{"id":259775,"date":"2025-11-28T05:47:11","date_gmt":"2025-11-28T05:47:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/259775\/"},"modified":"2025-11-28T05:47:11","modified_gmt":"2025-11-28T05:47:11","slug":"una-siesta-en-el-museo-reina-sofia-para-sonar-con-las-vidas-secretas-y-cansadas-de-la-plantilla-que-lo-saca-adelante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/259775\/","title":{"rendered":"Una siesta en el Museo Reina Sof\u00eda para so\u00f1ar con las vidas secretas y cansadas de la plantilla que lo saca adelante"},"content":{"rendered":"<p class=\"article-text\">\n        \u201cDespu\u00e9s de haberse comido unos torreznos, una copa de vino y un flan de hueco, la verdad es que a Jos\u00e9 Antonio la pintura de entreguerras le importaba un comino. Lo que quer\u00eda era echarse un rato y descansar los p\u00e1rpados\u201d. Con esta naturalidad se desarrolla la aventura que este costumbrista personaje protagoniz\u00f3 el pasado jueves 20 de noviembre en el Museo Reina Sof\u00eda. El curioso y perezoso integrante de un grupo de jubilados que lo visita sirvi\u00f3 de gu\u00eda narrativo y espiritual de una imprevisible actividad: una siesta muy movida que sirvi\u00f3 para reflexionar sobre el trabajo (y el descanso) de quienes sostienen y hacen avanzar el centro de arte.\n    <\/p>\n<p>    <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/arte\/no-error-dano-cronico-vulnerabilidad-precariedad-mediacion-cultural_129_10978165.html\" data-mrf-recirculation=\"saber-mas\" data-dl-event=\"saber-mas\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><\/p>\n<p class=\"know-more__title\">No es solo un error, es un da\u00f1o cr\u00f3nico: vulnerabilidad y precariedad de la mediaci\u00f3n cultural<\/p>\n<p>            <img decoding=\"async\" class=\"lazy\" loading=\"lazy\" data-src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/42038adb-1497-42b8-b688-ce1ef3bf4494_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg xmlns=\" http:=\"\" viewbox=\"0 0 880 495\" alt=\"No es solo un error, es un da\u00f1o cr\u00f3nico: vulnerabilidad y precariedad de la mediaci\u00f3n cultural\"\/><\/p>\n<p>                        <\/a><\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Lejos de cualquier met\u00e1fora abstracta, el nombre del evento era sucinto: Siesta en el museo. Su raz\u00f3n de ser s\u00ed tiene m\u00e1s intr\u00edngulis. Es una de las activaciones que se elaboran desde el club de lectura Otros libros y eso, iniciativa de la Biblioteca, Centro de Documentaci\u00f3n y Archivo Central del Reina. Las personas en \u00e9l seleccionadas comentan en cuatro sesiones otras tantas obras literarias, que van rotando cada cierto tiempo. Cada libro va aparejado adem\u00e1s de una sesi\u00f3n de activaci\u00f3n. Esto es, una experiencia ligada a cada lectura en alguna sala o recinto del museo, con la participaci\u00f3n de artistas y mediadores culturales. En este caso, el performer barcelon\u00e9s Sergi Casero part\u00eda de Mi a\u00f1o de descanso y relajaci\u00f3n. Claro que un personaje como Jos\u00e9 Antonio no tendr\u00eda cabida en la novela de Ottessa\u00a0Moshfegh, ni en la hostil mirada al mundo de su protagonista. Tampoco una jornada tan ligera, divertida y comunitaria.