{"id":198887,"date":"2025-10-24T18:29:10","date_gmt":"2025-10-24T18:29:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/198887\/"},"modified":"2025-10-24T18:29:10","modified_gmt":"2025-10-24T18:29:10","slug":"la-onu-y-el-derecho-internacional-como-lenguaje-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/198887\/","title":{"rendered":"La ONU y el derecho internacional como lenguaje de esperanza"},"content":{"rendered":"<p>Hace 80 a\u00f1os que entr\u00f3 en vigor la Carta de las Naciones Unidas, los ideales de aquella \u00e9poca resuenan hoy, 24 de octubre,  con m\u00e1s urgencia que nunca, en un mundo donde las guerras, las carreras armamentistas, la desconfianza y el miedo siguen minando la cooperaci\u00f3n entre los pueblos y debilitando las esperanzas de la gente.&#13;\n<\/p>\n<p><b>Francesco Recanati \u2013 Ciudad del Vaticano<\/b><\/p>\n<p>\u00abNosotros, los pueblos de las Naciones Unidas, decididos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra [\u2026], a reafirmar la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y peque\u00f1as, a crear condiciones que permitan mantener la justicia y el respeto de las obligaciones dimanantes de los tratados y otras fuentes del derecho internacional, y a promover el progreso social y mejores niveles de vida dentro de un concepto m\u00e1s amplio de la libertad [\u2026], hemos resuelto unir nuestros esfuerzos para el logro de estos fines\u00bb.<\/p>\n<p>Estas palabras abren el Pre\u00e1mbulo de la Carta de las Naciones Unidas, que entr\u00f3 en vigor el 24 de octubre de 1945. Es como escuchar, entre los escombros de un siglo herido, un eco de confianza en la humanidad. Los principios proclamados entre las ruinas de la guerra siguen hablando al coraz\u00f3n y a la conciencia de cada persona. En ellos, reconocemos un anhelo antiguo pero siempre nuevo, una esperanza que trasciende el tiempo y las generaciones, el deseo de un orden fundado en la dignidad, la justicia y la paz. Es la misma fe que invita a la humanidad a perseverar con valent\u00eda y confianza en la construcci\u00f3n, como recuerda el Papa Le\u00f3n XIV, \u00abpuentes que, a trav\u00e9s del di\u00e1logo, a trav\u00e9s del encuentro, nos unan a todos para ser un solo pueblo, siempre en paz\u00bb.<\/p>\n<p>    <img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\" data-original=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/content\/dam\/vaticannews\/agenzie\/images\/reuters\/2025\/10\/22\/16\/1761142772779.JPG\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg\" alt=\" La Sede de las Naciones Unidas en Nueva York\" title=\" La Sede de las Naciones Unidas en Nueva York\"\/><\/p>\n<p>\n    La Sede de las Naciones Unidas en Nueva York\n  <\/p>\n<p>80 a\u00f1os despu\u00e9s <\/p>\n<p>Ochenta a\u00f1os despu\u00e9s, los ideales que inspiraron a la ONU siguen resonando como un llamado m\u00e1s urgente que nunca. Entonces, hab\u00eda 50 pa\u00edses fundadores; hoy, hay 193 Estados miembros, pr\u00e1cticamente la totalidad de la comunidad de naciones. La Santa Sede y Palestina participan como observadores permanentes. Esto es una se\u00f1al de que, al menos en principio, la humanidad sigue identific\u00e1ndose con la visi\u00f3n de justicia y paz que la Carta de 1945 tradujo en palabras.<\/p>\n<p>Sin embargo, las guerras antiguas y nuevas, la carrera armamentista, la desconfianza y el miedo siguen socavando la cooperaci\u00f3n entre los pueblos y debilitando sus esperanzas. La pol\u00edtica internacional a menudo parece estar dominada m\u00e1s por estrategias de poder y la l\u00f3gica de la conveniencia que por \u00abrelaciones amistosas basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y la libre determinaci\u00f3n de los pueblos\u00bb, como se afirma en el art\u00edculo 1, punto 2, de la Carta.<\/p>\n<p>Pero la fe nos anima a creer que \u00abnada es imposible para Dios\u00bb y que la gracia sigue actuando donde la raz\u00f3n y las estrategias humanas fallan. \u00bfQui\u00e9n hubiera imaginado, a principios del siglo XX, que pueblos marcados por dos guerras devastadoras se unir\u00edan, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, dando origen a instituciones comunes como las Naciones Unidas y la Comunidad Europea? Signos imperfectos, sin duda, pero reales y concretos, de un deseo de paz que el esp\u00edritu de fraternidad ha inspirado precisamente a trav\u00e9s de las debilidades humanas e incluso de las contradicciones de la historia.<\/p>\n<p>Responsabilidad moral de toda la humanidad <\/p>\n<p>Vivimos en una \u00e9poca en la que la ciencia y la tecnolog\u00eda han experimentado un desarrollo sin precedentes. Sin embargo, parece evidente que esto no basta para guiar el camino humano hacia el bien com\u00fan si no existe una conciencia viva de un objetivo compartido, de un destino que nos une y nos trasciende, y si no escuchamos esa voz interior que llama a cada uno de nosotros y a toda la humanidad a la responsabilidad moral.