{"id":215692,"date":"2025-11-03T05:42:08","date_gmt":"2025-11-03T05:42:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/215692\/"},"modified":"2025-11-03T05:42:08","modified_gmt":"2025-11-03T05:42:08","slug":"las-diferencias-entre-el-libro-y-la-pelicula-de-netflix-con-colin-farrell-dejan-claro-cual-es-mejor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/215692\/","title":{"rendered":"las diferencias entre el libro y la pel\u00edcula de Netflix con Colin Farrell dejan claro cu\u00e1l es mejor"},"content":{"rendered":"<p class=\"c-paragraph\">Desde que prob\u00f3 las mieles de una industria con el bolsillo ancho y cambi\u00f3 el alem\u00e1n por el ingl\u00e9s, el realizador<b> <a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/noticias\/director-conclave-colin-farrell-nueva-gran-apuesta-netflix-oscar-5732828\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Edward Berger<\/a><\/b> \u2013nacido en Wolfsburgo, Alemania\u2013, <b>ha encadenado varios \u00e9xitos <\/b>a pesar de que su nombre a\u00fan no sea muy reconocido entre la cinefilia. Como el jugador protagonista de su \u00faltima pel\u00edcula, este director parece <b>valorar la discreci\u00f3n<\/b> por encima de la atenci\u00f3n cuando se tiene suerte.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Dirigi\u00f3 varios episodios de aquel ejemplar ejercicio de g\u00e9nero llamado <b>The Terror<\/b>, una serie estadounidense de AMC que muchos recuerdan con nostalgia como <b>lo mejor que ha dado el g\u00e9nero en la peque\u00f1a pantalla <\/b>en los \u00faltimos a\u00f1os. Luego rod\u00f3 <b>Patrick Melrose<\/b>, una de las miradas m\u00e1s despiadadas a la decadente aristocracia brit\u00e1nica, con un<b> <a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/criticas\/critica-esa-cosa-con-alas-benedict-cumberbatch-recursos-excesivos_6537093_3.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Benedict Cumberbatch<\/a><\/b> en estado de gracia.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Volvi\u00f3 a rodar en teut\u00f3n con <b><a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/noticias\/sin-novedad-en-el-frente-netflix-explica-mundo-actual-demasiado-bien-5074610\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Sin novedad en el frente<\/a><\/b> y dio en el clavo: fue la primera pel\u00edcula<b> en alem\u00e1n<\/b>, en toda la historia de la Academia de Hollywood, en competir por el Oscar a Mejor Pel\u00edcula, y aunque no se lo llev\u00f3 s\u00ed se hizo con<b> cuatro estatuillas<\/b>: Pel\u00edcula internacional, Fotograf\u00eda, Banda sonora y Dise\u00f1o de producci\u00f3n. Poco despu\u00e9s repetir\u00eda haza\u00f1a, esta vez de nuevo en ingl\u00e9s, con <b><a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/noticias\/conclave-pelicula-vista-cardenales-eleccion-papa-5707474\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">C\u00f3nclave<\/a><\/b>, que consigui\u00f3 el <b>Oscar a Mejor guion adaptado<\/b>.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">\u00bfSaben qu\u00e9 tienen en com\u00fan todos estos t\u00edtulos? Que son <b>adaptaciones de novelas<\/b>. The Terror la public\u00f3 Dan Simmons en 2007, Patrick Melrose se basa en una saga de cinco novelas escritas por Edward St. Aubyn, Sin novedad en el frente es todo un cl\u00e1sico de Erich Maria Remarque y C\u00f3nclave es una novela de 2016 del brit\u00e1nico Robert Harris.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Ahora, Edward Berger estrena<a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/noticias\/colin-farrell-conclave-maldita-suerte-netflix_6371812_0.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> <b>Maldita suerte<\/b> <\/a>en Netflix, tras un breve recorrido por cines. Y de nuevo decide poner im\u00e1genes a un material literario previo. En esta ocasi\u00f3n adapta la novela hom\u00f3nima \u2013aunque tituladas ambas obras <b><a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/cinemania\/noticias\/maldita-suerte-colin-farrell-sinopsis-reparto-trailer-estreno-netflix_6237342_0.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">The Ballad of a Small Player<\/a><\/b>\u2013, del escritor y periodista de rudas facciones <b>Lawrence Osborne<\/b>, nacido en Londres 1958 y hoy ciudadano de Bangkok.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Osborne es <b>una pluma muy singular<\/b> en la literatura angl\u00f3fila actual por su inaudita carrera llena de viajes, aventuras por todo el mundo, elevados ensayos sobre<b> el arte de ser un beodo <\/b>y novelas como la que nos ocupa. Viendo la carrera de Berger cabe preguntarse si su especialidad est\u00e1 en racha con Maldita suerte, o por el contrario en esta ocasi\u00f3n<b> gana la partida el original literario<\/b>.