{"id":246933,"date":"2025-11-20T20:28:12","date_gmt":"2025-11-20T20:28:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/246933\/"},"modified":"2025-11-20T20:28:12","modified_gmt":"2025-11-20T20:28:12","slug":"leon-xiv-reconocernos-como-hermanos-el-antidoto-contra-todo-extremismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/246933\/","title":{"rendered":"Le\u00f3n XIV: Reconocernos como hermanos, el ant\u00eddoto contra todo extremismo"},"content":{"rendered":"<p>El nuevo libro del Papa, \u00abLa fuerza del Evangelio: La fe cristiana en 10 palabras\u00bb, fue publicado hoy, 20 de noviembre, por la Libreria Editrice Vaticana. El volumen, editado por Lorenzo Fazzini, es una recopilaci\u00f3n de discursos y alocuciones del Pont\u00edfice, junto con una introducci\u00f3n in\u00e9dita, que publicamos \u00edntegramente a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Le\u00f3n XIV<\/b><\/p>\n<p>Diez palabras. Diez palabras no son muchas, pero pueden dar inicio a un discurso sobre la riqueza de la vida cristiana. As\u00ed, para comenzar, de estas diez palabras me gustar\u00eda elegir tres, como inicio de un di\u00e1logo imaginario con quienes lean estas p\u00e1ginas: Cristo, comuni\u00f3n, paz. A primera vista, pueden parecer t\u00e9rminos inconexos, sin relaci\u00f3n entre s\u00ed. Pero no es as\u00ed. Se pueden entrelazar en una relaci\u00f3n que me gustar\u00eda profundizar aqu\u00ed con ustedes, queridos lectores, para que juntos podamos captar su novedad y significado.<\/p>\n<p>En primer lugar, la centralidad de Cristo. Cada bautizado ha recibido el don del encuentro con \u00c9l. Ha sido alcanzado por su luz y su gracia. La fe es precisamente esto: no el esfuerzo tit\u00e1nico de alcanzar a un Dios sobrenatural, sino la acogida de Jes\u00fas en nuestra vida, el descubrimiento de que el rostro de Dios no est\u00e1 lejos de nuestro coraz\u00f3n. El Se\u00f1or no es ni un ser m\u00e1gico ni un misterio incognoscible, se ha hecho cercano a nosotros en Jes\u00fas, en ese Hombre nacido en Bel\u00e9n, muerto en Jerusal\u00e9n, resucitado y vivo hoy. \u00a1Hoy! Y el misterio del cristianismo es que este Dios desea unirse a nosotros, hacerse cercano a nosotros, convertirse en nuestro amigo. Para que nosotros nos convirtamos en \u00c9l.<\/p>\n<p>San Agust\u00edn escribe: \u00ab\u00bfEntend\u00e9is, hermanos? \u00bfOs dais cuenta de la gracia que Dios ha derramado sobre nosotros? Maravillaos, regocijaos: \u00a1nos hemos convertido en Cristo! Si Cristo es la cabeza y nosotros los miembros, el hombre total es \u00c9l y nosotros\u00bb (1). La fe cristiana es participaci\u00f3n en la vida divina a trav\u00e9s de la experiencia de la humanidad de Jes\u00fas. En \u00c9l, Dios ya no es un concepto o un enigma, sino una Persona cercana a nosotros. Agust\u00edn experiment\u00f3 todo esto en su conversi\u00f3n, tocando con la mano la fuerza de la amistad con Cristo que cambi\u00f3 radicalmente su vida: \u00ab\u00bfD\u00f3nde estaba yo cuando te buscaba? T\u00fa estabas delante de m\u00ed, pero yo me hab\u00eda alejado de m\u00ed mismo y no me encontraba. Mucho menos te encontraba a Ti\u00bb (2).<\/p>\n<p>Cristo, adem\u00e1s, es principio de comuni\u00f3n. Toda su existencia estuvo marcada por esta voluntad de ser puente: puente entre la humanidad y el Padre, puente entre las personas que encontraba, puente entre \u00c9l y los marginados. La Iglesia es esta comuni\u00f3n de Cristo que contin\u00faa en la historia. Y es una comunidad que vive la diversidad en la unidad.<\/p>\n<p>Agust\u00edn recurre a una imagen, la de un jard\u00edn, para ilustrar la belleza de una comunidad de fieles que hace de sus diversidades una pluralidad que tiende a la unidad, y que no cae en el desorden de la confusi\u00f3n: \u00abPosee, hermanos, ese jard\u00edn del Se\u00f1or, posee no solo las rosas de los m\u00e1rtires, sino tambi\u00e9n los lirios de las v\u00edrgenes y las hiedras de los esposos y las violetas de las viudas. En una palabra, amad\u00edsimos, en ning\u00fan estado de vida los hombres duden de su propia vocaci\u00f3n: Cristo muri\u00f3 por todos. Con toda verdad, de \u00c9l se ha escrito: \u201c\u00c9l quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u201d (1 Tm 2, 4)\u00bb (3). Esta pluralidad se convierte en comuni\u00f3n en el \u00fanico Cristo. Jes\u00fas nos une m\u00e1s all\u00e1 de nuestras personalidades, de nuestros or\u00edgenes culturales y geogr\u00e1ficos, de nuestra lengua y de nuestras historias. La unidad que \u00c9l establece entre sus amigos es misteriosamente fecunda y habla a todos: \u00abLa Iglesia est\u00e1 formada por todos aquellos que est\u00e1n en concordia con los hermanos y aman al pr\u00f3jimo\u00bb (4).