<\/p>\n<p>A menudo se invoca la primac\u00eda del derecho y la necesidad de fortalecer las normas comunes para garantizar la paz y la justicia. Pero el derecho, si se le priva de su fundamento aut\u00e9ntico, corre el riesgo de quedar reducido a una mera expresi\u00f3n de poder. No es la fuerza ni la autoridad lo que lo hace justo, sino su fidelidad a la verdad del hombre y a una justicia que no se limita a la legalidad.<\/p>\n<p>P\u00edo XII, en su mensaje de Navidad de 1942, advirti\u00f3 que el derecho, si se separa de la moral, puede tener consecuencias aberrantes para los individuos y la sociedad. Esas palabras prof\u00e9ticas, pronunciadas en la oscuridad de la guerra, nos recuerdan que ning\u00fan sistema jur\u00eddico es verdaderamente humano si pierde el fundamento de la dignidad humana y, con ella, de la justicia. Es un recordatorio arraigado en la sabidur\u00eda de San Agust\u00edn, para quien \u00absin justicia, los reinos no son m\u00e1s que grandes robos\u00bb.<\/p>\n<p>Una mayor conciencia de la dignidad humana\u00a0 <\/p>\n<p>Cuando la humanidad pierde el rumbo, la fuerza del viento ya no basta para guiarla hacia el Bien. \u00abNing\u00fan viento es favorable al navegante que no sabe qu\u00e9 puerto navegar\u00bb, escribi\u00f3 S\u00e9neca. Para se\u00f1alar ese puerto, no solo pol\u00edtico sino tambi\u00e9n espiritual, veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de la ONU, en 1965, Pablo VI viaj\u00f3 a Nueva York como \u00abperegrino de la paz\u00bb, llevando la voz de la conciencia y la esperanza al foro pol\u00edtico mundial. El Papa no fue a bendecir un poder o una instituci\u00f3n, sino a recordar a todos, creyentes y no creyentes, la responsabilidad moral de la paz. \u00ab\u00a1Nunca m\u00e1s guerra, nunca m\u00e1s guerra! \u00a1Paz, es la paz la que debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad!\u00bb, proclam\u00f3 el Papa Montini con una fuerza que conmovi\u00f3 al mundo.<\/p>\n<p>A pesar de las contradicciones del momento actual, es innegable que una mayor conciencia de la dignidad humana y una b\u00fasqueda m\u00e1s intensa de formas comunes de justicia han abierto nuevos caminos, a veces fr\u00e1giles pero concretos. El derecho internacional, aunque debilitado y a veces impotente, sigue representando un lenguaje com\u00fan de esperanza y fraternidad, recordando a los Estados que ning\u00fan orden puede considerarse justo si se basa en el miedo, la amenaza y la fuerza.<\/p>\n<p>Un acto de confianza en la humanidad <\/p>\n<p>La Doctrina Social de la Iglesia nos invita a reconocer el derecho no como un sistema de poder, sino como un acto de confianza en la humanidad, en su libertad y en su vocaci\u00f3n al bien, recordando que el derecho conserva su sentido solo cuando se funda en el respeto a la persona humana en su valor inviolable y fundamental, creada a imagen y semejanza de Dios.<\/p>\n<p>Es en este reconocimiento donde radica la posibilidad misma de una coexistencia justa y pac\u00edfica, no como una idea abstracta, sino como un principio vivo y concreto que se expresa en la vida de los pueblos a trav\u00e9s de la caridad y la misericordia. La voz de la moral y del derecho, apoyada por instituciones justas y cre\u00edbles, no tendr\u00e1 la fuerza aterradora de las armas, sino que posee en s\u00ed misma un poder m\u00e1s profundo y constante, que persuade las conciencias y desarma los corazones.<\/p>\n<p>Al celebrar el aniversario de su fundaci\u00f3n, la ONU puede redescubrir en su vocaci\u00f3n original un llamado siempre presente: ser signo e instrumento de esa fraternidad universal que puede traer estabilidad, justicia y paz al mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace 80 a\u00f1os que entr\u00f3 en vigor la Carta de las Naciones Unidas, los ideales de aquella \u00e9poca&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":198888,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[9807,17,18,5282,9572,13,14,69,11,61,62,63,64,19,20,9,10,15,16,732,12,21,22,65,66,67],"class_list":{"0":"post-198887","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internacional","8":"tag-aniversario","9":"tag-breaking-news","10":"tag-breakingnews","11":"tag-derechos-humanos","12":"tag-esperanza","13":"tag-featured-news","14":"tag-featurednews","15":"tag-guerra","16":"tag-headlines","17":"tag-internacional","18":"tag-international","19":"tag-international-news","20":"tag-internationalnews","21":"tag-latest-news","22":"tag-latestnews","23":"tag-news","24":"tag-noticias","25":"tag-noticias-destacadas","26":"tag-noticiasdestacadas","27":"tag-onu","28":"tag-titulares","29":"tag-ultimas-noticias","30":"tag-ultimasnoticias","31":"tag-world","32":"tag-world-news","33":"tag-worldnews"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115430566440792964","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198887","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=198887"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198887\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/198888"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=198887"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=198887"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=198887"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}