{"id":151479,"date":"2025-10-01T21:32:09","date_gmt":"2025-10-01T21:32:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/151479\/"},"modified":"2025-10-01T21:32:09","modified_gmt":"2025-10-01T21:32:09","slug":"mujercitas-terror-ii-el-horror-domestico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/151479\/","title":{"rendered":"Mujercitas terror II: el horror dom\u00e9stico"},"content":{"rendered":"<p>Ilustraciones: @seelvana<\/p>\n<p>Vista desde hoy, puede decirse que Shirley Jackson fue una cuentista y novelista estadounidense multipremiada, esencial para la literatura moderna. En casi toda su obra, cualquiera haya sido el g\u00e9nero o formato, siempre puso el ojo en el entrev\u00e9s terrible de la domesticidad inocua. En ficci\u00f3n y no ficci\u00f3n, dentro y fuera del terror, hace un retrato certero y cruel de la neurosis: la individual y la de la sociedad. Desde ah\u00ed construye la alienaci\u00f3n y el extra\u00f1amiento que plantea el g\u00f3tico en sus or\u00edgenes, pero en un nuevo lugar, enclavado en el siglo XX.<\/p>\n<p>\u201cLa loter\u00eda\u201d es un cuento que tiene incontables adaptaciones y versiones en cine, teatro, series y c\u00f3mics. Se lo considera actualmente uno de los relatos cortos m\u00e1s famosos de la historia de la literatura. La hizo famosa, pero de un modo que fue tremendo para ella. Gener\u00f3 tanta pol\u00e9mica, que despu\u00e9s de eso se neg\u00f3 a dar entrevistas. Es una pieza de horror social que en pocas p\u00e1ginas mete el dedo en la llaga de la herida estadounidense. Shirley Jackson escrib\u00eda en revistas, sobre todo las llamadas \u201cfemeninas\u201d. Este relato sobre la lapidaci\u00f3n p\u00fablica como algo habitual, sali\u00f3 el 26 de junio de 1948 en The New Yorker, de p\u00fablico bastante burgu\u00e9s, que se sinti\u00f3 ofendido. Varios centenares de lectores se dieron de baja de su subscripci\u00f3n. Un dato hermoso: la historia sucede el 27 de julio de 1948, como si fuera la cr\u00f3nica de lo que pasar\u00e1 al d\u00eda siguiente de su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La escritora Joyce Carol Oates, en el pr\u00f3logo del libro que lo recopila, dice que el relato sugiere que la clase media norteamericana \u201cno tiene una mentalidad tan diferente a los linchadores nazis\u201d. Un dato genial: Shirley Jackson escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre la pol\u00e9mica, \u201cBiograf\u00eda de una historia\u201d. Ah\u00ed cuenta, entre otras cosas, que mucha gente le mand\u00f3 cartas que \u201ciban del desconcierto a la especulaci\u00f3n y con frecuencia llegaban al abuso\u201d. Ella no se disculpa ni explica por qu\u00e9 ni para qu\u00e9 escribi\u00f3 sobre el sacrificio humano en la sociedad actual. Lo que hace es, caustica y brillante, dar los detalles\u00a0de c\u00f3mo\u00a0se le ocurri\u00f3 y muestra extractos del odio que recibi\u00f3. Todos esos fragmentos exigen saber el motivo, buscan un propio chivo expiatorio. Son el pueblo de \u201cLa loter\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/14.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33010\"  \/><\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n es esa chica? <br \/><\/strong><\/p>\n<p>Jackson aci\u00f3 el 14 de diciembre de 1916 en San Francisco, California, Estados Unidos. The Road Through The Wall (La carretera a trav\u00e9s de la pared) es su primera novela, de 1948, que se inspira en parte en su ni\u00f1ez. Cuenta la vida en Pepper Street, un barrio de clase media, en 1936. Ante el anuncio de la construcci\u00f3n de una carretera que va atravesar uno de los muros que rodean la comunidad, se mueve la trama. Es la descripci\u00f3n de c\u00f3mo ese agujero en la pared interrumpe la vida del pueblo. Es casi un documental sobre el horror que anida en los suburbios, cuando se levanta el tejado de esas casitas, y se contemplan la hipocres\u00eda que hay adentro.