{"id":186456,"date":"2025-10-19T05:11:07","date_gmt":"2025-10-19T05:11:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/186456\/"},"modified":"2025-10-19T05:11:07","modified_gmt":"2025-10-19T05:11:07","slug":"martin-gijon-pone-a-investigar-crimenes-a-san-juan-de-la-cruz-y-la-monja-ana-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/186456\/","title":{"rendered":"Mart\u00edn Gij\u00f3n pone a investigar cr\u00edmenes a san Juan de la Cruz y la monja Ana de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Un crimen en un convento de clausura. Un veneno. La Capitana (Alfaguara) de Susana Mart\u00edn Gij\u00f3n (Sevilla, 1981), huele a El nombre de la rosa . Es su inspiraci\u00f3n, como admite la autora. Incluso en esa voluntad de mostrar una intenci\u00f3n literaria. Pero ni mucho menos es una copia.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Mart\u00edn tiene su propio discurso, su propia historia ambientada en 1585 \u2013dos siglos m\u00e1s tarde que el relato de Eco\u2013 en una Granada m\u00e1s bien decadente, bastantes a\u00f1os despu\u00e9s de la reconquista cristiana, de la obligaci\u00f3n a los que profesan la fe musulmana de convertirse y de la rebeli\u00f3n de las Alpujarras, que dej\u00f3 toda la zona en una situaci\u00f3n paup\u00e9rrima. Y m\u00e1s a\u00fan tras las deportaciones y expulsiones de los moriscos.<\/p>\n<p>\u201cEn la novela hay cierta indignaci\u00f3n, porque a Ana de Jes\u00fas no se la ha reconocido lo suficiente\u201d<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Es en este escenario en el que la escritora convierte a dos personajes hist\u00f3ricos en detectives ocasionales: san Juan de la Cruz y la monja Ana de Jes\u00fas. Ella es la Capitana del t\u00edtulo del libro.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Los dos adalides de la reforma teresiana de las carmelitas descalzas hacen frente a la aparici\u00f3n de un cuerpo inerte en el convento. Un cad\u00e1ver irreconocible por la gran cantidad de llagas que le cubren la cara. Y un cad\u00e1ver sorprendente, porque, pese a la falta de bombeo sangu\u00edneo, mantiene una robusta erecci\u00f3n en el pene que escandaliza.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Este milagro peniano y las llagas servir\u00e1n luego, no para saber quien es el asesino, pero s\u00ed de pista para averiguar la probable causa de la muerte: la cataridina, sustancia que act\u00faa como viagra natural y que se extrae de la cant\u00e1rida \u2013la mal llamada mosca verde\u2013, pero que en dosis altas es un componente mortal. La erecci\u00f3n, de nuevo, como anuncio de la muerte, como sucede con Tyrone Slothrop, aquel personaje de El arco iris de gravedad , de Thomas Pynchon, a quien se le levanta cada vez que se acerca un cohete V2 nazi.<\/p>\n<p>    Lee tambi\u00e9n<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El libro est\u00e1 ambientado en Granada. Su anterior novela, La Babilonia, 1580 , publicada hace dos a\u00f1os, era en Sevilla. Aunque Mart\u00edn ya ten\u00eda el bagaje de diez novelas negras m\u00e1s bajo su firma, ese fue su primer relato de cariz hist\u00f3rico-criminal.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\"> La Capitana es de un rigor hist\u00f3rico encomiable (la escritora se pas\u00f3 dos a\u00f1os de estudio), al margen de que se permita la licencia de ficcionar las dotes detectivescas de Juan de la Cruz y Ana de Jes\u00fas. Es un recorrido fidedigno por la Granada del siglo XVI, con edificios y enclaves a\u00fan presentes: la Real Chanciller\u00eda, la plaza Nueva y la Bib-Rambla (dos espacios entonces testigos de ejecuciones p\u00fablicas), la Casa de los Tiros o el monasterio de San Jer\u00f3nimo. Y c\u00f3mo no, el convento de San Jos\u00e9, el escenario principal de la novela.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El convento sigue siendo de clausura. Para documentarse, no escatim\u00f3 esfuerzos para ser re\u00adcibida por las monjas. Se las vio y se las dese\u00f3, pero sali\u00f3 airosa. \u201cCogimos confianza, hasta el punto de que me dejaron tocar reliquias\u201d, explica. Visit\u00f3 incluso el desv\u00e1n, el espacio donde Juan de la Cruz daba misa a las monjas carmelitas, pese a que no es visitable (de hecho, nada lo es en el convento). \u201c[ Las monjas] suben all\u00ed una sola vez al a\u00f1o: el 1 de enero, para hacer una chocolatada; una tradici\u00f3n que tienen&#8230;\u201d, explica Mart\u00edn.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Juan de la Cruz es uno de los personaje principales, pero lo es mucho m\u00e1s Ana de Jes\u00fas. \u201cEn la novela hay cierta indignaci\u00f3n, porque a Ana de Jes\u00fas no se la ha reconocido lo suficiente\u201d, dice la autora. La historia que desarrolla en el libro adquiere tambi\u00e9n un cierto tono de denuncia, a la vez que reivindicativo, porque \u201cel convento era refugio de las \u00admujeres, era el \u00fanico lugar en el que pod\u00edan tener m\u00e1s autonom\u00eda y cultivarse intelectualmente\u201d.<br align=\"block\"\/><\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Mart\u00edn ha sido reconocida ya con varios premios por sus obras. En esta \u00faltima, m\u00e1s all\u00e1 del argumento, la autora destaca por su intenci\u00f3n literaria, una cualidad poco frecuente en el g\u00e9nero negro que combina con un predominio de las frases cortas \u2013en un libro de m\u00e1s de 400 p\u00e1ginas\u2013 muy superior a la presencia de las frases largas, subordinadas e imbricadas, que ahogar\u00edan el lector. Todo configura un estilo propio que la hace reconocible. Y esta virtud es un premio para el lector y un valor para Mart\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un crimen en un convento de clausura. Un veneno. 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