<\/p>\n<p>La fascinaci\u00f3n por Macao<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Como dec\u00edamos, Lawrence Osborne es un <b>verso suelto en las letras brit\u00e1nicas<\/b> <b>contempor\u00e1neas<\/b>, empezando porque no ha escrito ni una novela en su pa\u00eds. Su primera incursi\u00f3n en la ficci\u00f3n fue viviendo en Par\u00eds, donde escribi\u00f3 Ania Malina y el libro de no-ficci\u00f3n Paris Dreambook.\u00a0<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Desde entonces ha vivido en M\u00e9xico, Nueva York, Estambul y Bangkok, donde reside en la actualidad, y publicado ensayos que figuran entre<b> imprescindibles de la literatura de viajes<\/b> como Bangkok o El turista desnudo, y novelas que se ambientan en Marruecos, Camboya o una diminuta isla del mar Egeo. Todos, t\u00edtulos publicados con mimo en Espa\u00f1a por Gatopardo ediciones, y traducidos por Magdalena Palmer.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Maldita suerte cuenta la historia de Lord Doyle, <b>un adinerado brit\u00e1nico que quiere pasar el resto de sus d\u00edas en Macao<\/b>, capital mundial del vicio. El suyo es<b> el bacarr\u00e1<\/b>, punto y banca, uno de los juegos de naipes m\u00e1s r\u00e1pidos y arriesgados del mundo. Nada de estrategia: puro azar.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Lud\u00f3pata incapaz de admitirlo, Doyle vive una mala racha y<b> empieza a<\/b> <b>pasarlas canutas <\/b>para pagar la vida que lleva. Y tampoco puede volver a Inglaterra. En su peor momento<b> conoce a Dao-Ming<\/b>, una mujer china que le ayuda y que le cambiar\u00e1 la vida para siempre.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Maldita suerte, la novela, es tanto la historia de un ga\u00f1\u00e1n de provincias perdido en una gran ciudad extranjera, como una <b>exploraci\u00f3n de la idiosincrasia y la cultura cantonesa<\/b>. El protagonista no solo pasea Macao, tiene una constante conexi\u00f3n con las aguas que lo llevan a Taipa, a Cotai y hasta las islas de Hong Kong.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La voz narrativa habla de las <b>inclemencias del tiempo y las tormentas del monz\u00f3n<\/b>, de la cultura que conlleva adaptar la vida a ellas.<b> Incluso de la herencia colonial<\/b>, pues Macao fue colonia portuguesa hasta ayer, como qui\u00e9n dice: de 1557 a 1999 los portugueses administraron gran parte de los negocios, industrias, riquezas y exportaciones del lugar, lo que ha dejado <b>un fuerte impacto en la psique asi\u00e1tica<\/b>.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">En cambio la pel\u00edcula de Edward Berger <b>se queda con lo m\u00e1s superficial de Macao<\/b>: los neones, los fuegos de artificio, el variado color de la noche, los grandes edificios de ese lugar cuyo espectador va a entender muy r\u00e1pido que es Las Vegas asi\u00e1tico. La inmersi\u00f3n cultural queda aqu\u00ed<b> limitada a lo anecd\u00f3tico<\/b> \u2013el festival de los fantasmas hambrientos\u2013. Y las minuciosas descripciones de los casinos de Osborne pasan a ser un escenario enmoquetado y similar que<b> sit\u00faan al personaje en un limbo infinito.<\/b><\/p>\n<p class=\"c-paragraph\"><b>Desaparece pues una de las se\u00f1as de identidad<\/b> m\u00e1s interesantes de Lawrence Osborne, en favor de una mirada mucho m\u00e1s occidental de Macao. Y aunque ello facilite la identificaci\u00f3n con el personaje de Colin Farrell, uno siente que solo est\u00e1 viendo <b>su particular descenso a la locura<\/b>, y la novela es mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>El sentido de perderlo todo<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Edward Berger <b>dirige Maldita suerte con oficio<\/b>, y el resultado no deja de ser \u00f3ptimo e incluso con alg\u00fan momento de <b>genuino ingenio<\/b>. Una desviaci\u00f3n controlada del academicismo de C\u00f3nclave, que sin embargo no le lleva demasiado lejos. Pues su versi\u00f3n de Maldita suerte bien pudiera ser una mezcla de The Terror y Patrick Melrose.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Me explico: Berger acierta en su retrato de la <b>aristocracia brit\u00e1nica, cruel, decadente, rancia<\/b>. Incluso sirve para un personaje como el de Colin Farrell, que no es sino un infiltrado en ese mundo de gestos estirados y ademanes de cart\u00f3n piedra, un chaval de barrio con mucho dinero, <b>un Bridgerton wannabe<\/b>.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Pero la historia original de Maldita suerte va un poco m\u00e1s all\u00e1 del personaje de Lord Doyle, que se hace llamar as\u00ed pero<b> carece del t\u00edtulo, y cuya fortuna es a todas luces ileg\u00edtima<\/b>. Doyle, am\u00e9n de un falso arist\u00f3crata decadente, es sobre todo un jugador. Y Osborne<b> explora mucho m\u00e1s lo que significa serlo<\/b>.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Doyle entra en casinos buscando activamente una experiencia al l\u00edmite.