{"id":251874,"date":"2025-11-23T19:05:14","date_gmt":"2025-11-23T19:05:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/251874\/"},"modified":"2025-11-23T19:05:14","modified_gmt":"2025-11-23T19:05:14","slug":"the-beast-la-bestia-llega-a-prime-video-critica-y-trailer-de-la-pelicula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/251874\/","title":{"rendered":"The Beast (La Bestia) llega a Prime Video. Cr\u00edtica y trailer de la pel\u00edcula"},"content":{"rendered":"<p>&#13;<br \/>\n\t\t\t\t\t&#13;<br \/>\n\t\t\t\t\tExiste una iron\u00eda cruel y deliciosa en el hecho de que el cine, ese gran artefacto dise\u00f1ado para evocar emociones, se obsesione \u00faltimamente con la supresi\u00f3n de las mismas. Bertrand Bonello, el enfant terrible de la elegancia francesa, regresa para recordarnos que <b>el miedo no es algo que acecha en la oscuridad<\/b>, sino algo que llevamos cosido al forro del alma. Con \u201cThe Beast\u201d (La B\u00eate), el director se aleja de la literalidad para construir un laberinto de espejos temporales donde <b>la bestia somos nosotros y nuestra incapacidad para amar<\/b>. No estamos ante una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n al uso, ni ante un drama de \u00e9poca, sino frente a un tratado filos\u00f3fico disfrazado de pesadilla sensorial que se atreve a preguntar si vale la pena vivir sin sufrir, o si el sufrimiento es, en \u00faltima instancia, la \u00fanica prueba de que estamos vivos.<\/p>\n<p>La premisa, libremente inspirada en la novela corta de Henry James \u201cLa bestia en la jungla\u201d, se estira y se retuerce hasta convertirse en algo irreconociblemente moderno.  La pel\u00edcula nos lleva a 2044, un a\u00f1o en el que la Inteligencia Artifical ha tomado el control gracias a la eficiencia gracias a un proceso por el que detectan que las emociones humanas suponen un lastre para la productividad. Aqu\u00ed es donde encontramos a Gabrielle, interpretada por una L\u00e9a Seydoux que trasciende la mera actuaci\u00f3n para convertirse en el epicentro gravitacional de la cinta. Para \u201climpiar\u201d su ADN y encajar en esta utop\u00eda de la apat\u00eda, Gabrielle debe sumergirse en sus vidas pasadas y purgar los traumas que la atan a la irracionalidad del sentimiento. <b>La purificaci\u00f3n es, en realidad, una lobotom\u00eda emocional voluntaria<\/b>.<\/p>\n<p>Bonello fractura la narrativa en un tr\u00edptico dislocado que abarca 1910, 2014 y 2044, tejiendo hilos invisibles que conectan el Par\u00eds de la Belle \u00c9poque con un Los \u00c1ngeles contempor\u00e1neo de frialdad cl\u00ednica. En cada encarnaci\u00f3n, Gabrielle se encuentra con Louis (George MacKay), una figura que funciona simult\u00e1neamente como alma gemela y presagio de fatalidad. Lo fascinante es c\u00f3mo la pel\u00edcula juega con la inevitabilidad; <b>el romance aqu\u00ed no es una promesa de felicidad, sino una cuenta atr\u00e1s hacia el desastre<\/b>. En 1910, entre salones burgueses y f\u00e1bricas de mu\u00f1ecas de una inquietante fijeza cadav\u00e9rica, la tensi\u00f3n se construye sobre lo no dicho, sobre el decoro que asfixia el deseo hasta que la gran inundaci\u00f3n de Par\u00eds \u2014un evento hist\u00f3rico recreado con una mezcla de belleza pict\u00f3rica y falsedad digital deliberada\u2014 act\u00faa como met\u00e1fora de ese desborde emocional reprimido.<\/p>\n<p>Sin embargo, es en el segmento de 2014 donde Bonello clava sus colmillos con mayor ferocidad. Lejos de la elegancia del pasado, nos arroja a una mansi\u00f3n de cristal en Hollywood Hills, donde Gabrielle cuida una casa vac\u00eda y Louis se reencarna en un incel virulento, un trasunto de Elliot Rodger que escupe su odio mis\u00f3gino a trav\u00e9s de vlogs grabados en la soledad de su coche. Este tramo es, sencillamente, terror\u00edfico. <b>Bonello convierte la banalidad del mal moderno en un slasher existencial<\/b>, donde la amenaza no es un monstruo sobrenatural, sino la alienaci\u00f3n masculina y la violencia latente en la soledad conectada. La decisi\u00f3n de utilizar una est\u00e9tica que bordea lo artificial, con fondos que parecen cromas mal ajustados y una atm\u00f3sfera de irrealidad televisiva, subraya la tesis de la pel\u00edcula: <b>la realidad se est\u00e1 disolviendo, y nosotros con ella<\/b>.