{"id":183333,"date":"2025-10-17T17:28:08","date_gmt":"2025-10-17T17:28:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/183333\/"},"modified":"2025-10-17T17:28:08","modified_gmt":"2025-10-17T17:28:08","slug":"ha-cambiado-su-forma-de-mutar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/183333\/","title":{"rendered":"ha cambiado su forma de mutar"},"content":{"rendered":"<p>Desde su aparici\u00f3n en 2019, el SARS-CoV-2 ha evolucionado dando lugar a nuevas <strong>variantes como Delta y \u00d3micron<\/strong>, con mutaciones que han potenciado su capacidad de transmisi\u00f3n y escape del sistema inmunitario. Pero ahora, un estudio multidisciplinar liderado desde el Centro de Biolog\u00eda Molecular Severo Ochoa (CBM, CSIC-UAM) revela <strong>una transformaci\u00f3n menos visible, aunque igual de relevante: el virus ha reducido su diversidad gen\u00e9tica interna <\/strong>en las personas infectadas a medida que se ha ido adaptando a la poblaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/novaciencia.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/virus-covid.jpg\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"546\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/virus-covid-1024x546.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239578\"  \/><\/a>Virus del Covid-19 (el Sars-CoV-2).<\/p>\n<p>Este aspecto, hasta ahora desconocido, ayuda a entender mejor c\u00f3mo el virus ha cambiado su comportamiento durante la pandemia. El trabajo, publicado en la revista\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/doi\/10.1073\/pnas.2515706122\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\" class=\"broken_link\">Proceedings of the National Academy of Sciences<\/a>\u00a0(PNAS), ha sido liderado por la Dra.\u00a0<strong>Celia Perales<\/strong>, el Dr.\u00a0<strong>Esteban Domingo<\/strong>\u00a0y el Dr.\u00a0<strong>Ignacio Gadea<\/strong>, en colaboraci\u00f3n con la Fundaci\u00f3n Jim\u00e9nez D\u00edaz de Madrid, la Universidad Polit\u00e9cnica de Madrid y la Universidad Northwestern (Illinois, EE.UU.).<\/p>\n<p>Los virus de ARN, como el SARS-CoV-2, se replican formando lo que se conoce como \u201cnubes de mutantes\u201d: poblaciones con peque\u00f1as variaciones gen\u00e9ticas entre s\u00ed. Es decir, <strong>dentro de cada persona infectada no hay una \u00fanica versi\u00f3n del virus, sino muchas versiones ligeramente distintas<\/strong>. Esta diversidad interna -tambi\u00e9n llamada espectro mutante- es fundamental para la capacidad del virus de adaptarse a cambios en su entorno, como la respuesta inmunitaria del organismo o los tratamientos m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>El estudio del CBM revela que, <strong>en las primeras olas de la pandemia estas nubes mutantes eran muy amplias y diversas, mientras que en variantes m\u00e1s recientes como \u00d3micron se han vuelto mucho m\u00e1s limitadas<\/strong>. \u201cNuestro trabajo demuestra que la diversidad interna del virus tambi\u00e9n evoluciona, y este cambio puede influir en c\u00f3mo se transmite o c\u00f3mo responde al sistema inmunitario. Vigilar esta din\u00e1mica es clave para anticipar su comportamiento\u201d, explica Celia Perales, investigadora del CBM y coautora principal del estudio.<\/p>\n<p>Reducci\u00f3n en la variedad de mutaciones<\/p>\n<p>Para llegar a esta conclusi\u00f3n, los investigadores analizaron muestras de pacientes infectados en Madrid entre 2020 y 2022, cubriendo desde la primera hasta la s\u00e9ptima ola de COVID-19. <strong>Compararon la diversidad gen\u00e9tica interna de los virus presentes en las muestras nasofar\u00edngeas <\/strong>y observaron una clara reducci\u00f3n en la variedad de mutaciones dentro de cada paciente a medida que avanzaba la pandemia.<\/p>\n<p>Este cambio no significa que el virus mute menos. Seg\u00fan el estudio, de hecho,<strong> a nivel global sigue acumulando mutaciones importantes, especialmente en regiones clave como la prote\u00edna S (Spike)<\/strong>, que act\u00faa como \u201cllave\u201d para entrar en las c\u00e9lulas humanas. Muchas de estas mutaciones han favorecido una mayor transmisibilidad y la capacidad de evadir la inmunidad adquirida por infecciones previas o por vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Lo que s\u00ed cambia es la forma en la que el virus genera y mantiene su diversidad interna<\/strong>. Seg\u00fan los investigadores, esta transformaci\u00f3n no se debe a que el virus haya mejorado su precisi\u00f3n al copiar su material gen\u00e9tico. Para comprobarlo, replicaron virus de la primera y sexta ola en laboratorio y observaron que la capacidad de generar diversidad se manten\u00eda. Esto sugiere que la reducci\u00f3n observada en pacientes se debe a factores relacionados con la <strong>adaptaci\u00f3n del virus al cuerpo humano<\/strong>, como los \u00f3rganos en los que se multiplica o la presi\u00f3n ejercida por el sistema inmunitario.<\/p>\n<p>Entender el comportamiento del virus en el interior del cuerpo humano<\/p>\n<p>Comprender esta din\u00e1mica es clave porque conecta, por primera vez, la biolog\u00eda molecular del virus con su comportamiento epidemiol\u00f3gico, se\u00f1alan los investigadores. Esta conexi\u00f3n entre lo que ocurre dentro del cuerpo y c\u00f3mo se comporta el virus a nivel global (poblacional) abre nuevas v\u00edas para el dise\u00f1o de estrategias de prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los autores del estudio, este hallazgo tiene implicaciones directas para la salud p\u00fablica. No basta con vigilar mutaciones concretas: tambi\u00e9n es necesario seguir c\u00f3mo evoluciona la estructura gen\u00e9tica global del virus. Esta vigilancia permitir\u00e1 anticipar posibles cambios que puedan reducir la eficacia de las medidas existentes. Comprender c\u00f3mo cambia la diversidad interna del virus puede ayudar a dise\u00f1ar tratamientos m\u00e1s eficaces y a mantener el control sobre su evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este trabajo multidisciplinar refuerza la idea de que el virus sigue adapt\u00e1ndose, no solo en su forma externa, con la aparici\u00f3n de distintas variantes, sino tambi\u00e9n en su comportamiento interno (en el organismo de cada paciente). Entender esa evoluci\u00f3n es esencial para seguir protegiendo a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desde su aparici\u00f3n en 2019, el SARS-CoV-2 ha evolucionado dando lugar a nuevas variantes como Delta y \u00d3micron,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":183334,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[25,24,165,338,166,23],"class_list":{"0":"post-183333","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-es","9":"tag-espana","10":"tag-health","11":"tag-portada","12":"tag-salud","13":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=183333"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183333\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/183334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=183333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=183333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=183333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}