{"id":195645,"date":"2025-10-23T09:03:10","date_gmt":"2025-10-23T09:03:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/195645\/"},"modified":"2025-10-23T09:03:10","modified_gmt":"2025-10-23T09:03:10","slug":"de-cazar-en-la-albufera-a-botin-del-louvre-la-huella-valenciana-de-eugenia-de-montijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/195645\/","title":{"rendered":"De cazar en la Albufera, a bot\u00edn del Louvre: la huella valenciana de Eugenia de Montijo"},"content":{"rendered":"<p>Oto\u00f1o de 1863. La emperatriz Eugenia de Montijo, de visita en Espa\u00f1a, se dispone a disfrutar de una jornada de caza a La Albufera. \u00abTodo  &#8230; un acontecimiento\u00bb, se\u00f1ala en su blog dedicado a rescatar acontecimientos del pasado el historiador \u00c1ngel Aponte. En la entrada dedicada a relatar esta expedici\u00f3n valenciana de quien ocupara el trono (consorte) de Francia por su uni\u00f3n con Napole\u00f3n III durante el Segundo Imperio (1852-1870), Aponte anota c\u00f3mo el testimonio de aquel viaje de la emperatriz hasta el lago se debi\u00f3 a la mediaci\u00f3n de bar\u00f3n de Cortes, c\u00e9lebre arist\u00f3crata valenciano, a quien recuerda en estas l\u00edneas: \u00abHombre de campo y de mundo\u00bb. De hecho, sabemos de la presencia entre nosotros de aquella celebridad de su tiempo que fue do\u00f1a Eugenia gracias a que el noble valenciano, arrendatario junto al general Prim del cazadero donde estuvo la emperatriz, escribi\u00f3 al respecto &#8216;Recuerdos de caza&#8217;, una obra de 1876. No es la \u00fanica huella que dej\u00f3 entre nosotros la Montijo: otros hitos tambi\u00e9n en clave valenciana subrayan el enorme impacto que tuvo en su tiempo y c\u00f3mo su legado contin\u00faa.<\/p>\n<p class=\"v-p\">Su figura se ha puesto de actualidad estos d\u00edas a cuenta del llamativo robo perpetrado en el parisino Museo del Louvre el pasado fin de semana, con un no menos llamativo balance: en su multimillonario bot\u00edn, datado en 88 millones de euros, los ladrones sustrajeron una ingente cantidad de joyas que Napole\u00f3n regal\u00f3 a su esposa para la ceremonia de su coronaci\u00f3n. Entre ellas, una tiara compuesta por 212 perlas, incluidas 17 en forma de pera en la parte superior, 1.998 diamantes y 992 rosas, y un broche de corpi\u00f1o de 2.438 diamantes y 196 rosas. Esta \u00faltima pieza formaba parte del centro de un cintur\u00f3n compuesto por m\u00e1s de 4.000 piedras pertenecientes a los Diamantes de la Corona. Un obsequio que revela la importancia capital que la emperatriz tuvo para el trono franc\u00e9s y detalla la exagerada reputaci\u00f3n que alcanz\u00f3 en vida. Tambi\u00e9n ayuda a entender c\u00f3mo m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s de que falleciera en 1870 su adictiva personalidad mantiene una extraordinaria vigencia.<\/p>\n<p class=\"v-p\">Veamos este caso que relataba en este mismo diario Francisco P. Puche, cronista de Valencia a prop\u00f3sito del broche de diamantes que la famosa cantante valenciana <a href=\"https:\/\/www.lasprovincias.es\/comunitat\/joya-eugenia-montijo-20220116005119-ntvo.