{"id":212849,"date":"2025-11-01T15:08:24","date_gmt":"2025-11-01T15:08:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/212849\/"},"modified":"2025-11-01T15:08:24","modified_gmt":"2025-11-01T15:08:24","slug":"la-verdad-sobre-su-muerte-y-su-influencia-actual-en-el-cine-la-cultura-y-la-moda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/212849\/","title":{"rendered":"la verdad sobre su muerte y su influencia actual en el cine, la cultura y la moda"},"content":{"rendered":"<p>Cuando elegir c\u00f3mo vistes es tomar partido<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"2\" class=\"body-text css-6wxqfj emevuu60\">De la definici\u00f3n de masculinidad al valor del estilo: as\u00ed era el pensamiento est\u00e9tico de un intelectual sobre la cultura de la moda.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"5\" class=\"body-tip css-120yoin emevuu60\">Por Marta Fraceschini<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"7\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Hay una serie de fotograf\u00edas que retratan a Pier Paolo Pasolini junto con Laura Betti en EUR, no lejos de la casa del escritor [EUR se refiere al complejo de la Esposizione Universale Roma, ideado por Benito Mussolini en 1935 y del que a\u00fan quedan en pie importantes edificaciones de est\u00e9tica fascista]. Las tomas son de Elisabetta Catalano, fechadas en 1969, cuando Betti ten\u00eda poco m\u00e1s de 40 a\u00f1os, y Pasolini 46 o 47. Ella, confiada y gui\u00f1ando un ojo, con la barbilla levantada, un atisbo de sonrisa, la mano en la cadera o a punto de fumar un cigarrillo. \u00c9l, en el fondo, encerrado en su gabardina perfectamente andrajosa, que parece de cuero, mirando hacia arriba; luego, la gabardina un poco abierta por delante y una mano en la cara. O, nuevamente, la gabardina sostenida con una mano sobre el hombro, con la otra mano apenas metida en el bolsillo de los jeans. La posici\u00f3n revela una chaqueta y camisa beis, abotonada hasta arriba y con una corbata con patrones org\u00e1nicos, qui\u00e9n sabe de qu\u00e9 colores. La camisa lleva la inscripci\u00f3n State Prison a la derecha, y un n\u00famero que termina en 690 en el lado opuesto. Se ve mejor en una toma donde la posici\u00f3n, piernas ligeramente abiertas y manos en las caderas, revela su esbelta figura, mientras que la mirada melanc\u00f3lica te hace pensar en lo que significa esta camiseta, de d\u00f3nde viene, qu\u00e9 representa.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"11\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Ambos posan, pero en la actitud de Pasolini jugando con la ropa se percibe una familiaridad que va m\u00e1s all\u00e1 de la elecci\u00f3n est\u00e9tica: cada prenda se convierte en una extensi\u00f3n del cuerpo, un dispositivo a trav\u00e9s del cual la imagen se carga de significado, revelando una profunda conciencia. Nada parece ser impuesto y, al mismo tiempo, nada es neutral. La ropa articula una identidad construida en la dial\u00e9ctica entre el deseo y la representaci\u00f3n. <\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"13\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Mucho se ha hablado de Pasolini, de la influencia que sus escritos y pel\u00edculas tienen en la moda. Los homenajes son muchos, desde Fendi hasta Go\u0161a Rub\u02c7cinskij, y posteriormente Olivier Saillard con Tilda Swinton. Pero \u00bfcu\u00e1l es el valor realmente de su estilo personal? \u00bfCu\u00e1l es su influencia en la cultura de la moda y las definiciones de masculinidad?<\/p>\n<blockquote data-node-id=\"14\" class=\"body-blockquote css-ikpvzp emevuu60\"><p>Inmediatamente despu\u00e9s va al Village a comprar los pantalones y las chaquetas que le parecen tan elegantes y que nunca usar\u00e1 en Roma: obsesionado como est\u00e1 con el complejo de ser reconocido, criticado, mirado. Le atrajo especialmente cierta camisa que era una copia exacta de las que se usaban en las prisiones. En el bolsillo izquierdo del pecho est\u00e1 escrito: \u201cPrisi\u00f3n estatal, convicto n\u00famero 3678\u201d. Se la est\u00e1 probando, seducido, cuando en la esquina de la D\u00e9cima Avenida ve una manifestaci\u00f3n a favor de la guerra de Vietnam.