<\/p>\n<p>De esta concordia, de esta fraternidad, de esta proximidad, los cristianos pueden y deben ser testigos en el mundo actual, marcado por tantas guerras. Esto no depende solo de nuestras fuerzas, sino que es un don de lo Alto, un regalo de ese Dios que, con su Esp\u00edritu, nos ha prometido estar siempre a su lado, vivo junto a nosotros: \u00abTanto uno tiene el Esp\u00edritu Santo, cuanto ama a la Iglesia\u00bb (5). La Iglesia, hogar de pueblos diferentes, puede convertirse en signo de que no estamos condenados a vivir en conflicto perpetuo y puede encarnar el sue\u00f1o de una humanidad reconciliada, pacificada, concordante. Es un sue\u00f1o que tiene un fundamento: Jes\u00fas, su oraci\u00f3n al Padre por la unidad de los suyos. Y si Jes\u00fas or\u00f3 al Padre, con mayor raz\u00f3n debemos orarle nosotros para que nos conceda el don de un mundo pacificado. Y, finalmente, de Cristo y de la comuni\u00f3n, la paz. Que no es fruto de la opresi\u00f3n ni de la violencia, no est\u00e1 emparentada con el odio ni con la venganza.<\/p>\n<p>Es Cristo quien, con las llagas de su Pasi\u00f3n, se encuentra con los suyos diciendo: \u00abLa paz sea con vosotros\u00bb. Los santos han dado testimonio de que el amor vence a la guerra, que solo la bondad desarma la perfidia y que la no violencia puede aniquilar la opresi\u00f3n. Debemos mirar de frente a nuestro mundo: ya no podemos tolerar las injusticias estructurales por las que quien m\u00e1s tiene, tiene cada vez m\u00e1s, y viceversa, quien menos tiene, se empobrece cada vez m\u00e1s. El odio y la violencia corren el riesgo, como una pendiente, de desbordarse hasta que la miseria se extienda entre los pueblos: precisamente el deseo de comuni\u00f3n, el reconocernos hermanos, es el ant\u00eddoto contra todo extremismo.<\/p>\n<p>El padre Christian de Cherg\u00e9, prior del monasterio de Tibhirine, beatificado junto con otros dieciocho religiosos y religiosas m\u00e1rtires en Argelia, despu\u00e9s de haber vivido la experiencia del encuentro cara a cara con los terroristas, recibi\u00f3 de Cristo, en comuni\u00f3n con \u00c9l y con todos los hijos de Dios, el don de escribir palabras que a\u00fan hoy nos hablan, porque provienen de Dios. Pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 oraci\u00f3n podr\u00eda dirigir al Se\u00f1or despu\u00e9s de una prueba tan dif\u00edcil, hablando de quienes hab\u00edan invadido violentamente el monasterio, escribi\u00f3: \u00ab\u00bfTengo derecho a pedir \u00abdesarmadlo\u00bb, si no empiezo a pedir \u00abdesarmadme\u00bb y \u00abdesarmadnos\u00bb, como comunidad? Es mi oraci\u00f3n diaria\u00bb. Precisamente en la misma tierra del norte de \u00c1frica, unos 1600 a\u00f1os antes, Agust\u00edn se\u00f1alaba: \u00abVivamos bien y los tiempos ser\u00e1n buenos. Nosotros somos los tiempos\u00bb (6).<\/p>\n<p>Nosotros podemos marcar nuestro tiempo con el testimonio, con la oraci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo para que nos convierta en hombres y mujeres contagiosos de paz, acogiendo la gracia de Cristo y difundiendo en el mundo el perfume de su caridad y misericordia. \u00abNosotros somos los tiempos\u00bb: no nos dejemos llevar por el des\u00e1nimo ante la violencia que presenciamos; pidamos a Dios Padre, cada d\u00eda, la fuerza del Esp\u00edritu Santo para hacer brillar en la oscuridad de la historia la llama viva de la paz.<\/p>\n<p>Ciudad del Vaticano, 16 de octubre de 2025<\/p>\n<p>1 San Agust\u00edn, Comentario al Evangelio de Juan, 21,8<\/p>\n<p>2 \u00cddem, Confesiones, V, 2, 2<\/p>\n<p>3 Id., Discursos, 304, 3<\/p>\n<p>4 Ib\u00edd., 359, 9<\/p>\n<p>5 \u00cddem, Comentario al Evangelio de Juan, 32, 8,8<\/p>\n<p>6 \u00cddem, Discursos, 80, 8<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El nuevo libro del Papa, \u00abLa fuerza del Evangelio: La fe cristiana en 10 palabras\u00bb, fue publicado hoy,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":246934,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[17,18,13,14,38344,11,401,61,62,63,64,19,20,61244,1496,49065,9,10,15,16,400,12,21,22,65,66,67],"class_list":{"0":"post-246933","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internacional","8":"tag-breaking-news","9":"tag-breakingnews","10":"tag-featured-news","11":"tag-featurednews","12":"tag-fraternidad-humana","13":"tag-headlines","14":"tag-iglesia-catolica","15":"tag-internacional","16":"tag-international","17":"tag-international-news","18":"tag-internationalnews","19":"tag-latest-news","20":"tag-latestnews","21":"tag-libreria-editrice-vaticana","22":"tag-libro","23":"tag-magisterio-pontificio","24":"tag-news","25":"tag-noticias","26":"tag-noticias-destacadas","27":"tag-noticiasdestacadas","28":"tag-papa-leon-xiv","29":"tag-titulares","30":"tag-ultimas-noticias","31":"tag-ultimasnoticias","32":"tag-world","33":"tag-world-news","34":"tag-worldnews"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115583916940384528","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/246933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=246933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/246933\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/246934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=246933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=246933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=246933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}