{"id":26526,"date":"2025-08-05T05:14:21","date_gmt":"2025-08-05T05:14:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/26526\/"},"modified":"2025-08-05T05:14:21","modified_gmt":"2025-08-05T05:14:21","slug":"como-salir-a-pasear-pero-para-adentro-anred","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/26526\/","title":{"rendered":"Como salir a pasear pero para adentro \u2013 ANRed"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-212512\" class=\"wp-image-212512 size-full\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Tapa-libro-2.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"600\"  \/><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-212512\" class=\"wp-caption-text\">Tapa de la novela y su autora firmando ejemplares de su primer libro editado. Foto Blanco y Negro de Pablo Vascello.<\/p>\n<p><strong>Los jardines dan miedo algunas veces<\/strong><strong> es resultado de una pulsi\u00f3n sin pausa que, macerada entre esperanzas desalentadas, llega a nosotros bajo el sello de Ediciones del Dock (editorial con un cat\u00e1logo inevitable de la literatura argentina). Adriana Billone retrata una historia que se desarrolla en un ambiente de clase media. La novela anda en puntas de pie en una casa con problemas, pero lo que ocurre importa menos que el modo en que lo cuenta su narradora \u2013 protagonista. Los hechos simples guardan en su trama un doble fondo que, se devele o no, en nada modifica el placer que produce el lenguaje fluido y musical. Una m\u00fasica cuya tensi\u00f3n recorre el arco dram\u00e1tico de esta historia de sombras que se devora en dos sentadas. Por Andr\u00e9s Manrique (ANRed).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>\u201cEl \u00e9xtasis es breve. No se puede esperar una revelaci\u00f3n constante. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Lo constante es lo otro. El deseo de repetir el \u00e9xtasis. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>El dolor de saber que es imposible.\u201d <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Adriana Billone<\/strong><\/p>\n<p><strong>La realidad es inventada<\/strong><\/p>\n<p>Que Floresta es Santa Rita y las flores rojo rabiosas de esta planta son cardumen titilando en el arroyo Maldonado que viaja bajo la avenida, entubado, paralelo a v\u00edas que se alejan hasta al fin tajar el horizonte que cercena la salida de un barrio que se parece a una celda, son algunos de los planos que recorre la m\u00edstica oscura de esta novela. La observaci\u00f3n desolada del paisaje subsume al personaje en un jard\u00edn donde todo viene y crece en muerte. Donde los sentidos como el olfato se vuelven prueba fehaciente de un cuerpo; y los recuerdos, quiz\u00e1 lo \u00fanico que pruebe la existencia.<\/p>\n<p><strong>El espacio, coprotagonista<\/strong><\/p>\n<p>La narradora en primera es, adem\u00e1s, la protagonista. Una adolescente hu\u00e9rfana que vive con su t\u00eda y abuela en la periferia del centro cosmopolita, rinc\u00f3n de una Buenos Aires dejada. Metida en una geograf\u00eda barrial donde el charco est\u00e1 m\u00e1s cerca de convertirse en caldo que en r\u00edo: \u201cEl mundo se lava, se deshace bajo el agua. Como un charco de barro y\u2026\u201d<\/p>\n<p>A las im\u00e1genes que construye Adriana Billone, provistas de una orfandad encantadora, de un desamparo elemental, se accede sin obst\u00e1culos. Su escritura es directa, violenta, extra\u00f1a. El rigor en la elecci\u00f3n de cada palabra revela el trabajo familiar, diario, de su autora con la poes\u00eda. Mucho de la agudeza desencantada del mirar recuerda a los mejores pasajes de\u00a0La elegancia del erizo, de Muriel Barbery.<\/p>\n<p><strong>Imposibles<\/strong><\/p>\n<p>No hay cap\u00edtulo sin l\u00edneas rel\u00e1mpago: \u201cSi la gente muere es porque no sabe plantar fresias.