<\/p><\/blockquote>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"16\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Un marxista en Nueva York \u2013el perfil que Oriana Fallaci escribi\u00f3 para L\u2019Europeo con motivo de la primera visita de Pasolini a Nueva York en 1966\u2013 comienza con la descripci\u00f3n de su cuerpo: \u201cPeque\u00f1o, fr\u00e1gil, consumido por sus mil deseos\u201d, vestido con un \u201cjersey color avellana, con un bolsillo de cuero a la altura del coraz\u00f3n, pantalones de pana de color avellana, un poco apretados, zapatos de ante con goma debajo\u201d. La vestimenta es fundamental para entender a la persona e intuir sus posiciones ideol\u00f3gicas, estiradas entre una moral cristiana at\u00e1vica, la utop\u00eda marxista y la admiraci\u00f3n por los miserables y elegantes j\u00f3venes americanos, con \u201cjers\u00e9is llamativos, chaquetas baratas, colores incre\u00edbles\u201d. Me gusta pensar que Fallaci estaba describiendo el momento en que Pasolini fue seducido por esa camisa de convicto que luego utilizar\u00eda en las fotograf\u00edas de Elisabetta Catalano. Sin embargo, el n\u00famero en el bolsillo del pecho no coincide. Tal vez un descuido, una licencia po\u00e9tica, tal vez era otra camisa, encontrada en otra tienda vintage, ligeramente diferente, pero con el mismo significado. Esto demostrar\u00eda que la seducci\u00f3n por esa prenda, como idea, no hab\u00eda cesado, sino que hab\u00eda empujado a Pasolini a buscarla en otra parte, a llevarla a casa, a esa Italia contradictoria, cat\u00f3lica y comunista, proletaria y burguesa; el fundamento de su identidad incluso en t\u00e9rminos de vestimenta. Pasolini no oculta el hecho de que se deja seducir por un cierto tipo de moda: vivida, usada, llena de huellas. Sus ropas son superficies porosas: revelan fragilidad, expresan deseo, elaboran pensamiento. El cuerpo no le da miedo, ni tampoco su potencial er\u00f3tico. Una masculinidad consciente, vulnerable e intensamente real. Por delante de una noci\u00f3n de estilo queer que no coincide con el exceso, sino con la inevitabilidad de mostrarse.<\/p>\n<p><img draggable=\"true\" alt=\"pasolini\" title=\"Pasolini\" loading=\"lazy\" width=\"1800\" height=\"2226\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" style=\"color:transparent;width:100%;height:auto;\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/pasolini-1-6900ce21195ba.png\" class=\"css-0 e1g79fud0\"\/>Mondadori Portfolio<\/p>\n<p>El escritor y director, en su casa de Roma en 1962, fotografiado por Marisa Rastellini.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"19\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">En Nueva York, Pasolini pos\u00f3 para Richard Avedon. Las tomas, in\u00e9ditas y encontradas recientemente, probablemente estaban destinadas a Vogue. Muestran una despreocupaci\u00f3n descarada, lejos del dolor que a menudo marca su rostro. Incluso, con una media sonrisa. En esa sonrisa, con los brazos cruzados como si dijera \u201cahora me voy\u201d con su hermoso impermeable, Pasolini revela la esencia de un dandismo que se basa en un eclecticismo semi\u00f3tico: un h\u00e1bil juego entre los c\u00f3digos de la clase alta y los de la clase baja, entre la cultura culta y el saber popular, entre lo ideal y lo material. Pasolini viste y posa, muestra su cuerpo y no su mente o su pluma, su conciencia segura y decidida de encarnar un estilo es asombrosa.