{"id":179646,"date":"2025-10-16T01:44:09","date_gmt":"2025-10-16T01:44:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/179646\/"},"modified":"2025-10-16T01:44:09","modified_gmt":"2025-10-16T01:44:09","slug":"seul-88-la-novela-historica-sobre-una-familia-colombiana-que-vivio-la-guerra-fria-en-la-corea-del-sur-de-1988","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/179646\/","title":{"rendered":"&#8216;Se\u00fal 88&#8217;, la novela hist\u00f3rica sobre una familia colombiana que vivi\u00f3 la Guerra Fr\u00eda en la Corea del Sur de 1988"},"content":{"rendered":"<p>El escritor colombiano Felipe Gonz\u00e1lez Giraldo (Medell\u00edn,\u00a01987), acaba de presentar <b>su primera novela, titulada &#8216;Se\u00fal 88&#8217;<\/b>, un relato con influencias del &#8216;thriller&#8217; que se publica bajo el sello independiente Escarabajo.<\/p>\n<p>La historia sigue a Constantino,\u00a0un militar colombiano que tras combatir en las selvas de Antioquia, es enviado junto con su familia en misi\u00f3n diplom\u00e1tica a la Rep\u00fablica de Corea del Sur. All\u00ed, \u00e9l, junto a su esposa, una antrop\u00f3loga, y sus tres hijos vivir\u00e1n en carne propia la Guerra Fr\u00eda -espionaje internacional, protestas sociales y la amenaza de una guerra nuclear- y la esperanza de unos Juegos Ol\u00edmpicos, que invaden a la capital coreana en 1988.<\/p>\n<p>\u00abMi novela es el resultado de acontecimientos cosidos por Diosidencias. Tras la ca\u00f3tica visita del presidente Virgilio Barco a la Rep\u00fablica de Corea en septiembre de 1987, en la que casi muere por culpa de una diverticulitis, el gobierno nacional tom\u00f3 la decisi\u00f3n de designar al primer agregado de defensa de Colombia ante la naci\u00f3n peninsular, luego de 34 a\u00f1os sin una representaci\u00f3n oficial. \u00bfLa persona seleccionada? Mi padre, un joven mayor del ej\u00e9rcito, casado y con tres hijos. Un plumazo en un documento cambi\u00f3 por completo nuestras vidas\u201d, explica el escritor.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, un<b> fragmento de la novela,<\/b> cedido por su autor. &#8216;Se\u00fal 88&#8217; ya se encuentra disponible en las librer\u00edas del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Yi Yeongju<\/p>\n<p>Orlando agarro\u0301 su abrigo, calzo\u0301 los tenis y salio\u0301 del templo. Descendio\u0301 un par de escalones. Se sento\u0301 en el borde, levanto\u0301 los palillos y agarro\u0301 la taza de arroz. Comenzo\u0301 a comer.<\/p>\n<p>\u2013El Jefe de Administracio\u0301n de Haeinsa me informo\u0301 que el momento sigue siendo propicio para visitar al maestro \u2013su amigo sonrio\u0301. Orlando coloco\u0301 los palillos sobre el tazo\u0301n\u2013. Coma sin premura.<\/p>\n<p>Luego de dejar las tazas redondas vaci\u0301as, Orlando fue al ban\u0303o, se aseo\u0301 con rapidez, vistio\u0301 su abrigo y echo\u0301 a andar por la colina detra\u0301s de Haeinsa. El sol daba la idea de haberse transformado en un plato de porcelana. Disparaba un halo la\u0301nguido, como la piel blanca en un enfermo demacrado. Habi\u0301a una forma de sutil belleza en el ambiente salvaje que dificultaba el mero acto de ascender la pendiente montan\u0303osa rodeada de ramajes flacuchentos y con la impresio\u0301n de estar dormidos, como el trasfondo de una obra de fantasi\u0301a medieval. El vientre le doli\u0301a. Orlando se sintio\u0301 orgulloso. Lo considero\u0301 una afliccio\u0301n con sabor a gloria.