{"id":282347,"date":"2025-12-11T05:46:16","date_gmt":"2025-12-11T05:46:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/282347\/"},"modified":"2025-12-11T05:46:16","modified_gmt":"2025-12-11T05:46:16","slug":"la-casa-rara-que-odiaban-sus-vecinos-como-frank-gehry-revoluciono-un-barrio-con-su-propio-hogar-icon-design","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/282347\/","title":{"rendered":"\u201cLa casa rara\u201d que odiaban sus vecinos: c\u00f3mo Frank Gehry revolucion\u00f3 un barrio con su propio hogar | ICON Design"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">El pasado d\u00eda 5 muri\u00f3 <a href=\"https:\/\/elpais.com\/icon-design\/2022-05-28\/frank-gehry-25-anos-despues-del-guggenheim-desde-el-principio-senti-que-los-vascos-me-respetaban.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/icon-design\/2022-05-28\/frank-gehry-25-anos-despues-del-guggenheim-desde-el-principio-senti-que-los-vascos-me-respetaban.html\">Frank Gehry<\/a>, uno de los arquitectos m\u00e1s influyentes \u2014y m\u00e1s alegremente indisciplinados\u2014 de nuestro tiempo. Y aunque <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-12-05\/frank-gehry-el-arquitecto-que-puso-bilbao-en-el-mapa.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-12-05\/frank-gehry-el-arquitecto-que-puso-bilbao-en-el-mapa.html\">la iconograf\u00eda colectiva lo recordar\u00e1 por museos oce\u00e1nicos, auditorios de titanio y centros culturales que parecen aves migratorias en pleno giro evolutivo<\/a>, lo cierto es que todo empez\u00f3, como tantas genealog\u00edas arquitect\u00f3nicas que nos gustan porque parecen humildes y luego no lo son tanto, con una casa. Con su casa. Una vivienda modesta, t\u00edmida, que en menos de lo que tarda un vecino en pronunciar \u201corden de demolici\u00f3n\u201d se convirti\u00f3 en el primer latido reconocible del Gehry que vendr\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"279\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Z6GTQXUXLNAGPKGSNFX4MIHSO4.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Frank Gehry, con su hijo Alejandro, saliendo de su casa de Santa Monica en 1980. Susan Wood\/Getty Images (Getty Images)<\/p>\n<p class=\"\">A finales de los setenta, Gehry compr\u00f3 un bungalow perfectamente normal en Santa M\u00f3nica, construido en los a\u00f1os veinte y de esos que se alinean en un vecindario donde el mayor atrevimiento est\u00e9tico suele ser una hortensia de color discutible. Y \u00e9l, en vez de remodelarlo con esa mesura que recomienda cualquier manual de supervivencia hipotecaria, decidi\u00f3 someterlo a una intervenci\u00f3n tan ins\u00f3lita que incluso hoy cuesta describir sin que suene a performance. Lo verdaderamente fascinante, la jugada maestra que lo separa del resto de mortales que creen que reformar es mover un tabique y rezar para que no sea estructural, es que no rehizo la casa, sino que la envolvi\u00f3. Literalmente. Como si al bungalow tradicional \u2014una casita holandesa-americana de geometr\u00eda amable\u2014 le hubiera crecido, casi de manera parasitaria, una coraza formada por metal corrugado, mallas de obra, contrachapados y vidrios desplazados de cualquier manual acad\u00e9mico.<\/p>\n<p class=\"\">En vez de ocultar la casa antigua, la abraz\u00f3. La envolvi\u00f3 con otra arquitectura, creando un objeto doble que funcionaba como una especie de matrioshka contempor\u00e1nea donde la mu\u00f1eca exterior est\u00e1 ligeramente desquiciada y la interior, sorprendentemente, sigue poniendo la mesa del desayuno. Entre ambas pieles surgieron recovecos que no pertenec\u00edan del todo ni al interior ni al exterior, c\u00e1maras arquitect\u00f3nicas donde el aire circulaba con esa libertad caprichosa que suele reservarse para los patios improvisados y los experimentos cient\u00edficos de domingo por la tarde. All\u00ed, la luz entraba seg\u00fan reglas establecidas al parecer por un comit\u00e9 de rayos solares con humor propio.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"282\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/NZQKCY6MGVGVBGWNVLI3SWKC2A.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Exterior del bungalow que Frank Gehry reform\u00f3 y habit\u00f3 en Santa M\u00f3nica.Susan Wood\/Getty Images (Getty Images)<\/p>\n<p class=\"\">Y funcionaba. Aquello funcionaba como casa. A su manera, claro, pero funcionaba. Gehry viv\u00eda all\u00ed, entre discontinuidades, vigas expuestas, habitaciones que se abr\u00edan hacia zonas ambiguas y terrazas que parec\u00edan inventadas por un escultor en pleno entusiasmo terap\u00e9utico. Habitar el lugar era convivir con un organismo mutante que ofrec\u00eda microclimas, rutas alternativas hacia el ba\u00f1o y una cocina que adquiri\u00f3 una importancia simb\u00f3lica. Un resto espacial y, a la vez, construido, profundamente consciente, respirando entre esa doble anatom\u00eda dom\u00e9stica.