{"id":248404,"date":"2025-11-21T16:56:12","date_gmt":"2025-11-21T16:56:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/248404\/"},"modified":"2025-11-21T16:56:12","modified_gmt":"2025-11-21T16:56:12","slug":"las-peliculas-antisistema-de-hollywood","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/248404\/","title":{"rendered":"Las pel\u00edculas antisistema de Hollywood\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t\t<a data-redirect-url=\"https:\/\/letraslibres.com\/cine-tv\/las-peliculas-antisistema-de-hollywood\/21\/11\/2025\/\" data-display-label=\"1\" data-show-count=\"0\" data-bookmark-label=\"A\u00d1ADIR A FAVORITOS\" data-bookmarked-label=\"Favoritos\" data-loggedin=\"0\" data-type=\"post\" data-object_id=\"151388\" class=\"cbxwpbkmarktrig  cbxwpbkmarktrig-button-addto ld-ext-left\" title=\"Bookmark This\" href=\"#\">A\u00d1ADIR A FAVORITOS<\/a> Please login to bookmark<a class=\"cbxwpbkmarkguesttrig_close\" role=\"button\" title=\"Click to close bookmark panel\/modal\" href=\"#\"><br \/>\nClose<\/a>\t\t\t\t\t<\/p>\n<p>Cada cierto tiempo Hollywood saca una pel\u00edcula antisistema. Los malvados son entes poderosos como la CIA, la prensa o las grandes corporaciones, que act\u00faan con ego\u00edsmo contra la poblaci\u00f3n o el planeta. Es decir, el mism\u00edsimo epicentro de producci\u00f3n de s\u00edmbolos del sistema, que ha homogeneizado todo Occidente, produce duras cr\u00edticas a sus propias instituciones. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>No hace falta buscar mucho para encontrar ejemplos. Steven Spielberg retrata a los agentes del Gobierno en E.T. (Universal Pictures, 1982) como Goya retrat\u00f3 a los soldados franceses en Los fusilamientos del 3 de mayo: una m\u00e1quina despiadada formada por individuos sin identidad ni humanidad.<\/p>\n<p>El protagonista de The fight club (20th Century Fox, 1999) trabaja para un gran fabricante de coches que valora m\u00e1s el dinero que la gente. Su \u00fanica emoci\u00f3n es comprarse muebles de IKEA que \u201cle definan como persona\u201d. Pero \u00bfqui\u00e9n quiere semejante estilo de vida?<\/p>\n<p>En Wall-E (Disney, 2008) hemos dejado la Tierra hecha un desastre. Aun as\u00ed no nos ha entrado el juicio y ahora somos clasemedianos que vagan despreocupados por el espacio mientras seguimos la \u00faltima moda del TikTok del futuro.<\/p>\n<p>Una de mis favoritas es The running man (Tri-Star Pictures, 1987), basada en un cuento corto de Stephen King. La justicia ha sido sustituida por un concurso de televisi\u00f3n, una especie de Grand Prix del verano pero con matones en lugar de vaquillas, que hace las delicias de las masas. El personaje que interpreta Arnold Schwarzenegger es acusado de un crimen que no ha cometido, y ah\u00ed comienza la historia: ha de conseguir su libertad a pu\u00f1etazo limpio contra los matones del concurso.<\/p>\n<p>(\u00a1Y qu\u00e9 matones! Uno es Dynamo: un enorme tipo ataviado con calzoncillos Abanderado bajo una armadura transparente de centuri\u00f3n romano, casco con cresta incluido, cubierta de lucecitas parpadeantes, que canta \u00f3pera y lanza descargas el\u00e9ctricas a distancia. Mejor ver.)<\/p>\n<p>El argumento es del tipo \u201cen el interior del laberinto\u201d, que Jordi Ball\u00f3 y Xavier P\u00e9rez definen como \u201cun hombre solo enfrentado a una estructura universal, opaca e inm\u00f3vil [\u2026] en un mundo interconectado donde no hay lugar posible para la huida\u201d (La semilla inmortal, 2006). Siguen esta trama pel\u00edculas como Soylent green, Sleeper, Brazil, Robocop, Matrix o Minority report. En ellas el poder es tir\u00e1nico y la poblaci\u00f3n no es consciente de su sometimiento. El control se ejerce en tres niveles: (1) prensa y trabajo para las masas, (2) burocracia y ostracismo para quienes hacen preguntas y (3) fuerza y castigo para los disidentes. Tras establecer el clima, el desarrollo comienza cuando un individuo o grupo se da cuenta del primer nivel de control. Durante el nudo los protagonistas se enfrentan a los dos siguientes niveles para lograr su objetivo, que generalmente es emancipar a la poblaci\u00f3n, conseguir la libertad o encontrar una verdad velada. En el desenlace fracasan, lo logran, o descubren que el enga\u00f1o es mayor del que cre\u00edan.