<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">El paisa Felipe Gonz\u00e1lez, autor de la novela &#8216;Se\u00fal 88&#8217;. Foto:Cortes\u00eda del autor<\/p>\n<p>Despue\u0301s de treinta minutos se aproximo\u0301 a la entrada de una cueva-ermita construida con rocas de la zona, desiguales en sus aristas, como puntas de abrojos, cubierta por la sombra de un cerro. Afuera, un anciano paseaba envuelto en su bata tradicional \u2013gasa\u2013 con sus manos en la posicio\u0301n de respeto cha-su: la derecha sobre la parte superior de la izquierda con el pulgar bloqueado debajo de esta y cerca de la parte inferior del abdomen. Orlando arreglo\u0301 su porte y copio\u0301 el gesto de quien era la persona que habi\u0301a ido a visitar.<\/p>\n<p>El maestro Seongcheol lo invito\u0301 con un adema\u0301n del brazo. Orlando llego\u0301 a su lado, halado por la energi\u0301a de un remolino. El anciano, de cabello rapado, pocas arrugas y una cara pulcra, revoloteaba con la vista puesta en ciertos sectores de la loma. Pareci\u0301a buscar con ahi\u0301nco un objeto extraviado.<\/p>\n<p>\u2013\ubc84\uc12f \ubcf4\uc774\uc2dc\ub098\uc694? \u2013el maestro hablo\u0301 con la frecuencia vocal ma\u0301s apacible que Orlando habi\u0301a escuchado en su vida. Se dijo que si tuviera que imaginar la tonalidad y el vigor de la voz de Dios, la que acababa de oi\u0301r seri\u0301a su propuesta.<\/p>\n<p>\u2013Maestro. \u00bfPuede repetir lo que dijo? \u2013Orlando se expreso\u0301 con respeto.<\/p>\n<p>El hombre hablo\u0301 con la cabeza gacha.<\/p>\n<p>\u2013\uc21c\uac04\uc774 \ubc14\ub00c\uc5c8\ub2e4 \u2013\u201cEl momento ha cambiado\u201d, tradujo Orlando.<\/p>\n<p>Capto\u0301 lo que le dijo su interlocutor sin saber interpretar el sentido de la oracio\u0301n. Orlando se sereno\u0301. Penso\u0301 en un gato que persigue una luz artificial; pretendi\u0301a atrapar cada vocablo expresado por el maestro Seongcheol. Hoy, ma\u0301s que nunca, pondri\u0301a a prueba su coreano.<\/p>\n<p>El maestro segui\u0301a sin levantar la mirada de la tierra, siempre sonriente, tal vez buscando lo que hombres como Orlando fallaban en discernir. Giro\u0301 la cabeza. Orlando deseo\u0301 que ese fuera el rostro de todos los abuelos del mundo.<\/p>\n<p>\u2013Los hongos no crecen por esta e\u0301poca \u2013el hombre sen\u0303alo\u0301 las rai\u0301ces secas al pie de los a\u0301rboles, las que sobresali\u0301an debajo de las piedras y las que se perdi\u0301an en pequen\u0303as grietas oscuras\u2013. El flujo del tiempo penetra lo que nos rodea. Por ma\u0301s que quiera ofrecerle esas setas, la impermanencia de los feno\u0301menos me lo impide.<\/p>\n<p>\u2013No se preocupe, maestro. Yo comi\u0301 antes de venir aca\u0301 \u2013Orlando se sintio\u0301 como un tarado tan pronto esas palabras salieron de su boca.<\/p>\n<p>El maestro le estaba ensen\u0303ando algo. El anciano arreglo\u0301 la postura y lo miro\u0301 fijo a los ojos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfMa\u0301s tarde o man\u0303ana querra\u0301 comer?<\/p>\n<p>\u2013Si\u0301, maestro.<\/p>\n<p>\u2013La naturaleza de un estado mental cesara\u0301 su existencia; en su reemplazo se elevara\u0301 otra \u2013agarro\u0301 unas piedritas, las agito\u0301 en su mano y las solto\u0301\u2013. Si no tenemos nada ma\u0301s con que\u0301 alimentarnos, an\u0303oraremos los hongos comestibles.<\/p>\n<p>El corazo\u0301n de Orlando se ilumino\u0301 con una emocio\u0301n de repentino descubrimiento. Evoco\u0301 esas experiencias que se producen despue\u0301s de resolver un acertijo. Se quedo\u0301 sin habla. La afluencia de potenciales inquietudes por resolver impidio\u0301 que cualquier palabra saliera disparada. El maestro Seongcheol camino\u0301 con lentitud hacia la boca de la cueva. Mientras lo segui\u0301a a unos pasos de distancia, Orlando recordo\u0301 un arti\u0301culo que habi\u0301a lei\u0301do sobre la majestuosidad de las tortugas de Madagascar.