{"id":187440,"date":"2025-10-19T16:01:33","date_gmt":"2025-10-19T16:01:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/187440\/"},"modified":"2025-10-19T16:01:33","modified_gmt":"2025-10-19T16:01:33","slug":"un-sindrome-sin-nombre-zenda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/187440\/","title":{"rendered":"Un s\u00edndrome sin nombre &#8211; Zenda"},"content":{"rendered":"<p>Se conoce como s\u00edndrome de Ulises al que padece el inmigrante, con su cuadro de estr\u00e9s debido al duelo que provocan los kil\u00f3metros que le separan de sus ra\u00edces y su gente. Los s\u00edntomas de este s\u00edndrome \u2014anhedonia, ansiedad, irritaci\u00f3n\u2014 dificultan las opciones de construir una nueva vida, una vida que merezca la pena. En cuanto al s\u00edndrome de Estocolmo, todo el mundo sabe en qu\u00e9 consiste, ese que lleva al reh\u00e9n a identificarse con el captor. <strong>Ser\u00e1 la extra\u00f1a ambivalencia que surge de una peque\u00f1a combinaci\u00f3n de estos dos s\u00edndromes la que otorgue especial relevancia a este libro<\/strong>, a la experiencia que Pedro Plaza Salvati en un retorno a su Caracas natal que se prolongar\u00e1 por causas excepcionales.<\/p>\n<p><p>\u00abSi la ciudad se convierte entonces en una c\u00e1rcel, y esa c\u00e1rcel es un lugar del que guarda buenos recuerdos, recorrerla supondr\u00e1 lidiar un poco con el s\u00edndrome de Estocolmo\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Nos hallamos en el a\u00f1o 2020, cuando el mundo puso cerrojazo a casi todos los movimientos por culpa de un virus. <strong>Plaza Salvati, afincado en Barcelona desde hace a\u00f1os, espa\u00f1ol por adopci\u00f3n, marcha a Caracas en uno de sus viajes habituales<\/strong>. Su intenci\u00f3n es la de apagar la melancol\u00eda que poco a poco va cargando en su interior seg\u00fan pasan los d\u00edas, recorriendo lugares de la infancia, reencontr\u00e1ndose con lo que le fue propio entonces, amortiguando el s\u00edndrome de Ulises. Pero las semanas de estancia se ver\u00e1n prorrogadas, a la fuerza, transform\u00e1ndose en un periodo superior al a\u00f1o. Si la ciudad se convierte entonces en una c\u00e1rcel, y esa c\u00e1rcel es un lugar del que guarda buenos recuerdos, recorrerla supondr\u00e1 lidiar un poco con el s\u00edndrome de Estocolmo. Pero ser\u00e1, precisamente, esos recorridos los que le anclar\u00e1n a la realidad, y ser\u00e1 la realidad lo que le libre del desconsuelo, de la locura.<\/p>\n<p><p>\u00abEstamos frente a un libro diletante escrito por alguien que, de haberse dado otras circunstancias, podr\u00edamos calificar como un fl\u00e2neur\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Plaza Salvati rompe suelas por todos los caminos de Caracas y nos va presentando lo que ve como si lo registrara de inmediato para el lector. Al mismo tiempo que nos ofrece los cuadros, va exponiendo las reflexiones que le acompa\u00f1an. El efecto podr\u00eda ser bastante desolador, por tratarse de una ciudad desnutrida, especialmente desnutrida en una \u00e9poca en la que, en ocasiones, salir a la calle supon\u00eda toparse con la distop\u00eda, con el mundo yermo.<strong> Pero Plaza Salvati escribe y piensa con respeto. En realidad, lo que apodera de \u00e9l es la extra\u00f1eza: \u00abSiento que soy un personaje secundario en una pel\u00edcula del futuro\u00bb<\/strong>. Un personaje no es lo mismo que una persona, una pel\u00edcula no es lo mismo que la realidad, y el futuro puede no tener nada que ver con el presente. Desde el inicio, sabemos que estamos frente a un texto personal, y ese efecto se va incrementando a medida que avanzamos en la lectura, porque acompa\u00f1amos al autor en sus paseos, pero tambi\u00e9n en su soledad. Al fin y al cabo, en los momentos de crisis estamos solos.<\/p>\n<p>Uno termina por preguntarse si lo que ha le\u00eddo es una confesi\u00f3n y, por tanto, un autorretrato. Estamos frente a un libro diletante escrito por alguien que, de haberse dado otras circunstancias, podr\u00edamos calificar como un fl\u00e2neur. Al mismo tiempo que le hemos ido conociendo, hemos ido trazando la cartograf\u00eda del lugar, dibujando un atlas que en lugar de extenderse en el espacio, lo hace en el tiempo. Este atlas se ha ido enriqueciendo, sin querer, a cuenta del covid:<strong> al no poder estar dentro de los recintos, la gente estar\u00e1 en la calle, enriqueciendo los registros del autor, lo que pasar\u00e1 a ser su memoria<\/strong>. Y en esa memoria, la experiencia queda como una gran paradoja, porque nos ha expuesto que se puede estar encerrado en el presente y movi\u00e9ndose, mientras va reconstruyendo el reflejo de sus ra\u00edces dentro de la cabeza y en las emociones. La vida interrumpida puede tratarse de una experiencia muy personal, pero la pregunta que nos haremos, cuestionarnos hacia d\u00f3nde va todo esto y c\u00f3mo nos afecta la deriva, es muy universal.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014<\/p>\n<p><strong>Autor: <\/strong>Pedro Plaza Salvati. <strong>T\u00edtulo: <\/strong>La vida interrumpida. <strong>Editorial: <\/strong>Libros de la Catarata. <strong>Venta: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.todostuslibros.com\/libros\/la-vida-interrumpida_978-84-1067-435-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\">Todos tus libros<\/a>.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t5\/5\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t(3 Puntuaciones. Valora este art\u00edculo, por favor)\n\t\t\t\t\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Se conoce como s\u00edndrome de Ulises al que padece el inmigrante, con su cuadro de estr\u00e9s debido al&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":187441,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,23],"class_list":{"0":"post-187440","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/187440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=187440"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/187440\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/187441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=187440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=187440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=187440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}