{"id":277732,"date":"2025-12-08T13:57:08","date_gmt":"2025-12-08T13:57:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/277732\/"},"modified":"2025-12-08T13:57:08","modified_gmt":"2025-12-08T13:57:08","slug":"la-migrana-triplica-su-impacto-en-mujeres-desde-la-primera-menstruacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/277732\/","title":{"rendered":"La migra\u00f1a triplica su impacto en mujeres desde la primera menstruaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>F\u00e1tima del Reino Iniesta (Alcal\u00e1 de Henares)<br \/><\/strong>La migra\u00f1a no es solo un dolor de cabeza. Es una enfermedad neurol\u00f3gica compleja, hereditaria y altamente discapacitante, que marca de forma muy diferente la vida de las mujeres frente a los hombres. En Espa\u00f1a, <strong>una de cada cinco mujeres tiene migra\u00f1a, frente a uno de cada 16 hombres<\/strong>. As\u00ed lo expuso el neur\u00f3logo <strong>Dr. Roberto Belv\u00eds<\/strong>, director del Servicio de Neurolog\u00eda del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Espa\u00f1ola de Neurolog\u00eda (SEN), durante su intervenci\u00f3n en el III Seminario de Periodistas de Lundbeck Migra\u00f1a: Una carrera de obst\u00e1culos, donde subray\u00f3 que \u00abla migra\u00f1a <strong>afecta por igual a ni\u00f1os y ni\u00f1as hasta los 10-12 a\u00f1os<\/strong>\u00ab pero, que apartir de la primera menstruaci\u00f3n, \u00abla <strong>migra\u00f1a se dispara en la mujer en una proporci\u00f3n de tres a uno\u00bb<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n<p>Ese punto de inflexi\u00f3n coincide con la menarquia. Desde ah\u00ed, la migra\u00f1a acompa\u00f1a a muchas mujeres durante d\u00e9cadas, atravesando la maternidad, la vida laboral, la crianza, el envejecimiento y, en algunos casos, la menopausia. Seg\u00fan explic\u00f3 el neur\u00f3logo, cuando desaparece la regla las curvas vuelven a juntarse progresivamente, y en torno a los 65 a\u00f1os la migra\u00f1a tiende a disminuir de forma notable. No obstante, ese recorrido vital no es lineal. <strong>Una de cada tres mujeres con migra\u00f1a menstrual mejora claramente tras la menopausia,<\/strong> pero las otras dos contin\u00faan teniendo crisis durante a\u00f1os . Una realidad que rompe el mito de que \u00abla menopausia lo cura todo\u00bb.<\/p>\n<p>Una de cada cinco mujeres convive con migra\u00f1a en su etapa m\u00e1s productiva<\/p>\n<p>Seg\u00fan los \u00faltimos datos presentados, 5 millones de personas padecen migra\u00f1a en Espa\u00f1a, lo que supone un 12% de la poblaci\u00f3n, de las cuales <strong>m\u00e1s del 80% son mujeres<\/strong>. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) la sit\u00faa como la <strong>sexta enfermedad m\u00e1s discapacitante del mundo<\/strong> y la primera en mujeres menores de 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para quienes la sufren, la migra\u00f1a no se mide en estad\u00edsticas, sino en renuncias. As\u00ed lo describe con crudeza <strong>Roc\u00edo Blein<\/strong>, paciente desde la adolescencia.\u00a0Durante una crisis, explica, no se trata solo del dolor. Aparecen la fotofobia, la hipersensibilidad al ruido, las n\u00e1useas, el aislamiento.\u00a0Roc\u00edo empez\u00f3 con dolores de cabeza a los 14 a\u00f1os. Durante a\u00f1os, la respuesta fue automedicarse, como hab\u00eda aprendido en casa. Su madre tambi\u00e9n sufr\u00eda cefaleas, pero nunca la llevaron al m\u00e9dico. \u00abEra algo cultural: te duele la cabeza, te tomas algo y sigues\u00bb. El diagn\u00f3stico no lleg\u00f3 hasta despu\u00e9s de episodios neurol\u00f3gicos alarmantes, con p\u00e9rdida de visi\u00f3n, entumecimiento facial y dificultad para hablar.<\/p>\n<p><strong>El peso de \u00abpoder con todo\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los factores que atraviesa todos los testimonios es el mandato social que muchas mujeres interiorizan desde j\u00f3venes. Roc\u00edo resumi\u00f3 que \u00abel 85% somos mujeres y tenemos metido en vena que t\u00fa puedes con todo. Si somos madres, madres. Tienes que estar con buena cara\u00bb. <\/p>\n<p>Ese mandato empuja a aguantar durante horas, a posponer el autocuidado, a <strong>normalizar el dolor<\/strong>. Luego, cuando el cuerpo ya no puede sostener m\u00e1s, aparece la irritabilidad, la incomprensi\u00f3n familiar, el desgaste emocional. \u00abLlegas a casa irascible, nerviosa, sensible. La migra\u00f1a no se queda solo en la cabeza\u00bb, explic\u00f3.\u00a0A esa carga<strong> se suma el miedo a \u00abser la enferma\u00bb<\/strong>, a sentirse se\u00f1alada, a reconocerse vulnerable. <strong>Aceptar que se convive con una enfermedad cr\u00f3nica cuesta a\u00f1os<\/strong>, incluso despu\u00e9s del diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Por su parte, <strong>Eva Ortega<\/strong>, paciente con migra\u00f1a y representante de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Migra\u00f1a y Cefalea (Aemice), puso voz a una realidad frecuente. \u00abMis jefes no contaro conmigo para un ascenso porque yo era \u2018la migra\u00f1osa&#8217;\u00bb.