<\/p>\n<p>El maestro se acomodo\u0301 con una postura elegante en la cresta semiplana de una roca. Batiendo la mano derecha exhorto\u0301 a Orlando a que hiciera lo mismo en otra contigua. E\u0301l se sento\u0301, aliso\u0301 su sudadera y cerro\u0301 el cuello del abrigo en torno suyo, un gesto automa\u0301tico que pretendio\u0301 mantener el calor interno. De reojo intento\u0301 ver dentro de la ermita donde residi\u0301a el maestro; eso deci\u0301an las historias. La oscuridad de la cueva, sumada a la frugalidad de su morador, un hombre acostumbrado a acumular muy pocas posesiones, impidio\u0301 que husmeara algo desde su posicio\u0301n.<\/p>\n<p>Transcurrieron algunos segundos. Orlando los interpreto\u0301 como la conminacio\u0301n a hacer preguntas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPor que\u0301 exige tres mil postraciones ante el Buda, maestro? \u2013se pregunto\u0301 si habi\u0301a sido grosero.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTiene preocupaciones en este momento?<\/p>\n<p>Una pregunta como respuesta a una pregunta. Orlando se echo\u0301 para atra\u0301s.<\/p>\n<p>\u2013No, pero me duele el cuerpo.<\/p>\n<p>El maestro Seongcheol parpadeo\u0301 con una actitud imperturbable. Orlando se acordo\u0301 de la vez que su padre le explico\u0301 sobre la vida y la muerte.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfAntes de venir al templo teni\u0301a ocupada su mente?<\/p>\n<p>\u2013Si\u0301, maestro. Es parte de mi trabajo y mis obligaciones diarias.<\/p>\n<p>El viejo sonrio\u0301. Orlando sabi\u0301a que haci\u0301a fri\u0301o; la piel de su cuerpo palpaba una frescura insospechada, casi tibia.<\/p>\n<p>\u2013Se\u0301 que\u0301 quiere decir, maestro \u2013Orlando aferro\u0301 sus rodillas, realizo\u0301 ci\u0301rculos sobre las articulaciones con las puntas de los dedos y las masajeo\u0301 con fuerza\u2013. Ni siquiera si me esforzara estari\u0301a preocupado. Lo que me suele agobiar no tiene poder sobre mi\u0301. Es raro.<\/p>\n<p>\u2013Las tres mil postraciones son para uno. Por supuesto no para mi\u0301.<\/p>\n<p>\u2013La esencia de buscar la verdad se puede ver bloqueada por una accio\u0301n fi\u0301sica que es difi\u0301cil de cumplir.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLe parece arrogante?<\/p>\n<p>\u2013Recuerdo que usted fue inflexible con el presidente Park Chung-hee. E\u0301l no quiso hacerlas y usted y e\u0301l jama\u0301s se encontraron.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfDespue\u0301s de acabar con las postraciones siente algu\u0301n cambio en su interior?<\/p>\n<p>Recibir preguntas como respuestas a sus preguntas confundi\u0301a a Orlando; lo invadi\u0301a un viento de plenitud.<\/p>\n<p>\u2013Me siento agradecido con&#8230; \u2013Orlando medito\u0301\u2013, no se\u0301 que\u0301. Me veo pequen\u0303o.<\/p>\n<p>\u2013Quien se nego\u0301 la oportunidad de conocernos fue el expresidente. No tomo\u0301 la ocasio\u0301n para alejarse de la avaricia, la ira, la arrogancia, la glotoneri\u0301a y la ignorancia. Las postraciones llenan el verdadero yo. La paz vendra\u0301 a su vida.<\/p>\n<p>\u201cMe gusta el maestro\u201d, confirmo\u0301 Orlando. El viejo segui\u0301a sin mover el cuerpo un a\u0301pice. \u00bfQuie\u0301n lograba tal quietud paci\u0301fica? Orlando se percibio\u0301 a si\u0301 mismo con mayor confianza.<\/p>\n<p>\u2013Los poli\u0301ticos exaltan en su ma\u0301xima expresio\u0301n los pecados del hombre.<\/p>\n<p>El maestro Seongcheol ladeo\u0301 la cabeza, lo miro\u0301 con cierta ternura.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQuie\u0301nes somos como seres para juzgar?<\/p>\n<p>Orlando penso\u0301 en su papa\u0301. Evoco\u0301 un di\u0301a que lo regan\u0303o\u0301 por haberle llamado la atencio\u0301n a una de sus hermanas: \u201c\u00bfQuie\u0301n te dio el poder de ser su padre?