<\/p>\n<p>Su madre no quer\u00eda hijos. Se lo dijo desde la infancia. Tambi\u00e9n le dec\u00eda que detestaba lo que escrib\u00eda. La ni\u00f1a, y luego adolescente, no fue muy feliz con su familia. Fue a estudiar a Nueva York, la otra punta del mapa, para alejarse. Escap\u00f3 a la literatura y a la vida acad\u00e9mica. Le sali\u00f3 bien y mal. En la universidad de Syracusa conoci\u00f3 a\u00a0Stanley Edgar Hyman, con quien se cas\u00f3 apenas graduada. Se fueron a vivir a North Bennington, en Vermont, un pueblo boscoso cercano a la facultad en donde el marido daba clases.\u00a0<\/p>\n<p>En 1952 se agruparon muchos de sus ensayos en el libro Life Among The Savages (La vida entre los salvajes). Est\u00e1 ah\u00ed la cr\u00f3nica de esa mudanza. Entre las peripecias para elegir casa ante el asombro prejuicioso de la agente inmobiliaria, que le parece mal que alquilen y no compren, est\u00e1 el retrato de los vecinos de esa comunidad peque\u00f1a, cerrada, cat\u00f3lica y conservadora. \u00c9l se arm\u00f3 una carrera popular como cr\u00edtico literario. Ella, que se hab\u00eda prometido a s\u00ed misma no volver a escribir ni tener hijos, hizo todo lo contrario. Tuvo cuatro chicos, uno atr\u00e1s de otro, que cri\u00f3 amorosamente y en bastante soledad. Public\u00f3 seis novelas, m\u00e1s de cien relatos, dos libros autobiogr\u00e1ficos y media docena de escritos infantiles, adem\u00e1s de varios ensayos. Pero Shirley no encajaba. Con nadie y en ning\u00fan lado.<\/p>\n<p>A su madre le pareci\u00f3 despreciable que se casara con un intelectual jud\u00edo, as\u00ed que la termin\u00f3 de condenar. En el pueblo, los vecinos desconfiaban de esta pareja de liberales que invitaban a comer a amigos bohemios. En la facultad no era la t\u00edpica esposa de un acad\u00e9mico. En ning\u00fan lugar se parec\u00eda a nadie. Se aisl\u00f3 cada vez m\u00e1s. Su salud mental era bastante precaria. Y su forma de trabajar, obsesiva y dolorosa.<\/p>\n<p>Su vida fue, como sucede con algunos personajes de muchos de sus textos, la de una mujer fragmentada en varias personalidades. Por un lado, era esposa y madre y, en esa franja, era cari\u00f1osa, abocada a su familia. Por otro, se ve\u00eda a s\u00ed misma fea, tuvo y padeci\u00f3 problemas de sobrepeso y no se sent\u00eda aceptada por nadie. Tambi\u00e9n estaba la otra Shirley, la escritora, que era una observadora aguda del mundo que la rodeaba, con una inmensa capacidad de re\u00edrse de sus miserias y, sobre todo experta en conjurar el miedo.<\/p>\n<p>Se convirti\u00f3 en una especie de leyenda oscura.\u00a0Su lugar era en el centro de las contradicciones. El escritor Jonathan Lethem, que antolog\u00f3 Monstrous acts and little murders<strong> <\/strong>en 1997, una colecci\u00f3n de relatos p\u00f3stumos, dice en el pr\u00f3logo: \u201cEn muchos sentidos ella era dos personas cuando lleg\u00f3 a Vermont. Una era el patito feo temeroso y con exceso de peso, siempre asustado por la severidad de la crianza de una madre suburbana obsesionada por las apariencias. La otra parte era la iconoclasta expulsiva que se dedicaba a rechazar las nociones de su madre de c\u00f3mo ser una dama, que beb\u00eda y fumaba, que se interesaba por la magia y el vud\u00fa y se peleaba con los maestros cuando intentaban disciplinar a sus hijos\u201d.<\/p>\n<p>Sus historias de ficci\u00f3n nunca tienen final feliz. La personal, tampoco. Para los 39 a\u00f1os era obesa m\u00f3rbida y estaba insatisfecha con todo. As\u00ed que escrib\u00eda. Por toda la casa. En los muebles, en la heladera, en el libro de recetas, en la lista de las compras, en las paredes de su estudio y las de la cocina, Shirley pegaba notas con ideas para cuentos. Intentaba escapar de la trampa de la familia, pero no ten\u00eda fuerza para hacerlo y tambi\u00e9n sent\u00eda el peso de la responsabilidad. Escrib\u00eda en cada minuto libre que pod\u00eda robarle al cuidado de los hijos y a las tareas dom\u00e9sticas. Otra memoir es Raising Demons (Criando demonios), que se public\u00f3 en 1957. Es un retrato del disparate dom\u00e9stico: casi parece escrito por otra persona por c\u00f3mo se observa a s\u00ed misma. Est\u00e1 repletos de humor bestial, pero tambi\u00e9n tienen un enorme subtexto de angustia y claustrofobia.