{"id":219867,"date":"2025-11-05T13:46:16","date_gmt":"2025-11-05T13:46:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/219867\/"},"modified":"2025-11-05T13:46:16","modified_gmt":"2025-11-05T13:46:16","slug":"un-hallazgo-en-el-sistema-inmunitario-cambia-por-completo-las-bases-del-envejecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/219867\/","title":{"rendered":"Un hallazgo en el sistema inmunitario cambia por completo las bases del envejecimiento"},"content":{"rendered":"<p class=\"description\"><b>Oferta especial<\/b>: Suscr\u00edbete por solo 1,5\u20ac al mes a la revista National Geographic. -64% de descuento. <b>\u00a1Y recibe un regalo GRATIS!<\/b><\/p>\n<p class=\"description\"><b>\u00a1NOVEDAD!<\/b> Ya disponible la edici\u00f3n especial <b>El cerebro infantil<\/b> de la colecci\u00f3n Los Secretos del Cerebro de National Geographic.<\/p>\n<p><strong>El paso del tiempo afecta a todo el cuerpo<\/strong>. Ahora bien, \u00fanicamente solemos percatarnos de las zonas m\u00e1s visibles, como las arrugas de la cara, las canas, las manchas de la piel, o algunos dolores que pueden aparecer en las articulaciones. Pero estos cambios s\u00f3lo son un peque\u00f1o reflejo de una realidad inmutable: que el tiempo pasa, y pasa para todos los \u00f3rganos. Por ejemplo, <strong>el cerebro de las personas va disminuyendo en tama\u00f1o con la edad<\/strong>. Tambi\u00e9n la microbiota va perdiendo diversidad, y la funci\u00f3n del est\u00f3mago, el h\u00edgado e incluso del sistema inmunitario se ve seriamente afectada.<\/p>\n<p>&#13;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/imagen-estilizada-del-cometa-12ppons-brooks_37ed7a02_251104165204_800x800.webp.webp\" alt=\"Imagen estilizada del cometa 12P\/Pons-Brooks\" class=\"image lazyload\"\/><\/p>\n<p>Estos \u00faltimos cambios, los del <strong>sistema inmunitario<\/strong>, est\u00e1n en la actualidad siendo el foco de algunos de los laboratorios m\u00e1s punteros del mundo, ya que de ellos depende nuestra resistencia a las distintas enfermedades provocadas por pat\u00f3genos o la <strong>probabilidad de desarrollar c\u00e1ncer<\/strong>. Como indican las observaciones en modelo animal rat\u00f3n o en el propio sistema inmunitario humano, con la edad se crean <strong>menos c\u00e9lulas defensivas<\/strong>, se producen menos anticuerpos, y los que se crean, pueden detectar un menor n\u00famero de ant\u00edgenos. Es decir, que si se comparase con el funcionamiento de una biblioteca, el sistema inmunitario m\u00e1s envejecido tendr\u00eda menos personal de asistencia, menos libros, y menos tem\u00e1ticas en sus estanter\u00edas.<\/p>\n<p>Al tener una capacidad defensiva menor, cuando un pat\u00f3geno entra en el interior del cuerpo humano le cuesta m\u00e1s tiempo reaccionar. Adem\u00e1s, la respuesta de contraataque ser\u00e1 menos efectiva y, por ello, es m\u00e1s probable que resulte en <strong>complicaciones m\u00e1s severas<\/strong>. En el caso del c\u00e1ncer, las c\u00e9lulas malignas pueden escapar la inmunovigilancia y comenzar a dividirse sin control, lo que puede derivar en un tumor que necesite intervenci\u00f3n. Por ello, comprender <strong>c\u00f3mo evitar el envejecimiento<\/strong> del sistema inmunol\u00f3gico es una de las claves para vivir m\u00e1s y con una mayor calidad.<\/p>\n<p>Estudiando nuestras propias defensas<\/p>\n<p>Con este objetivo en mente, un equipo multidisciplinar de inmun\u00f3logos, genetistas y personal sanitario ha dedicado los \u00faltimos a\u00f1os a <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-025-09686-5#Sec1\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">extraer el perfil y realizar un seguimiento<\/a> del estado de inmunidad de m\u00e1s de <strong>300 adultos sanos entre 25 y 90 a\u00f1os.<\/strong> En total, han podido mirar m\u00e1s de <strong>16 millones de c\u00e9lulas<\/strong> de la sangre que pertenecen a un total de 71 subconjuntos de c\u00e9lulas inmunitarias recogidas en el Atlas de Salud Inmunitaria humana. De este modo, pudieron detectar los cambios en la composici\u00f3n de las c\u00e9lulas inmunitarias que se iban dando con la edad, las infecciones virales cr\u00f3nicas y la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/claire-gustafson_87d2d095_251105114016_800x534.webp.webp\" alt=\"Claire Gustafson\" class=\"lazyload\" width=\"800\" height=\"534\" data-aspectratio=\"800\/534\"\/>&#13;Allen Institute<\/p>\n<p>Una de las autoras principales del estudio, Claire Gustafson, en el laboratorio.