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"21\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">No es tanto una b\u00fasqueda de la pose perfecta, sino que se trata m\u00e1s bien de construir una apariencia capaz de transmitir ambig\u00fcedad. Un estilo cuidadosamente dise\u00f1ado, pero que evita la afectaci\u00f3n; estudiado, utilitario y est\u00e9ticamente v\u00e1lido. Quiz\u00e1s lo que hace que Pasolini sea tan profundamente seductor para la moda es el hecho de que \u00e9l mismo estaba fascinado por ella, como un medio para articular una identidad, para afirmar una postura ante el mundo. Su forma de vestir no era accesoria a su figura p\u00fablica, sino una extensi\u00f3n de su pensamiento y su discurso. Esto se puede entender por el rigor de sus elecciones, tan consistentes que se vuelven reconocibles, y por c\u00f3mo estos elementos fueron cargados, con el tiempo, de un poder casi tot\u00e9mico.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"23\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Pero no es tanto lo que vest\u00eda lo que nos interesa, sino c\u00f3mo. Su ropa nunca est\u00e1 \u2018deshabitada\u2019. En \u00e9l podemos vislumbrar una visi\u00f3n de la vestimenta como un acto po\u00e9tico y pol\u00edtico, como una m\u00e1quina de la verdad. El estilo de Pasolini se convierte as\u00ed en el signo de una posici\u00f3n intelectual que no rechaza la moda, sino que la utiliza para escenificar las contradicciones de una sociedad complicada, que precisamente en esas inconsistencias se muestra vulnerable, emocional, humana. Y, por su parte, la moda se alimenta de la tensi\u00f3n que encarna Pasolini: esa elegancia facciosa, y tan italiana, que sigue inspirando a los disidentes que no tienen miedo de declararse estetas. <\/p>\n<p><strong data-node-id=\"25.0\">El \u2018articidio\u2019 de un poeta<\/strong><\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"27\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">El autor acaba de publicar <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/El-evangelio-seg%C3%BAn-Caravaggio-Contraluz\/dp\/B0FDQVRS47\/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1N2V1F91H7L8O&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.J08lvf94Qpi4dQYMFf1PfA.O7hcovx6-uG5AI0ckT9IAXFKw_4aqFY8GtTADJggJTs&amp;dib_tag=se&amp;keywords=El+evangelio+seg%C3%BAn+Caravaggio&amp;qid=1761660757&amp;sprefix=el+evangelio+seg%C3%BAn+caravaggio%2Caps%2C61&amp;sr=8-1&amp;tag=esquirespain-21\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" data-vars-ga-outbound-link=\"https:\/\/www.amazon.es\/El-evangelio-seg%C3%BAn-Caravaggio-Contraluz\/dp\/B0FDQVRS47\/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1N2V1F91H7L8O&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.J08lvf94Qpi4dQYMFf1PfA.O7hcovx6-uG5AI0ckT9IAXFKw_4aqFY8GtTADJggJTs&amp;dib_tag=se&amp;keywords=El+evangelio+seg%C3%BAn+Caravaggio&amp;qid=1761660757&amp;sprefix=el+evangelio+seg%C3%BAn+caravaggio%2Caps%2C61&amp;sr=8-1\" data-vars-ga-ux-element=\"Hyperlink\" data-vars-ga-call-to-action=\"El evangelio seg\u00fan Caravaggio\" data-vars-ga-product-id=\"d92b6252-1e85-4aea-b229-47bc76973ec7\" data-node-id=\"27.0.1\" data-href=\"https:\/\/www.amazon.es\/El-evangelio-seg%C3%BAn-Caravaggio-Contraluz\/dp\/B0FDQVRS47\/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1N2V1F91H7L8O&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.J08lvf94Qpi4dQYMFf1PfA.O7hcovx6-uG5AI0ckT9IAXFKw_4aqFY8GtTADJggJTs&amp;dib_tag=se&amp;keywords=El+evangelio+seg%C3%BAn+Caravaggio&amp;qid=1761660757&amp;sprefix=el+evangelio+seg%C3%BAn+caravaggio%2Caps%2C61&amp;sr=8-1\" data-product-url=\"https:\/\/www.amazon.es\/El-evangelio-seg%C3%BAn-Caravaggio-Contraluz\/dp\/B0FDQVRS47\/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1N2V1F91H7L8O&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.J08lvf94Qpi4dQYMFf1PfA.O7hcovx6-uG5AI0ckT9IAXFKw_4aqFY8GtTADJggJTs&amp;dib_tag=se&amp;keywords=El+evangelio+seg%C3%BAn+Caravaggio&amp;qid=1761660757&amp;sprefix=el+evangelio+seg%C3%BAn+caravaggio%2Caps%2C61&amp;sr=8-1\" data-affiliate=\"true\" data-affiliate-url=\"https:\/\/www.amazon.es\/El-evangelio-seg%C3%BAn-Caravaggio-Contraluz\/