\u00a0No es de g\u00e9nero terror. Pero da miedo.\u00a0<\/p>\n<p>Su marido no la ayud\u00f3 nada. Mientras le exig\u00eda excelencia en sus textos, esperaba tambi\u00e9n que ella cumpliera con lo que se consideraba su trabajo en la casa. Adem\u00e1s, ten\u00eda amantes que ni se molestaba en esconder. Ella, igual, segu\u00eda. Con todo. A veces no dorm\u00eda para poder escribir. En sus \u00faltimos a\u00f1os apenas sali\u00f3 de su casa y se fue matando lentamente a pastillas para aplacar su ansiedad. Estaba enferma del coraz\u00f3n y era adicta a las anfetaminas y a los tranquilizantes. Tambi\u00e9n tomaba mucho alcohol. Igual, no buscaba el suicidio. Cuando falleci\u00f3 a los 49\u00a0a\u00f1os, el 8 de agosto de 1965, dej\u00f3 un cuento sin terminar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/17.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33009\"  \/><\/p>\n<p><strong>Ama de casa desesperada <br \/><\/strong><\/p>\n<p>No es raro ni casual, sino l\u00f3gico y premeditado, que sus personajes siempre est\u00e9n en conflicto consigo mismos y con su entorno. Eso les proporciona a sus historias una profundidad que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las tramas, que adem\u00e1s igual siempre est\u00e1n repletas de tensi\u00f3n, suspenso y son muy argumentales. Hay una apolog\u00eda de lo no convencional, de lo que no se rige por las reglas de la racionalidad, que sobrevuela siempre su obra. Por eso es atemporal. Aunque escribi\u00f3 en la mitad de siglo XX, tiene una enorme conexi\u00f3n con la actualidad y muchas de las coyunturas presentes. Todas sus novelas, por tem\u00e1tica y estilo, parecen escritas ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Fue muy poco traducida y casi nada conocida fuera de Estados Unidos. Cuando sali\u00f3 en la Argentina Ojos de fuego, la novela de Stephen King sobre la ni\u00f1a capaz de provocar incendios con el poder de su mente, el libro ten\u00eda esta dedicatoria: \u201cA Shirley Jackson, que nunca necesit\u00f3 levantar la voz. The Haunting of Hill House. The Lottery. We Have Always Lived in the Castle. The Sundial\u201d. Era 1986 y nadie pudo encontrar eso en espa\u00f1ol. Incluso dejaron en ingl\u00e9s los t\u00edtulos.<\/p>\n<p>La editorial Min\u00fascula la public\u00f3 por primera vez en castellano a gran escala. Comenz\u00f3 en 2012 por su \u00faltima novela, Siempre hemos vivido en el castillo (1962). Dos hermanas viven en una casa enorme de Nueva Inglaterra junto a un t\u00edo lisiado. Hace seis a\u00f1os, el resto de su familia muri\u00f3 asesinada con ars\u00e9nico durante una cena. Es una historia g\u00f3tica sobre la claustrofobia.\u00a0Una joya con toque grotesco sobre la alienaci\u00f3n. La cr\u00f3nica profundamente exc\u00e9ntrica de un encierro. Est\u00e1 repleta de un humor que transita la l\u00ednea de lo macabro con lo adorable. Est\u00e1 narrada por la desquiciada y certera, aterradora y querible, la inolvidable y desquiciada Merricat, una adolescente medio bruja, traumatizada y asalvajada, en la que no se puede confiar jam\u00e1s. La chica m\u00e1s fr\u00e1gil-invencible del g\u00e9nero terror. Fue un boom.