{"id":189901,"date":"2025-10-20T18:40:35","date_gmt":"2025-10-20T18:40:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/189901\/"},"modified":"2025-10-20T18:40:35","modified_gmt":"2025-10-20T18:40:35","slug":"en-la-feria-del-libro-de-kiev-con-hector-abad-faciolince","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/189901\/","title":{"rendered":"En la feria del libro de Kiev con H\u00e9ctor Abad Faciolince"},"content":{"rendered":"<p>Salvo mi coraz\u00f3n, todo est\u00e1 bien nos tranquiliz\u00f3 a los admiradores del genio colombiano que se presenta con dos apellidos: <strong>H\u00e9ctor Abad Faciolince<\/strong>. Pero inquieto, como parece ser, al poco de haberse recuperado de la operaci\u00f3n a coraz\u00f3n abierto, se dej\u00f3 arrastrar por el empuje de esa fuerza de la naturaleza que debe ser<strong> Sergio Jaramillo<\/strong>. Este buen amigo, y hasta conciencia del escritor, intervino muy activamente en las negociaciones con las FARC que tuvieron lugar en <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/cuba\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Cuba<\/a> y que acabaron en un plebiscito fallido, aunque de hecho sus efectos no fueron vinculantes, pues el presidente <strong>Santos<\/strong> continu\u00f3 con su plan.<\/p>\n<p>La excusa que encontr\u00f3 H\u00e9ctor Abad para dejarse arrastrar a un viaje de alt\u00edsimo riesgo fue la invitaci\u00f3n que sus editoras ucranianas (Maryna y Anabell) le hicieron para acudir a la Feria del Libro de Arsenal en <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/kiev\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Kiev<\/a>, al final de la primavera de 2023. Venci\u00f3 la resistencia (plausible e imaginable) de su mujer y de sus dos hijos, y se dej\u00f3 convencer por la solidaridad, de un lado, y el temor, de otro, por la suerte de las dos entra\u00f1ables (seg\u00fan deducimos de la correspondencia cruzada con ellas) editoras. Por entonces, el enorme pa\u00eds del este europeo llevaba a\u00f1o y medio soportando la invasi\u00f3n \u00abmasiva e ilegal contra un pa\u00eds soberano e independiente, <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/ucrania\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Ucrania<\/a>, ordenada por el l\u00edder supremo de la Federaci\u00f3n Rusa, <strong>Vladimir Putin<\/strong> (p\u00e1g. 16), en quien, por cierto, se inspira otra obra absolutamente recomendable, El mago del Kremlin, de <strong>Giuliano D\u2019Empoli<\/strong>.<\/p>\n<p>Abad Faciolince, como la inmensa mayor\u00eda, desconoc\u00eda pr\u00e1cticamente todo de ese pa\u00eds que, hasta 1991, habr\u00eda formado parte de la URSS, pero solo toma conciencia precisa de la identidad ucraniana (que ya hab\u00eda perdido una parte de su territorio, Crimea, en 2014) con la propuesta de traducir al ucraniano su venerada novela El olvido que seremos. Empez\u00f3 a descubrir los nexos entre su mundo cultural y literario y ese mundo lejano e ignoto en el que hab\u00edan nacido, entre otros, <strong>Nikola\u00ef Gogol<\/strong> o <strong>Vasili Grossman<\/strong>. La aceptaci\u00f3n de la invitaci\u00f3n para viajar a un pa\u00eds en guerra puede hacernos creer que Abad Faciolince es un viajero intr\u00e9pido, un amante del riesgo o un valiente corresponsal en b\u00fasqueda de nuevos argumentos. Nada de estos caracteres iluminan su faz tranquila y profesional: \u00abMe repet\u00eda que hab\u00eda aceptado ir a Kiev porque all\u00ed estar\u00edan mis editoras arriesgando su vida y si ellas no ten\u00edan miedo, yo no tengo derecho a mi cobard\u00eda habitual\u00bb (p\u00e1g. 37).<\/p>\n<p>Con todo, el personaje que ilumina el libro se llamaba <strong>Victoria Amelina<\/strong>, una escritora ucraniana nacida en Le\u00f3polis (en la regi\u00f3n de <strong>Galitzia<\/strong>), una tierra \u00aben la que se hab\u00edan cometido en el pasado terribles exterminios y cr\u00edmenes y asesinatos\u00bb y en la que se basa su novela, Un hogar para Dom. Victoria Amelina estaba, claro, en la Feria del Libro el d\u00eda de San Juan de 2023, y se sent\u00f3 con el escritor y con Jaramillo \u2013entre otros\u2013, en un acto que se celebr\u00f3 para presentar la campa\u00f1a Aguanta Ucrania.