{"id":146980,"date":"2025-09-29T17:58:18","date_gmt":"2025-09-29T17:58:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/146980\/"},"modified":"2025-09-29T17:58:18","modified_gmt":"2025-09-29T17:58:18","slug":"las-memorias-de-roberto-gomez-bolanos-sobre-su-papa-y-su-mama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/146980\/","title":{"rendered":"Las memorias de Roberto G\u00f3mez Bola\u00f1os sobre su pap\u00e1 y su mam\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"Roberto Mario G\u00f3mez Bola\u00f1os, conocido como Chespirito, fue un actor, comediante, guionista, director y productor mexicano. Naci\u00f3 el 21 de febrero de 1929, en Ciudad de M\u00e9xico, y muri\u00f3 el 28 de noviembre de 2014, en Canc\u00fan. A la derecha, la portada de sus memorias, en librer\u00edas con el sello editorial Aguilar.\" class=\"ImageArticle-Image\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/HMJHQ7D4GBC3JE3NKCSK3HNHKY.png\" width=\"984\" height=\"655\" loading=\"eager\" decoding=\"async\" fetchpriority=\"high\"\/><\/p>\n<p>Roberto Mario G\u00f3mez Bola\u00f1os, conocido como Chespirito, fue un actor, comediante, guionista, director y productor mexicano. Naci\u00f3 el 21 de febrero de 1929, en Ciudad de M\u00e9xico, y muri\u00f3 el 28 de noviembre de 2014, en Canc\u00fan. A la derecha, la portada de sus memorias, en librer\u00edas con el sello editorial Aguilar.<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda por: Agencia AFP<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Elsa Bola\u00f1os Cacho de G\u00f3mez Linares era el nombre de mi madre. Hab\u00eda nacido el 4 de abril de 1902 en la entonces muy importante ciudad de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre, en el seno de una familia que pod\u00eda considerarse de clase media alta. Su padre, Ram\u00f3n Bola\u00f1os Cacho, era un m\u00e9dico militar que hab\u00eda alcanzado buen prestigio como ap\u00f3stol de la medicina. Fue quiz\u00e1 este apostolado lo que provoc\u00f3 su temprana muerte en el a\u00f1o de 1906, como consecuencia de una neumon\u00eda fulminante, producto de una visita m\u00e9dica a una familia de escasos recursos econ\u00f3micos, efectuada a altas horas de una noche en que campeaba una helada y cruda tormenta. \u00c9l (mi abuelo materno) se hab\u00eda casado con la bella zacatecana Mar\u00eda Aguilar, con quien procreo siete hijos: Eva, Ram\u00f3n, Fernando, Roberto, Ernesto, Emilia y Elsa, mi mam\u00e1. Con excepci\u00f3n de Roberto, quien muri\u00f3 atropellado por un tranv\u00eda \u201cde mulitas\u201d en los azarosos inicios de la revoluci\u00f3n, los dem\u00e1s fallecieron a edades que podr\u00eda calificar como \u201crazonables\u201d.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Fueron precisamente los peligros de la revuelta armada los que motivaron el \u00e9xodo familiar, encabezado por mi abuela, con destino a Nueva York, ciudad que ya entonces emerg\u00eda como una de las principales metr\u00f3polis del mundo. Ah\u00ed se instalaron en el tumultuoso y agitado barrio de Brooklyn, a orillas del East River, lugar que habr\u00eda de ser la residencia de mi madre desde que ten\u00eda 10 a\u00f1os hasta cerca de los 20. Dicho lugar lleg\u00f3 a convertirse en algo as\u00ed como el \u201crefugio neoyorkino\u201d de amistades y parientes que emigraban a la populosa urbe, y que encontraban ah\u00ed el asilo que les permit\u00eda sobrevivir mientras buscaban la manera de ganarse el sustento personal. El factor anecd\u00f3tico cobra mayor trascendencia al destacar que uno de los parientes que recibieron tal beneficio se llamaba Gustavo D\u00edaz Ordaz, quien llegar\u00eda a ser el controvertido presidente de M\u00e9xico durante el periodo de 1964 a 1970. \u00c9ste era primo de mi madre, y ambos ten\u00edan el mismo parentesco con el eminente y querid\u00edsimo doctor Gilberto Bola\u00f1os Cacho, que fue precisamente quien intervino en mi aventura prenatal.