensa. Ese es el refugio que me interesa.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Incluso hoy, la diversidad sexual o los deseos que se apartan de la norma encuentran obst\u00e1culos. \u00bfLlevar ese deseo al centro de tus libros es para vos un acto de resistencia, de cuidado o de b\u00fasqueda personal?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Los libros que he escrito y la forma en que puse un tipo de deseo muy particular en el centro no nacieron desde la desobediencia. Al menos en el lugar del mundo desde el que escribo, mi deseo hist\u00f3rico no necesitaba rebelarse. Pero ocurre algo bonito y a la vez doloroso: aunque hoy parezca que el deseo queer -o marica, ll\u00e1malo como quieras- ya no deba reivindicarse como hace veinte a\u00f1os, el proceso subjetivo con el propio deseo sigue siendo err\u00e1tico, profundo y a veces violento. Aun cuando el entorno social sea m\u00e1s comprensivo, vivir un deseo que no es exactamente normativo implica fricciones. Yo llegu\u00e9 a la escritura desde esa imposibilidad de no escribirlo, pero tambi\u00e9n desde una necesidad de unirme a una historia previa, de encontrar mi lugar en una genealog\u00eda que desconoc\u00eda. A muchos chicos maricas les pasa: la historia que te cuentan no coincide con la que est\u00e1s viviendo, y escribir se vuelve una forma de coser ese desajuste, de comprender y cuidarse. En ese sentido, la escritura es tambi\u00e9n acto de cuidado, una manera de darle forma a lo que no sab\u00edas que exist\u00eda y de reconocerte dentro de algo m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Tus libros se desarrollan en escenarios sin coordenadas precisas, que podr\u00edan pertenecer a cualquier geograf\u00eda. \u00bfQu\u00e9 busc\u00e1s al construir estos espacios abiertos e indeterminados?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Quiero que sea la escritura misma la que marque el espacio y el tiempo de mis novelas. No me interesa dar una informaci\u00f3n que resuelva todas las dudas. Cuando un libro anuncia \u201cBarcelona, 1945\u201d, ya responde la mitad de las preguntas. Yo busco que el lector escriba el libro conmigo, que se implique. Me fascinan los textos que exigen algo del lector, que te miran a los ojos a trav\u00e9s de la escritura. Ursula K. Le Guin dice que la ficci\u00f3n se ha construido hist\u00f3ricamente como un arquero que dispara una flecha: conocemos el punto de origen, la trayectoria y el final. Es una l\u00f3gica masculina y racional. Pero quiz\u00e1 la novela podr\u00eda pensarse como una bolsa que guarda cosas, de la que cada lector extrae las herramientas que necesita y la transforma en algo propio. Esa imagen me gu\u00eda, por eso en mis libros no hay linealidad cl\u00e1sica ni una voz \u00fanica que lo explique todo. Prefiero una literatura abierta, emp\u00e1tica y colectiva, que permita que cada lector arme su propio mapa.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-En <\/strong><strong>En las manos, el para\u00edso quema,<\/strong><strong> el fuego recorre cada escena como amenaza y como met\u00e1fora. \u00bfC\u00f3mo imagin\u00e1s esa imagen de un mundo que arde y qu\u00e9 lugar ocupan los v\u00ednculos humanos en ese escenario?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-En En las manos, el para\u00edso quema quise mostrar que el mundo arde, pero lo central son las personas: qu\u00e9 pasa con los afectos, con el deseo, con la amistad. Se habla del fin del mundo, pero no de qu\u00e9 ocurre con nosotros cuando el mundo se termina. Me interesa esa perspectiva: no tanto imaginar un planeta sin humanos, como propone el apocalipsis cl\u00e1sico, sino pensar un \u201cnosotros sin mundo\u201d. Hay un libro <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/el-miedo-al-futuro-un-fantasma-que-recorre-el-planeta-nid2257727\/\" target=\"_self\" title=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/el-miedo-al-futuro-un-fantasma-que-recorre-el-planeta-nid2257727\/\" class=\"com-link break-word\" data-mrf-recirculation=\"n_link_parrafo\" rel=\"nofollow noopener\">-\u00bfHay un mundo por venir?, de D\u00e9borah Danowski y Eduardo Viveiros De Castro-<\/a>de dos antrop\u00f3logos que plantea justamente esto: cambiar el foco y preguntarnos qu\u00e9 pasa con el nosotros cuando el mundo desaparece. Ah\u00ed est\u00e1 mi pregunta y mi imaginario.