{"id":21427,"date":"2025-08-02T21:24:11","date_gmt":"2025-08-02T21:24:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/21427\/"},"modified":"2025-08-02T21:24:11","modified_gmt":"2025-08-02T21:24:11","slug":"buenos-aires-viceversa-i-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/21427\/","title":{"rendered":"Buenos Aires Viceversa. I parte"},"content":{"rendered":"<p> <strong>Medell\u00edn<\/strong>    <\/p>\n<p>El primer libro que tengo memoria haber comprado con dinero propio -m\u00e1s preciso ser\u00eda decir por iniciativa propia, porque el dinero era siempre de mi madre- fue Panfleto contra el Todo, de Fernando Savater, en una edici\u00f3n de Alianza Editorial. El autor y el texto llegaron a m\u00ed gracias a cierto azar. A\u00fan hoy guardo el libro en mi biblioteca que era, sin que pudiera saberlo en ese momento, la primera piedra de una pasi\u00f3n bibli\u00f3fila que me ha perseguido por lo a\u00f1os. La historia es sencilla. A principios de los a\u00f1os 90 la periodista Margarita Vidal, con la asesor\u00eda del escritor Rafael Humberto Moreno, se dio a la tarea de entrevistar a los que ellos consideran eran las grandes voces de la literatura iberoamericana. Por aquel entonces, era impensable hacer maratones de series, de pel\u00edculas o de cualquier cosa: la televisi\u00f3n y el mundo iban a otro ritmo, la f\u00f3rmula no estaba centrada en saciar de inmediato el deseo del consumidor sino m\u00e1s bien en pulirlo, en crear expectativa y ense\u00f1ar a los televidentes a afilar, esa hoy extra\u00f1a virtud llamada paciencia. De tal modo que recuerdo esperar con ansias cada semana, si la memoria no me falla los mi\u00e9rcoles, para durante media hora ponerle voz y rostro a esos autores que ya hab\u00eda le\u00eddo o empezar\u00eda a hacerlo. El programa, que hoy puede consultarse en Internet, es Palabra Mayor y en su \u00fanica temporada desfilaron por \u00e9l escritores de la talla de Ernesto S\u00e1bato, Adolfo Bioy Casares, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Monterroso o Cela. Y a su lado, otros menos reconocidos, Charry Lara, Uslar Pietri o Savater, que con el tiempo encontrar\u00edan su lugar en esa suerte de canon que el programa propon\u00eda y se\u00f1alaba. Por mi parte, a mis quince a\u00f1os, envenenado de literatura, ten\u00eda el fervor y el asombro que surgen en quien desconociendo un mundo se abisma en \u00e9l. S\u00ed, hab\u00eda le\u00eddo El T\u00fanel, Aura, El Dinosaurio, pero la realidad es que conocimiento solo pod\u00eda ser somero, no conoc\u00eda bien a ninguno de esos escritores y ver aquel programa espole\u00f3 la curiosidad y me permiti\u00f3, hasta cierto punto, dejar de definir mis lecturas basado en el caos y la intuici\u00f3n y trazar la cartograf\u00eda de unos autores y de unas obras indispensables en nuestra lengua.<\/p>\n<p>As\u00ed, armado de un lista de autores y de libros que hice mientras ve\u00eda el programa, la ma\u00f1ana de un s\u00e1bado llegu\u00e9 hasta una librer\u00eda que quedaba en Jun\u00edn justo al frente del edificio Coltejer y de los famosos teatros, la Nueva. Eran tiempos dif\u00edciles el narcotr\u00e1fico aterrorizaba y sus estragos retumbaban por toda la ciudad. Tal vez, porque de todos los entrevistados Savater era el \u00fanico que no conoc\u00eda, quise comenzar por \u00e9l. Esa vez, di un largo rodeo por el lugar, mir\u00e9 las novedades, espi\u00e9 desde lejos una tertulia literaria que siempre estaba ah\u00ed, y luego venc\u00ed mi timidez y fui por el ansiado libro. Recorr\u00ed los estantes sin af\u00e1n, apellido por apellido, un estremecimiento me recorri\u00f3 cuando vi el \u00fanico ejemplar que