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">* * *<\/p>\n<p><a class=\"Button Button_whatsapp\" href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0BUTKJpe8fOWBXwe2V\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\" id=\"Whatsapp-Inside-Article\" buttontype=\"outlined\" buttonstyle=\"neutral\">Sigue a la Revista Vea en WhatsApp<\/a><\/p>\n<p class=\"font--secondary\">En la iglesia, el sacerdote hizo la advertencia rutinaria:<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">\u2014Si entre los presentes hay alguien que tenga alg\u00fan impedimento para la celebraci\u00f3n de este matrimonio, que hable hoy o que calle para siempre.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Lo que no result\u00f3 tan rutinario fue la exclamaci\u00f3n de una se\u00f1ora que se puso de pie diciendo:<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">\u2014\u00a1Yo! \u00a1Yo tengo un impedimento!<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Y ante la consternaci\u00f3n (o curiosidad) de la concurrencia, la mujer avanz\u00f3 llevando de la mano a un ni\u00f1o de siete u ocho a\u00f1os, hasta acercarse a los contrayentes para dar la explicaci\u00f3n correspondiente:<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">\u2014El impedimento es este ni\u00f1o \u2014dijo\u2014, que es hijo m\u00edo y del novio.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Obviamente, los murmullos invadieron el sacro recinto, al tiempo que la novia (quien luego llegar\u00eda a ser mi madre) miraba inquisitivamente al novio (quien llegar\u00eda a ser mi padre). \u00c9ste hizo un gesto de resignaci\u00f3n que implicaba un t\u00e1cito reconocimiento a lo afirmado por la mujer; y entonces, a sugerencia del sacerdote que oficiaba la ceremonia, los principales actores pasaron a la sacrist\u00eda. \u00bfQu\u00e9 fue exactamente lo que se dijo o discuti\u00f3 ah\u00ed? Lo ignoro, pues mi madre, que fue quien me cont\u00f3 el hecho muchos a\u00f1os despu\u00e9s, no ahond\u00f3 en detalles. Lo \u00fanico concreto era que, tanto eclesi\u00e1stica como civilmente, esto no constitu\u00eda un impedimento legal para la celebraci\u00f3n del matrimonio, de modo que tras alguna disculpa pronunciada frente a los concurrentes, la ceremonia continu\u00f3 hasta llegar a feliz (\u00bffeliz?) t\u00e9rmino.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">* * *<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Mi padre, Francisco G\u00f3mez Linares, naci\u00f3 en Guanajuato en 1892 o 1893. Aunque su familia hab\u00eda pertenecido a un estrato de buen rango socioecon\u00f3mico, a la fecha de mi nacimiento conservaba apenas algunas reminiscencias de la antigua abundancia; eso s\u00ed: un caudal de recato, pudor, decoro y dem\u00e1s virtudes que caracterizaban a la llamada gente \u201cdecente\u201d. Hab\u00edan sido cinco hermanos: Joaqu\u00edn, coronel de las tropas federales que se suicid\u00f3 al ser derrotado por la terrible Divisi\u00f3n del Norte, comandada por Pancho Villa; Ricardo, quien muri\u00f3 a temprana edad, a diferencia de Lola y Esperanza quienes fallecieron mucho despu\u00e9s \u2014sobre todo mi t\u00eda Esperanza, quien sobrepas\u00f3 los 90 a\u00f1os, por lo que constituy\u00f3 el \u00faltimo contacto que tuve con mi familia paterna\u2014. Y el menor de los hermanos fue mi pap\u00e1, Francisco, excelente pintor y