dp\/B0FDQVRS47\/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1N2V1F91H7L8O&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.J08lvf94Qpi4dQYMFf1PfA.O7hcovx6-uG5AI0ckT9IAXFKw_4aqFY8GtTADJggJTs&amp;dib_tag=se&amp;keywords=El+evangelio+seg%C3%BAn+Caravaggio&amp;qid=1761660757&amp;sprefix=el+evangelio+seg%C3%BAn+caravaggio%2Caps%2C61&amp;sr=8-1&amp;tag=esquirespain-21\" data-affiliate-network=\"{&quot;site_id&quot;:&quot;92d07c0b-730d-4727-bddc-68f85354bda9&quot;,&quot;metadata&quot;:{&quot;links&quot;:{&quot;default&quot;:&quot;https:\/\/www.amazon.es\/El-evangelio-seg%C3%BAn-Caravaggio-Contraluz\/dp\/B0FDQVRS47\/ref=sr_1_1?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&amp;crid=1N2V1F91H7L8O&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.J08lvf94Qpi4dQYMFf1PfA.O7hcovx6-uG5AI0ckT9IAXFKw_4aqFY8GtTADJggJTs&amp;dib_tag=se&amp;keywords=El+evangelio+seg%C3%BAn+Caravaggio&amp;qid=1761660757&amp;sprefix=el+evangelio+seg%C3%BAn+caravaggio%2Caps%2C61&amp;sr=8-1&amp;tag=esquirespain-21&quot;}},&quot;network&quot;:{&quot;name&quot;:&quot;Amazon&quot;},&quot;product_metadata&quot;:null,&quot;afflink_redirect&quot;:&quot;\/_p\/afflink\/z6dj\/amazon-s-el-evangelio-seg-c3-ban-caravaggio-contraluz-dp-b0fdqvrs47-ref-sr-1-1&quot;}\" data-vars-ga-product-price=\"0,00\u00a0$\" data-vars-ga-product-retailer-id=\"44d992e3-5386-4224-a6e4-e5fcd417dcb4\" data-vars-ga-link-treatment=\"(not set) | (not set)\" class=\"body-link product-links css-1kzkd1m e1aq0z090\">El evangelio seg\u00fan Caravaggio<\/a> (Contraluz), una novela en la que se ilumina lo que segu\u00eda en penumbra de la vida de Caravaggio, as\u00ed como los \u00faltimos instantes de la de Pier Paolo Pasolini.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"29\" class=\"body-tip css-120yoin emevuu60\">Por Jaime de los Santos<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"31\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Susanna Colussi tuvo tres hijos y ninguno de los tres pudo velar su cuerpo tras su muerte por olvido a los noventa a\u00f1os de edad. Muri\u00f3 olvidada, s\u00ed, por \u2013casi\u2013 todos. Y entre las dunas de otro olvido que por entonces llamaban demencia y despistes y pena y \u2018cosas de la edad\u2019. La enterraron en Casarsa. Junto a su hijo el artista. En el pueblo en el que hab\u00eda nacido y donde conoci\u00f3 al militar con el que tuvo a esos tres chicos que la precedieron en su particular y funesto camino al calvario. No era la primera vez que lo hac\u00eda; encaminarse hacia el Calvario. Ya lo hab\u00eda hecho, pero de la mano de Pierutti, el del medio. El \u00fanico que estaba vivo cuando a ella la enfundaron en unas t\u00fanicas negras para que encarnara a la madre de Dios.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"33\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">A Pierutti, Susanna lo quiso m\u00e1s que a los otros por costumbre y porque se parec\u00eda mucho a ella. En todo. Y porque solo le ten\u00eda a \u00e9l, claro. A Guido, el m\u00e1s peque\u00f1o, se lo hab\u00edan quitado los partisanos de Tito mientras defend\u00eda las libertades como solo es capaz de hacerlo un chaval de diecinueve a\u00f1os; y al que lleg\u00f3 el primero, la vida o la muerte \u2013que viene a ser lo mismo\u2013 cuando acababa de nacer. Por eso se centr\u00f3 en \u00e9l, en Pierutti. Y se fue a vivir a su casa. Para cuidarle y sentirlo siempre cerca.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"35\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Susanna Colussi. Esa especie de Yocasta de mirada oscura con abuelas venecianas. Esa maestra de escuela que hu\u00eda de su marido y se refugiaba en los libros, que prefer\u00eda llamarle Pierutti; a Pier Paolo. Al escritor, pintor y cineasta que, lo mismo que Caravaggio, miraba a los que no tienen nada sin otra cosa que verdad. De frente. Huyendo de paternalismos rom\u00e1nticos y morales enlatadas. Pier Paolo Pasolini: el hijo cari\u00f1oso que llamaba a su madre cada noche para decirle que estaba bien porque quer\u00eda que ella fuese feliz. Lo mismo cuando estaba rodando que cuando andaba en busca de Jes\u00fas por media Italia \u2013hasta que se encontr\u00f3 con Enrique Irazoqui, el joven anarquista que se parec\u00eda a los modelos de El Greco\u2013. Antes de ir a la Piazza del Cinquecento a la zaga de uno de esos ragazzi di vita que alquilan su cuerpo a patricios y a poetas o camino de una fiesta del brazo de su querida Silvana Mangano.