{"id":171805,"date":"2025-10-12T13:30:09","date_gmt":"2025-10-12T13:30:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/171805\/"},"modified":"2025-10-12T13:30:09","modified_gmt":"2025-10-12T13:30:09","slug":"especial-21-plaza-de-toros-de-acho-aqui-manda-roca-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/171805\/","title":{"rendered":"ESPECIAL 21 | Plaza de Toros de Acho: Aqu\u00ed manda Roca Rey"},"content":{"rendered":"<p>Carlos Hern\u00e1ndez: \u201cRoca Rey ha hecho de la tauromaquia una fiesta popular\u201d<\/p>\n<p>\u00abEl toro, no el torero, es la esencia de la tauromaquia. Sin embargo, la sangre del torero lo santifica. Su entrega emotiva deslumbra. Y su valor sorprende\u201d.<\/p>\n<p>Entre los aficionados tambi\u00e9n hay dinast\u00edas. Es lo natural teniendo en cuenta que Acho es la plaza m\u00e1s antigua de Am\u00e9rica. Carlos Hern\u00e1ndez Camarero es hijo y hermano de taurinos, cuadrilla fraternal compuesta por Max, Lucho y \u00e9l mismo. Ve los toros desde la raz\u00f3n y desde la emoci\u00f3n. Aqu\u00ed su diagn\u00f3stico sobre el prop\u00f3sito del toreo y el estado actual de la fiesta ahora que el nombre de un peruano resuena en sus plazas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPara qu\u00e9 sirven los toros?<\/strong><\/p>\n<p>Es como preguntarse para qu\u00e9 sirve la poes\u00eda. Es cierto que para los no aficionados la afici\u00f3n que se forma desde muy temprano es salvaje, cruel. La fiesta es un rito pagano, que en esta \u00e9poca del pl\u00e1stico y la inteligencia artificial nos mantiene en contacto con la tierra. La supervivencia del toro de lidia no se dar\u00eda si no fuera por la fiesta de los toros. As\u00ed de claro. La fiesta no es de toreros. Son corridas de toros. La relaci\u00f3n con el toro es ancestral. Podr\u00edamos hablar de Creta, del Mitra\u00edsmo, sin dejar de dimensionar que la dehesa donde se cr\u00edan los animales es de por s\u00ed una defensa de la naturaleza. En cambio, no pensamos en las condiciones de maltrato cruel de pollos y chanchos que comemos. Pero no es de lo que quiero hablar. Sino de este ritual ancestral, casi m\u00edstico, donde la muerte del toro tiene un valor simb\u00f3lico y en muchos casos, la del torero, as\u00ed como su martirologio. Es casi nuestra \u00faltima relaci\u00f3n con la santificaci\u00f3n de lo terrenal. Cuando un toro con edad, trap\u00edo, fuerza y coraje sale de los chiqueros y se posesiona en el centro de albero me produce una sensaci\u00f3n indescriptible. La trascendencia. Pienso que como dijo el torero Santiago Mart\u00edn El Viti que el toro es el espejo de mi cobard\u00eda, o de mi valor. El toro, no el torero, es la esencia de la tauromaquia. Sin embargo, la sangre del torero lo santifica. Su entrega emotiva deslumbra. Y su valor sorprende.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Pero el toro es el protagonista central\u2026<\/strong><\/p>\n<p>El toro representa la belleza, la fuerza, la sensibilidad. Tiene una real conexi\u00f3n con el ser humano desde tiempos remotos, inclusive en alg\u00fan momento fundido con el hombre, como en el Minotauro.<\/p>\n<p>FOTO: COLECCI\u00d3N PARTICULAR<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo funciona la rivalidad entre toreros?