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Casero, en conversaci\u00f3n con <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/madrid\/somos\/lavapies\/\" target=\"_blank\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\" rel=\"nofollow noopener\">Somos Lavapi\u00e9s<\/a>, reconoce que el exitoso libro de Moshfegh es \u201c\u00e1cido como comerte un lim\u00f3n\u201d. Cuenta la historia de una mujer que en el Nueva York del a\u00f1o 2000 se propone pasar un a\u00f1o entero dormitando en su piso a base de todo tipo de f\u00e1rmacos. Al artista le gustaba \u201cla idea de la ausencia y desaparecer\u201d, pero decidi\u00f3 trasladarla a una acci\u00f3n que mostrara <strong>\u201cel museo como un cuerpo que duerme y se despierta\u201d<\/strong>. As\u00ed, si el personaje principal de Mi a\u00f1o de descanso y relajaci\u00f3n puede emprender su proyecto gracias a su psiquiatra, su amiga o su herencia, Casero quer\u00eda desentra\u00f1ar \u201cquien permite que el Reina Sof\u00eda duerma, para entender que el descanso es colectivo\u201d.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Para descubrir \u201cqui\u00e9n le pone al museo la manta o le lleva el vaso de agua a la mesita de noche\u201d, el artista entrevist\u00f3 con la colaboraci\u00f3n del propio centro de arte al personal que lo mantiene en sus diferentes facetas: restauraci\u00f3n (que \u201ccuidan las obras cuando duermen y cuando salen a la luz\u201d), mantenimiento y electricidad, gu\u00eda, limpieza, seguridad y vigilancia, reprograf\u00eda, botiqu\u00edn y asistencia sanitaria&#8230; \u201cNo quer\u00eda hacer una cosa tipo zool\u00f3gico del museo, sino acudir a elementos muy concretos que ense\u00f1en una mirilla a lo que decidimos o nos dicen no mirar\u201d, apostilla.\n    <\/p>\n<p>    Jos\u00e9 Antonio, el curioso gu\u00eda de un viaje grupal e incompleto por el sue\u00f1o y por los sue\u00f1os<\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        En lugar de elaborar a partir de estos testimonios un reportaje o un ensayo, Casero tir\u00f3 de los relatos y de su propia imaginaci\u00f3n para conformar un recorrido interactivo y \u201cautogestionado\u201d por la tercera planta del Reina. En \u00e9l tomaron parte integrantes de la \u00faltima edici\u00f3n de Otros libros y eso, exparticipantes de a\u00f1os anteriores y varias personas que coparon las plazas restantes a trav\u00e9s de un formulario lanzado p\u00fablicamente. Una treintena de personas que tuvieron acceso a algunas zonas restringidas o deshabitadas del Reina, \u00e1reas que descansan antes de un futuro despertar. El gu\u00eda, insistimos, era Jos\u00e9 Antonio. Sergi Casero brillaba por su ausencia, pero ide\u00f3 un relato en el que seguir a ese ficticio jubilado por distintas estancias de la tercera planta.\n    <\/p>\n<p>            <img decoding=\"async\" class=\"lazy\" loading=\"lazy\" data-src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/e9fe40a1-5c7d-4c96-b86a-e69fa393df04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg xmlns=\" http:=\"\" viewbox=\"0 0 1200 675\" alt=\"Esta particular ruta adormilada descubre lugares inh\u00f3spitos del Museo Reina Sof\u00eda, o al menos deja intuir esas zonas de acceso restringido.\"\/><\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        As\u00ed, los alrededor de 30 participantes se dividieron en cinco grupos de seis o siete personas cada uno. Se formaron en funci\u00f3n del sonido elegido para empezar a desarrollar la historia, que Jos\u00e9 Antonio selecciona para dejarse llevar entre el ruido y la vigilia: un ronquido, el cantar de unos pajaritos, el eco de unos pasos que \u201cle produce un sopor que ni la Vuelta Ciclista\u201d, el suave zumbido de un motor o el tarareo de una canci\u00f3n que \u201cle recuerda a las nanas que le cantaba su abuela en Lleida\u201d.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Cada elecci\u00f3n lleva adem\u00e1s a una sala diferente, en la que una sorpresa aguarda. Lo mismo sucede al acabar la tarea de esa sala: hay que elegir el nuevo giro en la historia de Jos\u00e9 Antonio y la decisi\u00f3n llevar\u00e1 a una estancia u otra. Al concluir, cada grupo ha completado su propio itinerario y construido su propio relato. Por el camino, cada equipo se deja habit\u00e1culos sin visitar y derivas narrativas desechadas. Pero esa es parte de la gracia.