{"id":212343,"date":"2025-11-01T08:48:11","date_gmt":"2025-11-01T08:48:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/212343\/"},"modified":"2025-11-01T08:48:11","modified_gmt":"2025-11-01T08:48:11","slug":"vieira-da-silva-llega-al-guggenheim-y-no-sabras-si-lo-que-ves-es-realidad-o-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/212343\/","title":{"rendered":"Vieira da Silva llega al Guggenheim (y no sabr\u00e1s si lo que ves es realidad o ficci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p>La pinacoteca inaugura una exposici\u00f3n sobre Maria Helena Vieira da Silva, una pintora vinculada al cubismo, el futurismo y el constructivismo pr\u00e1cticamente desconocida para el p\u00fablico espa\u00f1ol<\/p>\n<p>Telas de ara\u00f1a tridimensionales, formas geom\u00e9tricas que parecen converger en el infinito, planos superpuestos que se mueven en ambas direcciones como en el Laberinto de David Bowie\u2026 \u00a1Incluso el c\u00f3digo fuente de Matrix! Todo eso lo podemos intuir en las obras de la artista portuguesa, que <strong>hasta el 22 de febrero<\/strong> de 2026 recala en Bilbao para dejar volar la imaginaci\u00f3n del visitante y seducirle con sus cuadros; a medio camino entre la realidad y la ficci\u00f3n, la figuraci\u00f3n y lo abstracto.<\/p>\n<p>Hay personajes que se confunden con el fondo, como en Los jugadores de cartas, y otros que se enfrentan en un tablero de ajedrez mientras juegan al despiste sobre un lienzo que es, de por s\u00ed, un damero tricolor. M\u00e1s adelante, descubrimos a varios arlequines que ocupan una sala que podr\u00eda calificarse de psicod\u00e9lica, y a una bailarina que se desliza r\u00edtmicamente por la tela titulada Figura de ballet. Pero un momento, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 ubicada, si solo se ven diminutos rombos rojos y naranjas? <strong>Hay que agudizar bien la vista y buscar con inter\u00e9s<\/strong> antes de identificarla varias veces con los brazos extendidos dentro de esa obra geom\u00e9trica aparentemente deshabitada (a m\u00ed me salen seis, pero cuenten ustedes mismos).<\/p>\n<p>Desde luego, la exposici\u00f3n Anatom\u00eda del espacio, puede ser la ocasi\u00f3n perfecta para divertirse entre \u00f3leos y gouaches descubriendo personajes e imaginando si las escaleras suben o bajan, como las de Escher. Pero tambi\u00e9n es la oportunidad ideal para profundizar en el arte de <strong>una autora pr\u00e1cticamente desconocida para el p\u00fablico espa\u00f1ol<\/strong> (salvo por alguna pieza suya aislada en el Reina Sof\u00eda o el Bellas Artes de Bilbao).<\/p>\n<p><strong>Maria Helena Vieira da Silva<\/strong> (1909-1992) naci\u00f3 en Lisboa, aunque enseguida viaj\u00f3 a Par\u00eds para contagiarse de ese esp\u00edritu de los \u201cismos\u201d que estaba invadiendo la ciudad que se convertir\u00eda en faro del arte europeo durante la primera mitad del siglo XX. Fue la artista contempor\u00e1nea portuguesa femenina de referencia hasta la llegada de <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/espana\/andalucia\/2022-06-12\/exposicion-paula-rego-museo-picasso-malaga_3440625\/\" target=\"_blank\" class=\"link\" onclick=\"universalGa(&quot;t1.send&quot;,&quot;event&quot;,&quot;Paula Rego&quot;)\" rel=\"nofollow noopener\">Paula Rego<\/a>, pero los a\u00f1os la fueron condenando a un segundo plano hasta que cay\u00f3 pr\u00e1cticamente en el olvido. \u201cEn mis cuadros se ve incertidumbre, un laberinto terrible. Ese es mi para\u00edso: ese laberinto, y quiz\u00e1 no haya m\u00e1s que una certeza m\u00ednima de hallarse en su centro. Tal vez sea eso lo que ando buscando\u201d, dijo en una ocasi\u00f3n. Pocas certezas, por tanto, en una trayectoria que ahora se condensa en el Guggenheim Bilbao gracias a <strong>67 obras<\/strong> que evocan desde los videojuegos ochenteros hasta las pel\u00edculas retro que cuestionan la realidad e incluso las experiencias inmersivas del Metaverso; solo que todas esas referencias no exist\u00edan cuando la artista pint\u00f3 sus cuadros, entre 1930 y 1980.<\/p>\n<p>En aquel momento la influencia m\u00e1s inmediata eran los autores futuristas como Carr\u00e1 o Boccioni, que trataron de captar el espacio y mostrar ese movimiento mec\u00e1nico y r\u00edtmico del d\u00eda a d\u00eda urbano. Algo que sin duda marc\u00f3 a nuestra autora. Es cierto que el nombre de Vieira da Silva puede vincularse a movimientos como el <strong>cubismo<\/strong>, el <strong>futurismo<\/strong> y el <strong>constructivismo<\/strong>, pero con reparos, porque ella siempre fue por libre: nunca lleg\u00f3 a adscribirse a ninguno. En Par\u00eds aprendi\u00f3 junto a Antoine Bourdelle \u2013precursor de la escultura moderna\u2013 y Fernand L\u00e9ger \u2013pintor cubista\u2013, frecuentando los c\u00edrculos culturales del momento. Sin embargo, siempre mantuvo un lenguaje propio ajeno a modas, manifiestos o tendencias pict\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Al principio comenz\u00f3 alternando sus estudios de Dibujo con un curso de Anatom\u00eda en la Facultad de Medicina, pues sent\u00eda verdadera <strong>obsesi\u00f3n por el cuerpo humano<\/strong>. Tanto, que a menudo se llevaba los huesos de la universidad a casa para poder dibujarlos con calma y precisi\u00f3n. Esa minuciosidad es la misma que m\u00e1s tarde aplicar\u00eda en la representaci\u00f3n del espacio que, a sus ojos, era como el esqueleto de todo cuanto nos rodea.