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"37\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Lo mismo que Michelangelo Buonarroti, Pier Paolo Pasolini tambi\u00e9n era poeta; sobre todo cuando filmaba. Y tambi\u00e9n se enamor\u00f3 de un ni\u00f1o al que incluy\u00f3 en casi todas sus cintas. El de Buonarroti se llamaba Tomasso y lo convirti\u00f3 en Ganimedes. El de Pasolini, Ninetto; y lo fue pr\u00e1cticamente todo. Dicen que lo conoci\u00f3 en la calle, mientras persegu\u00eda caras y cuerpos reales que acompa\u00f1aran a Irazoqui, con m\u00fasica de Bach, en Il Vangelo secondo Matteo. Esa fue su primera pel\u00edcula, la de Ninetto Davoli; donde conoci\u00f3 a Susanna \u2013que no le quer\u00eda, por miedo a que le quitara a su Pierutti\u2013 y se hizo actor.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"39\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Pier Paolo Pasolini, el comunista al que expulsaron del seno de su partido los comunistas, art\u00edfice de Il Vangelo secondo Matteo, \u201cla mejor pel\u00edcula sobre la vida de Cristo\u201d para la misma Iglesia cat\u00f3lica que le denunci\u00f3 por La ricotta, en la que Orson Welles se interpreta a s\u00ed mismo mientras intenta rodar una crucifixi\u00f3n con el elenco menos sacro posible. El cristiano discrepante que criticaba a los burgueses y a los obreros que so\u00f1aban con comprarse una vida acomodada en uno de esos barrios so\u00f1ados por el Duce. El artista genial, libre y comprometido que no se callaba porque no quer\u00eda y al que enviaban amenazas escritas en notas al coraz\u00f3n de su casa del EUR. El hijo mediano de Susanna Colussi.<\/p>\n<p><img draggable=\"true\" alt=\"pasolini\" title=\"Pasolini\" loading=\"lazy\" width=\"2200\" height=\"1433\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" style=\"color:transparent;width:100%;height:auto;\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/pasolini-4-6900ceb868e43.png\" class=\"css-0 e1g79fud0\"\/>Vittoriano Rastelli<\/p>\n<p>Pasolini, durante el rodaje en Roma en 1971 de El Decamer\u00f3n, una de sus pel\u00edculas m\u00e1s c\u00e9lebres.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"42\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Justo ah\u00ed estaba Susanna cuando se enter\u00f3 de que hab\u00eda muerto; en su pisito del barrio burgu\u00e9s del EUR \u2013porque Pierutti tambi\u00e9n se contradec\u00eda\u2013, el que hab\u00eda mandado construir Mussolini lejos de la Roma imperial. No le dijeron la verdad. Optaron por contarle que hab\u00eda tenido un accidente de tr\u00e1fico en vez de que unos salvajes le hab\u00edan pasado por encima con su propio Fiat gris metalizado; que se hab\u00eda dormido al volante y no que le destrozaron el cuerpo y le hundieron la cara en el barro.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"44\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Quien tuvo que reconocer el cad\u00e1ver fue Ninetto \u2013que ya estaba casado con Patrizia, la joven y bella Patrizia\u2013. Al que metieron en la c\u00e1rcel por el brutal asesinato, uno de esos ragazzi de la Piazza del Cinquecento con el que Pasolini se encontr\u00f3 unas pocas horas antes y al que invit\u00f3 a cenar en Al Biondo Tevere y con el que se fue a Ostia en busca del mar y m\u00e1s chicos como \u201cla rana\u201d, que era como llamaban al chapero sus iguales. Frente al agua, entre basura