{"id":241322,"date":"2025-11-17T18:24:21","date_gmt":"2025-11-17T18:24:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/241322\/"},"modified":"2025-11-17T18:24:21","modified_gmt":"2025-11-17T18:24:21","slug":"los-nuevos-farmacos-adelgazantes-convencen-a-tu-cerebro-de-que-comer-no-es-un-placer-salud-y-bienestar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/241322\/","title":{"rendered":"Los nuevos f\u00e1rmacos adelgazantes convencen a tu cerebro de que comer no es un placer | Salud y bienestar"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">Los antojos y atracones se gestan en el cerebro, y ah\u00ed es donde act\u00faa la nueva generaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2025-10-22\/los-farmacos-adelgazantes-reducen-en-un-20-el-riesgo-de-sufrir-eventos-cardiovasculares.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2025-10-22\/los-farmacos-adelgazantes-reducen-en-un-20-el-riesgo-de-sufrir-eventos-cardiovasculares.html\">f\u00e1rmacos adelgazantes<\/a>. Es lo que explica una investigaci\u00f3n publicada este lunes en la revista cient\u00edfica <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-025-04035-5\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-025-04035-5\">Nature Medicine<\/a>. Neur\u00f3logos de la Universidad de Pensilvania han tenido la rara oportunidad de asomarse al cerebro de cuatro personas obesas afectadas por el llamado trastorno del atrac\u00f3n. Una de ellas estaba en tratamiento con <a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2024-06-24\/llega-a-espana-mounjaro-el-competidor-de-ozempic-contra-la-obesidad-cuesta-271-euros-al-mes-y-no-esta-financiado.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2024-06-24\/llega-a-espana-mounjaro-el-competidor-de-ozempic-contra-la-obesidad-cuesta-271-euros-al-mes-y-no-esta-financiado.html\">tirzepatida<\/a>. Este f\u00e1rmaco adelgazante demostr\u00f3 suprimir la actividad neuronal del n\u00facleo accumbens, una regi\u00f3n asociada con el placer, la motivaci\u00f3n y la recompensa. El medicamento demostr\u00f3 un efecto a corto plazo o incompleto, lo que justifica la realizaci\u00f3n de m\u00e1s investigaciones.<\/p>\n<p class=\"\">Los hallazgos representan la primera investigaci\u00f3n en humanos sobre el impacto de este compuesto en la actividad cerebral. \u201cAhora podemos comenzar a entender qu\u00e9 est\u00e1n haciendo los medicamentos en esta regi\u00f3n del cerebro\u201d, explica en conversaci\u00f3n con este peri\u00f3dico <a href=\"https:\/\/www.pennmedicine.org\/news\/casey-halpern-mental-health-cravings\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/www.pennmedicine.org\/news\/casey-halpern-mental-health-cravings\">Casey Halpern<\/a>, neur\u00f3logo de la Universidad de Pensilvania y autor principal del estudio. El deseo de comer, ya sea por placer o para obtener energ\u00eda, implica la compleja interacci\u00f3n entre diferentes \u00e1reas del cerebro. Investigar c\u00f3mo estos f\u00e1rmacos modifican la actividad cerebral podr\u00eda contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos para los trastornos de la conducta alimentaria.<\/p>\n<p class=\"\">Los f\u00e1rmacos adelgazantes, como la tirzepatida, favorecen la p\u00e9rdida de peso de una forma sorprendente que no terminamos de comprender. El mecanismo b\u00e1sico ser\u00eda algo as\u00ed: cuando la comida llega a nuestro intestino, se segregan de forma natural las incretinas, unas hormonas cuya funci\u00f3n principal es estimular la secreci\u00f3n de insulina y avisar al cerebro de que ya ha llegado comida, dando sensaci\u00f3n de saciedad. Las dos incretinas m\u00e1s importantes son el GLP-1 y el GIP. En las personas con diabetes tipo 2 y aquellas con obesidad, estas hormonas no funcionan del todo bien. Por eso siguen comiendo, aunque f\u00edsicamente est\u00e9n llenos.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLos an\u00e1logos de incretinas imitan los efectos de estas mol\u00e9culas\u201d, explica en un intercambio de mensajes <a href=\"https:\/\/www.vallhebron.com\/es\/actualidad\/noticias\/la-dra-andreea-ciudin-recibe-el-premio-la-investigacion-jesus-serra-de-fundacion-occident\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/www.vallhebron.com\/es\/actualidad\/noticias\/la-dra-andreea-ciudin-recibe-el-premio-la-investigacion-jesus-serra-de-fundacion-occident\">Andreea Ciudin<\/a>, coordinadora de la unidad de tratamiento integral de la obesidad del Hospital Universitario Vall Hebron. Enga\u00f1an a tu p\u00e1ncreas y a tu cerebro dici\u00e9ndoles que ya has comido, dando una sensaci\u00f3n de saciedad eterna. La primera generaci\u00f3n de f\u00e1rmacos, la semaglutida (que se vende en marcas como Ozempic o Wegovy) imitaba solo una mol\u00e9cula, el GLP1. \u201cPero las nuevas composiciones suman el efecto del GIP, creando un compuesto dual mucho m\u00e1s potente\u201d, se\u00f1ala la endocrina. Es el caso de la tirzeptada, incluida en marcas comerciales como Mounjaro. \u201cEs el f\u00e1rmaco m\u00e1s efectivo que ha habido hasta ahora en perdida de peso\u201d, explica. Las primeras versiones de semaglutida, supon\u00edan una p\u00e9rdida promedio del 15% del peso corporal. La tirzeptaida dispara ese porcentaje hasta el 22%. \u201cUna de las hip\u00f3tesis es que el GIP act\u00faa a otros niveles en el cerebro, potenciando el efecto del GLP1\u201d, se\u00f1ala la experta.