<\/p>\n<p>Habitaciones, pasillos, terrazas y bibliotecas en constante movimiento que la artista diseccion\u00f3 con su pincel obsesivamente y con insistencia. Mucha insistencia. \u201cAl tejer mi tela de ara\u00f1a sigo la vida. Todo converge al final en mis pinturas; he aqu\u00ed el resumen: polvo, moscas, flores, hojas secas\u2026 De vez en cuando hago un inventario de mis tesoros, pero no sirvo para hacer inventarios; me pierdo, no los termino. As\u00ed que empiezo a tejer de nuevo\u201d. Si en la leyenda hom\u00e9rica Pen\u00e9lope tej\u00eda (y deshac\u00eda) el mismo sudario para ganar tiempo mientras su esposo Odiseo regresaba al hogar, en el caso de Vieira da Silva dibujaba sus telas de ara\u00f1a, ret\u00edculas y tableros ajedrezados para aprehender el universo y atrapar en una escena todos los momentos \u2013reales o imaginados\u2013 relacionados con el motivo representado, como ocurre en Fiesta veneciana o en La ciudad de los autogiros, donde las aeronaves se mueven tan r\u00e1pido que solo apreciamos las rayas, como en el dibujo de un detector de mentiras o un sism\u00f3grafo.<\/p>\n<p>Al igual que Georgia O\u2019Keeffe, nuestra artista quer\u00eda \u201cser reconocida como artista, no como mujer artista\u201d, por eso firmaba todas sus obras con su apellido. Sin embargo, ella no se neg\u00f3 \u2013como la americana\u2013 a participar en la exposici\u00f3n organizada en 1943 por Peggy Guggenheim e integrada \u00fanicamente por mujeres: Exhibition by 31 Women. Ya ven\u00eda de exponer en Par\u00eds la d\u00e9cada anterior y era de sobra conocida en los c\u00edrculos culturales, si bien la Segunda Guerra Mundial la hab\u00eda apartado de Europa y obligado a exiliarse en Brasil (su marido era un pintor h\u00fangaro jud\u00edo llamado \u00c1rp\u00e1d Szenes que huy\u00f3 de Francia en cuanto las tropas nazis ocuparon Par\u00eds).<\/p>\n<p>Aquello oblig\u00f3 a la artista a vivir la contienda desde la lejan\u00eda, en R\u00edo de Janeiro, donde estuvo siete a\u00f1os. Como se aprecia en uno de los apartados de la muestra, ordenada en ocho secciones de forma cronol\u00f3gica, esta es una etapa en la que inicialmente triunfan los colores t\u00edpicos del pa\u00eds con sus fiestas locales \u2013no pudo permanecer impasible ante el carnaval, que inmortaliz\u00f3 en 1944 \u2013, aunque su obra pronto se ti\u00f1e de angustia y dolor por la tragedia. Prueba de ello son Historia tr\u00e1gico mar\u00edtima o El incendio, escenas compuestas por <strong>un enjambre de cuerpos que o bien se ahogan o bien van camino del infierno<\/strong>.<\/p>\n<p>El matrimonio regres\u00f3 a Europa en 1947 y se instal\u00f3 en Par\u00eds, tras alg\u00fan intento infructuoso de vivir en Lisboa (al casarse con un extranjero, Maria Helena renunci\u00f3 a su nacionalidad portuguesa y se convirti\u00f3 en ap\u00e1trida). En realidad, la capital francesa fue la ciudad que marc\u00f3 su camino, tanto profesional como personal; pues fue all\u00ed donde conoci\u00f3 a su marido, desarroll\u00f3 su arte y vendi\u00f3 sus obras. Incluso recibi\u00f3 el encargo de elaborar los vitrales de las capillas laterales y el transepto de la Iglesia de Saint Jacques en Reims que todav\u00eda pueden verse en la actualidad.<\/p>\n<p>Obras tan sugerentes como El mot\u00edn de las ret\u00edculas nos sumergen de lleno en el universo de Maria Helena Vieira da Silva, cuyas investigaciones pict\u00f3ricas en torno al espacio, la perspectiva, el plano y los ritmos crom\u00e1ticos captan la esencia de un mundo en constante transformaci\u00f3n. Un universo propio donde la artista franco-portuguesa supo fusionar lo real con lo imaginado, la figuraci\u00f3n con lo abstracto y el orden y el caos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La pinacoteca inaugura una exposici\u00f3n sobre Maria Helena Vieira da Silva, una pintora vinculada al cubismo, el futurismo&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":212344,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,232,234,146,147,25,24,23],"class_list":{"0":"post-212343","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-design","13":"tag-diseno","14":"tag-entertainment","15":"tag-entretenimiento","16":"tag-es","17":"tag-espana","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/212343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=212343"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/212343\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/212344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=212343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=212343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=212343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}