<\/p>\n<p>George MacKay, quien asumi\u00f3 el papel tras el tr\u00e1gico fallecimiento de Gaspard Ulliel, realiza un trabajo de funambulismo admirable. Su Louis es un camale\u00f3n de la incomodidad, capaz de despertar l\u00e1stima y terror en la misma escena. Pero la pel\u00edcula pertenece, sin discusi\u00f3n, a L\u00e9a Seydoux. La c\u00e1mara de Bonello la escruta con una intimidad casi invasiva, buscando en sus ojos ese terror at\u00e1vico a \u201cla bestia\u201d. Seydoux tiene la capacidad \u00fanica de parecer <b>completamente transparente y absolutamente impenetrable al mismo tiempo<\/b>. Su Gabrielle es una mujer que huye de una cat\u00e1strofe que no puede nombrar, pero que siente en la boca del est\u00f3mago. En el futuro de 2044, cuando act\u00faa frente a pantallas verdes y vac\u00edos azules, su interpretaci\u00f3n de la nada, de la ausencia de afecto, resulta m\u00e1s escalofriante que cualquier grito de horror.<\/p>\n<p>Lo que hace que \u201cThe Beast\u201d sea una experiencia tan polarizante \u2014y por tanto, necesaria\u2014 es su negativa a ofrecer consuelo. No hay catarsis al final del t\u00fanel, solo la confirmaci\u00f3n de nuestras sospechas m\u00e1s oscuras. La pel\u00edcula es un ataque frontal a la cultura de la anestesia, al wellness corporativo y a esa obsesi\u00f3n contempor\u00e1nea por lijar las aristas de la experiencia humana para que todo sea seguro, inofensivo y consumible. <b>La bestia no es un evento externo, es el miedo a vivir<\/b>. Bonello nos dice que al intentar protegernos del dolor del amor o de la incertidumbre del futuro, nos convertimos en mu\u00f1ecas de porcelana: hermosas, perfectas y vac\u00edas por dentro. El dise\u00f1o de sonido, lleno de zumbidos, cortes abruptos y silencios densos, contribuye a esta sensaci\u00f3n de disociaci\u00f3n constante, como si la pel\u00edcula misma estuviera luchando por mantener su integridad estructural.<\/p>\n<p>Es cierto que el metraje se dilata y que el director se gusta demasiado en ciertos pasajes, cayendo en una reiteraci\u00f3n que podr\u00eda alienar al espectador impaciente. Hay momentos en los que la met\u00e1fora se vuelve demasiado evidente, y el simbolismo de las palomas o las mu\u00f1ecas roza lo obvio. Pero en un panorama cinematogr\u00e1fico dominado por algoritmos que dictan guiones predecibles \u2014ir\u00f3nicamente, lo que la propia pel\u00edcula critica\u2014, se agradece este exceso de ambici\u00f3n. <b>Es preferible una obra maestra fallida y arrogante que un producto competente y mediocre<\/b>. Bonello no busca el aplauso f\u00e1cil; busca incomodar, busca que la sala de cine se convierta en esa jungla donde esperamos, agazapados, a que algo suceda.<\/p>\n<p>Visualmente, la cinta es un fest\u00edn de contrastes. Desde el grano texturizado del celuloide de principios de siglo hasta la frialdad digital del futuro, cada \u00e9poca tiene su propia gram\u00e1tica visual. Los c\u00f3digos QR que aparecen en la piel de los personajes del futuro funcionan como marcas de ganado de una sociedad que ha mercantilizado el alma. Y el final, que no desvelar\u00e9, es uno de los cierres m\u00e1s contundentes y desoladores de los \u00faltimos a\u00f1os. Un corte a negro que deja al espectador suspendido en el vac\u00edo, oblig\u00e1ndole a confrontar su propia relaci\u00f3n con la tecnolog\u00eda y los sentimientos. <b>El grito final no es solo de un personaje, es el alarido de una humanidad que se resiste a ser borrada<\/b>.<\/p>\n<p>\u201cThe Beast\u201d es, en definitiva, cine de autor en su expresi\u00f3n m\u00e1s pura y dura. No es una pel\u00edcula para \u201cver\u201d, es una pel\u00edcula para \u201cpadecer\u201d, en el mejor sentido de la palabra. Nos invita a reflexionar sobre si la tranquilidad del esp\u00edritu vale el precio de nuestra humanidad. Bonello sugiere que tal vez, solo tal vez, el dolor sea el \u00fanico ancla real que nos queda en un mundo que se disuelve en datos. <b>El miedo a sufrir es, parad\u00f3jicamente, lo que nos impide vivir<\/b>. Y esa es la verdadera bestia que nos devora lentamente, sin que nos demos cuenta, mientras hacemos scroll infinito en nuestras pantallas, buscando una conexi\u00f3n que hemos olvidado c\u00f3mo sentir.<\/p>\n<p>Por R. Mart\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&#13; &#13; Existe una iron\u00eda cruel y deliciosa en el hecho de que el cine, ese gran artefacto&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":251875,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[177,146,147,25,24,176,175,23],"class_list":{"0":"post-251874","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine","8":"tag-cine","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-film","14":"tag-movies","15":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115600577280713379","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=251874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251874\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/251875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=251874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=251874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=251874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}