{"id":17760,"date":"2025-08-01T04:36:17","date_gmt":"2025-08-01T04:36:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/17760\/"},"modified":"2025-08-01T04:36:17","modified_gmt":"2025-08-01T04:36:17","slug":"una-alerta-que-va-mas-alla-de-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/17760\/","title":{"rendered":"una alerta que va m\u00e1s all\u00e1 de la salud"},"content":{"rendered":"<p>La fiebre amarilla ha regresado a Sudam\u00e9rica con una virulencia que no se ve\u00eda desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os. M\u00e1s de un centenar de muertos en apenas doce meses y una expansi\u00f3n geogr\u00e1fica sin precedentes en tiempos recientes obligan a mirar esta crisis con m\u00e1s que preocupaci\u00f3n. Se trata de un fen\u00f3meno epidemiol\u00f3gico, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de una sacudida social, ambiental y pol\u00edtica que pone a prueba la capacidad de respuesta de unos Estados que, en muchos casos, siguen sin aprender del pasado.<\/p>\n<p>El brote, que comenz\u00f3 a intensificarse en la segunda mitad de 2024, ya afecta a seis pa\u00edses: Colombia, Brasil, Per\u00fa, Bolivia, Ecuador y Guyana. La letalidad media supera el 41% y Colombia lidera el recuento de casos y muertes. Pero el problema no es solo estad\u00edstico. Seg\u00fan se\u00f1ala El Pa\u00eds, lo alarmante es el modo en que esta enfermedad, transmitida por mosquitos y que se mueve entre el ciclo selv\u00e1tico y el urbano, ha conseguido avanzar hasta zonas monta\u00f1osas y periurbanas, muchas de ellas cercanas a grandes ciudades. El virus, en otras palabras, ya no est\u00e1 tan lejos de nosotros.<\/p>\n<p>No es una exageraci\u00f3n. Cuando los casos aparecen a menos de 100 kil\u00f3metros de Bogot\u00e1 o en los estados brasile\u00f1os de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais \u2014territorios donde no hab\u00eda brotes documentados desde hace d\u00e9cadas\u2014, la narrativa cambia. Ya no se trata solo de poblaciones aisladas o remotas en la selva. La fiebre amarilla ha cruzado un umbral simb\u00f3lico: ha salido del rinc\u00f3n del olvido donde la ten\u00edan los sistemas de salud p\u00fablica y ha vuelto a poner a prueba la vigilancia epidemiol\u00f3gica del continente.<\/p>\n<p>Y no lo ha hecho sola. La miner\u00eda ilegal, el narcotr\u00e1fico, la movilidad humana descontrolada y la deforestaci\u00f3n se han convertido en aliados silenciosos del virus. Es en las zonas sin ley, donde el mosquito encuentra al hombre desprotegido y al Estado ausente, donde se gesta el salto del brote selv\u00e1tico al urbano. Esa es la gran amenaza. Una vez el virus se instale en una ciudad, el control ser\u00e1 infinitamente m\u00e1s dif\u00edcil, como bien lo sabe la historia sanitaria del continente.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n que Sudam\u00e9rica no termina de aprender<\/p>\n<p>Las alertas de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS) no deber\u00edan sorprender a nadie. Ni tampoco su preocupaci\u00f3n por la expansi\u00f3n hacia territorios nuevos. Lo preocupante es la lentitud con la que se activan los mecanismos de respuesta, la escasez de campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n efectivas y, sobre todo, la inercia institucional que parece conformarse con reaccionar cuando el da\u00f1o ya est\u00e1 hecho.<\/p>\n<p>Este brote de fiebre amarilla es un espejo que refleja algo m\u00e1s profundo: la fragilidad estructural de los sistemas sanitarios del continente, la falta de voluntad pol\u00edtica para proteger las zonas rurales y selv\u00e1ticas, y el olvido hist\u00f3rico de las poblaciones que viven fuera del radar urbano. Porque, no nos enga\u00f1emos, este virus ha encontrado terreno f\u00e9rtil no por su capacidad de mutar o volverse m\u00e1s resistente, sino por la incapacidad humana de contenerlo.<\/p>\n<p>Es cierto que existe una vacuna eficaz, de dosis \u00fanica y protecci\u00f3n de por vida. Pero cuando no se distribuye con justicia, cuando las autoridades apenas comienzan a exigirla en ciertas zonas tur\u00edsticas y cuando los centros de salud carecen de medios para vacunar masivamente en \u00e1reas de alto riesgo, lo que se instala es una pol\u00edtica de salud p\u00fablica desigual. Una donde los viajeros con recursos acceden f\u00e1cilmente a la inmunizaci\u00f3n mientras los habitantes de Loreto, Tolima o el interior de Bolivia siguen expuestos.<\/p>\n<p>Hablar de fiebre amarilla como si fuera un mal ex\u00f3tico y lejano, confinado a las selvas, es un error que Sudam\u00e9rica ya no puede permitirse. Esta enfermedad es un s\u00edntoma \u2014uno m\u00e1s\u2014 del modo en que se gestionan los recursos, se ignoran las advertencias cient\u00edficas y se invisibilizan a las poblaciones m\u00e1s vulnerables. Tambi\u00e9n es una advertencia sobre el tipo de desarrollo que se est\u00e1 impulsando: uno que arrasa bosques, rompe equilibrios ecol\u00f3gicos y acerca al ser humano a virus con los que antes no conviv\u00eda. @mundiario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La fiebre amarilla ha regresado a Sudam\u00e9rica con una virulencia que no se ve\u00eda desde hace m\u00e1s de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":17761,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[3830,11335,25,24,8996,165,11334,166,23,2573,2275],"class_list":{"0":"post-17760","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-alerta","9":"tag-brote","10":"tag-es","11":"tag-espana","12":"tag-fiebre-amarilla","13":"tag-health","14":"tag-ops","15":"tag-salud","16":"tag-spain","17":"tag-sudamerica","18":"tag-virus"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17760\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}