\n    <\/p>\n<p>    El comienzo de la aventura: la poes\u00eda y la rutina<\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Quienes nos quedamos con el motor, empezamos la aventura en una amplia estancia con algunos cojines y esterillas. En la pared, aparece proyectada la frase en catal\u00e1n \u00e9s quan dormo que hi veig clar (es cuando duermo que veo claro). Junto al proyector, dos folios recogen el poema del que se extrae (titulado as\u00ed), en castellano y catal\u00e1n. Es obra de Josep Vicen\u00e7 Foix, aunque la adaptaci\u00f3n de Joan Manuel Serrat consigui\u00f3 especial popularidad. Una chica lee una de las versiones en voz alta, una mujer m\u00e1s mayor lee la otra. La declamaci\u00f3n tiene un gran peso en toda esta Siesta en el museo. Adem\u00e1s de estos elementos intertextuales, cada habit\u00e1culo contiene las p\u00e1ginas de un cap\u00edtulo en la historia de Jos\u00e9 Antonio y uno o varios miembros de cada equipo debe leerlas en voz alta.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        En la siguiente estancia, a la que llegamos al elegir que en un sue\u00f1o Jos\u00e9 Antonio baile con una mujer de mil ojos, cada integrante del grupo se coloca en una de las seis sillas distribuidas (tres en una de las paredes, otras tres en la otra). Bajo cada asiento, un papel esconde vivencias, reflexiones, ilusiones o desahogos del personal que vigila las salas. Desafiando la reverberaci\u00f3n, leemos en voz alta teor\u00edas sobre parejas de enamorados que visitan el museo (si miran fijamente o no los cuadros, pero tambi\u00e9n si se quieren de verdad) o agendas imposibles en las que el trabajo y la vida que queda fuera de \u00e9l arrinconan el descanso.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        \u201cLes preguntaba por su trabajo en el museo, pero tambi\u00e9n por su propio descanso en \u00e9l: d\u00f3nde com\u00edan y se relajaban, si ven\u00edan de lejos, por sus vacaciones&#8230;\u201d, comenta Casero a este peri\u00f3dico sobre su proceso de entrevistas a trav\u00e9s de las cuales ide\u00f3 luego esos microcuentos (aunque no aclara cu\u00e1nto hay de esas experiencias compartidas y cu\u00e1nto de creatividad). \u201cIba con la idea previa de que estar\u00edan jodid\u00edsimos o no quer\u00edan hablar, pero me he encontrado gente que al inicio le daba cosa por esto del artista viviendo a preguntar, pero en cuanto consultaba asuntos concretos, por ejemplo c\u00f3mo han dormido, se convert\u00edan m\u00e1s bien en charlas\u201d.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Asegura que \u201cla gran mayor\u00eda de gente est\u00e1 contenta con sus condiciones y el ambiente\u201d. Cree eso s\u00ed que \u201clos espacios de descanso de trabajadores de algunos departamentos est\u00e1n muy lejos de sus puestos\u201d. As\u00ed, \u201cla garita para comer del personal seguridad est\u00e1 a veces a 20 minutos de su puesto  yen ocasiones no pueden ir, acaban picando fuera\u201d. Aunque lamenta que \u201ces algo bastante com\u00fan de otros espacios de trabajo, no solo del museo\u201d.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        S\u00ed reconoce su sorpresa al comprobar que la instituci\u00f3n que dirige Manuel Segade \u201ces como \u00c9rase una vez el cuerpo humano\u201d. Lo dice por la \u201ccompleja interconexi\u00f3n entre departamentos, donde todo el mundo sabe lo que debe y no debe hacer\u201d. \u201cHay cosas que das por hecho y luego descubres que se producen a puerta cerrada, antes de que llegue el visitante, y son las que permiten que el museo no se caiga\u201d. Destaca el caso de Delia L\u00f3pez, la jefa de limpieza: \u201cTiene un control absoluto de todos los aspectos, ubica cualquier estancia y cualquier exposici\u00f3n, mejor que que ning\u00fan colectivo art\u00edstico. Sabe qu\u00e9 pasa y qu\u00e9 tipo de actividad habr\u00e1 en cualquier sala. Su capacidad de trabajo es impresionante\u201d.