\u201d.<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">El paisa Felipe Gonz\u00e1lez, autor de la novela &#8216;Se\u00fal 88&#8217;. Foto:Cortes\u00eda del autor<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCo\u0301mo hago para saber que estoy caminando el sendero correcto de la vida? \u2013se le ocurrio\u0301 preguntar.<\/p>\n<p>El maestro Seongcheol paso\u0301 su mano por la cabeza.<\/p>\n<p>\u2013La verdad se encuentra dentro. Quien busca por fuera es como el que busca agua en el oce\u0301ano. Echemos un vistazo a nosotros mismos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEso no gui\u0301a a la autocomplacencia? \u2013su mente viro\u0301 con fugacidad a los di\u0301as universitarios cuando trataba de prestar atencio\u0301n a tema\u0301ticas fascinantes y complejas\u2013. \u00bfCreer que somos buenos cuando no es asi\u0301?<\/p>\n<p>\u2013Si la codicia desaparece, dejamos de creer que somos chatarra; empezamos a concebirnos como oro. \u00bfUsted cree que va por una ruta alejada a los preceptos de Buda?<\/p>\n<p>Orlando alzo\u0301 los hombros.<\/p>\n<p>\u2013No lo se\u0301, maestro. Intento ser bueno con los que me rodean y, no obstante, quienes actu\u0301an mal, los que se venden como modelos a seguir, me dicen que siempre estare\u0301 solo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEs feliz?<\/p>\n<p>\u2013No me disgusta esa condena que hacen en mi contra.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLos condena usted?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQuie\u0301nes son los dema\u0301s para determinar mi lugar en el mundo?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfHa visto dentro de su interior quie\u0301n es usted?<\/p>\n<p>\u2013Yo me esfuerzo en ello.<\/p>\n<p>\u2013La forma es vaci\u0301o y el vaci\u0301o es forma. Cuando estamos solos, estamos con todos y cuando estamos con todos, estamos solos.<\/p>\n<p>Orlando se perdi\u0301a al tratar de comprender las ma\u0301ximas del budismo. El monje utilizaba sentencias discursivas no argumentativas; chocaban con su forma particular de pensar. Si no fuera por la calma de la interaccio\u0301n estari\u0301a abrumado por los principios incognoscibles.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQue\u0301 hace uno con la maldad ajena? \u2013le parecio\u0301 que su pregunta era la de un nin\u0303o\u2013. \u00bfDebo perdonarla?<\/p>\n<p>El maestro segui\u0301a como una estatua.<\/p>\n<p>\u2013En el budismo no se habla del perdo\u0301n. El perdo\u0301n es posible cuando me ubico en una posicio\u0301n de superioridad y digo: yo que estaba en lo correcto, te perdono a ti que estabas en lo incorrecto. Buda dice que todos los seres conscientes somos iguales. \u00bfCree tener la capacidad de decir quie\u0301n es iluminado y quie\u0301n no?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El escritor colombiano Felipe Gonz\u00e1lez Giraldo (Medell\u00edn,\u00a01987), acaba de presentar su primera novela, titulada &#8216;Se\u00fal 88&#8217;, un relato&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":179647,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,42538,36839,225,23,16743],"class_list":{"0":"post-179646","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-fragmento","14":"tag-lea","15":"tag-libros","16":"tag-spain","17":"tag-un"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=179646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179646\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/179647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=179646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=179646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=179646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}