quedaba de\u00a0 Panfleto contra el todo. Es dif\u00edcil explicar el regocijo que, a lo largo de mi vida, me produce comprar ciertos libros, pero si tuviera que hacerlo, el origen sin duda, est\u00e1 en ese momento y en ese lugar. Busqu\u00e9 al librero como si llevara, que llevaba, un tesoro en la mano. Cuando escuch\u00e9 el precio el hombre debi\u00f3 advertir la mueca de desconsuelo y de terror que cruz\u00f3 mi rostro. Val\u00eda, si mal no recuerdo, seis mil pesos y yo estirando mi presupuesto apenas llegaba a la mitad, entend\u00ed que as\u00ed quedaban sepultadas mis intenciones de iniciar mi propia biblioteca. Apesadumbrado, me apresur\u00e9 entonces a devolver el libro y antes de que lo hiciera el librero me llam\u00f3 y me dijo que hab\u00eda consultado con su jefe y que pod\u00eda llevar el libro por ese dinero. As\u00ed compr\u00e9 mi primer libro amparado en la generosidad del propietario y del libreo de la Nueva. Volv\u00ed muchas veces, incluso a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la cerraron, si mal no recuerdo en el 2015, fui al remate que hicieron y compr\u00e9 libros por comprarlos por el placer de tenerlos, por ayudar a sus due\u00f1os a recuperar algo con esa venta final, por gratitud.\u00a0<\/p>\n<p>Ahora que pienso en retrospectiva en esa an\u00e9cdota, entiendo que durante aquella \u00e9poca en la que el miedo nos gobernaba, esa librer\u00eda inmensa, tapizada de ejemplares del piso al techo, a la que se pod\u00eda ir como si fuera una biblioteca, solo por el placer de leer, sin sentir verg\u00fcenza por no tener dinero para comprar, en la que siempre hab\u00eda un tinto, era un lugar para resistir, para mantener a flote a esa otra Medell\u00edn que las bombas y la muerte intentaban derrumbar. Era, en fin, un lugar para combatir la violencia atroz que se mov\u00eda por la calles y marc\u00f3 el rumbo de las generaciones venideras, incluida la m\u00eda. En esa y en otras librer\u00edas como La Continental, se gestaba nuestra esperanza y la ciudad, en silencio, desde esos libros que muchachos como yo le\u00edan o compraban, a veces a precio de ganga, se resist\u00eda a morir.<\/p>\n<p>    <strong>Buenos Aires<\/strong>    <\/p>\n<p>Hacer una taxonom\u00eda de las ciudades revelar\u00eda su ingente variedad. Las hay de todas clases y para todos los gustos: \u00e9picas, hist\u00f3ricas, salvajes, densas, planas, estrechas, crueles, nerviosas, ofuscadas, chicas, agrestes, d\u00f3ciles. Una galer\u00eda infinita en la que cada urbe es siempre primero el reflejo de quienes las so\u00f1aron pero poco a poco consolida la g\u00e9nesis de su propia mitolog\u00eda, el impredecible designio de lo eterno. Sin embargo, solo unas pocas tienen la capacidad de sugestionarnos, de existir en nosotros mucho antes de existir: m\u00e1s que conocerlas las intuimos, sabemos que podr\u00edamos caminarlas de extremo a extremo, con los ojos vendados, sin extraviarnos y con total precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Medell\u00edn El primer libro que tengo memoria haber comprado con dinero propio -m\u00e1s preciso ser\u00eda decir por iniciativa&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":21428,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,12707,146,147,25,24,225,23,12708],"class_list":{"0":"post-21427","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-cultura-de-comunidad","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-libros","15":"tag-spain","16":"tag-vivir-la-transformacion"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21427"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21427\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}