{"id":176022,"date":"2025-10-14T11:11:11","date_gmt":"2025-10-14T11:11:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/176022\/"},"modified":"2025-10-14T11:11:11","modified_gmt":"2025-10-14T11:11:11","slug":"el-beso-atomico-que-arraso-hiroshima-una-novela-mato-a-100-000-personas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/176022\/","title":{"rendered":"El beso at\u00f3mico que arras\u00f3 Hiroshima: \u00abUna novela mat\u00f3 a 100.000 personas\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"ft-text ft-helper-closenews\">Esta historia empieza con un beso y acaba con una carnicer\u00eda. <strong>\u00abPuede que la poes\u00eda no sea capaz de activar nada, pero una novela destruy\u00f3 <\/strong><a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/www.diariodemallorca.es\/tags\/hiroshima\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><strong>Hiroshima<\/strong><\/a><strong> y sin Hiroshima yo no existo\u00bb,<\/strong> escribe Richard Flanagan (Longford, Tasmania, 1961) en <strong>&#8216;La pregunta 7&#8217;<\/strong> (Libros del Asteroide \/ Edicions del Periscopi), magistral h\u00edbrido de memoria familiar, historia at\u00f3mica y ensayo de filosof\u00eda port\u00e1til que, resumiendo mucho, viene a documentar y conectar la reacci\u00f3n en cadena aparentemente aleatoria que se desencaden\u00f3 cuando, dec\u00edamos, <strong>Rebecca West bes\u00f3 a H. G. Wells <\/strong>y \u00e9ste, aterrorizado, escribi\u00f3 como respuesta <strong>&#8216;El mundo liberado&#8217;, <\/strong>novela que anticip\u00f3 el apocalipsis at\u00f3mico y de la que el f\u00edsico <strong>Le\u00f3 Szil\u00e1rd <\/strong>sac\u00f3 la idea de la reacci\u00f3n nuclear en cadena.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Sin Wells ni Szil\u00e1rd, el comandante bombardero <strong>Thomas Ferebee <\/strong>no hubiese gritado <strong>\u00ab\u00a1Bomba va!\u00bb <\/strong>el 6 de agosto de 1945 y el padre de Flanagan, prisionero en un campo de concentraci\u00f3n japon\u00e9s, no hubiese salvado la vida de puro milagro. <strong>\u00abSolo existo gracias a ese terrible crimen contra la humanidad\u00bb, <\/strong>insiste ahora el escritor, ganador del Booker en 2014 por &#8216;El camino estrecho al norte profundo&#8217; y galardonado recientemente con el <strong>Ballie Gifford,<\/strong> uno de los premios de no ficci\u00f3n m\u00e1s prestigiosos del mundo anglosaj\u00f3n.<\/p>\n<blockquote class=\"ft-mol-quote\" data-aida-quote=\"\"><p>Cuando termin\u00e9 el libro, se lo envi\u00e9 a mi editora y le pregunt\u00e9 si mostraba signos de colapso cognitivo. \u00bfQu\u00e9 hizo ella? Echarse a re\u00edr\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p class=\"ft-text\">Flanagan, que atiende desde su casa en Tasmania, arrastra un gripazo de impresi\u00f3n, pero sonr\u00ede al recordar el absurdo embrollo que le llev\u00f3 a escribir &#8216;La pregunta 7&#8217;: en 2022, poco despu\u00e9s de cumplir 60 a\u00f1os, sali\u00f3 de la consulta del m\u00e9dico con <strong>un diagn\u00f3stico de demencia precoz y 12 meses de plazo antes de perder la cabeza.<\/strong> \u00abTen\u00eda muchas cosas que decir y muy poco tiempo\u00bb, recuerda al otro lado de la pantalla. Siempre hab\u00eda querido el escritor ajustar cuentas con una \u00e9poca en la que, asegura,<strong> \u00ablo que nos hace plenamente humanos est\u00e1 desapareciendo\u00bb, <\/strong>pero ahora la urgencia apremiaba. \u00abCuando lo termin\u00e9, se lo envi\u00e9 a mi editora y le pregunt\u00e9 si mostraba signos de colapso cognitivo, porque era un libro un tanto inusual. \u00bfQu\u00e9 hizo ella? Echarse a re\u00edr\u00bb, explica.