{"id":192094,"date":"2025-10-21T18:22:13","date_gmt":"2025-10-21T18:22:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/192094\/"},"modified":"2025-10-21T18:22:13","modified_gmt":"2025-10-21T18:22:13","slug":"prefacio-inedito-de-francisco-al-libro-de-gutierrez-dios-no-olvida-al-mas-pequeno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/192094\/","title":{"rendered":"Prefacio in\u00e9dito de Francisco al libro de Guti\u00e9rrez: \u00abDios no olvida al m\u00e1s peque\u00f1o\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>L&#8217;Osservatore Romano ha publicado extractos del prefacio del Papa Francisco al libro \u00abVivir y pensar el Dios de los pobres\u00bb, la \u00faltima obra de Gustavo Guti\u00e9rrez, publicada p\u00f3stumamente y editada por Leo Guardado. El libro, traducido al italiano por Marta Pescatori, ha sido publicado por Editrice Queriniana con el t\u00edtulo \u00abVivere e pensare il Dio dei poveri\u00bb (Brescia, 2025, 368 p\u00e1ginas).<\/p>\n<p><b>Vatican News<\/b><\/p>\n<p>Publicamos extractos del prefacio del Papa Francisco al libro \u00abVivir y pensar el Dios de los pobres\u00bb, la \u00faltima obra de Gustavo Guti\u00e9rrez, publicado p\u00f3stumamente y editado por Leo Guardado. El libro, traducido al italiano por Marta Pescatori, se publica en la editorial Queriniana bajo el t\u00edtulo \u00abVivir y pensar el Dios de los pobres\u00bb (Brescia, 2025, 368 p\u00e1ginas).<\/p>\n<p>Gustavo Guti\u00e9rrez, a lo largo de su larga vida, fue un fiel siervo de Dios y amigo de los pobres. Su teolog\u00eda molde\u00f3 la vida de la Iglesia y sigue vigente hoy, con una frescura que abre nuevos caminos para el seguimiento de Jes\u00fas. Nos alegramos por la publicaci\u00f3n de este libro, \u00abVivir y pensar el Dios de los pobres\u00bb. A su fallecimiento, dije: \u00abHoy pienso en Gustavo, Gustavo Guti\u00e9rrez. Un gran hombre, un hombre de Iglesia que supo callar cuando era necesario, que supo sufrir cuando era necesario y que supo dar tanto fruto apost\u00f3lico y una teolog\u00eda tan rica\u00bb. En este \u00faltimo libro, Gustavo nos ofrece una vez m\u00e1s los frutos de su compromiso, su oraci\u00f3n y su reflexi\u00f3n. Quiero destacar en estas p\u00e1ginas su profunda y perdurable fidelidad a la Iglesia a lo largo de su camino. Una fidelidad vivida con humildad, a veces con dolor, y fundamentalmente con libertad. Ya en la d\u00e9cada de 1960, las inquietudes teol\u00f3gicas de Gustavo fueron surgiendo gradualmente a trav\u00e9s de su historia personal, sus estudios y su labor pastoral.<\/p>\n<p>Una nueva era se abri\u00f3 con ese inmenso soplo del Esp\u00edritu que fue el Concilio Vaticano II, en cuya cuarta sesi\u00f3n acompa\u00f1\u00f3 al cardenal Juan Land\u00e1zuri Ricketts, arzobispo de Lima, como joven te\u00f3logo. El impulso conciliar y los textos que lo expresaron ofrecieron una base s\u00f3lida y abrieron horizontes para reorientar la labor pastoral, partiendo de la realidad de un territorio como Latinoam\u00e9rica. Muchos grupos cristianos experimentaban desaf\u00edos, interrogantes y esperanzas derivados del poderoso clamor de los pobres y su creciente compromiso con este mundo. \u00abLa irrupci\u00f3n de los pobres\u00bb, como la llama Gustavo, exig\u00eda justicia y una forma diferente de vivir la fe, de pensarla, de decirla; en definitiva, de ser Iglesia. Gustavo recordaba a menudo, tanto oralmente como por escrito, las palabras de Juan XXIII del 11 de septiembre de 1962, un mes antes de la inauguraci\u00f3n del Concilio: \u00abLa Iglesia se presenta como es y desea ser, como la Iglesia de todos, y particularmente la Iglesia de los pobres\u00bb. Tambi\u00e9n recordaba, ya en el Aula Conciliar, la insistencia del cardenal Giacomo Lercaro en la misma l\u00ednea. La evoluci\u00f3n del Concilio ofreci\u00f3 modelos fundamentales en esta perspectiva, pero en \u00faltima instancia, este sue\u00f1o de una Iglesia de los pobres segu\u00eda siendo un horizonte abierto a seguir. El Pacto de las Catacumbas, firmado por un grupo de Padres Conciliares, muchos de ellos latinoamericanos, asumi\u00f3 esta orientaci\u00f3n espiritual, teol\u00f3gica y pastoral. La Iglesia en Am\u00e9rica Latina recibi\u00f3 al Concilio de diversas maneras, pero es evidente que en cada pa\u00eds y en cada \u00e1mbito eclesial hubo personas y grupos \u2014laicos, religiosos, sacerdotes y obispos\u2014 que acogieron la letra y el esp\u00edritu del Vaticano II con entusiasmo y dedicaci\u00f3n. Una demostraci\u00f3n v\u00e1lida de ello es la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Medell\u00edn 1968) con San Pablo VI quien pis\u00f3 aquellas tierras.