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"728\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/EuropaPress_5244534_escritor_hector_abad_firma_82_feria_libro_madrid_parque_retiro_junio_2023-1024x7.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3783016\"  \/>Hector Abad Faciolince en la Feria del Libro de Madrid de 2023. | EP<\/p>\n<p>Fue esa noche en la que los hados planearon completar el viaje hacia el este ucraniano, hacia el <strong>Donetsk<\/strong> y el <strong>Donb\u00e1s<\/strong> \u00abpara no limitarnos a ser testigos de la guerra atenuada de la capital y dar testimonio de la guerra de verdad\u00bb (p\u00e1g. 51). \u00bfInconsciencia, locura, curiosidad? La exploraci\u00f3n del horror caminando a un paso del frente de batalla que emprende Abad Faciolince con otras cuatro personas, entre las que se encontraba Victoria Amelina, no es el n\u00facleo de la narraci\u00f3n del colombiano.<\/p>\n<p>El \u00faltimo d\u00eda de su temeroso deambular por el Donetsk, el grupo decide celebrar la vida en una pizzer\u00eda llamada<strong> R\u00eda Pizza<\/strong>, en <strong>Kramatorsk<\/strong>. Un azaroso cambio de ubicaci\u00f3n a la mesa salva la vida del escritor, pero la bomba lanzada por el ej\u00e9rcito de <strong>Putin<\/strong> acaba con la de Victoria Amelina. Es ella la \u00fanica de la mesa que perece, aunque otros doce clientes y empleados del restaurante mueren por el efecto de un misil ruso con seiscientos kilos de explosivos.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de Abad Faciolince se vuelve m\u00e1s intensa, emerge de lo m\u00e1s profundo de su ser el dolor, la desesperaci\u00f3n y un inoculto sentimiento de culpabilidad. La guerra y la muerte transmutan el car\u00e1cter, convierten casi todo en una nader\u00eda ante su poder devastador. Victoria ten\u00eda la misma edad que su hija y hab\u00eda dedicado su vida \u00aba documentar el secuestro, la tortura y la muerte de inocentes\u2026 Si mi hija tuviera que dedicarse a algo as\u00ed, a m\u00ed me dar\u00edan ganas de golpear, de gritar, de matar a dentelladas\u00bb (p\u00e1g. 93). Roto Abad Faciolince, camina desnortado y en su mente se acumulan fotograf\u00edas, abrazos, charlas fragmentar\u00edas, miedo, mucho miedo y mucho dolor, indignaci\u00f3n y frustraci\u00f3n en esta experiencia l\u00edmite.<\/p>\n<p>El escritor va y viene porque los recuerdos no son lineales, porque las cr\u00f3nicas cronol\u00f3gicas no rememoran una desnuda narraci\u00f3n de hechos. El escritor se libera de alguna forma de sus fantasmas contando lo que ha presenciado y reflexionando sobre las vidas de sus compa\u00f1eros, la muerte de su reci\u00e9n amiga y su supervivencia: \u00abquienes creen en la providencia lo interpretan como un milagro. Yo que creo en la existencia del azar, lo veo como una casualidad.\u00bb (p\u00e1g. 156).<\/p>\n<p>Desconozco si el colombiano es agn\u00f3stico o creyente, pero ha elegido la frase final del Ave Mar\u00eda para titular su obra. Quiz\u00e1s en las proximidades de la muerte la religi\u00f3n se acerca m\u00e1s que nunca. Ahora y en la hora es un libro desgarrador, una liberaci\u00f3n para quien lo escribe y un disfrute (sufriente, naturalmente) para quien lo lee. Faciolince convierte sus fantas\u00edas, sus miedos y sus l\u00edmites\u2026 en palabras. No escribe \u2013confiesa\u2013 para que le quieran m\u00e1s, como ya dijo <strong>Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong>, aunque quiz\u00e1s, tambi\u00e9n, \u00absino por amor a los que quiero\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Salvo mi coraz\u00f3n, todo est\u00e1 bien nos tranquiliz\u00f3 a los admiradores del genio colombiano que se presenta con&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":189902,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,209,146,147,25,24,53120,225,671,23,7081],"class_list":{"0":"post-189901","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-cultura","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-europa-del-este","15":"tag-libros","16":"tag-literatura","17":"tag-spain","18":"tag-ucrania"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115407960635038767","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189901\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/189902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}