{"id":235462,"date":"2025-11-14T11:46:13","date_gmt":"2025-11-14T11:46:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/235462\/"},"modified":"2025-11-14T11:46:13","modified_gmt":"2025-11-14T11:46:13","slug":"la-probabilidad-de-que-el-asteroide-2024-yr4-impacte-contra-la-luna-podria-aumentar-hasta-mas-del-30","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/235462\/","title":{"rendered":"La probabilidad de que el asteroide 2024 YR4 impacte contra la Luna podr\u00eda aumentar hasta m\u00e1s del 30 %"},"content":{"rendered":"<p>El tiempo para decidir si hay que evitar un impacto del <b>2024 YR4<\/b> en la Luna se acaba. Este asteroide caus\u00f3 preocupaci\u00f3n a principios de a\u00f1o tras ser detectado por el observatorio <b>ATLAS <\/b>de Chile en diciembre, r\u00e1pidamente entr\u00f3 en la lista<b> Sentry <\/b>de la<b> NASA<\/b> y llev\u00f3 a que la <b>ONU activara por primera vez el Protocolo de Seguridad Planetaria<\/b>, lo que permiti\u00f3 aumentar los recursos destinados a estudiarlo. Aunque la probabilidad de impacto contra la Tierra lleg\u00f3 a estimarse en un <b>3,1 % <\/b>para 2032 -la m\u00e1s alta detectada en un asteroide hasta la fecha-, observaciones posteriores la redujeron hasta hacerla pr\u00e1cticamente inexistente (<b>0,001 %<\/b>). Pero con la <b>Luna<\/b> ha sucedido exactamente lo contrario y existe la posibilidad de que aumente <b>hasta por encima del 30 %<\/b>, tras las nuevas observaciones del telescopio<b> James Webb<\/b>.<\/p>\n<p>Cuando dej\u00f3 de estar al alcance de los instrumentos terrestres la pasada primavera -2024 YR4 nos \u2018visita\u2019 cada cuatro a\u00f1os-, la probabilidad de que terminara colisionando con la Luna era del <b>4 %<\/b>. No se esperaba que se pudieran recopilar nuevos datos hasta su pr\u00f3ximo paso en 2028, pero <b>el James Webb tendr\u00e1 la oportunidad de estudiarlo de nuevo el pr\u00f3ximo mes de febrero<\/b>. Esto es posible porque la \u00f3rbita que sigue el telescopio espacial le permite llegar a donde otros no pueden, aunque seguir\u00e1 siendo una observaci\u00f3n extremadamente dif\u00edcil debido a lo d\u00e9bil que aparecer\u00e1 incluso para sus instrumentos ultrasensibles. Habr\u00e1 <b>dos estrechas ventanas de observaci\u00f3n los d\u00edas 18 y 26 de febrero<\/b>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan <b>Andrew Rivkin<\/b>, astr\u00f3nomo de la <b>Universidad Johns Hopkins<\/b> de EE. UU. y l\u00edder de investigaci\u00f3n en la misi\u00f3n<b> DART<\/b>, que logr\u00f3 desviar la trayectoria del asteroide <b>Dimorphos<\/b> en 2022, ser\u00e1 <b>la \u00faltima ocasi\u00f3n para decidir sobre una posible misi\u00f3n de desviaci\u00f3n<\/b>, dado que esperar a 2028 significar\u00eda estar <b>\u2018muy, muy justos de tiempo. Poder hacerlo a comienzos de 2026 nos dar\u00eda un margen adicional\u2019<\/b>. En la doctrina de defensa planetaria de EE. UU., en la que participa la NASA, se contempla la <b>detonaci\u00f3n nuclear en las cercan\u00edas del asteroide<\/b> como opci\u00f3n de \u00faltimo recurso para desviar su \u00f3rbita.<\/p>\n<p>Las posibilidades est\u00e1n abiertas: desde el 1 % a superar el 30 %<\/p>\n<p>Rivkin y su equipo han calculado c\u00f3mo podr\u00edan variar la posici\u00f3n y la velocidad del asteroide tras las nuevas observaciones que realizar\u00e1 el James Webb. Seg\u00fan sus estimaciones, hay un <b>80 % <\/b>de probabilidades de que el riesgo de impacto con la Luna se reduzca a menos del<b> 1 %<\/b>, pero tambi\u00e9n un <b>5 % <\/b>de que aumente por encima del<b> 30 %<\/b>. El telescopio espacial tendr\u00e1 otra oportunidad a finales de <b>2027<\/b> para repetir las mediciones, aunque eso dejar\u00eda muy poco margen para decidir una posible misi\u00f3n, advierte el astr\u00f3nomo.<\/p>\n<p>\u2018Si la defensa planetaria debe extenderse tambi\u00e9n a la Luna es una cuesti\u00f3n completamente nueva, y <b>distintas agencias podr\u00edan responder de manera diferente<\/b>. Si una empresa posee una gran cantidad de sat\u00e9lites, quiz\u00e1 tenga un motivo <b>para presionar en una direcci\u00f3n concreta<\/b>\u2019, ha se\u00f1alado Rivkin a New Scientist.<\/p>\n<p>El impacto de 2024 YR4 no tendr\u00eda consecuencias directas en la Tierra, pero s\u00ed en su <b>\u00f3rbita repleta de sat\u00e9lites y con<\/b><b>dos estaciones espaciales<\/b>. Un impacto de este asteroide, que tiene un tama\u00f1o estimado de entre<b> 53 <\/b>y<b> 67 metros<\/b>, en la Luna generar\u00eda una energ\u00eda equivalente a entre 7 y 15 megatones, es decir, <b>entre 470 y 1.000 veces la potencia de la bomba nuclear que Estados Unidos lanz\u00f3 sobre Hiroshima<\/b>, y provocar\u00eda un cr\u00e1ter de <b>un kil\u00f3metro de di\u00e1metro<\/b>. Los restos del impacto que se proyectaran m\u00e1s all\u00e1 de la superficie lunar podr\u00edan <b>poner en peligro las infraestructuras espaciales<\/b> que orbitan la Tierra y, si el programa<b> Artemis<\/b> cumple sus objetivos, tambi\u00e9n <b>la futura presencia humana en la Luna<\/b>.<\/p>\n<p><b>Richard Moissl<\/b>, de la <b>Agencia Espacial Europea (ESA)<\/b>, ha se\u00f1alado al medio que actualmente no hay ninguna misi\u00f3n de desviaci\u00f3n o reconocimiento del asteroide incluida en el presupuesto de este a\u00f1o, pero que, si las observaciones de 2026 aumentan la probabilidad de impacto, <b>se evaluar\u00e1n las opciones disponibles<\/b>. \u2018Hemos decidido esperar definitivamente hasta el pr\u00f3ximo a\u00f1o\u2026 para disponer de tiempo y valorar las alternativas\u2019, asegura Moissl.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El tiempo para decidir si hay que evitar un impacto del 2024 YR4 en la Luna se acaba.&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":187845,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[119,123,124,25,24,117,121,122,23,118,120],"class_list":{"0":"post-235462","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-ciencia","9":"tag-ciencia-y-tecnologia","10":"tag-cienciaytecnologia","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-science","14":"tag-science-and-technology","15":"tag-scienceandtechnology","16":"tag-spain","17":"tag-technology","18":"tag-tecnologia"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115547890329450796","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235462\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/187845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}