<\/p>\n<p>Entre quienes prepararon y acompa\u00f1aron a Medell\u00edn se encontraba Gustavo, quien trabaj\u00f3 d\u00eda y noche. Gustavo, otros te\u00f3logos y pastoralistas, y muchos obispos, ya con esp\u00edritu sinodal, tejieron una red de confianza y amistad en torno a esa experiencia eclesial que foment\u00f3 decisiones pastorales, documentos y reflexiones teol\u00f3gicas: estas marcaron, y siguen marcando, la identidad eclesial de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. En la Tercera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en 1979, nuestro querido Gustavo estuvo muy presente tanto en los debates previos como durante la propia conferencia en la ciudad de Puebla, M\u00e9xico. Gustavo mantuvo una clara l\u00ednea de continuidad con Medell\u00edn, atento a la realidad social y eclesial, recordando siempre que la opci\u00f3n por los pobres es evang\u00e9licamente central para las antiguas y nuevas formas de pobreza. (&#8230;) Solo con el rostro de los pobres como centro encontraremos un punto de encuentro para reconocernos en la Iglesia, en el encuentro con las culturas en las que se desenvuelve nuestra vida de fe, en el cuidado de la creaci\u00f3n y en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico e interreligioso. Toda la reflexi\u00f3n de Gustavo nos ha llamado a estar atentos a los innegables cambios de nuestro tiempo, muchos de los cuales son positivos para la humanidad, incluso fascinantes, pero que a menudo ocultan o enmascaran los aspectos m\u00e1s crueles e inhumanos de nuestra realidad universal.<\/p>\n<p>Su pregunta constante: \u00ab\u00bfC\u00f3mo podemos hablar de Dios a partir del sufrimiento de los inocentes?\u00bb, sigue siendo acuciante para los creyentes ante el poder de la injusticia y la mentira. Los principios centrales de su teolog\u00eda buscan estar presentes all\u00ed donde la huella de Dios parece borrarse del ambiente cultural. Enraizada en la liberaci\u00f3n que Cristo nos ofrece, su teolog\u00eda afirma la gratuidad del amor de Dios que nos involucra en la historia. La teolog\u00eda de Gustavo permanece en la Iglesia no como un hermoso tesoro del pasado, sino como ese \u00absegundo acto\u00bb, una tarea siempre abierta para reflexionar sobre nuestra experiencia vivida de Dios; una experiencia ya iniciada y vivida precisamente donde nos hemos acercado a los heridos, abandonados al borde del camino, y desde donde buscamos decir con humildad, con tierna convicci\u00f3n, a los m\u00e1s pobres y a todos: \u00abDios te ama\u00bb. Gustavo nos ha dado las herramientas teol\u00f3gicas esenciales para nunca olvidar a los pobres. En este \u00faltimo libro, deja muy claro que recordar a los pobres significa mucho m\u00e1s que una colecta; no es una piadosa reflexi\u00f3n posterior. Como ense\u00f1a Pablo, es el coraz\u00f3n del mensaje (2 Corintios 8-9). En sinton\u00eda con este texto, conviene recordar las palabras de un ser muy querido por Gustavo, Bartolom\u00e9 de Las Casas: \u00abDel m\u00e1s peque\u00f1o y del m\u00e1s olvidado, Dios guarda un recuerdo muy cercano y vivo\u00bb. Desde aqu\u00ed, el Reino que Jes\u00fas proclama abraza toda la creaci\u00f3n, a cada ser humano y realidad humana, en todo tiempo y lugar. Este es el Dios de Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"L&#8217;Osservatore Romano ha publicado extractos del prefacio del Papa Francisco al libro \u00abVivir y pensar el Dios de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":192095,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,53627,1496,225,399,705,8375,23,34892],"class_list":{"0":"post-192094","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-l-osservatore-romano","14":"tag-libro","15":"tag-libros","16":"tag-papa-francisco","17":"tag-peru","18":"tag-pobreza","19":"tag-spain","20":"tag-teologia"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115413551953983192","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=192094"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192094\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/192095"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=192094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=192094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=192094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}