<\/p>\n<p>Pol Guasch, escritor catal\u00e1n que gan\u00f3 el Premio Llibres Anagrama de novela en 2021Santiago Filipuzzi<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-En tu podcast <\/strong><strong>Parad\u00eds<\/strong><strong> dijiste que ten\u00e9s mala memoria para recordar nombres de t\u00edtulos y personajes, pero que nunca olvid\u00e1s las sensaciones que te deja una lectura. \u00bfQu\u00e9 te dicen los lectores que sienten con tus libros?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Hablan de tristeza feliz, de alegr\u00eda melanc\u00f3lica, de un sentimiento complejo en el que conviven la tristeza y la felicidad. Como si el deseo fuera muy consciente de su final, o como si el final resistiera apagarse del todo. Es una especie de ant\u00edtesis que convive, como encender un fuego en medio del agua.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-\u00bfC\u00f3mo fue escribir tu segundo libro despu\u00e9s de ganar el Premio Anagrama a los 24 a\u00f1os? \u00bfSentiste presi\u00f3n para sostener tu carrera literaria siendo tan joven?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Empec\u00e9 a escribir En las manos, el para\u00edso quema apenas termin\u00e9 Napalm en el coraz\u00f3n, antes de que me alcanzaran las consecuencias del premio, las traducciones o las giras. Eso me protegi\u00f3. Lo que escribo ahora s\u00ed me enfrenta a otras dificultades. La primera es encontrar tiempo para entregarme a la escritura, algo que se volvi\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil. La segunda es que no he ganado nada de seguridad: tener dos libros publicados no me da ninguna certeza. Al principio me inquiet\u00f3, pero entend\u00ed que se trata justamente de eso: sentirme tan perdido como el primer d\u00eda, igual de confuso e inseguro. A esa inseguridad se suma otra que antes no exist\u00eda: la de la recepci\u00f3n. Aunque no escribo pensando en c\u00f3mo ser\u00e1 le\u00eddo, en alg\u00fan momento aparece la pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 valor tiene esto para los dem\u00e1s, para el mundo? \u00bfEs importante, necesario?\u201d Esa duda es dura, pero inevitable. En el podcast habl\u00e9 con Clara Serra sobre el deseo, y ella dec\u00eda que un deseo realizado es una forma de muerte. Lo siento cercano: cuando un deseo se cumple del todo, aparece el duelo. Me pas\u00f3 con la poes\u00eda: publiqu\u00e9 un libro y despu\u00e9s me sent\u00ed incapaz de seguir escribiendo poes\u00eda. Es un duelo extra\u00f1o, una mezcla de rendici\u00f3n, imposibilidad y aceptaci\u00f3n de que quiz\u00e1 lo que s\u00e9 hacer no me llevar\u00e1 adonde quiero. Deja muchas preguntas sin respuesta. Por ahora sigo escribiendo narrativa, no poes\u00eda, pero para m\u00ed poes\u00eda y prosa no son mundos separados. Son formas distintas de una misma b\u00fasqueda.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Para agendar<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Esta noche, Pol Guasch ser\u00e1 parte de <strong>Leemos y bailamos<\/strong>, la fiesta literaria de Escape a Plut\u00f3n en el bar cultura La Paz Arriba (Av. Callao 1082), donde conversar\u00e1 y leer\u00e1 con otros escritores antes de que la pista se encienda con m\u00fasica. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A los 27 a\u00f1os, el escritor Pol Guasch (Tarragona, 1997) lleg\u00f3 a Buenos Aires para participar del Filba,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":143111,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,43806,146,147,25,24,16005,225,37884,23,43807,43808],"class_list":{"0":"post-143110","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-corresponsales_ftp","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-fotos_arc_bajarprint","15":"tag-libros","16":"tag-palacio-libertad","17":"tag-spain","18":"tag-toy-story","19":"tag-toy-story-30-anos"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/143110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=143110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/143110\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/143111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=143110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=143110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=143110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}