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"Lucrecia Bori\" data-mrf-link=\"www.lasprovincias.es\" rel=\"nofollow noopener\">Lucrecia Bori<\/a> posey\u00f3 durante gran parte de su vida, guarda esas virtudes a la vez. Ua joya, escribe, que \u00abencierra al mismo tiempo valor, historia, emoci\u00f3n y ternura\u00bb. Una joya con una historia apasionante; concebido para Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia, fue un obsequio adecuado para aquella valenciana gran dama de la \u00f3pera y a\u00f1os despu\u00e9s salv\u00f3 al Metropolitan Opera House de la ruina. Hoy, sin embargo, no se sabe qui\u00e9n es su due\u00f1o. Llamado &#8216;Feuilles de Groseillier&#8217;, fue un broche creado por los joyeros Bapst, en 1855, a petici\u00f3n de Eugenia de Montijo, que acab\u00f3 en manos de la Bori tras una azarosa peripecia: en septiembre de 1870, el descendiente de Bonaparte fue hecho prisionero en la batalla de Sedan en el curso de la guerra de Francia con Prusia. Los republicanos de Par\u00eds le empujaron al exilio en pocas horas y la familia imperial cruz\u00f3 el canal de la Mancha para refugiarse al abrigo de la reina Victoria en Londres. Con las prisas, no se llevaron las joyas de la corona: &#8216;Feuilles de Groseillier&#8217; qued\u00f3 en impuras manos republicanas junto con todos los tesoros imperiales. <\/p>\n<p class=\"v-p\">A\u00f1os despu\u00e9s, la colecci\u00f3n dise\u00f1ada por Bapst hab\u00eda sido desmontada, para una venta m\u00e1s f\u00e1cil y solo qued\u00f3 el broche de nuestra historia, que fue adquirido en subasta por el famoso Tiffany&#8217;s de Nueva York. Es aqu\u00ed cuando aparece Lucrecia Borja Gonz\u00e1lez de Riancho, nacida en Valencia el d\u00eda de Nochebuena de 1887 y ni\u00f1a con grandes cualidades para el canto. Siendo jovencita, ya se rese\u00f1\u00f3 su debut art\u00edstico, en el Paraninfo universitario de la calle de la Nau, en el curso de una gala ben\u00e9fica para las v\u00edctimas de la guerra de Cuba. Estudi\u00f3 canto en Valencia con buenos profesores pero pronto tuvo que viajar a Mil\u00e1n en busca de los grandes maestros. Lucrecia, que por cierto una vez hab\u00eda cantado en Madrid para una Eugenia de Montijo anciana, \u00abaltern\u00f3 y triunf\u00f3 con todos los grandes divos y voces del momento\u00bb. Acab\u00f3 coron\u00e1ndose en Nueva York como diva entre las divas: una especie de emperatriz del bel canto.<\/p>\n<p class=\"v-p\">Como adem\u00e1s ten\u00eda dotes muy especiales para otro arte, el de conquistar la voluntad y la cartera de las grandes familias que, con sus donaciones, nutr\u00edan y nutren la cultura en Am\u00e9rica, luego del crack burs\u00e1til de 1929 Bori llam\u00f3 a los poderosos -los Astor y los Morgan, los Rockefeller y los Vanderbilt- para que salvaran al Metropolitan de un cierre por quiebra. \u00abLo consigui\u00f3\u00bb, rememora Puche. Lo consigui\u00f3. Y Lucrecia Bori, \u00fanica mujer en una junta de salvaci\u00f3n del prestigioso teatro compuesta por hombres, habl\u00f3 ante los micr\u00f3fonos de la radio, entonces el medio de moda, cant\u00f3 y pidi\u00f3 donaciones. \u00abLos d\u00f3lares llegaron enseguida y el Met se pudo salvar: en 1936, cuando la cantante anunci\u00f3 su retirada de los escenarios, los millonarios miembros de la junta de patronos, en agradecimiento, se rascaron el bolsillo para un regalo; a\u00f1ade en su cr\u00f3nica. \u00bbLe compraron en Tiffany&#8217;s el broche de diamantes m\u00e1s lindo que ten\u00eda, &#8216;Feuilles de Groseiller&#8217;\u00ab, a\u00f1ade Puche.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/ANTICU-Rx2lSnZEOfdiiNjCXOb3dKJ-1200x840Las Provincias (1)-U65007413827MPg-748x524@Las Provincias.jpg\" class=\"v-a-img\" width=\"748\" height=\"524\" alt=\"El anticuario valenciano que guarda el velo de novia de Eugenia de Montijo.