y junto a una porter\u00eda herrumbrosa, fue asesinado por uno o m\u00e1s salvajes que se ensa\u00f1aron con su cuerpo para hacerlo desaparecer. <\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"46\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Era 2 de noviembre, han pasado cincuenta a\u00f1os, y hay quienes dicen que Pino, nombre oficial de \u201cla rana\u201d, solo fue otra v\u00edctima, pero con mejor final. Porque si fuera cierto que la mafia o los \u00faltimos estertores del fascismo le utilizaron para encubrir su brutal \u2018articidio\u2019 \u2013si al asesinato de un l\u00edder pol\u00edtico se le llama \u2018magnicidio\u2019, \u00bfqu\u00e9 otro nombre puede tener la extinci\u00f3n a la fuerza de un artista?\u2013, al menos \u00e9l pudo seguir viendo el sol y los titulares que honraban a Pasolini, aunque fuera desde la c\u00e1rcel, primero, y m\u00e1s tarde desde sus distintas habitaciones de Roma. La ciudad que sali\u00f3 en tromba a homenajear a su m\u00e1rtir, porque \u201cpoetas solo nacen tres o cuatro por siglo\u201d.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"48\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Medio siglo despu\u00e9s del sonado \u2018articidio\u2019, nos quedan sus pel\u00edculas y sus palabras, sus cuadros y los recuerdos de un mundo que nunca existi\u00f3 porque solo estaba en su cabeza y en el que conviv\u00edan Edipo y Mar\u00eda Magdalena con Accatone, Medea y todos los diablos de Sal\u00f2 o le 120 giornate di Sodoma; esa cinta, la \u00faltima, en la que no quiso que participaran ni Ninetto ni su madre \u2013demasiado puros\u2013. Hay quien asegura que, precisamente con esa historia, abri\u00f3 la caja de los peores truenos y que, por eso, le asesinaron. No lo sabemos. Eso no. Pero s\u00ed que en su \u00faltima entrevista, la que le dio a un periodista de lengua afilada unas pocas horas antes de morir, reconoci\u00f3 que \u201ctodos estamos en peligro\u201d, sobre todo \u00e9l. Tal vez lo estemos. En peligro. Todos. Pero gracias a su cine somos un poco m\u00e1s fuertes. Porque nos conocemos mejor. <\/p>\n<p>Amanec\u00eda en el idroscalo<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"52\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Esta es la historia de la reportera que lleg\u00f3 primero, a la edad de 22 a\u00f1os, a la playa de Ostia, el lugar del asesinato. Una primicia que a\u00fan marca su b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"54\" class=\"body-tip css-120yoin emevuu60\">Por Lucia Visca <\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"56\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Tenemos un muerto en el Idroscalo. \u00bfEst\u00e1 interesada?\u201d. El brigadier, muy amable en su llamada, me adelanta la noticia, pero no sabe m\u00e1s. Un hombre muerto sin nombre en el barro de un amanecer empapado despu\u00e9s de una noche lluviosa. Es domingo 2 de noviembre de 1975. Una fecha grabada en el cat\u00e1logo de misterios y luto de este pa\u00eds. El muerto desde hace unas horas, sin nombre, es Pier Paolo Pasolini.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"58\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Los muertos, obviamente, me interesan. Aunque durante un tiempo m\u00e1s ser\u00e1 un John Doe, un pobre hombre sin nombre ni historia, asesinado en la frontera extrema entre Roma y el mar. Un cuarto de hora m\u00e1s tarde ah\u00ed estoy, cuaderno en mano y fot\u00f3grafo a mi lado. Ahora, medio siglo despu\u00e9s, me parezco a m\u00ed misma como una parodia del reportero perfecto.