{"id":172889,"date":"2025-10-13T00:32:57","date_gmt":"2025-10-13T00:32:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/172889\/"},"modified":"2025-10-13T00:32:57","modified_gmt":"2025-10-13T00:32:57","slug":"el-otono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/172889\/","title":{"rendered":"El oto\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>Dec\u00eda una canci\u00f3n: \u00abestos d\u00edas grises del oto\u00f1o me ponen triste&#8230;\u00bb y aunque todav\u00eda se resiste a desaparecer el verano ya pronto comenzar\u00e1 el tiempo oto\u00f1al. Para m\u00ed lo marca el inicio de la actividad escolar que hace que disminuya la afluencia a las playas y el ocio nocturno, a eso se suma que la mayor\u00eda de la hosteler\u00eda toma vacaciones, casi todos por un merecido descanso y los menos por unos beneficios econ\u00f3micos que hacen que puedan cerrar hasta una nueva temporada veraniega. Para colmo sufrimos el cambio de hora, sigue sin ser fijo el horario de verano por aquello del cuestionable ahorro energ\u00e9tico y afecta a nuestra rutina diaria. A nivel climatol\u00f3gico las temperaturas bajan, la humedad aumenta, las horas de luz se acortan y la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica disminuye. Nuestro organismo no es ajeno a estos cambios y podemos notar un cambio f\u00edsico y an\u00edmico. Principalmente estos cambios son:<\/p>\n<p>* Se enlentece la funci\u00f3n metab\u00f3lica: es decir nuestro metabolismo, que tambi\u00e9n depende de la gen\u00e9tica, sexo, edad, composici\u00f3n corporal, ejercicio y cambio de estaci\u00f3n, hace que las c\u00e9lulas crezcan y se reproduzcan m\u00e1s lentamente afectando a la regeneraci\u00f3n de nuestros tejidos y \u00f3rganos. Se produce una disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n de prote\u00ednas\u00a0afectando a la fragilidad de pelo, u\u00f1as, tejidos y huesos. Ahora se entiende que se caiga m\u00e1s el pelo en esta estaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>* Tenemos menos energ\u00eda vital: debido a la llegada de las lluvias, al descenso de las temperaturas y la disminuci\u00f3n en el n\u00famero de horas de luz solar. Esto es debido a que producimos menos cantidad de serotonina, que se conoce com\u00fanmente como la hormona de la felicidad y mayor cantidad de melatonina, conocida como la hormona del sue\u00f1o. Se traduce el efecto de estas hormonas en un aumento del cansancio generalizado y una disminuci\u00f3n de las ganas de realizar actividades.<\/p>\n<p>* Necesitamos m\u00e1s calor\u00edas: por lo tanto\u00a0necesitamos ingerir m\u00e1s alimentos porque algunas de nuestras calor\u00edas se utilizan para mantener la temperatura corporal que desciende junto con la temperatura ambiental. No hay que abusar de alimentos hipercal\u00f3ricos como los dulces y es mejor sustituirlos por alimentos ricos en vitamina C y D como c\u00edtricos y pescado azul.<\/p>\n<p>* Aparecen m\u00e1s infecciones: nuestro sistema inmunitario se debilita porque se hace m\u00e1s lento. Seg\u00fan un estudio de la universidad de Yale, la bajada de las temperaturas debilita nuestras defensas empezando por la nariz y boca puerta de entrada para infecciones. No enfermamos porque haya m\u00e1s\u00a0fr\u00edo sino porque tenemos mayor contacto con virus y bacterias, especialmente los favoritos de gripes y resfriados que son los rinovirus. Las bacterias aumentan las infecciones gastrointestinales y las faringitis El fr\u00edo favorece adem\u00e1s el acercamiento corporal para buscar calor y la disminuci\u00f3n de la ventilaci\u00f3n en el interior de las casas, con episodios de tos, estornudos y mayor cantidad de alergias.<\/p>\n<p>* Se altera el sue\u00f1o: bien por insomnio de conciliaci\u00f3n (dificultad para coger el sue\u00f1o) o por insomnio de despertar temprano, apareciendo dolores de cabeza. En ambas situaciones se duerme menos\u00a0y el cambio horario todav\u00eda lo desajusta m\u00e1s, necesit\u00e1ndose en algunos casos hasta semanas para volver a coger el ritmo de horas normales de sue\u00f1o.<\/p>\n<p>* Menor producci\u00f3n de l\u00edquido sinovial: es el que lubrica nuestras articulaciones disminuyendo el roce de tejidos y los impactos. Debido a que el fr\u00edo produce una vasoconstricci\u00f3n y una disminuci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo se\u00a0genera menos l\u00edquido sinovial. Como consecuencia aparecen\u00a0dolores articulares y mayor rigidez en nuestro cuerpo.<\/p>\n<p>* Trastorno afectivo estacional: ocurre\u00a0en oto\u00f1o y en invierno con s\u00edntomas como aumento de la tristeza, poca energ\u00eda, dificultad para dormir, cansancio excesivo, disminuci\u00f3n de serotonina y ganas de comer dulces por\u00a0la ingesta\u00a0de calor\u00edas. Es m\u00e1s frecuente en mujeres\u00a0y j\u00f3venes, desapareciendo cuando aumentan las horas de sol.<\/p>\n<p>As\u00ed que ya saben algunos cambios que hayan notado\u00a0en estos d\u00edas pueden deberse al cambio de estaci\u00f3n. Nos prepararemos para el oto\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dec\u00eda una canci\u00f3n: \u00abestos d\u00edas grises del oto\u00f1o me ponen triste&#8230;\u00bb y aunque todav\u00eda se resiste a desaparecer&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":172890,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[19852,6231,49921,25,24,165,166,1811,23],"class_list":{"0":"post-172889","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-barbate","9":"tag-blog","10":"tag-curarse","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-health","14":"tag-salud","15":"tag-sanidad","16":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=172889"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172889\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/172890"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=172889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=172889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=172889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}