{"id":22479,"date":"2025-08-03T09:41:11","date_gmt":"2025-08-03T09:41:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/22479\/"},"modified":"2025-08-03T09:41:11","modified_gmt":"2025-08-03T09:41:11","slug":"violencias-y-desapariciones-el-pais-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/22479\/","title":{"rendered":"Violencias y desapariciones | EL PA\u00cdS Chile"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">Ni\u00f1os del p\u00e1jaro azul, el nuevo volumen de cuentos de la escritora cuzque\u00f1a <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/07\/24\/babelia\/1406217359_106055.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/07\/24\/babelia\/1406217359_106055.html\">Karina Pacheco<\/a> (1969), confirma a su autora como una de las voces de la narrativa peruana sobre las que vale la pena poner atenci\u00f3n en el resto de Am\u00e9rica Latina. Aunque el primer <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2022-05-30\/el-cerebro-humano-es-una-maquina-que-se-alimenta-de-cuentos.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2022-05-30\/el-cerebro-humano-es-una-maquina-que-se-alimenta-de-cuentos.html\">cuento<\/a>, que da t\u00edtulo al volumen, no nos regala una entrada demasiado auspiciosa, los seis relatos que lo siguen tocan con sensibilidad y belleza la realidad de unos personajes atenazados por la violencia, amenazados por la inestabilidad que ella genera y azuzados por la nostalgia ante aquello que les ha sido arrebatado. <\/p>\n<p class=\"\">El primer cuento, \u201cNi\u00f1os del p\u00e1jaro azul\u201d, no est\u00e1 a la altura de otras obras de la autora, quien ha sido profusamente reconocida por la cr\u00edtica (su novela El a\u00f1o del viento, de 2011, gan\u00f3 el Premio Nacional de Literatura <a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2025-05-09\/de-peru-con-amor.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2025-05-09\/de-peru-con-amor.html\">de Per\u00fa<\/a>). A pesar del inter\u00e9s que puede despertar la intriga que nos presenta \u2014hombres y mujeres corrompidos por la ambici\u00f3n de poder, estructuras podridas alrededor de las l\u00f3gicas pol\u00edticas\u2014 y de ciertos ecos mitol\u00f3gicos que son parte caracter\u00edstica de la narrativa de Pacheco, la d\u00e9bil factura del relato, las explicaciones facilonas de los recovecos de la trama y una resoluci\u00f3n muy poco elocuente no logran insuflarle la energ\u00eda suficiente. Lo abyecto de una historia que incluye la desaparici\u00f3n de ni\u00f1os ind\u00edgenas, sacrificios humanos en medio de bacanales o una trama de corrupci\u00f3n que incluye al mismo presidente de la rep\u00fablica no logra salvar el hecho de que los personajes est\u00e1n mal construidos y sus acciones motivadas por razones tan maniqueas que no existe ning\u00fan pliegue ni ambig\u00fcedad que otorgue mucho inter\u00e9s al relato.<\/p>\n<p class=\"\">El resto del volumen, sin embargo, mejora bastante. No son cuentos de factura perfecta; sin embargo, la autora logra mostrar desde el arte las consecuencias de la guerra que signific\u00f3, en el Per\u00fa de los ochenta, el enfrentamiento contra Sendero Luminoso en los distintos estratos de la sociedad \u2014aunque con especial violencia en las zonas rurales\u2014, o la manera en que la violencia (pol\u00edtica, sexual o dom\u00e9stica) envenena las din\u00e1micas entre grupos e individuos que se ven enfrentados a ella. <\/p>\n<p class=\"\">Los relatos de Ni\u00f1os del p\u00e1jaro azul tienen en com\u00fan la ausencia de personajes que, por diversas razones, han desaparecido. Algunos de ellos de manera moment\u00e1nea, como el joyero Juan Jos\u00e9 Barrios (en \u201cHermano zorro\u201d), encarcelado injustamente luego de un atentado perpetrado por militantes senderistas en una ciudad de provincias, pero cuya vida se ve arruinada al salir, a los cuatro meses de su encierro, de la c\u00e1rcel. En este relato, quiz\u00e1s uno de los mejores del volumen, vemos a la periodista Elena Olaya seguir distintos casos de la violencia pol\u00edtica de los ochenta, con especial atenci\u00f3n a aquella experiencia de la que ella fue testigo durante su ni\u00f1ez. La desaparici\u00f3n de otros, en cambio, es definitiva, como la de Adonis Luy (en \u201cCami\u00e1n