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"60\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Imposible de olvidar. Una historia demasiado grande, una emoci\u00f3n profunda. Hay momentos, circunstancias, sensaciones, frases, colores y olores que el tiempo no borra. Tengo 22 a\u00f1os, soy inexperta pero ambiciosa. Nada ni nadie me ha preparado para lo que ser\u00e9: a pesar de m\u00ed misma, una testigo. La idea y el deseo de poder llamarme, por derecho propio, \u2018periodista\u2019 me mantienen en marcha. Pero ni siquiera mi imaginaci\u00f3n desenfrenada podr\u00eda haber imaginado cu\u00e1l era el precio, qu\u00e9 roca pesar\u00eda en el comienzo oficial de mi carrera. Y cu\u00e1nto sigue pesando. En un instante el aprendizaje ya no contar\u00eda: desde ese maldito domingo ser\u00eda para siempre la reportera que tropez\u00f3 con el asesinato de Pier Paolo Pasolini. Por eso puedo recorrer con puntillosidad todo lo que hab\u00eda visto y o\u00eddo. Porque es lo que he hecho y he estado haciendo durante cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"62\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Hab\u00eda llovido en la noche entre el 1 y el 2 de noviembre de 1975. El Idroscalo de Ostia era un lodazal. Una franja de arena fina y sucia encajada entre el mar y la rama izquierda del T\u00edber. Arena negra y ferrosa que hab\u00eda absorbido la lluvia y la sangre, borrando, en primer lugar, las huellas de la masacre. Recuerdo bien los d\u00edas y semanas siguientes, hacia el invierno y luego la primavera, cuando una y otra vez acompa\u00f1\u00e9 al abogado Guido Calvi y al forense Faustino Durante en sus inspecciones en busca de pistas m\u00ednimas. Estuve all\u00ed en la ma\u00f1ana del 2 de noviembre. Estaba all\u00ed y lo hab\u00eda visto y grabado en mi memoria. Debido a que no exist\u00edan los tel\u00e9fonos m\u00f3viles y las redes sociales, era dif\u00edcil fijar las im\u00e1genes, a lo sumo se pod\u00edan rescatar algunas fotos que el tiempo no hubiera desvanecido. Estuve all\u00ed y durante unas horas no me creyeron. Cuando llam\u00e9 a la redacci\u00f3n de Paese Sera, prefirieron, con raz\u00f3n, creo, esperar a la confirmaci\u00f3n de la Jefatura de Polic\u00eda.<\/p>\n<p><img draggable=\"true\" alt=\"pasolini\" title=\"Pasolini\" loading=\"lazy\" width=\"2200\" height=\"3541\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" style=\"color:transparent;width:100%;height:auto;\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/pasolini-3-6900ba80826be.png\" class=\"css-0 e1g79fud0\"\/>Vittoriano Rastelli<\/p>\n<p>Pasolini, en su casa de Roma, en abril de 1971, fotografiado por Vittoriano Rastelli.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"65\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Esa noche, al borde de la tormenta, muri\u00f3 Pier Paolo Pasolini. All\u00ed estaba su cuerpo, enfundado en una bolsa de basura, con los signos de una masacre indescriptible; estaban las chabolas, estaban los carabinieri, los polic\u00edas, los curiosos, incluso equipos de f\u00fatbol listos para jugar un partido de la divisi\u00f3n m\u00e1s baja entre los postes imaginarios de un campo. Estaban, quiz\u00e1s, los c\u00f3mplices del asesino, esas personas desconocidas se\u00f1aladas en dos sentencias contra el delincuente confeso Pino Pelosi. Y ah\u00ed estaba yo, poseedora del est\u00fapido r\u00e9cord de ser el primer periodista del mundo en leer, junto con un polic\u00eda ligeramente distra\u00eddo, el nombre \u201cPasolini\u201d en la etiqueta de una camisa a cuadros. Segu\u00ed estando all\u00ed, con el coraz\u00f3n y la raz\u00f3n, para estudiar, razonar, suponer y borrar de mi mente todas las sugerencias que una historia como esta trae consigo, especialmente si entra en tu vida cuando tienes poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os. <\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"67\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">A las ocho todo cambia, ya no hay ninguna ventaja. La patrulla de investigadores locales da paso la Squadra Mobile [departamento de polic\u00eda italiano encargado de las funciones de polic\u00eda judicial en cada comisar\u00eda de la ciudad, que opera bajo la direcci\u00f3n de la autoridad judicial para investigar delitos], que ha llegado en su totalidad. Con ellos vienen los reporteros de la tarde, los fot\u00f3grafos siempre alerta, los informantes de la polic\u00eda que duermen con la radio de la polic\u00eda siempre en la mesita de noche (no es una leyenda).