{"id":16937,"date":"2025-07-31T18:51:06","date_gmt":"2025-07-31T18:51:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/16937\/"},"modified":"2025-07-31T18:51:06","modified_gmt":"2025-07-31T18:51:06","slug":"descubren-que-los-superpoderes-de-la-hibernacion-estan-ocultos-en-nuestro-adn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/16937\/","title":{"rendered":"Descubren que los &#8216;superpoderes&#8217; de la hibernaci\u00f3n est\u00e1n ocultos en nuestro ADN"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Pensemos por un momento en lo que son capaces de hacer animales como un <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-secreto-hibernacion-osos-201102170000_noticia.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"oso\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">oso<\/a> o una marmota. Duermen durante meses, sin comer ni beber, con sus cuerpos al l\u00edmite de la congelaci\u00f3n y el metabolismo y la actividad cerebral reducidos a la m\u00ednima  &#8230; expresi\u00f3n. Al despertar, sin embargo, se recuperan sin problema de unos cambios fisiol\u00f3gicos que resultan muy parecidos a los de enfermedades que causan estragos en los humanos, como la diabetes tipo 2, el alzh\u00e9imer o los accidentes cerebrovasculares. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La extraordinaria capacidad de hibernaci\u00f3n de estos y otros muchos animales resulta asombrosa, y ahora dos equipos de investigadores acaban de revelar, en sendos art\u00edculos en &#8216;<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.adp4025\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"Science\" data-mrf-link=\"www.science.org\">Science<\/a>&#8216;, que su secreto podr\u00eda estar escondido en nuestro propio ADN. El hallazgo abre una puerta al desarrollo de tratamientos capaces de revertir las enfermedades neurodegenerativas y la diabetes.<\/p>\n<p>\nEl ADN dormido\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Los dos estudios, llevados a cabo por distintos equipos de la Universidad de Utah Health bajo la direcci\u00f3n de Chris Gregg, profesor de neurobiolog\u00eda, anatom\u00eda y gen\u00e9tica humana, revelan un paisaje gen\u00e9tico que bien podr\u00eda ser la hoja de ruta para descifrar el enigma. Los investigadores, de hecho, hallaron un conjunto de genes que, curiosamente, los humanos tambi\u00e9n poseemos.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La atenci\u00f3n de los investigadores se centr\u00f3 en una regi\u00f3n gen\u00e9tica conocida como el &#8216;locus FTO&#8217; (del ingl\u00e9s Fat Mass and Obesity), es decir, el &#8216;lugar de la masa grasa y la obesidad&#8217;. Este &#8216;cl\u00faster&#8217; de genes es fundamental en la asombrosa habilidad de los hibernadores para transformar sus cuerpos. \u00abLo m\u00e1s sorprendente de esta regi\u00f3n -se\u00f1ala Gregg- es que es tambi\u00e9n el factor de riesgo gen\u00e9tico m\u00e1s potente para la obesidad humana\u00bb. Parece una paradoja: lo que para nosotros representa un problema de salud, para ellos es una ventaja evolutiva. Los animales capaces de <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-extrano-animal-hiberno-primera-tierra-202009092059_noticia.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"hibernar\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">hibernar<\/a>, en efecto, parecen haber encontrado la forma de utilizar estos genes de formas que les benefician. Y los cient\u00edficos quieren ahora averiguar c\u00f3mo lo han hecho.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Lo que los investigadores han descubierto, pues, no son nuevos genes, sino algo m\u00e1s sutil y, quiz\u00e1s, m\u00e1s potente: regiones de ADN espec\u00edficas de los &#8216;hibernadores&#8217; que se encuentran cerca del locus FTO y que act\u00faan como &#8216;directores de orquesta&#8217; gen\u00e9ticos. Estas secuencias de ADN, de hecho, regulan la actividad de los genes vecinos, subiendo o bajando su &#8216;volumen&#8217;.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Seg\u00fan los estudios, es precisamente esta capacidad de ajuste fino lo que permite a los hibernadores acumular una cantidad significativa de grasa antes de la llegada del invierno, para luego utilizar esas reservas de manera eficiente durante todo el per\u00edodo de inactividad. Es como si tuvieran un &#8216;interruptor&#8217; metab\u00f3lico que les permite pasar de un modo de &#8216;acumulaci\u00f3n&#8217; a un modo de &#8216;conservaci\u00f3n extrema&#8217; sin sufrir las consecuencias negativas que un humano experimentar\u00eda en las mismas condiciones.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Para demostrar la importancia de estas regiones reguladoras espec\u00edficas de los hibernadores, Gregg y sus colegas llevaron a cabo experimentos con ratones. Al mutar dichas regiones en los roedores, se produjeron cambios significativos en su peso y metabolismo. Algunas mutaciones aceleraron o ralentizaron el aumento de peso bajo condiciones diet\u00e9ticas espec\u00edficas; otras afectaron a la capacidad de los ratones para recuperar su temperatura corporal despu\u00e9s de un estado similar a la hibernaci\u00f3n, o ajustaron su tasa metab\u00f3lica general.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero lo realmente llamativo es que estas regiones de ADN no son genes en s\u00ed mismos, sino secuencias que interact\u00faan con genes cercanos y modulan su expresi\u00f3n. Susan Steinwand, investigadora en neurobiolog\u00eda y anatom\u00eda en la Universidad de Utah Health y primera autora de uno de los estudios, lo explica con una analog\u00eda: \u00abCuando eliminas uno de estos elementos, esta peque\u00f1a regi\u00f3n de ADN aparentemente insignificante, la actividad de cientos de genes cambia. Es bastante sorprendente\u00bb. Es como si al mover un \u00fanico interruptor, se encendiera o apagara un complejo sistema de luces en toda una ciudad.