\u201d Ni p\u00e1rrafos sin asomos a una lucidez que incomoda: \u201cMe asusta la econom\u00eda brutal de los milagros.\u201d Ni hallazgos desparramados a lo largo de cada cap\u00edtulo: \u201cLa voz que convirti\u00f3 en recuerdo al mundo.\u201d; o: \u201cNi soy. Ni estoy por ser algo m\u00e1s que un imposible.\u201d Y siempre la Santa Rita (planta y tambi\u00e9n barrio), met\u00e1fora patrona de los imposibles.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-212515\" class=\"size-full wp-image-212515\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Sin-titulo-1.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"600\"  \/><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-212515\" class=\"wp-caption-text\">La autora, Adriana Billone, en plena lectura del cilco Mam\u00edferos An\u00f3nimos Parlantes<\/p>\n<p>Basta acercarse a la orilla de estas p\u00e1ginas para quedar sumergidos. La cadencia del fraseo atrae a la lectura, tanto como la gravedad al cuerpo. La narradora va desplegando las intimidades de la protagonista con una aridez sin concesiones: \u201cExiste, por ejemplo, una cosa que se llama padre.\u201d\u00a0La historia no es m\u00e1s que la de una peque\u00f1a que, a medida que avanza la novela, se va haciendo mujer en una soledad casi de clausura, entre otras mujeres \u201cocupadas en tareas que nunca produc\u00edan algo bello.\u201d<\/p>\n<p>El relato se compone de una fr\u00e1gil interioridad que se abre en figuras punzantes, afiladas como los pedacitos de pl\u00e1stico que, con el caleidoscopio roto, nunca volver\u00e1n a dar las fant\u00e1sticas estrellas de luz, sino algo m\u00e1s atractivo. La singularidad dar\u00e1 lo bello. La casa de Vera, su protagonista; lo que sue\u00f1a, vive, piensa y observa: \u201calgo tiene que haber de cierto dentro de m\u00ed. Necesariamente.\u201d La relaci\u00f3n con Mercedes, su amiga, pero tambi\u00e9n los v\u00ednculos con Guarnieri, la docente que les ense\u00f1a canto. Y el jard\u00edn y las flores como cosa otra o porci\u00f3n salvaje derrotada por el imperio civilizatorio. La dominaci\u00f3n por la poda y el veneno. Otro s\u00edntoma del fracaso con que la cultura humilla a la vida bajo criterios de conveniencia.<\/p>\n<p><strong>Un jard\u00edn para disimular la muerte<\/strong><\/p>\n<p>Acaso antesala del miedo a lo que se marchita, deteriora, huele y muere sin que nuestra voluntad pueda llegar a hacer algo. O, tal como plantea: \u201cempe\u00f1ado en simular un orden, como si el vac\u00edo pudiera ordenarse\u201d, observa Vera sobre la inutilidad de los gestos dom\u00e9sticos. Y, al mismo tiempo, sospecha que ella podr\u00eda ser el sue\u00f1o de su abuela, que \u201cCasi no oye, casi no ve, casi no siente.\u201d Entonces, en ese apenas o ese casi que no llega; ante la cancelaci\u00f3n de una potencialidad que no se produce, no le queda sino perderse.<\/p>\n<p>Aunque al mismo tiempo el sue\u00f1o crea cosas, casas; e incluso inventa las historias para arrojarlas al mundo y que Mercedes, la abuela, la t\u00eda y Vera puedan, desde su imposibilidad, encontrar al fin la forma de no volver.<\/p>\n<p><strong>La autora estar\u00e1 presentando la novela y firmando ejemplares el pr\u00f3ximo 09 de agosto,<\/strong> en Club de juegos \u00abRol&amp;Weas\u00bb, Jer\u00f3nimo Salguero 1320, a las 19.30, con comentarios de Andr\u00e9s Manrique y Liliana D\u00edaz Mindurry, m\u00fasica de Pacto de Ruido, y delicias de Pasteler\u00eda Numi.<strong> El libro ya puede adquirirse en Librer\u00eda Hern\u00e1ndez, Corrientes 1436,CABA<\/strong>.<\/p>\n<p>ANRed te necesita &#8211; #SubitealaANREDIANETA<\/p>\n<p>D\u00eda a d\u00eda intentamos brindarte informaci\u00f3n de calidad y ofrecerte un punto de vista diferente sobre lo que sucede. Somos un medio comunitario, alternativo, popular y autogestivo. Vivimos en tiempos de una crisis econ\u00f3mico-social profunda y compleja. 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