<\/p>\n<p>Los resultados han permitido detectar algunos cambios inesperados, como explica Claire Gustafson, doctora en Medicina y coautora <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-025-09686-5#Sec1\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">del estudio<\/a>. \u00abNos sorprendi\u00f3 que <strong>la inflamaci\u00f3n no sea un factor determinante para un envejecimiento saludable.<\/strong> Creemos que la inflamaci\u00f3n est\u00e1 provocada por algo independiente de la edad de la persona\u00bb, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Esto podr\u00eda aportar luz a la forma actual de ver el envejecimiento y la inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica asociada a la edad, ya que siempre se ha considerado un factor inevitable y que tiene un gran peso a la hora de envejecer. Seg\u00fan indica la doctora: \u00abEsto es importante porque hay estudios que muestran resultados similares, seg\u00fan los cuales la inflamaci\u00f3n y el envejecimiento no van de la mano, y <strong>el sistema inmunitario simplemente cambia con la edad\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/celulas-cancerosas_3f0dfa76_240627152109_800x800.jpg\" alt=\"c\u00e9lulas cancerosas\" class=\"image lazyload\"\/>Mejore vacunas para los adultos<\/p>\n<p>Concretamente, los cambios que han observado tienen que ver con el desarrollo de c\u00e9lulas denominadas <strong>linfocitos T.<\/strong> Estas c\u00e9lulas se encargan de identificar a los pat\u00f3genos y toxinas que entran en el cuerpo y, una vez detectados, los presentan a otras c\u00e9lulas denominadas c\u00e9lulas B, que producir\u00e1n anticuerpos espec\u00edficos para bloquear y destruir al pat\u00f3geno o la toxina. Estos linfocitos, una vez pasa la amenaza, se quedar\u00e1n en el organismo esperando y, si volviese a aparecer, ya tendr\u00e1n en su memoria las caracter\u00edsticas de la amenaza y la segunda vez podr\u00e1n actuar m\u00e1s r\u00e1pido. Precisamente, <strong>las vacunas tratan de aprovecharse de este mecanismo para protegernos.<\/strong><\/p>\n<p>Al inyectar una forma inocua y debilitada del pat\u00f3geno, las c\u00e9lulas T pueden detectarla y, cuando ocurra la infecci\u00f3n de verdad, tener ya toda la informaci\u00f3n para acabar con ella. Pero el problema es que con el tiempo<strong>, las c\u00e9lulas T pueden perder su memoria y, por tanto, dejar al cuerpo m\u00e1s expuestos ante las amenazas.<\/strong> Adem\u00e1s, seg\u00fan ha revelado el estudio, las c\u00e9lulas T tambi\u00e9n pierden parte de su capacidad de activar c\u00e9lulas B y, por tanto, lo pueden combatir de forma tan eficaz la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los investigadores esperan utilizar los datos de este trabajo para <strong>desarrollar vacunas que sean m\u00e1s eficaces en adultos y para encontrar las teclas que permitan mantener poblaciones sanas de c\u00e9lulas T.<\/strong> De este modo, esperan poder averiguar c\u00f3mo desarrollar terapias que permitan protegernos ante virus, bacterias e incluso el c\u00e1ncer tengamos 20, 40, o 90 a\u00f1os. Sin duda, se trata de un camino clave a la hora de personalizar las intervenciones en torno a un factor que muchas veces no se tiene en cuenta: La edad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Oferta especial: Suscr\u00edbete por solo 1,5\u20ac al mes a la revista National Geographic. -64% de descuento. \u00a1Y recibe&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":219868,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[119,25,24,1408,165,448,1407,1409,166,23,226],"class_list":{"0":"post-219867","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-ciencia","9":"tag-es","10":"tag-espana","11":"tag-geographic","12":"tag-health","13":"tag-historia","14":"tag-national","15":"tag-naturaleza","16":"tag-salud","17":"tag-spain","18":"tag-viajes"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115497401612858875","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/219867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=219867"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/219867\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/219868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=219867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=219867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=219867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}