<\/p>\n<p class=\"\">Hasta ahora se hab\u00eda especulado con la idea de que estas mol\u00e9culas toquetearan los mecanismos neuronales del placer y la adicci\u00f3n. Se hab\u00eda demostrado en ratones. Se hab\u00eda visto en estudios observacionales, como el que public\u00f3 el a\u00f1o pasado <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-024-48780-6?utm_source=chatgpt.com\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Nature<\/a>, destacando que hab\u00eda un 50% menos de riesgo de incidencia o recurrencia de trastorno por consumo de alcohol entre los usuarios de semaglutida. Esto suger\u00eda una fuerte asociaci\u00f3n, pero no demostraba causalidad. <\/p>\n<p class=\"\">Es lo que s\u00ed hace el presente estudio, al analizar la actividad cerebral, registrada directamente con electrodos, de cuatro participantes con obesidad severa y dificultades para controlar sus h\u00e1bitos alimenticios.\u201cLa cirug\u00eda cerebral para implantar los electrodos es invasiva, por lo que es extremadamente raro estudiar la actividad cerebral humana de esta manera\u201d, explica Halpern.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/HPT56BNGMFFVNBUNJHCK6CWIXY.jpg\" loading=\"lazy\"\/>El doctor Casey Halpern se\u00f1ala el n\u00facelo &#8216;accumbens&#8217; en la imagen del cerebro de su pacienteMargo Reed (Margo Reed )<\/p>\n<p class=\"\">En un principio, el estudio pretend\u00eda implantar electrodos a personas con trastornos de alimentaci\u00f3n por atrac\u00f3n, para interactuar con el cerebro con el objetivo de detener los antojos antes de que se produjeran. Pero una de las cuatro participantes, una mujer de 60 a\u00f1os identificada como \u201cpaciente tres\u201d estaba en tratamiento con tirzepatida, as\u00ed que los neur\u00f3logos decidieron tambi\u00e9n observar c\u00f3mo actuaba el f\u00e1rmaco en su cerebro y comparar su actividad con la del resto de pacientes.\u201cEsta rara oportunidad de estudiar la fisiolog\u00eda subyacente de los agonistas en el cerebro podr\u00eda no repetirse\u201d, comenta Halpern, as\u00ed que decidi\u00f3 aprovecharla.<\/p>\n<p class=\"\">Al hacerlo, descubrieron que los episodios de intensa preocupaci\u00f3n por la comida y los antojos estaban relacionados con se\u00f1ales cerebrales de baja frecuencia m\u00e1s intensas (denominadas actividad delta-theta) en el n\u00facleo accumbens. Y que el consumo de tirzepatida suprimi\u00f3 esa se\u00f1al, lo que se tradujo en una reducci\u00f3n de los antojos y una p\u00e9rdida de peso. \u201cEste descubrimiento podr\u00eda ser \u00fatil para tratar una amplia gama de afecciones relacionadas con el control de los impulsos, como <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/02\/02\/ciencia\/1422878827_406597.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/02\/02\/ciencia\/1422878827_406597.html\">el trastorno por atrac\u00f3n<\/a>\u201d, se\u00f1ala el autor. <\/p>\n<p class=\"\">El trastorno por atrac\u00f3n se reconoci\u00f3 como enfermedad mental en 2013, se estima que afecta a un 3% de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola, siendo el trastorno de conducta alimenticia m\u00e1s com\u00fan en la poblaci\u00f3n adulta. La comprensi\u00f3n de los mecanismos cerebrales que lo causan podr\u00eda cambiar la forma de abordarlo. \u201cEsto tambi\u00e9n puede suponer una revoluci\u00f3n en el campo de la salud mental, trastorno de conducta alimentaria y adicciones\u201d, valora Ciudin. \u201cA lo mejor muchos de estos diagn\u00f3sticos se basan en una alteraci\u00f3n biol\u00f3gica, y le das el tratamiento sustitutivo y se acab\u00f3 la patolog\u00eda\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los antojos y atracones se gestan en el cerebro, y ah\u00ed es donde act\u00faa la nueva generaci\u00f3n de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":241323,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[17,18,2670,25,24,13,14,11,646,19,20,7550,9,10,15,16,8799,166,23,12,62100,62101,21,22],"class_list":{"0":"post-241322","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-titulares","8":"tag-breaking-news","9":"tag-breakingnews","10":"tag-cerebro","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-featured-news","14":"tag-featurednews","15":"tag-headlines","16":"tag-investigacion-cientifica","17":"tag-latest-news","18":"tag-latestnews","19":"tag-neurociencia","20":"tag-news","21":"tag-noticias","22":"tag-noticias-destacadas","23":"tag-noticiasdestacadas","24":"tag-ozempic","25":"tag-salud","26":"tag-spain","27":"tag-titulares","28":"tag-trastornos-alimenticios","29":"tag-trastornos-compulsivos","30":"tag-ultimas-noticias","31":"tag-ultimasnoticias"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115566442455635279","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/241322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=241322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/241322\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/241323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=241322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=241322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=241322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}