\u00a0<\/p>\n<p>Entonces lleg\u00f3 en 2019 <strong>La maldici\u00f3n de Hill House<\/strong>, de 1959, que podr\u00eda considerarse una historia de fantasmas, pero excede el subg\u00e9nero. El primer p\u00e1rrafo dice: \u201cNing\u00fan organismo viviente puede seguir existiendo durante mucho tiempo en la realidad absoluta sin perder la raz\u00f3n; hay quien supone que incluso las alondras y las cigarras sue\u00f1an\u201d. Sin spoilers, un cient\u00edfico quiere hacer una investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica y re\u00fane a un grupo de voluntarios para que pase unos d\u00edas en una casa con fama de encantada. Eleanor es una joven sin dinero y la historia es la construcci\u00f3n de su personaje, de estabilidad mental precaria, y el proceso en el que se desmorona. Las protagonistas son ella y la mansi\u00f3n, por igual. Hay dos versiones cinematogr\u00e1ficas: The Haunting, el cl\u00e1sico de culto de 1963 de Robert Wise (director de Amor sin barreras y La novicia rebelde), y otra bastante olvidable, de Jan de Bont, que se estren\u00f3 en 1999. Adem\u00e1s, est\u00e1 la miniserie de Netflix de 2018 Hill House, basada muy libremente en la historia original, creada por\u00a0Mike Flanagan.\u00a0<\/p>\n<p>En 2022 se publicaron otras dos novelas en espa\u00f1ol: El reloj de sol (1958), una s\u00e1tira social aterradora sobre una familia que cree que va a llegar el fin del mundo y se encierra en una mansi\u00f3n; y Hangsaman (1951), la historia de Natalie, una adolescente que escapa de su madre asfixiante yendo a la universidad. Y tambi\u00e9n hay \u2014hasta el momento\u2014 tres libros de relatos: Cuentos escogidos, que sali\u00f3 en 2015, con La loter\u00eda en su selecci\u00f3n; Deja que te cuente, de 2018, que\u00a0tiene in\u00e9ditos, ensayos y escritos\u00a0inconclusos y Cuentos oscuros \u2014coeditada con Libros del Zorro Rojo\u2014, que tiene once relatos ilustrados por Carmen Segovia.\u00a0<\/p>\n<p>La angustia, la claustrofobia, el miedo son el n\u00facleo duro de sus historias. A veces no hay nada sobrenatural. Y cuando s\u00ed, siempre todo de alguna forma est\u00e1 relacionado con la vida dom\u00e9stica de las mujeres. Ese aspecto es crucial para trabajar el terror en el siglo XX. \u00bfQu\u00e9 puede dar m\u00e1s miedo, ser m\u00e1s macabro, que estar condenada a casarse, criar hijos y postergarse en favor de un hombre, cuando el mundo ya era moderno y hasta nos dec\u00eda \u201csi, salgan a trabajar\u201d?\u00a0<\/p>\n<p>A lo largo de la obra de Shirley Jackson se puede encontrar el elemento m\u00e1gico, pero la principal fuente de inspiraci\u00f3n fue su propia vida, que da m\u00e1s terror que cualquier fantasma. La lucha dom\u00e9stica, la frustraci\u00f3n de un matrimonio, la relaci\u00f3n horrible con su madre, el espantoso modo de verse a s\u00ed misma, la postergaci\u00f3n de sus deseos acad\u00e9micos, la hostilidad del entorno literal (los vecinos del pueblo) y simb\u00f3lico (la cr\u00edtica y la academia). Todo est\u00e1 ah\u00ed. \u00bfQu\u00e9 es lo que realmente provoca angustia, escalofr\u00edos, miedo? La locura. La confianza rota. La decepci\u00f3n de personas en las que se confiaba. Las mentes torturadas por las expectativas de la sociedad. El agobio de la vida cotidiana.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/13-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33011\"  \/><\/p>\n<p>Shirley Jackson hace surgir lo monstruoso desde las relaciones de familia y los c\u00edrculos de amistades. En su obra hay personas que desaparecen, traiciones, asesinatos, paranoia, infancias no tan inocentes. Y a todo eso lo rodea con la otredad, el espanto g\u00f3tico, que en lugar de tomar forma fuera del castillo, se presenta en comunidades de jardines perfectos y cercas blancas. En sus cuentos y novelas las mujeres no buscan pareja ni que las rescaten. Son personas superadas por los mandatos sociales, imperfectas, y protagonistas absolutas de su literatura.<\/p>\n<p>Ah\u00ed, as\u00ed, Shirley Jackson marca una diferencia abismal con el resto del g\u00e9nero. Abre una puerta, traza un camino. Las protagonistas no son v\u00edctimas fr\u00e1giles. Son due\u00f1as de la acci\u00f3n y los ojos por los que se percibe el mundo. No es casual, entonces, que los varones de sus ficciones sean m\u00e1s pavotes, a veces hasta caricaturescos. Es la venganza en su pluma. Se nota el placer deliberado de la autora al presentarlos como seres que no aportan gran cosa al discurso, en hacerlos s\u00f3lo figuras de autoridad con un papel muy concreto, que dificultan momentos de las tramas.