{"id":233754,"date":"2025-11-13T13:05:08","date_gmt":"2025-11-13T13:05:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/233754\/"},"modified":"2025-11-13T13:05:08","modified_gmt":"2025-11-13T13:05:08","slug":"la-primera-eyeccion-solar-fuera-del-sistema-solar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/233754\/","title":{"rendered":"La primera eyecci\u00f3n solar fuera del Sistema Solar"},"content":{"rendered":"<p class=\"description\"><b>\u00a1BLACK FRIDAY!<\/b> Suscr\u00edbete a National Geographic por solo 1\u20ac al mes y recibe 3 libros de REGALO. <b>\u00a1-76% dto. por tiempo limitado!<\/b><\/p>\n<p class=\"description\"><b>\u00a1NOVEDAD!<\/b> Ya disponible la edici\u00f3n especial <b>El cerebro infantil<\/b> de la colecci\u00f3n Los Secretos del Cerebro de National Geographic.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" id=\"docs-internal-guid-b25b2ac3-7fff-824b-4fc1-f79cfb653210\">Durante siglos, los astr\u00f3nomos han asumido que el Sol no era \u00fanico en su comportamiento, que otras estrellas tambi\u00e9n podr\u00edan desatar tormentas capaces de borrar mundos enteros. <strong>Pero nunca nadie hab\u00eda logrado registrar una eyecci\u00f3n de masa coronal fuera de nuestro sistema solar.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Hasta ahora. La <strong>responsable es StKM 1-1262<\/strong>, una enana roja que, a pesar de su tama\u00f1o modesto, ha demostrado una capacidad destructiva que eclipsa cualquier previsi\u00f3n.\u00a0El hallazgo, <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-025-09715-3\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">publicado en la revista Nature<\/a>, supone una revoluci\u00f3n en la forma en la que entendemos la actividad estelar.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Con la ayuda combinada del radiotelescopio europeo LOFAR y del observatorio espacial XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea, un equipo internacional ha confirmado que esta estrella, ubicada a unos 40 a\u00f1os luz, <strong>lanz\u00f3 una gigantesca nube de plasma magnetizado<\/strong> al espacio en un evento que, de haberse producido en nuestro vecindario, habr\u00eda devastado cualquier planeta en sus cercan\u00edas.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de un siglo<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La explosi\u00f3n detectada fue en realidad un eco del pasado: <strong>tuvo lugar en 1883<\/strong>, pero su luz no alcanz\u00f3 la Tierra hasta 2016. Fue entonces cuando los cient\u00edficos notaron la inusual emisi\u00f3n de ondas de radio, indicio claro de una eyecci\u00f3n que hab\u00eda logrado atravesar el campo magn\u00e9tico de la estrella.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Se trataba de una explosi\u00f3n estelar. Este tipo de se\u00f1ales solo se generan si el plasma ha conseguido liberarse completamente de la corona estelar, algo que, en t\u00e9rminos astrof\u00edsicos, <strong>es como presenciar una erupci\u00f3n volc\u00e1nica a escala c\u00f3smica<\/strong>.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Una vez identificado el fen\u00f3meno, el equipo se dedic\u00f3 a desentra\u00f1ar su din\u00e1mica. Utilizaron <strong>modelos desarrollados originalmente<\/strong> para estudiar el Sol, pero adaptados a las condiciones de esta estrella m\u00e1s peque\u00f1a y rotaci\u00f3n m\u00e1s veloz.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La comparaci\u00f3n result\u00f3 inquietante: aunque tiene apenas la mitad de la masa solar,<strong> su campo magn\u00e9tico es 300 veces m\u00e1s intenso<\/strong>, y rota 20 veces m\u00e1s deprisa. Estas condiciones extremas hacen que las erupciones como la observada no solo sean posibles, sino frecuentes. El plasma expulsado en esta ocasi\u00f3n se desplaz\u00f3 a m\u00e1s de 2400 kil\u00f3metros por segundo, una velocidad equiparable a los eventos solares m\u00e1s extremos.<\/p>\n<p>Red LOFAR<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El descubrimiento no es fruto del azar. La red LOFAR, que recoge las frecuencias m\u00e1s bajas del firmamento, ha sido fundamental en el rastreo de estas se\u00f1ales evasivas. Sin una t\u00e9cnica espec\u00edfica desarrollada en el Observatorio de Par\u00eds para procesar los datos de forma simult\u00e1nea, <strong>este fen\u00f3meno habr\u00eda pasado inadvertido<\/strong>.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La observaci\u00f3n abre ahora la posibilidad de encontrar m\u00e1s eventos similares, e incluso de captar auroras en exoplanetas en longitudes de onda de radio.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Este hallazgo obliga a replantearse la habitabilidad en sistemas dominados por enanas rojas, precisamente las estrellas m\u00e1s abundantes de la galaxia y anfitrionas de la mayor\u00eda de los exoplanetas descubiertos hasta ahora.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La persistencia de este tipo de erupciones podr\u00eda barrer repetidamente la atm\u00f3sfera de un planeta, <strong>reduciendo cualquier esperanza de vida a cenizas est\u00e9riles<\/strong>. Para que un mundo albergue agua l\u00edquida necesita no solo estar en la llamada zona habitable, sino tambi\u00e9n conservar una atm\u00f3sfera estable que act\u00fae como escudo t\u00e9rmico. Sin ella, el planeta pierde el calor como un cuerpo sin piel.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Adem\u00e1s del impacto en la astrobiolog\u00eda, <strong>el evento permite avanzar en la comprensi\u00f3n del clima espacial<\/strong>, un campo de estudio que ha cobrado relevancia ante la creciente dependencia humana de sat\u00e9lites y sistemas tecnol\u00f3gicos vulnerables a tormentas solares.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El observatorio XMM-Newton, activo desde 1999, ha sido una herramienta crucial para analizar los ambientes m\u00e1s extremos del cosmos. Ahora, junto con LOFAR, est\u00e1 ayudando a registrar se\u00f1ales a\u00fan m\u00e1s sutiles <strong>que podr\u00edan estar relacionadas con procesos atmosf\u00e9ricos en mundos lejanos<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00a1BLACK FRIDAY! 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