{"id":179405,"date":"2025-10-15T22:40:10","date_gmt":"2025-10-15T22:40:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/179405\/"},"modified":"2025-10-15T22:40:10","modified_gmt":"2025-10-15T22:40:10","slug":"sanchez-aguilar-abre-la-feria-del-libro-de-cartagena-leer-es-un-acto-de-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/179405\/","title":{"rendered":"S\u00e1nchez Aguilar abre la Feria del Libro de Cartagena: \u00abLeer es un acto de resistencia\u00bb"},"content":{"rendered":"<p> El escritor y profesor Diego S\u00e1nchez Aguilar regres\u00f3 esta semana a su ciudad, tras pasar cinco a\u00f1os en Londres, para pronunciar el preg\u00f3n inaugural  &#8230; de la Feria del Libro de Cartagena, que se celebr\u00f3 este mi\u00e9rcoles en la Plaza Juan XIII y que da el pistoletazo de salida a unos d\u00edas intensos \u2013hasta este domingo, 19 de octubre\u2013 de actividades relacionadas con la literatura.<\/p>\n<p class=\"v-p\">S\u00e1nchez Aguilar comenz\u00f3 su preg\u00f3n haciendo referencia al lema elegido para la Feria del Libro de este a\u00f1o, que cumple 32 ediciones tras ser recuperada por la actual corporaci\u00f3n municipal doce a\u00f1os despu\u00e9s de estar en el &#8216;limbo&#8217;. \u00ab&#8217;\u00bfQu\u00e9 es leer para ti?&#8217; me parece un lema muy acertado\u00bb, dijo. \u00abPuede parecer una pregunta ingenua, recuerda un poco a esas cuestiones que los profesores hacemos a nuestros alumnos para que escriban redacciones bienintencionadas. Pero, si nos la tomamos en serio, si nos preguntamos realmente qu\u00e9 es leer para nosotros, podemos llegar a aprender mucho del mundo en que vivimos, y de qu\u00e9 lugar ocupamos en \u00e9l\u00bb, asegur\u00f3. \u00abTan plural es el acto de leer, y tan pertinente es la pregunta, que un mismo lector puede responderla de forma distinta, seg\u00fan el momento en que lo haga\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-p\">S\u00e1nchez Aguilar, que acaba de publicar el libro &#8216;El \u00f3rgano&#8217; en la editorial Candaya, puso en marcha ayer su particular m\u00e1quina del tiempo al recordar lo que fue leer para \u00e9l \u00abcuando era un ni\u00f1o que recorr\u00eda estas calles de Cartagena. Mi madre me llevaba al m\u00e9dico. Y esas temibles visitas llenas de agujas, pinchazos, y repugnantes jarabes ten\u00edan una recompensa: cuando sal\u00edamos de la consulta, \u00edbamos directos al quiosco, donde me hab\u00eda ganado el derecho a comprar un tebeo: un &#8216;Mortadelo&#8217;, un &#8216;S\u00faper L\u00f3pez&#8217;, un &#8216;Ast\u00e9rix&#8217; que hac\u00edan que me olvidara inmediatamente del mal trago medicinal. Leer, para aquel ni\u00f1o de tebeos y cl\u00e1sicos juveniles de Bruguera fue, durante mucho tiempo, la aventura y la pura imaginaci\u00f3n que se llenaba de hombres invisibles, de viajes a la luna, de doctores &#8216;Jekyll y Mister Hyde&#8217;, de libros en los que eleg\u00eda mi propia aventura\u00bb. <\/p>\n<p>\n\u00abUn libro no tiene publicidad, no quiere venderte nada. Nuestros datos, nuestra vida y nuestro tiempo son solo nuestros\u00bb, record\u00f3\n<\/p>\n<p class=\"v-p\">\u00abPara mucha gente \u2013continu\u00f3\u2013, como lo fue para ese ni\u00f1o, la lectura es un entretenimiento, una maravillosa forma de evasi\u00f3n de la dolorosa realidad. Pero, a los quince a\u00f1os, leer se convirti\u00f3 para m\u00ed en algo diferente aquel d\u00eda en que cay\u00f3 en mis manos un libro titulado &#8216;El extranjero&#8217;, de un tal Albert Camus. Mientras recorr\u00eda las p\u00e1ginas de esa novela, sent\u00ed algo que ninguna de mis lecturas anteriores me hab\u00eda ofrecido: escuch\u00e9 una voz que pronunciaba la verdad sobre el mundo y sobre m\u00ed mismo. La persona que hab\u00eda creado aquel libro dec\u00eda cosas que yo ten\u00eda dentro de m\u00ed, aunque no sab\u00eda que estaban ah\u00ed hasta que las vi escritas en aquellas p\u00e1ginas; desarrollaba ideas que yo no terminaba de comprender pero que, de alguna forma ya estaba entendiendo. Abr\u00edan un territorio nuevo, pero no en aquel sentido de la aventura de mis lecturas anteriores; ya no eran una puerta a un universo maravilloso y lejano. Ahora se abr\u00edan regiones desconocidas dentro de m\u00ed, aqu\u00ed mismo, en mi identidad y en el mismo mundo que habitaba que, de repente, se hizo m\u00e1s profundo, m\u00e1s oscuro, m\u00e1s complejo. Fue una revelaci\u00f3n, ese libro. Y tambi\u00e9n un v\u00e9rtigo al darme cuenta de que la literatura me permitir\u00eda