\u00a0<\/p>\n<p>Las casas, en la ficci\u00f3n de Shirley Jackson, que ten\u00eda agorafobia, tambi\u00e9n son fundamentales. Las usa como geograf\u00eda, \u00fanico refugio posible, y a la vez son el motor para el p\u00e1nico. Santuarios monstruos. Lo urbano es otro elemento que se opone al g\u00e9nero de terror cl\u00e1sico, pero que ella incorpora en una renovaci\u00f3n inteligente y moderna del g\u00f3tico. La naturaleza cumple un papel secundario. El miedo est\u00e1 en el interior: ya sea una mansi\u00f3n, un chalet solariego, un departamento pobret\u00f3n, una oficina o un cuartucho de hotel.\u00a0<\/p>\n<p>Su influencia fue saliendo la luz, siempre con ese velo de resistencia. Harold Bloom, por ejemplo, dijo que era \u201cuna artesana, no una gran maestra\u201d, porque su inter\u00e9s primordial era entretener. \u00bfQu\u00e9 tiene de malo? \u00bfAcaso la Literatura, con may\u00fascula, deber\u00eda ser aburrida? Cuando la consagr\u00f3 la Library of America, muchos dijeron que no pod\u00eda compararse su trabajo con el de Saul Below, Phillip Roth o Norman Mailer (todos varones, permitidme un JA, en CAPS LK), y que no se la pod\u00eda considerar una gran escritora norteamericana. Los cr\u00edticos (con o) consideraron que las experiencias de mujeres reprimidas eran menos interesantes que las narrativas expansivas de sus monstruos sagrados (s\u00ed, en masculino). Con el correr de los a\u00f1os, aparecieron m\u00e1s fans, incluso por fuera del g\u00e9nero, como Donna Tartt. Y en 2007 se crearon los Shirley Jackson Awards, que se entregan cada a\u00f1o y que, dato local, gan\u00f3 Samanta Schweblin en 2018 por <strong>Distancia de rescate<\/strong>.\u00a0<\/p>\n<p>Shirley Jackson encontraba lo hermoso en lo horrible. Entre la pesadilla y el sue\u00f1o dorado, enclavada en la soledad eterna rodeada de gente, es una autora que construye en sus hero\u00ednas tr\u00e1gicas historias de poder femenino, repletas de humor y excentricidad, tan bellas como dolorosas. La expresi\u00f3n m\u00e1xima de esa cualidad es su obra, preciosa y angustiante, en la que cuenta el horror m\u00e1ximo de la modernidad: la otredad, el afuera infernal, la mentalidad media que se hace reba\u00f1o y, por cantidad, destruye.<\/p>\n<p>A\u00fan hoy, su obra toda sigue sin ajustarse al esquema literario, personal y art\u00edstico que el statu quo espera que una escritora debe tener.\u00a0 \u201cMe parece que no me gusta mucho la realidad\u201d, dijo en una de las pocas entrevistas que dio. Como podr\u00eda haberlo dicho Merricat. O Eleanor. Es una frase a destacar, porque es el carozo de la cuesti\u00f3n. A lo largo de sus cuentos y novelas, la gran autora, deliciosa como un caramelo \u00e1cido, se dedic\u00f3 a tejer visiones paralelas, inquietantes y nada complacientes, de ella misma en otros mundos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ilustraciones: @seelvana Vista desde hoy, puede decirse que Shirley Jackson fue una cuentista y novelista estadounidense multipremiada, esencial&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":151480,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[45885,224,146,147,25,24,45886,225,23,6667],"class_list":{"0":"post-151479","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-mujercitasterror","9":"tag-books","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-feminismos","15":"tag-libros","16":"tag-spain","17":"tag-terror"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=151479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151479\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/151480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=151479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=151479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=151479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}