<\/p>\n<p class=\"\">Los vecinos, por su parte, vivieron la transformaci\u00f3n como quien descubre que en su tranquila calle de chalets se ha instalado un meteorito que paga el IBI. Llamaron al conjunto \u201cla casa rara\u201d, con una mezcla de recelo y fascinaci\u00f3n que deber\u00eda figurar en cualquier estudio sociol\u00f3gico sobre los l\u00edmites de la tolerancia est\u00e9tica del suburbio americano. Porque de pronto, en aquella secuencia de viviendas can\u00f3nicas, surg\u00eda un collage tridimensional que parec\u00eda improvisado, aunque en realidad ten\u00eda una precisi\u00f3n de orfebre. Hubo cr\u00edticas, rumores, comentarios del tipo \u201cpero esto qu\u00e9 es\u201d, alg\u00fan peque\u00f1o rifirrafe con normativas, nada que impidiera el proceso. Los setenta, al fin y al cabo, eran otra \u00e9poca. M\u00e1s experimental, menos obsesionada con el cromatismo homog\u00e9neo del barrio.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"620\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/DCOGAWBC3FGCTG7OHDBVNZDZOQ.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Habitar esta casa era convivir con un organismo mutante que ofrec\u00eda microclimas y una cocina que adquiri\u00f3 una importancia simb\u00f3lica.Susan Wood\/Getty Images (Getty Images)<\/p>\n<p class=\"\">En ese envoltorio estaban ya todas las futuras obsesiones de Gehry: la fragmentaci\u00f3n controlada, las formas con energ\u00eda musical, la desobediencia material, el borrado deliberado de la frontera entre dentro y fuera y, sobre todo, la idea de que una casa puede dejar de ser un objeto y convertirse en una conversaci\u00f3n entre capas. <\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"280\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/4HUQP7NIRJHVBB3ELFYC6TKSN4.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Comedor de la casa dise\u00f1ada por Frank Gehry.Susan Wood\/Getty Images (Getty Images)<\/p>\n<p class=\"\">Esta casa no es su primera obra, pero s\u00ed es su primer proyecto personal de riesgo. Un edificio fundacional donde aparece por primera vez \u2014en modo no disimulado\u2014 su estilo embrionario, el que luego se llamar\u00eda deconstructivista. Porque Gehry estaba ensayando algo radical: arquitectura no como demolici\u00f3n, sino como envoltura, como contradicci\u00f3n tierna hacia lo preexistente, como ese gesto de dibujar algo torcido en una servilleta y luego someterlo a un proceso de ingenier\u00eda casi quir\u00fargico. El germen del m\u00e9todo Gehry est\u00e1 ah\u00ed, en esa casa, que \u00e9l mismo consider\u00f3 su laboratorio. No era un juego ni una provocaci\u00f3n gratuita, sino un experimento serio que le permiti\u00f3 entender qu\u00e9 pod\u00eda hacer y, sobre todo, qu\u00e9 estaba dispuesto a hacer con la arquitectura.<\/p>\n<p class=\"\">Si lo pensamos, es algo descomunal. Que un gesto dom\u00e9stico\u2014medio loco, medio valiente, s\u00ed, pero dom\u00e9stico\u2014 fue el ensayo general de todo lo que vendr\u00eda despu\u00e9s. Bilbao. El Disney Hall. La Fondation Louis Vuitton. Proyectos gigantescos con presupuestos siderales y poleas conceptuales complejas, pero cuya semilla es esta: un bungalow envuelto, una carcasa met\u00e1lica rodeando una casita holandesa, una intuici\u00f3n feroz que decidi\u00f3 que la arquitectura deb\u00eda contar otra historia sin borrar la anterior.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"617\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/ZX7B4IBARNCIFDBZ6YVLUAP5RI.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Frank Gehry posando frente a su casa en 1988.George Rose (Getty Images)<\/p>\n<p class=\"\">Porque la arquitectura de Gehry no empieza en la fachada ni en los programas institucionales ni en la iconograf\u00eda monumental. Empieza en una decisi\u00f3n \u00edntima: envolver lo que ya existe y obligarlo a revelar algo nuevo. Gehry lo hizo con su propia casa. Y desde esa vivienda rara, ajedrezada, luminosa y obstinadamente original, se abri\u00f3 paso una de las voces m\u00e1s inclasificables de la arquitectura contempor\u00e1nea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El pasado d\u00eda 5 muri\u00f3 Frank Gehry, uno de los arquitectos m\u00e1s influyentes \u2014y m\u00e1s alegremente indisciplinados\u2014 de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":282348,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[3739,801,229,233,231,230,3738,232,234,146,147,25,24,629,7181,66872,66873,23,3633],"class_list":{"0":"post-282347","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arquitectos","9":"tag-arquitectura","10":"tag-arte","11":"tag-arte-y-diseno","12":"tag-arts","13":"tag-arts-and-design","14":"tag-casas","15":"tag-design","16":"tag-diseno","17":"tag-entertainment","18":"tag-entretenimiento","19":"tag-es","20":"tag-espana","21":"tag-estados-unidos","22":"tag-estilo-vida","23":"tag-frank-gehry","24":"tag-museo-guggenheim","25":"tag-spain","26":"tag-vivienda"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115699357512487112","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/282347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=282347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/282347\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/282348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=282347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=282347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=282347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}