{"id":188038,"date":"2025-10-19T22:11:10","date_gmt":"2025-10-19T22:11:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/188038\/"},"modified":"2025-10-19T22:11:10","modified_gmt":"2025-10-19T22:11:10","slug":"esta-es-mi-novela-mas-autobiografica-reproduce-mi-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/188038\/","title":{"rendered":"Esta es mi novela m\u00e1s autobiogr\u00e1fica, reproduce mi realidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"ft-text\">De primeras conceb\u00ed &#8216;<strong>El sue\u00f1o de Troya&#8217;<\/strong> como una novela de aventuras sobre un exc\u00e9ntrico arque\u00f3logo que abandona su vida y a su familia para ir en busca de las ruinas de la Il\u00edada. En esa protonovela, la Ur-Troya, Schliemann era, claro est\u00e1, el protagonista principal: a trav\u00e9s de sus ojos ve\u00edamos la acci\u00f3n. Sin embargo, algo fallaba.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Intu\u00ed que la personalidad de Schliemann \u2013visionario, s\u00ed, pero tambi\u00e9n, mentiroso, impostor, embaucador sin escr\u00fapulos, ladr\u00f3n\u2013 no se prestaba a la empat\u00eda (ni m\u00eda ni del potencial lector), al menos no como el Alejandro de &#8216;<strong>La sangre del padre&#8217;<\/strong>. La novela entr\u00f3 en crisis: escrib\u00ed dos versiones m\u00e1s y ambas las desech\u00e9, para amargura de mis editores.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Pens\u00e9 que ser\u00eda conveniente cambiar el foco de la novela, hacer a Frank Calvert, el arque\u00f3logo al que Schliemann roba la idea y el sue\u00f1o de Troya, el protagonista. Con \u00e9l s\u00ed que empatizaba. Empec\u00e9 a escribir, pero aquello tampoco me satisfizo. No consegu\u00eda darle a la historia un pulso narrativo; no acababa de cuadrar. Trataba de hacerla encajar a la fuerza en los esquemas narrativos que conoc\u00eda sin que nada diera resultado. Finalmente, abandon\u00e9 la idea, convencido de que, tras muchas intentonas, la novela se hab\u00eda podrido en mi cabeza. A otra cosa, me dije.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Fue imposible. Schliemann a\u00fan se revolv\u00eda en mi interior, impidi\u00e9ndome centrar mis atenciones en nada m\u00e1s. Su fascinante (y terrible) historia pugnaba por hacerse con el papel protagonista de mi novela y de mis pensamientos, sin que eso todav\u00eda soltara mi escritura. \u00bfMe era de verdad tan despreciable como para ser incapaz de escribir sobre \u00e9l?<\/p>\n<p>A la deriva<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Pas\u00e9 meses detenido en el tiempo, a la deriva en la hoja en blanco\u2026 con Schliemann como mi irremediable compa\u00f1ero. \u00abEst\u00e1 usted atrapado conmigo para siempre, Calvert\u00bb, le dice Schliemann en un momento de la novela. Se lo dice a modo de chanza, despu\u00e9s de que unos arque\u00f3logos salgan de Hisarlik por pies al ver el percal, pero Calvert ve en esas palabras el signo ominoso de una profec\u00eda o de una amenaza. Es una escena calcada de mi diario personal. Schliemann, fantasmal, me lo hab\u00eda dicho a m\u00ed.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Fue entonces cuando apareci\u00f3 un salvador de nombre Nicholas Yannikis. Este personaje ejerci\u00f3 de Virgilio por el mundo de las sombras: un narrador testigo de voz isma\u00e9lica con el que mirar a Schliemann desde la distancia y poder explorar cada uno de los recovecos tenebrosos de su alma y su empe\u00f1o. Y entonces, gracias a \u00e9l, comprend\u00ed lo que suced\u00eda: Schliemann era yo. Su historia era la m\u00eda, por eso me hab\u00eda estado aterrando tanto.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">No estaba escribiendo sobre un arque\u00f3logo obsesionado, incapaz de encontrar la ciudad de la leyenda, sino sobre un escritor que, agraciado precozmente por un triunfo, teme de pronto que la tierra en la que excava con ah\u00ednco est\u00e9, en realidad, vac\u00eda. Por ello, afirmo en el pr\u00f3logo, <strong>&#8216;El sue\u00f1o de Troya&#8217;<\/strong> es mi novela m\u00e1s autobiogr\u00e1fica, puesto que la historia ficticia acab\u00f3, sin que mediara en ello mi mano, reproduciendo mi realidad.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/872057ba-c470-4181-88f0-eefd90666143_source-aspect-ratio_default_0.webp.webp\" width=\"111\" height=\"159\" alt=\"\" class=\"ft-helper-img-rd\" loading=\"lazy\"\/>El sue\u00f1o de Troya<\/p>\n<p class=\"ft-text\"><strong>Alfonso Goizueta<\/strong><\/p>\n<p class=\"ft-text\">Editorial Planeta<\/p>\n<p class=\"ft-text\">464 p\u00e1ginas<\/p>\n<p class=\"ft-text\">22,90euros<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De primeras conceb\u00ed &#8216;El sue\u00f1o de Troya&#8217; como una novela de aventuras sobre un exc\u00e9ntrico arque\u00f3logo que abandona&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":188039,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[18583,224,146,147,25,1598,24,52813,448,1496,225,32857,1645,524,4042,23,3466,47835],"class_list":{"0":"post-188038","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-alfonso","9":"tag-books","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-escritores","14":"tag-espana","15":"tag-goizueta","16":"tag-historia","17":"tag-libro","18":"tag-libros","19":"tag-libros-mas-vendidos","20":"tag-novela","21":"tag-nuevo","22":"tag-premio-planeta","23":"tag-spain","24":"tag-sueno","25":"tag-troya"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188038\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/188039"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}