dibujante, actor de teatro a escondidas de la mojigata familia que consideraba, como muchos en aquellos tiempos, que pertenecer al ambiente teatral era algo as\u00ed como adquirir un pasaporte para ir al infierno. De cualquier manera, lo suyo era el arte en muchas de sus manifestaciones, pues aparte de pintar y dibujar, tambi\u00e9n cantaba, tocaba la mandolina, declamaba y, por si fuera poco, era un hombre culto, guapo, simp\u00e1tico, magn\u00edfico contador de chistes y habitual centro de atracci\u00f3n en fiestas y reuniones. Y sin lugar a dudas fue todo esto lo que, ir\u00f3nicamente, lo condujo a ser v\u00edctima constante de dos excesos: el alcohol y las mujeres. Entre ambos lo mataron a la temprana edad de 42 o 43 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Como pintor hab\u00eda destacado ampliamente. Su prestigio de estupendo retratista, por ejemplo, lo llev\u00f3 a realizar, entre otros muchos, el retrato de do\u00f1a Carmen, la esposa de Emilio Portes Gil, cuando \u00e9ste era presidente de la Rep\u00fablica, lo mismo que el retrato del presidente Harding, de Estados Unidos (retrato que a\u00fan figura en la Galer\u00eda de Presidentes que se encuentra en el hotel Gunter de San Antonio, Texas). Mi padre lleg\u00f3 tambi\u00e9n a ser director art\u00edstico de El Universal, que era entonces el peri\u00f3dico de mayor prestigio en el pa\u00eds, y pint\u00f3 o dibuj\u00f3 las portadas de El Continental y El Universal Gr\u00e1fico, dos de las revistas m\u00e1s importantes de su \u00e9poca, al mismo tiempo que, tambi\u00e9n en El Universal, ilustraba los cuentos que enviaba semanalmente el conocido escritor don Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Sin embargo, al parejo de su capacidad para el arte estaba su capacidad para la bohemia, esa tendencia que suscita la veneraci\u00f3n y hasta el elogio de no pocos intelectuales, pero que casi siempre consume la salud y el dinero de quien la practica. En el caso de mi padre, esto deriv\u00f3 en una viuda sin dinero y tres hu\u00e9rfanos sin lo mismo. O quiz\u00e1 fueron dos (o m\u00e1s) las viudas y cuatro (o m\u00e1s) los hu\u00e9rfanos, pues durante el velorio se present\u00f3 aquella se\u00f1ora que hab\u00eda interrumpido la boda de mi mam\u00e1, acompa\u00f1ada por su hijo (mi medio hermano) convertido ya en un muchacho de 16 o 17 a\u00f1os. La buena se\u00f1ora lleg\u00f3 a solicitar la parte de la herencia que deber\u00eda corresponderles, pero opt\u00f3 por retirarse cuando vio las condiciones en que hab\u00edamos quedado. Debo se\u00f1alar que, por circunstancias que ignoro, jam\u00e1s llegu\u00e9 a ver en persona a aquel medio hermano, de cuya existencia me enter\u00e9 mucho tiempo despu\u00e9s, cuando mi mam\u00e1 me cont\u00f3 las dos an\u00e9cdotas: la de la boda y la del velorio. Pasado el tiempo me enter\u00e9 de su fallecimiento por esquelas y notas publicadas en los peri\u00f3dicos, en las que se destacaba que hab\u00eda sido un hombre \u00edntegro y honesto, apreciado y respetado por todos aquellos que lo hab\u00edan conocido. Llevaba el apellido completo de mi padre: G\u00f3mez Linares.