Xuxian\u201d), el caudillo de un pueblo selv\u00e1tico del que no se tiene rastro alguno; la de la bella Gwendolyn Aden (en \u201cLas flores de Gwen\u201d), \u201cextranjera de ojos azules y larga trenza rubia\u201d, cuyo espectro al fondo de una quebrada hace enloquecer a unos peque\u00f1os pastores de la sierra; o las de Felicia y Azul (en \u201cTodo empieza\u201d), dos adolescentes detenidas por la polic\u00eda de las que nunca m\u00e1s se supo nada. As\u00ed, todos estos relatos giran en torno a aquellas ausencias que, producidas por la codicia, la lujuria o la violencia, introducen un desequilibrio que sus protagonistas buscan resarcir.<\/p>\n<p class=\"\">La desaparici\u00f3n de los personajes gatilla la acci\u00f3n de los relatos, pues moviliza a la b\u00fasqueda de los ausentes. As\u00ed, sea desde el periodismo, las estructuras policiales o los vac\u00edos familiares, los protagonistas o narradores de Pacheco indagan en las razones de tales cambios, encontr\u00e1ndose a veces con el mal y el crimen, pero a veces tambi\u00e9n con el silencio. Si en algunos casos es la corrupci\u00f3n, con su opacidad y secretismo, lo que no facilita la b\u00fasqueda de la verdad, en otros casos es el paso del tiempo, o una complicidad d\u00e9bil de tantos que no tuvieron la fuerza para oponerse al mal en los momentos en que este parece contaminarlo todo. Este es uno de los puntos inc\u00f3modos que levantan los relatos de Pacheco: cuando Elena Olaya indaga en el injusto encarcelamiento de Juan Jos\u00e9 Barrios; o cuando el narrador de \u201cTodo empieza\u201d busca se\u00f1as que le permitan saber la suerte que corri\u00f3 su amor juvenil luego de que la polic\u00eda la secuestrara, nos encontramos con que la culpabilidad no radica solo en quienes perpetraron los cr\u00edmenes. Algo de ella hay, tambi\u00e9n, en aquellos que los dejaron hacer: en la gente del centro comercial donde Barrios ten\u00eda su joyer\u00eda y que apuntaron a su tienda cuando llegaron los organismos de seguridad, o en los vecinos de Felicia y Azul que hicieron caso omiso cuando se las llevaron. Estos personajes secundarios de Ni\u00f1os del p\u00e1jaro azul tambi\u00e9n parecen ser, si no culpables, al menos s\u00ed c\u00f3mplices pasivos de una violencia desatada.<\/p>\n<p class=\"\">En este volumen de cuentos, sin embargo, la violencia y el crimen no tienen siempre la \u00faltima palabra. En algunos casos el transcurso del tiempo permite que parte de la verdad salga a la luz; en otros, hay atisbos de que la justicia puede, a la larga, alcanzarse. Hay espacio para el optimismo y, aunque a ratos est\u00e9 te\u00f1ido de cierto tono empalagoso, da a entender que lo peor ya pas\u00f3 y que los personajes y la sociedad que protagonizan los relatos no est\u00e1 dispuesta a sacrificar su presente por los cr\u00edmenes de su pasado. Ni\u00f1os del p\u00e1jaro azul no es el mejor libro de Karina Pacheco. A pesar de eso, varios de sus cuentos contribuyen, con una mirada en la que la naturaleza y la mitolog\u00eda otorgan una perspectiva personal, a complejizar la mirada sobre una historia atravesada por la violencia que sigue siendo, aunque con otras manifestaciones, muy actual.<\/p>\n<p><strong>Joaqu\u00edn Castillo Vial <\/strong>es subdirector del Instituto de Estudios de la Sociedad, IES. Es licenciado en Letras y mag\u00edster en literatura por la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, donde actualmente cursa un doctorado en literatura<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ni\u00f1os del p\u00e1jaro azul, el nuevo volumen de cuentos de la escritora cuzque\u00f1a Karina Pacheco (1969), confirma a&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":22480,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[889,224,2047,146,147,25,24,13183,1804,225,671,1925,705,23],"class_list":{"0":"post-22479","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-america","9":"tag-books","10":"tag-chile","11":"tag-entertainment","12":"tag-entretenimiento","13":"tag-es","14":"tag-espana","15":"tag-karina-pacheco","16":"tag-latinoamerica","17":"tag-libros","18":"tag-literatura","19":"tag-opinion","20":"tag-peru","21":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22479\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}