{"id":153686,"date":"2025-10-02T22:50:19","date_gmt":"2025-10-02T22:50:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/153686\/"},"modified":"2025-10-02T22:50:19","modified_gmt":"2025-10-02T22:50:19","slug":"romeria-una-peregrinacion-a-los-silencios-de-los-ochenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/153686\/","title":{"rendered":"\u2018Romer\u00eda\u2019, una peregrinaci\u00f3n a los silencios de los ochenta"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfQui\u00e9n habr\u00eda sido si me hubiera criado con mi familia paterna?\u201d; \u201c\u00bfde cu\u00e1ntas formas se pod\u00eda ser joven en los ochenta?\u201d. La cineasta <strong>Carla Sim\u00f3n<\/strong> parte de estas preguntas en su \u00faltima pel\u00edcula, Romer\u00eda, que plantea la historia desde un plano especulativo. Inspir\u00e1ndose en su propia historia nos presenta a Marina (interpretada por Ll\u00facia Garcia), una joven cuyos padre y madre biol\u00f3gicos murieron de SIDA y que se ha criado exclusivamente con su familia materna en Catalu\u00f1a. Al cumplir 18 a\u00f1os, Marina viaja a Vigo, la ciudad donde transcurri\u00f3 la historia de amor de su padre y de su madre. All\u00ed pasa por primera vez unos d\u00edas con su acomodada familia paterna. <strong>Se enfrenta a su propia historia, en un entramado de relaciones a\u00fan desconocido y plagado de silencios.<\/strong> En Romer\u00eda nos asomamos a unos a\u00f1os ochenta plasmados en el diario de la madre de la protagonista y rememorados por sus familiares. La pel\u00edcula contribuye a generar un relato situado de aquella \u00e9poca que en el imaginario colectivo espa\u00f1ol est\u00e1 infrarrepresentada, plagada de referencias a lo estadounidense y a la Movida Madrile\u00f1a sin demasiada profundidad. Pero tambi\u00e9n abre una conversaci\u00f3n sobre las vidas de los descendientes de quienes murieron de SIDA o en manos de la hero\u00edna.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Las familias que pudieron encubrir sus historias de VIH o de consumo de hero\u00edna, lo hicieron<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El reconocimiento de Marina como parte de la familia tiene grandes consecuencias materiales. Por una parte, supone convertirla en merecedora de una ayuda gubernamental al estudio como hu\u00e9rfana, por otra, dejar constancia escrita de que su padre muri\u00f3 de SIDA. <strong>La familia paterna, si aspira a dar a su nieta un lugar leg\u00edtimo en la familia, debe revertir el ocultamiento al que han sometido la enfermedad de su propio hijo<\/strong> y dejar de utilizar el dinero como la herramienta para mantener esa fachada de decencia. Lo interesante de este conflicto es que visibiliza la dimensi\u00f3n de la clase social en la epidemia del SIDA y la adicci\u00f3n a la hero\u00edna, \u00edntimamente imbricada con el g\u00e9nero. Lejos del se\u00f1alamiento descarnado a la familia paterna, pero sin caer tampoco en la justificaci\u00f3n, Carla Sim\u00f3n plantea que, en Espa\u00f1a, la vivencias del VIH y del consumo de la hero\u00edna han estado vertebradas por la verg\u00fcenza y que aquellas personas que tuvieron los medios para encubrirlas optaron por hacerlo. Las generaciones posteriores tienen, entonces, un problema para situarse como descendientes de quienes vivieron el VIH, para hacer un duelo colectivo y para acceder a los medios materiales necesarios para llevar vidas dignas.<\/p>\n<blockquote>\n<p>La preocupaci\u00f3n por el qu\u00e9 dir\u00e1n cae constantemente sobre la figura de la abuela y de la t\u00eda<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En la pel\u00edcula, la preocupaci\u00f3n por la decencia y el qu\u00e9 dir\u00e1n cae constantemente sobre la figura de la abuela y de la t\u00eda. Ellas encarnan esa fachada propia de la feminidad burguesa espa\u00f1ola, pulcra y recatada. Sin embargo, es la figura del abuelo la que m\u00e1s peso tiene a la hora de tomar decisiones materiales que supongan un reconocimiento efectivo de que Marina es hija de un fallecido por SIDA. La decencia y el silencio tienen en Romer\u00eda una forma distinta de circular entre hombres y mujeres. <strong>Ellas articulan la moral, ellos la determinan econ\u00f3mica y jur\u00eddicamente.