experimentar esas emociones tan intensas, tan reveladoras, tan profundas y enriquecedoras, una y otra vez. A partir de entonces leer, para m\u00ed, se convirti\u00f3 en una vocaci\u00f3n, y en algo parecido a una obsesi\u00f3n. Gracias a esos libros me di cuenta de que apenas sab\u00eda nada de la vida, y solo con su ayuda podr\u00eda seguir aprendiendo a mirar el mundo\u00bb. <\/p>\n<p>\u00abEn contra de la lectura\u00bb<\/p>\n<p class=\"v-p\">S\u00e1nchez Aguilar asegur\u00f3 que \u00ableer para m\u00ed es tambi\u00e9n, ahora mismo, un acto de resistencia. El mundo no quiere que leamos. Todo est\u00e1 dise\u00f1ado contra la lectura. Aunque se hagan campa\u00f1as institucionales, aunque los profesores obliguemos a leer a nuestros alumnos, la sociedad est\u00e1 organizada en contra de la lectura. Mientras uno lee, no est\u00e1 produciendo. El tiempo de la lectura no genera dinero, beneficios. Leer es una forma improductiva de perder el tiempo\u00bb. En este sentido, el escritor cartagenero dijo que \u00abahora hay una forma productiva de perder el tiempo: las redes sociales y las plataformas de entretenimiento. Estas est\u00e1n dise\u00f1adas para la adicci\u00f3n, con estudiadas t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas similares a las que llevan a la ludopat\u00eda, para que pasemos el mayor tiempo posible en ellas, porque cada minuto que pasamos ah\u00ed estamos generando beneficios [&#8230;] para dejarnos exang\u00fces, desalmados, en un estado de distracci\u00f3n y de indignaci\u00f3n inducida por noticias falsas, por una avalancha de titulares sin texto, por miles de esl\u00f3ganes vac\u00edos que anulan cualquier atisbo de reflexi\u00f3n, de di\u00e1logo, de matices\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-p\">Por eso, subray\u00f3, \u00ableer es un acto de resistencia. Mientras leemos, todo eso queda fuera. Un libro no tiene publicidad, no quiere venderte nada. Nuestros datos, nuestra vida y nuestro tiempo son solo nuestros. No hay esl\u00f3ganes gritones en un libro, no hay v\u00eddeos impactantes ni trucos miserables para captar nuestra atenci\u00f3n y luego destruirla hasta convertirnos en seres incapaces para el pensamiento cr\u00edtico y la reflexi\u00f3n, en adictos al ensimismamiento, a la indignaci\u00f3n y la distracci\u00f3n. El espacio de la lectura es un territorio que hay que conquistar\u00bb, reclam\u00f3.<\/p>\n<p class=\"v-p\">\u00abHay que ganar esa batalla por el espacio sagrado de la lectura, por el lugar placentero y silencioso de la lectura donde se detienen todos esos gritos, y esa ansiedad infinita, y solo estamos nosotros, y esa voz silenciosa que recorre las palabras que alguien, m\u00e1s sabio que nosotros, se ha molestado en escribir\u00bb, dijo.<\/p>\n<p class=\"v-p\">Con palabras de elogio para el Mandarache y la librer\u00eda La Monta\u00f1a M\u00e1gica, S\u00e1nchez Aguilar asegur\u00f3 que \u00abno solo hay que ganar ese espacio \u00edntimo. Luego hay que celebrarlo, hacerlo contagioso. Hay que llevarlo tambi\u00e9n a la calle, como hacemos aqu\u00ed. Cartagena ha estado muchos a\u00f1os sin Feria del Libro, y es una alegr\u00eda ver que las casetas llenas de libros vuelven a ocupar nuestras calles, y que los escritores y los lectores vuelven a tener un lugar donde encontrarse y dialogar\u00bb. Ahora solo queda disfrutar y, por supuesto, leer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El escritor y profesor Diego S\u00e1nchez Aguilar regres\u00f3 esta semana a su ciudad, tras pasar cinco a\u00f1os en&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":179406,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[490,10357,51086,224,4995,146,147,25,24,599,3296,1496,225,13398,199,23],"class_list":{"0":"post-179405","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-abre","9":"tag-acto","10":"tag-aguilar","11":"tag-books","12":"tag-cartagena","13":"tag-entertainment","14":"tag-entretenimiento","15":"tag-es","16":"tag-espana","17":"tag-feria","18":"tag-leer","19":"tag-libro","20":"tag-libros","21":"tag-resistencia","22":"tag-sanchez","23":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=179405"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179405\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/179406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=179405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=179405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=179405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}