\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\"\/><\/p>\n<p>El anticuario valenciano que guarda el velo de novia de Eugenia de Montijo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/ANTICU-Rx2lSnZEOfdiiNjCXOb3dKJ-1200x840Las Provincias (1)-U65007413827MPg-748x524@Las Provincias.jpg\" class=\"v-mdl__img-z\" width=\"748\" height=\"524\" alt=\"\"\/><\/p>\n<p class=\"v-p\">La an\u00e9cdota ayuda a entender ese reconocimiento que tuvo en vida la Montijo y le persigui\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de su muerte. No es el \u00fanico legado que podemos descodificar desde un punto de vista valenciano: aqu\u00ed entra en juego el anticuario valenciano Juan Manuel Fern\u00e1ndez D\u00e9niz, que guarda en los fondos de su establecimiento, &#8216;Antig\u00fcedades Me Encanta&#8217;, \u00abtesoros que se convierten en imprescindibles cron\u00f3grafos para el relato de los siglos\u00bb, como explic\u00f3 hace un par de a\u00f1os Laura Garc\u00e9s en <a href=\"https:\/\/www.lasprovincias.es\/valencia-ciudad\/anticuario-valenciano-guarda-velo-novia-eugenia-montijo-20240213192727-nt.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"este reportaje, que rese\u00f1aba c\u00f3mo \" data-mrf-link=\"www.lasprovincias.es\" rel=\"nofollow noopener\">este reportaje, que rese\u00f1aba c\u00f3mo <\/a>el reputado artesano valenciano hab\u00eda prestado a la exposici\u00f3n &#8216;La moda en la Casa de Alba&#8217; que se celebra en el madrile\u00f1o Palacio de Liria, el velo con el que se cas\u00f3 la emperatriz Eugenia de Montijo, una pieza original que como el mismo anticuario se\u00f1alaba ocup\u00f3 un lugar destacado en la muestra: \u00abEs despu\u00e9s de la pintura del Rey de Sorolla, la segunda pieza m\u00e1s cara de asegurar\u00bb. <\/p>\n<p class=\"v-p\">No fue la \u00fanica pieza que aport\u00f3 el profesional valenciano, erudito en las antig\u00fcedades textiles. A la exposici\u00f3n llev\u00f3 tambi\u00e9n los encajes que Eugenia de Montijo luce en el famoso cuadro que le hizo Winterhalter, fruto de una llamada que recibi\u00f3 entonces por parte de Lorenzo Caprile, comisario junto a Eloy Mart\u00ednez de la Pera de la muestra. El modisto le cont\u00f3 al anticuario que en una escultura de Mar\u00eda Eugenia de Montijo, lleva un lazo en la cabeza y quer\u00eda saber si el valenciano pod\u00eda tener alguno similar. La respuesta fue que no s\u00f3lo eso, sino que ten\u00eda varias prendas originales que pod\u00edan servir para la exposici\u00f3n. As\u00ed naci\u00f3 el viaje hacia el Palacio de Liria el velo de novia y tambi\u00e9n los encajes que aparecen en el cuadro.<\/p>\n<p class=\"v-p\">El c\u00edrculo quedaba entonces m\u00e1s o menos cerrado, aunque qui\u00e9n sabe las piruetas que dar\u00e1 la Historia, que ya sabemos que es caprichosa: Eugenia de Montijo no puede escapar desde la posteridad donde vive de este curioso lazo que le une con Valencia, activado a partir de aquella vistia a la Albufera. Aponte recuerda que ese d\u00eda \u00abcientos de coches acudieron a El Saler para ver y vitorear a la Emperatriz\u00bb , a quien acompa\u00f1aban, entre otros personajes, el embajador de Francia, la princesa Murat y los marqueses de Alca\u00f1ices y Bogaraya. \u00abDesde all\u00ed parti\u00f3 el pailebot real -el bar\u00f3n de Cortes al frente- junto a un centenar de barquichuelas engalanadas con banderas de Espa\u00f1a y de Francia, tripuladas por gentiles valencianas, a\u00f1ade en su blog. Un escrito donde rememora el inolvidable paso de Eugenio de Montijo por Valencia en estos evocadores t\u00e9rminos, muy hijos de su tiempo: \u00bbDesde un puesto de madera, la Emperatriz y la condesa Scl\u00e1fani abatieron innumerables piezas con escopetas ligeras de un solo ca\u00f1\u00f3n\u00ab. O, en palabras del bar\u00f3n, \u00abel lago parec\u00eda una alfombra de plegadas alas y flotantes plumas\u00bb. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Oto\u00f1o de 1863. 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