\u00a0<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Lo mismo hizo poco despu\u00e9s el neur\u00f3logo, ya que todo fue una enorme equivocaci\u00f3n; <strong>un error garrafal en el informe inicial del radi\u00f3logo<\/strong> y una ir\u00f3nica carambola en esta cascada de azares y desdichas impulsada por la energ\u00eda nuclear de la bomba at\u00f3mica. \u00ab<strong>Al final no iba a perder la cabeza\u00bb, <\/strong>suspira aliviado Flanagan, hijo accidental del uranio enriquecido y descendiente fortuito de aquel primer encuentro entre H. G. Wells y la periodista y escritora Rebecca West, de nombre real Cecily Isabel Fairfield. Ocurri\u00f3 en 1912, cuando West despedaz\u00f3 en<strong> &#8216;The Freewoman&#8217; <\/strong>una novela Wells y el autor de &#8216;La m\u00e1quina del tiempo&#8217; la invit\u00f3 a comer con intenci\u00f3n de desquitarse, encuentro el\u00e9ctrico del que surgir\u00eda la prof\u00e9tica &#8216;El mundo liberado&#8217;.<\/p>\n<p class=\"ft-text\"><strong>\u201cLa <\/strong><strong>bomba at\u00f3mica<\/strong><strong> comienza con un beso frente a una estanter\u00eda en una sala de estar inglesa eduardiana. Las vidas tienen estructuras po\u00e9ticas y estamos atrapados en historias, algunas terribles y otras liberadoras\u201d, <\/strong>reflexiona el australiano, quien contrapone el potencial destructivo de las bombas con la capacidad creativa del arte. \u201cHay un poema muy famoso de W.H. Auden que dice que la poes\u00eda no hace que suceda nada, y tan cierto como eso es que una novela<a class=\"ft-link ft-link--decoration\" href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/internacional\/20250809\/80-anos-hiroshima-nagasaki-germen-consecuencias-legado-bombardeos-atomicos-120338328\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> destruy\u00f3 Hiroshima <\/a>y mat\u00f3 a 60.000 o 100.000 personas\u201d, subraya.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">De aquellos polvos, lamenta Flanagan, este fangal al que llamamos presente.<strong> \u00abTodav\u00eda vivimos a la sombra de la bomba at\u00f3mica: Nos comportar\u00edamos de forma completamente diferente como comunidad global ante las crisis de Gaza y Ucrania si Israel y Rusia no tuvieran la bomba\u00bb, <\/strong>asegura.\u00a0<\/p>\n<p>El genocidio de Tasmania <\/p>\n<p class=\"ft-text\">Lector apasionado de Ch\u00e9jov, de quien toma prestado el t\u00edtulo de &#8216;La pregunta 7&#8217;, no se considera Flanagan un entusiasta de la obra de Wells, aunque s\u00ed que reconoce el impacto que le supuso descubrir que<strong> &#8216;La guerra de los mundos&#8217;,<\/strong> \u00abalgo as\u00ed como la novela madre de la ciencia ficci\u00f3n\u00bb, estaba inspirada en el genocidio de los abor\u00edgenes de Tasmania. \u00abUno de los aspectos m\u00e1s brillantes del libro es que nadie puede entender la violencia de los marcianos. Es incomprensible para los ingleses. Simplemente son violentos. Es una gran cr\u00edtica al imperialismo del siglo XIX\u00bb, explica.\u00a0<\/p>\n<blockquote class=\"ft-mol-quote\" data-aida-quote=\"\"><p>El hombre sobrevive gracias a su capacidad de olvidar\u00bb <\/p><\/blockquote>\n<p class=\"ft-text\">La propia historia de su isla, el silencio que durante d\u00e9cadas ha engullido la salvaje colonizaci\u00f3n de la Tierra de Van Diemen, es otra de las patas de un libro con el que Flanagan conecta ese olvido hist\u00f3rico con la<strong> amnesia de los japoneses<\/strong> a los que visit\u00f3 siguiendo las huellas de su padre en las <strong>minas de carb\u00f3n de Ohama.