<\/p>\n<p>The running man nos transporta hasta el futuro para llevar el presente al absurdo y el exceso. Es 2017 y todo el mundo est\u00e1 manipulado por la prensa, que centraliza los tres niveles de control. Schwarzenegger se enfrenta a los matones, y las se\u00f1oras en la audiencia entran en \u00e9xtasis cuando sale su favorito. Entre toma y toma, el programa nos (des)informa sobre las fechor\u00edas del reo y nos presenta las mejores oportunidades comerciales. Nadie se da cuenta de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica, excepto los miembros de la resistencia, cuyo objetivo es tomar el control de la se\u00f1al de televisi\u00f3n. Pero \u00a1oh! ellos mismos creen la desinformaci\u00f3n vertida contra el protagonista. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.<\/p>\n<p>Como esperamos, Schwarzenegger hace picadillo a los matones de las m\u00e1s variopintas maneras. Luego vuelve al plat\u00f3 a por el presentador, Killian (puede el lector imaginarse aqu\u00ed a Ram\u00f3n Garc\u00eda), y este improvisa un alegato para contener la furia de la bestia musculosa:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\" wp_automatic_readability=\"9\">\n<p>\u201cEsto es solo TV. La gente no importa, sino los \u00edndices de audiencia. Durante 50 a\u00f1os les hemos dicho lo que deben comer, lo que deben beber, c\u00f3mo deben vestirse.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El mensaje no puede ser m\u00e1s directo. Y cuando Killian le ofrece a Schwarzenegger un contrato que incluye una tarjeta black y un apartamento frente a la playa, esta es su respuesta:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\" wp_automatic_readability=\"7\">\n<p>\u201cTe har\u00e9 comer ese contrato. Pero espero que te quede espacio para mi pu\u00f1o, porque te lo voy a embutir en el est\u00f3mago HASTA ROMPERTE LA PUTA COLUMNA.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Simple y directo. Schwarzenegger desprecia lo que todo el mundo anhela. Cuestiona los valores dominantes sin justificarse con Nietzsche o circunloquios raros.<\/p>\n<p>Ya est\u00e1. No cabe mayor mensaje subversivo en una hora y cuarenta: todo el mundo est\u00e1 enga\u00f1ado, y lo que el espect\u00e1culo ofrece como deseable tambi\u00e9n es un enga\u00f1o, as\u00ed que despreci\u00e9moslo. En el propio Hollywood lo dicen.<\/p>\n<p>\u201cSolo les damos lo que quieren\u201d<\/p>\n<p>Me produce curiosidad, como dec\u00eda al principio, por qu\u00e9 el mism\u00edsimo coraz\u00f3n del sistema difunde este tipo de mensajes. Tal vez sea una pregunta irrelevante porque, al fin y al cabo, \u00bffueron los espectadores m\u00e1s conscientes de su relaci\u00f3n con la televisi\u00f3n tras ver la pel\u00edcula? \u00bfCorrieron a leer a Neil Postman, que acababa de publicar un libro ultracr\u00edtico con la televisi\u00f3n, Amusing ourselves to death? Y si lo hicieron, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n<p>Pero all\u00e1 voy con una posible interpretaci\u00f3n: en el ecosistema simb\u00f3lico en el que nos hemos insertado a lo largo del siglo XX, el cine y los medios de comunicaci\u00f3n de masas toman el lugar tanto de los chamanes que nos advierten de la furia de los dioses, como de la danza comunitaria alrededor del fuego que mantiene un \u00f3rden pr\u00f3spero. Tomemos la teor\u00eda de Oliver Scott Curry, que propone que existen siete normas morales universales a todas las sociedades humanas: (1) ama a tu familia, (2) ayuda a tu grupo, (3) devuelve los favores, (4) s\u00e9 valiente, (5) obedece a la autoridad, (6) s\u00e9 justo y (7) respeta las propiedades de los dem\u00e1s. En general, los conflictos que impulsan las historias de Hollywood son alteraciones en el equilibrio de estas normas: por ejemplo, lloramos al final de E.T., Mrs. Doubtfire o Coco porque la (1) ha estado en peligro y finalmente se restaura. Por su propia naturaleza narrativa, los protagonistas de todas las pel\u00edculas siempre cumplen la (4).<\/p>\n<p>En la trama del tipo \u201cen el interior del laberinto\u201d la (5) queda alterada en el momento en que los protagonistas se dan cuenta de su tiran\u00eda. Sus desenlaces pueden ser distintos, pero en todos los casos el orden queda restaurado: las siete normas se vuelven a equilibrar, ya sea porque el sistema elimina al alborotador, o porque queda derrocado y el alborotador abraza de nuevo las normas quebrantadas. Salimos de misa, donde el sacerdote nos ha contado que tal o cual santo lucha contra Satan\u00e1s, y nos quedamos tranquilos. Solo que Satan\u00e1s puede ser el sistema brutalizante o tu propia impureza.