<\/strong><\/p>\n<p>Es creada por la afici\u00f3n, o por ellos mismos. Se da desde muy temprano, con Pedro Romero y Pepe-hillo, pasando por la bien documentada entre Lagartijo y Frascuelo. La gracia y el donaire de Lagartijo frente al dominio y valor de Frascuelo cre\u00f3 una divisi\u00f3n inmensa en la afici\u00f3n. La pasi\u00f3n de los aficionados crea la rivalidad. Esta aviva la emoci\u00f3n, la pasi\u00f3n, el querer estar en la plaza. Pero recuerdo una gran frase de N\u00e9stor Luj\u00e1n: \u201cEl verdadero aficionado es al que le caben m\u00e1s toreros en la cabeza\u201d. Tenemos la suerte que nos toca vivir y ver a dos toreros excelsos, de diferentes estilos, pero repito, incomparables. Andr\u00e9s Roca Rey y Juan Antonio Morante, uno de La Puebla del R\u00edo y otro de mi ciudad. Esto hay que agradecerlo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Hay una renovaci\u00f3n generacional en el inter\u00e9s por la tauromaquia\u2026<\/strong><\/p>\n<p>Lo de Andr\u00e9s Roca Rey es un fen\u00f3meno particular y sorprendente. Podr\u00eda compararse a lo del Cordob\u00e9s, que a pesar del cuestionamiento de su torero revitaliz\u00f3 la fiesta. La fuerza que un joven no espa\u00f1ol y valiente hasta la temeridad como Roca Rey haya hecho que la juventud vaya a los toros es notable. La muerte de Manolete fue otro hito importante para revitalizar las corridas. Roca Rey ha logrado el prodigio de repetir el cartel de no hay billetes. Al mismo tiempo, te discuto algo sin discutirlo: no solo hay que basarse en los n\u00fameros o el mayor n\u00famero de corridas. Ha habido toreros ic\u00f3nicos, \u00e9picos. Como Jos\u00e9 Tom\u00e1s, Paco Ojeda, que no se prodigaban mucho. Roca Rey tiene el m\u00e9rito de haber hecho much\u00edsimo por hacer de la tauromaquia una fiesta popular.<\/p>\n<p>Popular porque no es solo una tradici\u00f3n de Madrid, Sevilla, o Lima. Sino tambi\u00e9n de numerosos pueblos de Espa\u00f1a, de Am\u00e9rica y del Per\u00fa. Pienso que por ello Andr\u00e9s se mantendr\u00e1 en lo m\u00e1s alto de la torer\u00eda. Y perm\u00edteme llamarlo as\u00ed porque es mi paisano, a mucha honra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Roca rey: un encierro consigo mismo<\/strong><\/p>\n<p>En la arena, donde la multitud se pierde en el silencio y el tiempo late al comp\u00e1s de un animal que embiste, aparece Andr\u00e9s Roca Rey. No solo como torero, sino como alguien que dialoga con la vida y la muerte, con el miedo y la gloria, con la belleza y la sangre. Su oficio, entre lo sagrado y lo cuestionado, enfrenta el arte con la \u00e9tica mientras el instante se vuelve eterno. Ese es el di\u00e1logo entre toro y torero, uno que siempre puede ser fatal.<\/p>\n<p>Roca Rey habla con toros muertos. Y estos le contestan. El m\u00e1s conversador es un animal de casi 600 kilos de la ganader\u00eda de Victoriano del R\u00edo al que le cort\u00f3 el rabo en la plaza de Murcia, a\u00f1o 2023. Su cabeza, resurrecta y embalsamada, est\u00e1 en la pared de su despacho en Sevilla. Desde ah\u00ed le habla. El toro se llamaba, se llama, Parrandero.<\/p>\n<p>Roca Rey lleg\u00f3 roto a esa corrida en Murcia. Roto por dentro y por fuera. Hab\u00eda sido un a\u00f1o totalmente cuesta arriba, entre la presi\u00f3n de la competencia que luchaba por el lugar que hab\u00eda alcanzado, las lesiones que arrastraba y una reciente cogida que le hab\u00eda generado una herida que se volv\u00eda a abrir premonitoriamente cada vez que pisaba un ruedo. Su cuerpo hab\u00eda envejecido prematuramente en su af\u00e1n de auditar la bravura del animal salvaje, tarea absolutamente innecesaria, pero que a \u00e9l se le manifestaba como misi\u00f3n de vida. El alma tambi\u00e9n envejece de tanto mirarle la cara al toro. \u00bfVale la pena seguir?, se preguntaba el torero antes de dormir.