\u00a0La penalizaci\u00f3n laboral aboral no siempre adopta la forma de un despido directo. A menudo se manifiesta en techos de cristal, en dudas sobre la \u00abcapacidad\u00bb, en menor proyecci\u00f3n profesional. <strong>Por miedo a perder oportunidades, muchas mujeres trabajan enfermas<\/strong>. \u00abHacemos presentismo. Sacamos en tres d\u00edas el trabajo de cinco y lo pagamos con nuestra salud\u00ab, relat\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abSi una mujer empeora por alteraciones del ciclo, el tratamiento no lo tiene que hacer el neur\u00f3logo, sino el ginec\u00f3logo\u00bb<\/p>\n<p>La migra\u00f1a, adem\u00e1s, <strong>no respeta fines de semana ni celebraciones<\/strong>. Eva recuerda c\u00f3mo su hijo dec\u00eda en el colegio que su madre \u00abse met\u00eda en el cuarto oscuro\u00bb. Incluso el d\u00eda de su boda sufri\u00f3 una crisis que casi le impide continuar con la celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La culpa atraviesa muchos discursos. Culpa por cancelar planes, por no ir a un cumplea\u00f1os, por no acompa\u00f1ar a un hijo al parque, por pedir silencio, por cerrar persianas a pleno d\u00eda. Roc\u00edo reconoci\u00f3 que \u00abbuscar el equilibrio entre no hacerte la v\u00edctima y que entiendan que realmente est\u00e1s mal es muy dif\u00edcil\u00bb.<\/p>\n<p>Eva tambi\u00e9n habla del impacto transgeneracional: el miedo a que los hijos crezcan normalizando la enfermedad, el dolor y las ausencias. Aun as\u00ed, recuerda que aceptar la migra\u00f1a no significa rendirse, sino <strong>aprender a convivir con ella con menos culpa y m\u00e1s herramientas<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Hormonas, estr\u00e9s y una ecuaci\u00f3n compleja<\/strong><\/p>\n<p>La migra\u00f1a es hereditaria, pero los ataques se activan por desencadenantes. El estr\u00e9s es el desencadenante principal, seguido del insomnio, los cambios hormonales y la hipoglucemia. En el caso de las mujeres, <strong>la menstruaci\u00f3n es un factor determinante<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00abCada 28 d\u00edas, la ca\u00edda de estr\u00f3genos puede desencadenar ataques\u00bb, explic\u00f3 el Dr. Belv\u00eds. Por eso, recalc\u00f3 que <strong>el control ginecol\u00f3gico es clave en mujeres con migra\u00f1a mal controlada<\/strong>: \u00abSi una mujer empeora por alteraciones del ciclo, el tratamiento no lo tiene que hacer el neur\u00f3logo, sino el ginec\u00f3logo\u00bb.<\/p>\n<p>Una de cada tres mujeres con migra\u00f1a menstrual mejora claramente tras la menopausia<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la enfermedad evoluciona por fases: migra\u00f1a epis\u00f3dica de baja frecuencia, alta frecuencia y migra\u00f1a cr\u00f3nica. <strong>M\u00e1s de 15 d\u00edas de dolor al mes definen la migra\u00f1a cr\u00f3nica<\/strong>, la forma m\u00e1s grave. En Espa\u00f1a, un 4% de los pacientes se encuentra ya en esta situaci\u00f3n, con una carga de discapacidad extrema<\/p>\n<p><strong>Tratamientos<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan Belv\u00eds,<strong> \u00abestamos en el mejor momento de la historia para tratar la migra\u00f1a\u00bb,<\/strong> gracias a la llegada de terapias espec\u00edficas dirigidas contra el CGRP (p\u00e9ptido relacionado con el gen de la calcitonina), clave en el mecanismo del dolor migra\u00f1oso. Estos f\u00e1rmacos, tanto anticuerpos monoclonales como tratamientos orales, han supuesto un antes y un despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Eva Ortega lo confirma desde su experiencia personal: <strong>\u00abPas\u00e9 de ocho crisis al mes a dos o tres. A m\u00ed me dieron vida\u00bb<\/strong>. Sin embargo, denuncia las <strong>enormes trabas administrativas<\/strong> que retrasan el acceso a estos tratamientos: hasta tres a\u00f1os de escalones terap\u00e9uticos previos antes de poder recibirlos.<\/p>\n<p>Actualmente, solo <strong>uno de cada tres pacientes recibe tratamiento preventivo<\/strong>, pese a que miles de mujeres cumplen criterios. Adem\u00e1s, los expertos alertan de que la migra\u00f1a es la<strong> enfermedad con mayor tasa de automedicaci\u00f3n y de uso excesivo de analg\u00e9sicos<\/strong>, un problema que puede cronificar a\u00fan m\u00e1s el trastorno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00e1tima del Reino Iniesta (Alcal\u00e1 de Henares)La migra\u00f1a no es solo un dolor de cabeza. 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