\n    <\/p>\n<blockquote class=\"quote\">\n<p class=\"quote-text\">La jefa de limpieza del Reina Sof\u00eda tiene un control absoluto de todos los aspectos, ubica cualquier estancia y cualquier exposici\u00f3n, mejor que que ning\u00fan colectivo art\u00edstico. Sabe qu\u00e9 pasa y qu\u00e9 tipo de actividad habr\u00e1 en cualquier sala<\/p>\n<p>\n                        Sergi Casero<br \/>\n                                        \u2014 Artista, creador de la activaci\u00f3n &#8216;Siesta en el museo&#8217;\n                      <\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"article-text\">\n        \u201cRecopil\u00e9 informaci\u00f3n desde un punto de vista al que nunca me hab\u00eda aproximado. Yo soy artista esc\u00e9nico y escribo mis propios textos conmigo en escena, pero aqu\u00ed creo que no ten\u00eda mucho sentido. Quer\u00eda ser un cuerpo ausente, otorgar el protagonismo al museo\u201d, explica. Quienes deseen acercarse a su otra faceta pueden hacerlo del 4 al 6 de diciembre en el Teatro Pradillo (n\u00famero 12 de la calle Pradillo, en el distrito de Chamart\u00edn). All\u00ed <a href=\"https:\/\/www.teatropradillo.com\/el-pacto-del-olvido\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\">presentar\u00e1 <\/a><a href=\"https:\/\/www.teatropradillo.com\/el-pacto-del-olvido\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" data-mrf-recirculation=\"links-noticia\" class=\"link\">El Pacto del Olvido<\/a>, \u201cuna performance que sondea la transmisi\u00f3n intergeneracional del silencio pol\u00edtico en Espa\u00f1a desde el comienzo de la dictadura franquista hasta la actualidad\u201d.\n    <\/p>\n<p>    Los p\u00e1jaros cantan, las luces no se apagan<\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        La pr\u00f3xima parada de este elige tu propia aventura (ya desliz\u00e1bamos que es una siesta muy movida) es en el propio pasillo de la planta tres. Mientras un miembro del grupo lee nuevas indicaciones, otro debe ir contando en voz alta las luces que iluminan el sendero. Son decenas, tantas que no llegamos a una cifra exacta, y ninguna falla. Luego hay que encontrar un p\u00e1jaro (o su retrato) oculto, mientras una persona reproduce audios de gorriones piando en YouTube y otra pone la composici\u00f3n musical Good Night, Day, de J\u00f3hann J\u00f3hannsson. Ambas piezas encajan a la perfecci\u00f3n y la inversi\u00f3n sonoro-lum\u00ednica convierte el momento en toda una experiencia sensorial.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        El \u00faltimo lugar al que Jos\u00e9 Antonio nos lleva es una especie de cementerio de obras, esas que descansan en el centro de arte a la espera de que alguien las desempolve y las vuelva a exponer. Aqu\u00ed solo est\u00e1n sus reproducciones en papel, claro, pero verlas desperdigadas por el suelo de una sala a oscuras transmite una idea de abandono que produce cierta desaz\u00f3n.  El grupo puede rescatar una, devolverla a la luz e incorporarla a las p\u00e1ginas que conforman el relato de Jos\u00e9 Antonio (un montoncito de documentos donde est\u00e1 tambi\u00e9n el gorri\u00f3n pintado que encontramos en el pasillo).