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Comprender la &#8216;flexibilidad metab\u00f3lica&#8217; de los hibernadores podr\u00eda abrir, por tanto, nuevas v\u00edas para el tratamiento de trastornos metab\u00f3licos humanos, como la diabetes tipo 2. \u00abSi pudi\u00e9ramos regular nuestros genes un poco m\u00e1s como los hibernadores -explica Elliott Ferris, primer autor del otro estudio-, quiz\u00e1s podr\u00edamos superar la diabetes tipo 2 de la misma manera en que un hibernador vuelve a un estado metab\u00f3lico normal\u00bb. Es un objetivo ambicioso, pero no imposible.<\/p>\n<p>\nComo una aguja en un pajar\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Encontrar las regiones gen\u00e9ticas que hacen posible la hibernaci\u00f3n supone un desaf\u00edo monumental, comparable a buscar agujas en un enorme pajar de ADN. Para acotar las regiones relevantes, los investigadores emplearon m\u00faltiples tecnolog\u00edas de genoma completo independientes. Primero, buscaron secuencias de ADN que la mayor\u00eda de los mam\u00edferos comparten, pero que hab\u00edan cambiado dr\u00e1sticamente en los hibernadores. \u00abSi una regi\u00f3n no cambia mucho de una especie a otra durante m\u00e1s de 100 millones de a\u00f1os -explica Ferris- pero luego cambia r\u00e1pida y dr\u00e1sticamente en dos mam\u00edferos hibernadores, entonces apunta a algo que es importante espec\u00edficamente para la hibernaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Adem\u00e1s, para entender los procesos biol\u00f3gicos que subyacen a la hibernaci\u00f3n, los investigadores identificaron los genes que se activaron o desactivaron durante el ayuno en ratones, causando cambios metab\u00f3licos similares a los de la hibernaci\u00f3n. Luego, descubrieron los genes que act\u00faan como &#8216;centros&#8217; o &#8216;coordinadores&#8217; centrales de estos cambios en la actividad g\u00e9nica inducidos por el ayuno.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Curiosamente, muchas de las regiones de ADN que hab\u00edan evolucionado recientemente en los hibernadores tambi\u00e9n parec\u00edan interactuar con estos genes centrales de coordinaci\u00f3n. Lo cual sugiere que la evoluci\u00f3n de la hibernaci\u00f3n requiere cambios espec\u00edficos en el control de estos genes &#8216;hub&#8217;. Por eso, constituyen una lista selecta de elementos de ADN que ser\u00e1n objeto de futuras investigaciones.<\/p>\n<p>\n\u00bfEst\u00e1 todo en nuestro interior?\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Uno de los aspectos m\u00e1s intrigantes de ambos estudios es que la mayor\u00eda de los cambios asociados a la hibernaci\u00f3n en el genoma parecen &#8216;romper&#8217; la funci\u00f3n de piezas espec\u00edficas de ADN, en lugar de conferirles una nueva funci\u00f3n. Esto insin\u00faa que los hibernadores podr\u00edan haber perdido ciertas restricciones que, de otro modo, habr\u00edan evitado esa flexibilidad extrema en la capacidad de controlar el metabolismo. Dicho de otra manera, es posible que nuestro &#8216;termostato&#8217; humano est\u00e9 bloqueado en un rango estrecho de consumo continuo de energ\u00eda, mientras que para los hibernadores, esa cerradura podr\u00eda haberse roto.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Los hibernadores, de hecho, tienen la capacidad de revertir la neurodegeneraci\u00f3n, evitar la atrofia muscular, mantenerse sanos a pesar de las enormes fluctuaciones de peso, e incluso mostrar una mejora en el envejecimiento y la longevidad. Los investigadores creen que sus hallazgos demuestran que los humanos podr\u00edan tener el c\u00f3digo gen\u00e9tico necesario para poseer &#8216;superpoderes&#8217; similares a los de los hibernadores. Solo har\u00eda falta desactivar algunos de nuestros &#8216;interruptores&#8217; metab\u00f3licos.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abLos humanos -afirma Steinwand- ya tenemos el marco gen\u00e9tico. Solo necesitamos identificar los interruptores de control para estos rasgos de hibernador\u00bb. Si aprendemos c\u00f3mo hacerlo, los humanos podr\u00edamos, quiz\u00e1, hacer gala de las mismas y extraordinarias capacidades de los animales que hibernan. En palabras de Gregg, \u00abexiste potencialmente una oportunidad, al comprender estos mecanismos vinculados a la hibernaci\u00f3n en el genoma, de encontrar estrategias para intervenir y ayudar con las enfermedades relacionadas con la edad. Si eso est\u00e1 escondido en el genoma que ya tenemos, podr\u00edamos aprender de los hibernadores para mejorar nuestra propia salud\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El hallazgo, por tanto, supone una puerta abierta en la b\u00fasqueda de nuevas terapias. Si los cient\u00edficos consiguen desentra\u00f1ar los secretos del ADN de los hibernadores, podr\u00edamos estar ante una nueva revoluci\u00f3n en medicina, una que nos permitir\u00eda afrontar muchas enfermedades con una perspectiva totalmente nueva. \u00bfQui\u00e9n sabe? Puede que el futuro de nuestra salud dependa de aprender a &#8216;dormir&#8217; como un oso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pensemos por un momento en lo que son capaces de hacer animales como un oso o una marmota.&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16938,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[8681,5213,25,24,165,10921,8756,166,23,10920],"class_list":{"0":"post-16937","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-adn","9":"tag-descubren","10":"tag-es","11":"tag-espana","12":"tag-health","13":"tag-hibernacion","14":"tag-ocultos","15":"tag-salud","16":"tag-spain","17":"tag-superpoderes"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16937"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16937\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16938"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}