<b> No merece el dinero que tiene<\/b>. No le espera nada en Inglaterra m\u00e1s que la c\u00e1rcel. As\u00ed que los casinos son lo \u00fanico que le hace sentir vivo. \u00abVoy all\u00ed a desperdigar mis yuanes, mis d\u00f3lares, mis kuai, y <b>perder all\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil que ganar, m\u00e1s gratificante<\/b>. Es mejor que ganar de verdad, pues ya se sabe que no se es un verdadero jugador hasta que, en el fondo, prefieres perder\u00bb, describe la novela.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Lawrence Osborne utiliza<b> una primera persona que cuenta una historia con flecos<\/b>, con saltos narrativos posteriores a una buena farra, con conscientes agujeros que convirten a Doyle en un<b> narrador exquisitamente no fiable<\/b>. Edward Berger inicia la historia con una voz en off que reconocemos de la novela, con la actitud y la impostura propias del narrador, pero <b>solo sirve como introducci\u00f3n al personaje<\/b>.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La voz desaparece tras los compases iniciales y los hechos \u2013y no su versi\u00f3n de los mismos\u2013, toman el control de la narraci\u00f3n. <b>Hasta el punto de querer a\u00f1adirle un tempo acelerado que no le es propio<\/b>, a trav\u00e9s de la invenci\u00f3n del personaje de la detective Cynthia Blithe, interpretada por la siempre maravillosa Tilda Swinton. Un personaje que<b> encarna la amenaza de las autoridades brit\u00e1nicas <\/b>cerni\u00e9ndose sobre Doyle, inexistente en la novela.<\/p>\n<p>El asunto de Dao-Ming<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">El resultado cinematogr\u00e1fico<b> pierde fuelle en su exploraci\u00f3n<\/b>, a menudo fascinante, de la figura del jugador en la novela. Del lud\u00f3pata negado, del que <b>prefiere la mala suerte<\/b> porque no es capaz de suicidarse pero s\u00ed de arruinarse y ver si alguien termina el trabajo por \u00e9l. El hilo que se teje entre Maldita suerte y El jugador de Dostoyevski desaparece en la pel\u00edcula.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Berger tampoco <b>abre su largometraje con ninguna cita<\/b>, mientras el libro nos recibe con una foto de Macao y una cita de La tr\u00e1gica historia del doctor Fausto, Christopher Marlowe. Lo que abre, de alguna forma, la puerta a lo sobrenatural, a lo fant\u00e1stico. A otro mundo habitado por condenados y fantasmas que no est\u00e1 en este. O que es, precisamente, este.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">\u00abEl jugador es una persona <b>exquisitamente sintonizada con lo sobrenatural<\/b>\u00ab, escribe Osborne en la novela. \u00abEs supersticioso, siempre atento a presagios y augurios\u00bb. Lo que nos lleva directamente al asunto Dao-Ming, a quien da vida Fala Chen. Sin necesidad de entrar en grandes spoilers, su personaje <b>ejerce de atracci\u00f3n hacia lo sobrenatural<\/b> tanto en el libro como en la pel\u00edcula, donde por cierto ejerce de prestamista, mientras que en la historia original es prostituta.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Pero mientras en el libro uno<b> puede permitirse el lujo de dudar<\/b>, de no saber muy bien si lo que ocurre es producto de la embriaguez o los ataques de p\u00e1nico de Doyle, en la pel\u00edcula todo lo relacionado con el personaje de Fala Chen parece llevarnos de forma irremediable hasta<b> la revelaci\u00f3n sobrenatural del final<\/b>. Lo que Osborne hace elegante,<b> Berger lo convierte en algo casi banal<\/b>. Y ese es el mayor pecado de Maldita suerte: que la adaptaci\u00f3n de Netflix parece subestimar la mayor\u00eda de <b>los grandes temas de la novela.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desde que prob\u00f3 las mieles de una industria con el bolsillo ancho y cambi\u00f3 el alem\u00e1n por el&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":215693,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[177,40698,146,147,25,24,176,57944,57943,175,152,1257,23],"class_list":{"0":"post-215692","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine","8":"tag-cine","9":"tag-colin-farrell","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-film","15":"tag-lawrence-osborne","16":"tag-maldita-suerte","17":"tag-movies","18":"tag-netflix","19":"tag-pelicula","20":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115484173487863585","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=215692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215692\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/215693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=215692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=215692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=215692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}