{"id":199680,"date":"2025-10-25T06:18:07","date_gmt":"2025-10-25T06:18:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/199680\/"},"modified":"2025-10-25T06:18:07","modified_gmt":"2025-10-25T06:18:07","slug":"forest-city-la-gran-ciudad-abandonada-de-90-000-millones-de-euros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/199680\/","title":{"rendered":"Forest City, la gran ciudad abandonada de 90.000 millones de euros"},"content":{"rendered":"<p>En la costa sur de Malasia hay un lugar donde los rascacielos se alzan como espejismos sobre el mar. Desde lejos, parece una urbe moderna, llena de luz y vida. Pero al acercarse, el silencio lo cubre todo: calles desiertas, escaparates vac\u00edos y apartamentos donde nunca ha entrado nadie. Es <strong>Forest City<\/strong>, un proyecto que deb\u00eda ser una joya de la arquitectura asi\u00e1tica y que hoy es un s\u00edmbolo del fracaso urban\u00edstico global.<\/p>\n<p>Forest City naci\u00f3 en 2006 como una apuesta colosal del gigante chino <strong>Country Garden<\/strong>, con el apoyo del gobierno local de Johor Bahru<strong>.<\/strong> El objetivo era crear una ciudad de lujo para ciudadanos de la China continental que buscaran una segunda residencia cerca del mar, con precios m\u00e1s asequibles que los de las grandes metr\u00f3polis chinas, pero a\u00fan fuera del alcance de la mayor\u00eda de los malayos. Los apartamentos, de unos 170.000 d\u00f3lares americanos, se alzar\u00edan sobre cuatro <strong>islas artificiales<\/strong> construidas frente a la costa de <strong>Iskandar Puteri<\/strong>, al norte del estrecho de Johor y a pocos kil\u00f3metros de Singapur.<\/p>\n<blockquote cite=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@knotpros\/video\/7564450208516476173\" class=\"tiktok-embed\" data-video-id=\"7564450208516476173\" style=\"max-width: 605px;min-width: 325px;\"><p>&#13;<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@knotpros?refer=embed\" target=\"_blank\" title=\"@knotpros\" rel=\"nofollow noopener\">@knotpros<\/a>&#13;<br \/>\n&#13;<\/p>\n<p>Lugares abandonados que no deber\u00edas visitar &#8211; Forest City<\/p>\n<p>&#13;<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/music\/original-sound-Knot-Pros-7564450260089604919?refer=embed\" target=\"_blank\" title=\"\u266c original sound  - Knot Pros\" rel=\"nofollow noopener\">\u266c original sound &#8211; Knot Pros<\/a>&#13;\n<\/p><\/blockquote>\n<p>Rascacielos, chalets de lujo y apartamentos a precio asequible<\/p>\n<p>Las obras empezaron en 2014 con un ritmo vertiginoso. En pocos a\u00f1os, el proyecto ocup\u00f3 una superficie de casi <strong>tres kil\u00f3metros cuadrados<\/strong>, con decenas de rascacielos, un \u00e1rea de <strong>223 chalets de lujo<\/strong> y planes para acoger hasta <strong>700.000 residentes<\/strong>. Forest City se presentaba como una ciudad \u201cverde\u201d, inteligente y autosuficiente, con sistemas de energ\u00eda eficiente y una arquitectura que quer\u00eda armonizar con el paisaje costero. Pero aquella visi\u00f3n futurista no tard\u00f3 en topar con la realidad.<\/p>\n<p>Las primeras cr\u00edticas aparecieron por el impacto ecol\u00f3gico devastador del proyecto. La construcci\u00f3n se inici\u00f3 <strong>sin una evaluaci\u00f3n ambiental previa<\/strong>, a pesar de ser obligatoria por ley, y afect\u00f3 gravemente a los humedales que serv\u00edan de h\u00e1bitat a numerosas especies marinas y de aves migratorias. El esc\u00e1ndalo sacudi\u00f3 la pol\u00edtica malasia e incluso tens\u00f3 las relaciones con Singapur, que no hab\u00eda sido informada de las obras, en una clara vulneraci\u00f3n de un tratado bilateral sobre gesti\u00f3n de zonas fronterizas.<\/p>\n<p>A medida que los edificios crec\u00edan, los obst\u00e1culos econ\u00f3micos y pol\u00edticos tambi\u00e9n se acumulaban. En China, el gobierno de Pek\u00edn impuso <strong>restricciones a la inversi\u00f3n exterior<\/strong>, un golpe duro para un proyecto que depend\u00eda sobre todo de compradores chinos. Paralelamente, se detectaron <strong>grietas y desperfectos estructurales<\/strong> en algunos edificios, fruto de la rapidez y presi\u00f3n por cumplir plazos. A esto se sumaron los a\u00f1os de inestabilidad pol\u00edtica en Malasia, entre 2020 y 2022, y finalmente, la <strong>pandemia de la covid-19<\/strong>, que interrumpi\u00f3 las ventas y cerr\u00f3 fronteras.<\/p>\n<p>La ciudad fantasma m\u00e1s cara de la historia<\/p>\n<p>El resultado es una ciudad casi vac\u00eda. De las 700.000 personas previstas, solo <strong>unas 9.000<\/strong> <strong>viven actualmente<\/strong>, muchas de ellas solo durante las vacaciones. El resto son apartamentos sin ocupantes, comercios que nunca han abierto y hoteles con habitaciones intactas. Forest City, con un coste estimado de 100.000 millones de d\u00f3lares \u201390.000 millones de euros\u2013, se ha convertido en <strong>la ciudad fantasma m\u00e1s cara de la historia<\/strong>.<\/p>\n<p>Pasear por all\u00ed hoy es hacerlo por un decorado monumental: aceras impolutas, sin peatones, calles sin tr\u00e1fico y playas desiertas. Eso s\u00ed, se puede observar c\u00f3mo la vegetaci\u00f3n intenta engullir los edificios vac\u00edos. Los pocos habitantes que quedan disfrutan de una calma ins\u00f3lita, pero tambi\u00e9n conviven con la sensaci\u00f3n de vivir en un experimento fallido. Los intentos del gobierno malasio y de la empresa promotora por reactivar el proyecto, con rebajas de precios y campa\u00f1as de promoci\u00f3n, no han conseguido revertir la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del fracaso econ\u00f3mico, <strong>Forest City ha dejado una huella ecol\u00f3gica irreparable<\/strong>. Los terrenos ganados al mar han alterado ecosistemas enteros y han puesto en riesgo una zona que deb\u00eda ser protegida. Hoy, entre el hormig\u00f3n y la vegetaci\u00f3n tropical, Forest City es un recordatorio de los l\u00edmites del sue\u00f1o inmobiliario: una ciudad pensada para el futuro que, parad\u00f3jicamente, nunca ha llegado a tener un presente.<\/p>\n<p>                    <script async src=\"\/\/www.tiktok.com\/embed.js\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En la costa sur de Malasia hay un lugar donde los rascacielos se alzan como espejismos sobre el&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":199681,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,232,234,146,147,25,24,23],"class_list":{"0":"post-199680","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-design","13":"tag-diseno","14":"tag-entertainment","15":"tag-entretenimiento","16":"tag-es","17":"tag-espana","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115433354226799301","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=199680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199680\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/199681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=199680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=199680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=199680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}