\n    <\/p>\n<p>    Del \u00e9xtasis tur\u00edstico al descanso l\u00fadico<\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Cuando nos aproximamos a la quinta estancia (en la que luego nos dir\u00e1n otros grupos de aventureros que han interactuado con \u201cun fantasma\u201d), suena la campana. El tiempo se ha agotado. Todos los participantes descienden a la planta baja y ah\u00ed, despu\u00e9s de leer el final del cuento de Jos\u00e9 Antonio de manera conjunta y a toda prisa, toca enfrentarse a los ritmos del Museo a las 19.30. Es decir, en su tramo de entrada gratuita. El rato en el que el trasiego y la velocidad de turistas aumenta exponencialmente, m\u00e1s si cabe.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Por suerte, queda un \u00faltimo respiro. Nos dirigimos a una sala repleta de cojines, un espacio en el que descansar despu\u00e9s de la larga traves\u00eda. En \u00e9l nos espera recostado el propio Sergi Casero, que remata la historia de Jos\u00e9 Antonio (aunque cada grupo puede darle su final, y cada persona hilvanar su propia historia gracias a las p\u00e1ginas que deja en la puerta de este habit\u00e1culo). Por fin llega el momento de la ansiada siesta en el museo&#8230;\n    <\/p>\n<p>            <img decoding=\"async\" class=\"lazy\" loading=\"lazy\" data-src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/8e446520-46e5-43f4-9a49-0f162c5cda2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x626y580.jpg\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg xmlns=\" http:=\"\" viewbox=\"0 0 1200 675\" alt=\"La \u00faltima estancia de 'Siesta en el museo', con Sergi Casero (tumbado a la izquierda de la imagen) y el resto de participantes compartiendo sus impresiones y recost\u00e1ndose despu\u00e9s del curioso itinerario.\"\/><\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        &#8230; Hasta que toca despertar, transcurridos unos minutos, y compartir experiencias. En la conversaci\u00f3n apenas sale Mi a\u00f1o de descanso y relajaci\u00f3n, libro donde el punto de vista individual(ista) y la mirada mis\u00e1ntropa que toma la autora distan de lo vivido a lo largo de la tarde en el Reina Sof\u00eda.\n    <\/p>\n<p>    <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/libros\/mejor-heridas-anestesiadas-son-protagonistas-misantropas-obsesivas-ottessa-moshfegh_1_7853781.html\" data-mrf-recirculation=\"saber-mas-abajo\" data-dl-event=\"saber-mas-abajo\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><\/p>\n<p class=\"know-more__title\">Mejor heridas que anestesiadas: as\u00ed son las protagonistas mis\u00e1ntropas y obsesivas de Ottessa Moshfegh<\/p>\n<p>            <img decoding=\"async\" class=\"lazy\" loading=\"lazy\" data-src=\"https:\/\/static.eldiario.es\/clip\/572e3e12-24af-4deb-8d45-e5f3cf57ec77_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg xmlns=\" http:=\"\" viewbox=\"0 0 880 495\" alt=\"Mejor heridas que anestesiadas: as\u00ed son las protagonistas mis\u00e1ntropas y obsesivas de Ottessa Moshfegh\"\/><\/p>\n<p>                        <\/a><\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Hablamos de lo bien que lo hemos pasado, de la sensaci\u00f3n de juego, de las ganas de ver lo que ha faltado a cada grupo, de la curiosidad despertada, de crear escuchando a otros aunque luego la imaginaci\u00f3n propia moldee las ideas. Y luego salimos al exterior. Durante este ratp se ha hecho de noche. Lo vivido acaba de terminar y ya parece un sue\u00f1o.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">Esta informaci\u00f3n ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edici\u00f3n local de Madrid en elDiario.es. Si t\u00fa tambi\u00e9n quieres y puedes hacerlo, <a href=\"https:\/\/usuarios.eldiario.es\/hazte_socio\/?utm_source=somos&amp;utm_campaign=eell&amp;utm_medium=all&amp;itm_n=despiece&amp;itm_c=edicioneslocales&amp;_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">hazte socia, hazte socio<\/a> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. 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