<\/p>\n<p>Esa tarde en Murcia se presentaba con El Juli, su \u00eddolo desde ni\u00f1o, y Paco Ure\u00f1a. Parec\u00eda que iba a llover, y Roca Rey as\u00ed lo deseaba. Prefer\u00eda que cancelen la corrida a volver a tener que asomarse al vac\u00edo. De pronto el cielo se aclar\u00f3 y asom\u00f3 el sol. Y le toc\u00f3 en suerte Parrandero. La danza entre ambos fluy\u00f3 espont\u00e1nea haciendo de la tensi\u00f3n de muerte un trance com\u00fan. Desligado de su cuerpo herido, decidi\u00f3 una vez m\u00e1s ponerlo al servicio del m\u00e9todo m\u00edstico que tiene al momento de enfrentarse a un animal salvaje: sentir, sentir y sentir. Se ve rudo por fuera, pero el m\u00e9todo requiere una din\u00e1mica sutil. El m\u00e9todo, al ser circular, siempre permite empezar de nuevo. Cort\u00f3 oreja, cort\u00f3 rabo, y mientras la plaza era un manicomio que celebraba la proeza del peruano, \u00e9l estaba preocupado en transmitirle un mensaje a Larita, su mozo de espadas: necesito llevarme la cabeza de ese toro. No como trofeo, sino como recordatorio. No es la fama, el dinero ni el p\u00fablico. Es con el toro con quien tiene que hablar.<\/p>\n<p>\u00abCort\u00f3 oreja, cort\u00f3 rabo, y mientras la plaza era un manicomio que celebraba la proeza del peruano, \u00e9l estaba preocupado en transmitirle un mensaje a Larita, su mozo de espadas: necesito llevarme la cabeza de ese toro\u201d. (FOTO: INTERNET)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>DIEZ A\u00d1OS QUE REVIVIERON LA FIESTA<\/strong><\/p>\n<p>Andr\u00e9s Roca Rey ha sido el m\u00e1s influyente matador de toros sudamericano desde que el colombiano C\u00e9sar Rinc\u00f3n lograra cuatro puertas grandes de la plaza de toros de Madrid en 1991. La diferencia es que a Roca Rey le toc\u00f3 ser torero, oficio escandalosamente anacr\u00f3nico, en tiempos de correcci\u00f3n y cancelaci\u00f3n. Le import\u00f3 poco. A su favor, la convicci\u00f3n de que la gallard\u00eda puede ser una \u00e9tica de vida al momento de reclamar la vida de un animal. Al extremo de ofrecer la propia como moneda de cambio.<\/p>\n<p>A los elegidos el destino se les manifiesta temprano. Miembro de una familia vinculada a los toros y a Acho por m\u00e1s de 120 a\u00f1os, su juego infantil no era el futbol ni los carritos. Se vest\u00eda, se peinaba, y luego se iba a ensuciar al jard\u00edn para crear evidencia de un esfuerzo imaginario. \u00bfD\u00f3nde estabas, Andr\u00e9s?, le preguntaban. Vengo de la plaza, respond\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a Espa\u00f1a a la Escuela Taurina de Badajoz para que al poco tiempo el ojo avizor de Tom\u00e1s Campuzano viera el tremendo torero que habitaba en el p\u00faber. El resto fue historia. Su estampa de ni\u00f1o temerario, \u00e1vido de dramatismo, pero ajeno a la desesperaci\u00f3n, empez\u00f3 a construir la figura transatl\u00e1ntica de lo que el nobel Jos\u00e9 Saramago hab\u00eda pronosticado antes: \u201cLos toreros son los \u00faltimos h\u00e9roes modernos que nos quedan\u201d. Las plazas de Espa\u00f1a se volvieron a llenar de nuevos aficionados que no sab\u00edan de toros, pero s\u00ed identificaban un atributo atemporal y universal: el valor.<\/p>\n<p>Fue en Nimes, Francia, que Roca Rey se hizo matador de toros un 19 de septiembre de 2015. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, septiembre de 2025, vuelve a este coliseo romano en otro momento demandante de su carrera.