<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"69\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Hay mucha confusi\u00f3n. Testigos, espectadores, periodistas, fot\u00f3grafos, sepultureros. Todos esperan al juez. Todo a un paso del asesinado. Los forenses hacen lo que pueden con los medios que tienen. No es como hoy, monos blancos y sofisticadas herramientas electr\u00f3nicas. All\u00ed se tomaron fotograf\u00edas y se recogieron restos del suelo. Unos treinta hombres se amontonan alrededor del cad\u00e1ver, hurgando en la arena. Buscan pruebas, pero al hacerlo borran pistas, detalles que quiz\u00e1s sean importantes para explicar el asesinato.<\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"71\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Perd\u00f3name si a menudo uso la primera persona del singular. Ser\u00eda hip\u00f3crita no mirar con una lente subjetiva los cincuenta a\u00f1os que nos separan de la muerte de Pier Paolo Pasolini. Porque, de hecho, estuve all\u00ed esa ma\u00f1ana del 2 de noviembre de 1975 y porque crec\u00ed en Ostia, conociendo \u00edntimamente su bien y su mal. Ostia, un barrio extremo pero orgullosamente romano. Ostia, donde Pasolini nos hab\u00eda llevado a menudo de la mano, una frase aqu\u00ed, un disparo all\u00e1, siempre bocetos precisos. <\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"73\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">La muerte de Pier Paolo Pasolini es una historia escolar. Escuela de vida y profesi\u00f3n. Escuela y pasant\u00eda para periodistas, abogados, m\u00e9dicos forenses o aspirantes, comprometidos durante a\u00f1os y a\u00f1os a desentra\u00f1ar lo que es uno de los dos misterios italianos sin soluci\u00f3n. El otro es el del secuestro y asesinato de Aldo Moro, el l\u00edder de Democracia Cristiana secuestrado y asesinado por las Brigadas Rojas en 1978. <\/p>\n<p data-journey-content=\"true\" data-node-id=\"75\" class=\"css-6wxqfj emevuu60\">Volviendo al Idroscalo hoy, pisando lo que fue la escena del crimen, puedes sentarte en un banco, admirar la escultura de Mario Rosati, colocada en 2005 \u2013un monumento maltratado, disputado, violado, honrado y amado\u2013, leer los versos de Una vitalidad desesperada (1964) que sirven de inscripci\u00f3n f\u00fanebre al cenotafio; disfrutar, a tiro de piedra, del oasis del Centro de H\u00e1bitat Mediterr\u00e1neo Lipu donde anidan m\u00e1s de doscientas especies de aves, rarezas incluidas como la garza imperial. Pero nadie tiene una soluci\u00f3n al misterio todav\u00eda. <strong data-node-id=\"75.3\"\/><strong data-node-id=\"75.4\"\/><strong data-node-id=\"75.5\"\/><br data-node-id=\"75.6\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cuando elegir c\u00f3mo vistes es tomar partido De la definici\u00f3n de masculinidad al valor del estilo: as\u00ed era&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":212850,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[1180,146,147,25,24,12719,23],"class_list":{"0":"post-212849","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-entretenimiento","8":"tag-editorial","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-print","14":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115475075005210674","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/212849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=212849"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/212849\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/212850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=212849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=212849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=212849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}