<\/strong> \u00abEra como si aquello no hubiera ocurrido, como si all\u00ed no hubieran dado palizas a nadie, matado a nadie ni obligado a nadie a quedarse desnudo sobre la nieve hasta morir de fr\u00edo\u00bb, escribe el australiano. \u00abFue algo que me ofendi\u00f3 profundamente, pero luego me di cuenta de que viv\u00eda en una sociedad que ofend\u00eda a sus propios habitantes originarios a diario con este tipo de disparates\u00bb, reconoce. \u00abEl hombre sobrevive gracias a su capacidad de olvidar\u00bb, concede, resignado.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">El padre de Flanagan, <strong>superviviente de aquel infierno nip\u00f3n,<\/strong> ya inspir\u00f3 <strong>&#8216;El camino estrecho al norte profundo&#8217;<\/strong> y reaparece ahora en &#8216;La pregunta 7&#8217; como recordatorio de que \u00abla memoria es un acto de creaci\u00f3n tanto como de testimonio\u00bb. Con el tiempo, asegura el escritor, su progenitor olvid\u00f3 \u00abel barro, la enfermedad y la violencia\u00bb y vivi\u00f3 lo suficiente \u00abcomo para poder destilar su experiencia en una idea de amor\u00bb. \u00abUna vez incluso me dijo que tuvo mucha suerte en los campos, ya que solo tuvo que sufrir. Al principio no lo entend\u00ed, pero lo que quer\u00eda decir es que ser soldado significa tambi\u00e9n infligir sufrimiento\u00bb, explica.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Y todo, una vez m\u00e1s, gracias a (o por culpa de) Wells, West y aquel chispazo pasional que predijo la hecatombe nuclear d\u00e9cadas antes de que Robert Lewis, copiloto del Enola Gay, susurrase por el intercomunicador del bombardero su tristemente c\u00e9lebre\u00a0<strong>\u00abDios m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 hemos hecho?\u00bb.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/eb7f8b7c-625e-498a-9e25-c26de9d058d3_source-aspect-ratio_default_0.webp.webp\" width=\"111\" height=\"159\" alt=\"\" class=\"ft-helper-img-rd\" loading=\"lazy\"\/>&#8216;La pregunta 7&#8217; <\/p>\n<p class=\"ft-text\">Libros del Asteroide<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Traducci\u00f3n de Catalina Mart\u00ednez Mu\u00f1oz<\/p>\n<p class=\"ft-text\">288 p\u00e1ginas<\/p>\n<p class=\"ft-text\">20,95 euros<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/4365e79e-d6a3-4aaa-8650-a8402b9b5b65_source-aspect-ratio_default_0.webp.webp\" width=\"111\" height=\"159\" alt=\"\" class=\"ft-helper-img-rd\" loading=\"lazy\"\/>&#8216;La pregunta 7&#8217;<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Edicions del Periscopi<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Traducci\u00f3n de M\u00edriam Cano<\/p>\n<p class=\"ft-text\">296 p\u00e1ginas<\/p>\n<p class=\"ft-text\">20,95 euros<\/p>\n<p data-close=\"closedContent\" class=\"subscribeHideForDisplay\">Suscr\u00edbete para seguir leyendo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Esta historia empieza con un beso y acaba con una carnicer\u00eda. \u00abPuede que la poes\u00eda no sea capaz&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":176023,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[50500,40896,4699,23978,224,146,147,25,24,12862,448,225,1645,11343,23],"class_list":{"0":"post-176022","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-arraso","9":"tag-atomico","10":"tag-australia","11":"tag-beso","12":"tag-books","13":"tag-entertainment","14":"tag-entretenimiento","15":"tag-es","16":"tag-espana","17":"tag-hiroshima","18":"tag-historia","19":"tag-libros","20":"tag-novela","21":"tag-segunda-guerra-mundial","22":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176022\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/176023"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}