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">* * *<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">V\u00edctima de un derrame cerebral, mi pap\u00e1 muri\u00f3 el 7 de septiembre de 1935, cuando mi mam\u00e1 ten\u00eda 33 a\u00f1os; mi hermano mayor (Paco) se acercaba a los nueve, yo ten\u00eda seis y medio y mi hermano menor (Horacio) apenas rebasaba los cinco. Viv\u00edamos en la calle del Carmen (ahora Gonz\u00e1lez de Coss\u00edo) de la que entonces era la lejana y escasamente poblada colonia del Valle, en una casa que hab\u00eda construido mi mam\u00e1 vali\u00e9ndose, literalmente, de lo que ahorraba en las compras del mercado y similares. Pero esto sucedi\u00f3 mientras el \u00e9xito art\u00edstico de mi padre auguraba un pr\u00f3spero futuro, lo que estuvo muy lejos de acontecer. Al contrario: entre el derroche que prodigaba su bohemia y los gastos que generaba su dolorosa agon\u00eda, mi padre no dej\u00f3 m\u00e1s herencia que una casa hipotecada y deudas, muchas deudas. Por lo tanto, mi mam\u00e1 tuvo que vender la casa, con la mala suerte de que a\u00fan estaban vigentes los estragos de la gran crisis econ\u00f3mica, raz\u00f3n por la cual recibi\u00f3 una m\u00ednima cantidad por la venta.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">En consecuencia, nos fuimos a vivir en el piso superior de una casa de las llamadas \u201cd\u00faplex\u201d, que distaba much\u00edsimo de tener las comodidades de la anterior. Pero estaba precisamente a un lado de ella, de modo que con mucha frecuencia pas\u00e1bamos por enfrente de la habitaci\u00f3n que hab\u00eda hecho las veces de estudio de mi padre, y por cuya ventana segu\u00eda escap\u00e1ndose aquel olor de guache u \u00f3leo, que para m\u00ed sigue siendo inconfundible generador de esa otra nostalgia: la de un padre con el que conviv\u00ed muy poco tiempo y que, a pesar de ello, dej\u00f3 en m\u00ed una profunda huella. Era, adem\u00e1s, la ventana por donde yo acostumbraba asomarme para esperar la llegada de mi pap\u00e1. Y esto, por cierto, fue algo que segu\u00ed haciendo durante algunos d\u00edas despu\u00e9s de su muerte, pues consideraba que debi\u00f3 haber alg\u00fan error en aquella frase que pronunci\u00f3 mi mam\u00e1 para informarme: \u201cTu pap\u00e1 ya se fue al cielo\u201d.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">Pero no tard\u00e9 en darme cuenta de que esa era la verdad, porque mi pap\u00e1 ya nunca regres\u00f3.<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">* * *<\/p>\n<p class=\"font--secondary\">No hab\u00edan terminado a\u00fan las aflicciones de mi mam\u00e1, pues tan s\u00f3lo unos d\u00edas despu\u00e9s recibi\u00f3 la noticia de que mi abuela hab\u00eda sufrido un ataque que la dej\u00f3 casi totalmente paral\u00edtica durante el resto de su vida. En raz\u00f3n de su precario estado de salud, la familia decidi\u00f3 ocultarle el deceso de mi pap\u00e1, pero mi torpeza se puso de manifiesto cuando repet\u00ed frente a ella el mismo eufemismo que hab\u00eda usado mi mam\u00e1 para darme la noticia: \u201cMi pap\u00e1 ya se fue al cielo\u201d. Entonces supe que la par\u00e1lisis suele ser insuficiente para impedir que ruede una l\u00e1grima por la mejilla de quien la padece.<\/p>\n<p class=\"box--float-left grid__col--lg-6 font--secondary\">* Se publica con autorizaci\u00f3n de Penguin Random House Grupo Editorial. <b>Roberto G\u00f3mez Bola\u00f1os <\/b>fue actor, escritor, guionista, director de cine y productor de televisi\u00f3n, as\u00ed como creador de c\u00e9lebres programas de entretenimiento. Su fama por El Chavo del ocho y El Chapul\u00edn colorado lo llev\u00f3 a ser visto con inmenso cari\u00f1o en M\u00e9xico, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Chile y muchos pa\u00edses m\u00e1s. Tambi\u00e9n escribi\u00f3 poes\u00eda y fue director teatral, protagoniz\u00f3 y dirigi\u00f3 pel\u00edculas como El Chanfle y obras de teatro como 11 y 12.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Roberto Mario G\u00f3mez Bola\u00f1os, conocido como Chespirito, fue un actor, comediante, guionista, director y productor mexicano. 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