<\/strong> Es importante hacer frente a todas esas dimensiones para que Marina pueda ser efectivamente hija de su padre, con todas las consecuencias que ello tiene. Mediante esta historia particular, Carla Sim\u00f3n se\u00f1ala estas dos esferas \u2013la moral y la material\u2013\u00a0 de complicidad con el ocultamiento que tiene como consecuencia la ausencia de duelo y de reparaci\u00f3n colectivos. En el cap\u00edtulo Duelo queer de La pol\u00edtica cultural de las emociones, <strong>Sara Ahmed<\/strong> aborda la necesidad del reconocimiento para la elaboraci\u00f3n del duelo. En relaci\u00f3n con las vidas queer sostiene: \u201cLas vidas queer deben ser reconocidas como vidas que pueden ser lloradas\u201d, y explica que esto es sumamente trascendente para poder visibilizar estas p\u00e9rdidas en casos como la epidemia del VIH. Entendiendo que las vidas del padre y la madre de Marina no parecen haber sido disidentes, podemos hacer una traslaci\u00f3n y defender que Romer\u00eda vuelve llorables las vidas de las adictas al extraerlas del silencio. Del mismo modo, las vuelve narrables y genera un precedente de narraci\u00f3n para otras posibles historias.<\/p>\n<blockquote>\n<p>En esta historia familiar lo embarazoso parece explicarse a partir del elemento femenino<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Es especialmente l\u00facido tambi\u00e9n el tratamiento de la figura de la madre de Marina, para algunos personajes muy querida, para otros la culpable de la situaci\u00f3n familiar. Llama la atenci\u00f3n c\u00f3mo la abuela, particularmente, <strong>parece depositar en la madre de Marina la responsabilidad de que su hijo enfermara, se enganchara a la hero\u00edna y se metiera en l\u00edos<\/strong>. Seguramente no se pueda generalizar, pero es posible que este ejemplo permita explicar el juicio externo hacia muchas relaciones heterosexuales entre personas consumidoras de hero\u00edna. Ellas, cl\u00e1sicamente, son las causantes de la perdici\u00f3n. En este sentido cabe preguntarse si recae sobre la nieta reci\u00e9n llegada esa misma sospecha de culpabilidad heredada de la madre. \u00bfEs percibida Marina como hija principalmente de su madre? \u00bfLe achacan a su madre la responsabilidad de que ella exista en mayor medida que a su padre? \u00bfEs la madre de Marina la culpable de que se vean en la tesitura de tener que sacar a la luz la causa de muerte de su hijo? En esta historia familiar lo embarazoso pareciera remitir siempre a ella de manera subrepticia, explicarse a partir del elemento femenino.<\/p>\n<p>G\u00e9nero y clase son los dos ejes vertebrales para articular los temas del reconocimiento, de la verg\u00fcenza y de la culpa en la pel\u00edcula. Componen una historia que suma a desromantizar los ochenta y a desestigmatizar quienes murieron en manos de la hero\u00edna o del SIDA, sin recibir la necesaria atenci\u00f3n institucional y de la mano del ocultamiento por quienes a\u00fan se aferraban a ideales franquistas del bien. Carla Sim\u00f3n compone un relato complejo present\u00e1ndonos aristas crudas, on\u00edricas, realistas y tiernas. Los personajes, que aparecen enormemente humanos, ayudan a dibujar un relato coral sobre la \u00e9poca y c\u00f3mo fue vivida. La pel\u00edcula visibiliza las aspiraciones de libertad que emerg\u00edan en medio de un clima de reconstrucci\u00f3n pol\u00edtica, pero tambi\u00e9n la indisponibilidad del medio para explorar esa libertad. Los padres de Marina quer\u00edan viajar, conocer el mundo, salir de sus ciudades. Marina viaja a su ciudad para encontrarse con ellos, como peregrinaci\u00f3n a un posible arraigo y nos ofrece la posibilidad de sacar del silencio no s\u00f3lo a quienes murieron, sino a sus herederas.<\/p>\n<p><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/producto\/numero-13\/\" rel=\"noopener nofollow\" class=\"adv-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"301x604_anuario13\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/301x604_anuario13.jpg\" alt=\"\" class=\"no-lazyload\" width=\"301\" height=\"604\"\/><\/a><a data-no-instant=\"1\" href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/iv-congreso-de-periodismo-feminista-lucia-martinez-odriozola\/\" rel=\"noopener nofollow\" class=\"adv-link\" target=\"_blank\" aria-label=\"LMO.Cartel_banner lateral\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/LMO.Cartel_banner-lateral-1.jpg\" alt=\"\" class=\"no-lazyload\" width=\"301\" height=\"604\"\/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u201c\u00bfQui\u00e9n habr\u00eda sido si me hubiera criado con mi familia paterna?\u201d; \u201c\u00bfde cu\u00e1ntas formas se pod\u00eda ser joven&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":153687,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[177,45978,146,147,25,24,176,448,911,1472,175,23],"class_list":{"0":"post-153686","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine","8":"tag-cine","9":"tag-cine-feminista","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-film","15":"tag-historia","16":"tag-memoria","17":"tag-memoria-historica","18":"tag-movies","19":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153686\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/153687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}