<\/p>\n<p>Ello me lleva al concepto de interpasividad: la confianza de que el orden se autorregula. Slavoj \u017di\u017eek en El sublime objeto de la ideolog\u00eda pone el ejemplo de las risas enlatadas en las sitcoms: \u201cEl Gran Otro \u2013encarnado en el aparato de televisi\u00f3n\u2013 nos libera incluso del deber de re\u00edr: \u00e9l r\u00ede en lugar de nosotros. As\u00ed que, incluso si, cansados del est\u00fapido trabajo de todo el d\u00eda, no hicimos nada en toda la noche m\u00e1s que mirar adormecidos la pantalla del televisor, podemos decir despu\u00e9s que, objetivamente, a trav\u00e9s del medio del Otro, lo pasamos realmente bien\u201d. Vamos al concierto o a la Rompida de Hora de Calanda y los pasamos grabando v\u00eddeos que nunca veremos, en lugar de atravesar la unicidad de la experiencia in situ. Es un alivio ante un mundo complejo e inabarcable, en el que a veces no sentimos lo que se supone que debemos sentir, o no podemos hacer lo que se supone que debemos hacer. \u017di\u017eek lo compara con el coro de las tragedias griegas, en el que un grupo de actores enmascarados expresaban las emociones de cada punto de la obra, para los despistados. Cita a Jacques Lacan: \u201cTus emociones son asumidas por el orden saludable que se muestra en el escenario. El coro se ocupa de ellas\u201d.<\/p>\n<p>Si atendemos a esta idea, si podemos no re\u00edrnos en la sitcom porque ya se r\u00ede ella por nosotros, las pel\u00edculas antisistema de Hollywood nos permiten llevar nuestra vida porque ya se ocupan ellas de las injusticias. La civilizaci\u00f3n de consumo es un sistema ir\u00f3nico: no hace falta creer en \u00e9l, ni siquiera conocer c\u00f3mo opera, para integrase. Ese es el secreto de su \u00e9xito. En el tratado definitivo sobre la iron\u00eda, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=F6ES-tyzGs4\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Experiencia ir\u00f3nica y civilizaci\u00f3n<\/a> (2024), el fil\u00f3sofo ultrarracional Ismael Crespo Amine expone esta contradicci\u00f3n:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\" wp_automatic_readability=\"29\">\n<p>\u00bfA qui\u00e9n queremos enga\u00f1ar? A la ama de casa que adem\u00e1s trabaja o al abuelo que saca el perro y apenas se apa\u00f1a con los cajeros digitales no podemos pedirles salvaguardar los valores fundamentales de la democracia. Para empezar, no podemos exigir esto a una ciudadan\u00eda que vive inmersa en imperativos categ\u00f3ricos tales como comer cinco piezas de fruta, hacer ejercicio por lo menos una hora al d\u00eda, dormir ocho y pagar el alquiler, la luz, el agua, el gas, internet, los libros del hijo y las gafas que se han roto.<\/p>\n<p>La gente no es que sea est\u00fapida \u2013aunque haberlos, haylos\u2013, es que no puede m\u00e1s. En esta realidad donde las exigencias diarias consumen la mayor parte de la energ\u00eda y atenci\u00f3n de los ciudadanos, es comprensible que la participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica quede relegada a un segundo plano. Por tanto, aunque la idea de que los ciudadanos deber\u00edan ser participantes activos en la vida pol\u00edtica puede resultar poco realista, esta presunci\u00f3n es, de iure, sost\u00e9n de todo nuestro sistema. Esto no es ya ir\u00f3nico, sino directamente c\u00f3mico.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Las pel\u00edculas antisistema de Hollywood son el mecanismo de interpasividad que autorregula la expectativa de vida pol\u00edtica de los ciudadanos. A trav\u00e9s de ellas participamos de la lucha por un mundo mejor, de modo que podemos seguir insertados en \u00e9l despreocupadamente. Pero no hac\u00eda falta justificarse con Lacan o hacer circunloquios raros: la respuesta ha estado siempre delante de mis narices. Es la que da el propio Killian (Ram\u00f3n Garc\u00eda) a Schwarzenegger:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\" wp_automatic_readability=\"9\">\n<p>\u201cPor Dios, \u00bfno lo entiendes? A la gente le encanta la televisi\u00f3n. Cr\u00edan a sus hijos con ella. Les encantan los concursos, la WWF, los deportes y la violencia. \u00a1Solo les damos lo que quieren!\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Y as\u00ed se mantiene el orden moral, que es lo \u00fanico que realmente importa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A\u00d1ADIR A FAVORITOS Please login to bookmark Close Cada cierto tiempo Hollywood saca una pel\u00edcula antisistema. 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