<\/p>\n<p>Lesiones que no se curan y presi\u00f3n acumulada al cabo de una d\u00e9cada siendo el extranjero que manda en las plazas espa\u00f1olas. \u00a0La cumbre siempre es resbaladiza. Roca Rey hace el pase\u00edllo en Francia y se apresta a escuchar una vibrante entonaci\u00f3n de La Marsellesa que hace retumbar las piedras imperiales. Pero \u00e9l, parece, est\u00e1 ahora mismo conversando con Parrandero.<\/p>\n<p>SUE\u00d1O Y RIESGO. Roca Rey debut\u00f3 a los 11 a\u00f1os como becerrista en Acho, se hizo torero transitando el rito de encarar al toro en sus propios terrenos. (FOTO: ANDR\u00c9S ROCA REY)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>EL D\u00cdA DE GLORIA HA LLEGADO<\/strong><\/p>\n<p>Nimes tiene una manera francesa de querer los toros. Culta y generosa. Y al mismo tiempo cosmopolita. En las afueras de la plaza, justo frente a la Puerta de los C\u00f3nsules que es las que se abre para los triunfadores, hay un bar donde se escucha a todo volumen Un Verano en Nueva York del puertorrique\u00f1o Bad Bunny. Un peruano es la figura de la corrida de esta tarde, y por eso una bandera blanquirroja reposa sobre los hombros de la estatua del h\u00e9roe local, Nime\u00f1o II. Este qued\u00f3 tetrapl\u00e9jico a ra\u00edz de una cogida. Acab\u00f3 suicid\u00e1ndose. Como en el vals, el miedo no era a la muerte sino a la inmovilidad. A la vuelta de la esquina est\u00e1 el Museo de Culturas Taurinas, espacio engalanado con una imagen gigante de un torito pune\u00f1o de Pucar\u00e1. Es el efecto Roca Rey.<\/p>\n<p>HERMANDAD. Reencuentro fraterno con Morante de la Puebla en Sevilla. Der., muletazo en Nimes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Nimes retumba con la letra del himno franc\u00e9s, una premonici\u00f3n del eterno retorno que supone la posibilidad de morir en p\u00fablico: \u201cEl d\u00eda de gloria ha llegado\u201d, dice la estrofa francesa. El peruano est\u00e1 en otra cosa. Ya no est\u00e1 hablando con esa cabeza de toro que tiene en Sevilla. Est\u00e1 pensando en los nombres de los seis toros que lo esperan en Acho. Es con ellos con los que tiene una conversaci\u00f3n pendiente.<\/p>\n<p>Roca Rey ya hizo historia, pero esta a\u00fan no se acaba. Los a\u00f1os han vuelto m\u00e1s hondo su toreo, consecuencia de la corroboraci\u00f3n de su m\u00e9todo personal: el toreo se mide por lo que se entrega, no por lo que se conserva. Mientras m\u00e1s se deja en la plaza, m\u00e1s torer\u00eda se genera. Esta inversi\u00f3n del principio de supervivencia es parte del precio a pagar por pertenecer a una estirpe sagrada. La del toreo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Carlos Hern\u00e1ndez: \u201cRoca Rey ha hecho de la tauromaquia una fiesta popular\u201d \u00abEl toro, no el torero, es&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":171806,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[277],"tags":[4036,373,168,25,24,49735,23,167,625,374],"class_list":{"0":"post-171805","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-toreo","8":"tag-andres-roca-rey","9":"tag-bullfighting","10":"tag-deportes","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-plaza-de-acho","14":"tag-spain","15":"tag-sports","16":"tag-tauromaquia","17":"tag-toreo"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=171805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171805\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/171806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=171805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=171805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=171805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}