{"id":287055,"date":"2025-12-14T01:30:09","date_gmt":"2025-12-14T01:30:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/287055\/"},"modified":"2025-12-14T01:30:09","modified_gmt":"2025-12-14T01:30:09","slug":"en-marte-el-tiempo-pasa-mas-deprisa-que-en-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/287055\/","title":{"rendered":"en Marte el tiempo pasa m\u00e1s deprisa que en la Tierra"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Que el tiempo es relativo y no transcurre igual en todas partes es algo que ya sabemos desde hace mucho gracias a las teor\u00edas de Einstein. Pero ahora, y por primera vez, un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Est\u00e1ndares y Tecnolog\u00eda de Estados  &#8230; Unidos (NIST), ha cuantificado con precisi\u00f3n cu\u00e1l es esa &#8216;diferencia temporal&#8217; con un planeta en el que tenemos intenci\u00f3n de establecernos muy pronto: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/noticias\/marte\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"Marte\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">Marte<\/a>. Y resulta que nuestros relojes, en el planeta rojo se adelantan 477 millon\u00e9simas de segundo cada d\u00eda con respecto a la Tierra. O lo que es lo mismo, unos pocos segundos en el transcurso de varias d\u00e9cadas. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Puede parecer poca cosa, pero en el mundo de la navegaci\u00f3n espacial de alta precisi\u00f3n, ese desfase puede suponer la diferencia entre llegar sin novedad a nuestro destino y perdernos para siempre en el vac\u00edo del espacio. Sin corregirlo, el sue\u00f1o de establecer una presencia humana permanente en el planeta rojo se convertir\u00eda en algo pr\u00e1cticamente imposible.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Y no estamos hablando de que en Marte la duraci\u00f3n del d\u00eda sea diferente, que lo es, sino de algo mucho m\u00e1s fundamental: la propia estructura del tiempo no funciona all\u00ed igual que aqu\u00ed.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En nuestro planeta, la pregunta &#8216;\u00bfqu\u00e9 hora es?&#8217; tiene una respuesta exacta gracias a una intrincada red de relojes at\u00f3micos, sat\u00e9lites GPS y sistemas de telecomunicaciones que mantienen a la humanidad sincronizada. Sin embargo, tal y como Einstein nos ense\u00f1\u00f3 hace ya m\u00e1s de un siglo, el tiempo no es una constante universal. Es maleable. Se &#8216;estira&#8217; y se &#8216;encoge&#8217; dependiendo de la gravedad y la velocidad.<\/p>\n<p>\nAs\u00ed es el &#8216;tiempo marciano&#8217;\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En un nuevo estudio reci\u00e9n publicado en &#8216;<a href=\"https:\/\/iopscience.iop.org\/article\/10.3847\/1538-3881\/ae0c16\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"The Astronomical Journal\" data-mrf-link=\"iopscience.iop.org\">The Astronomical Journal<\/a>&#8216;, el equipo del NIST ha conseguido, por fin, resolver un rompecabezas que llevaba a\u00f1os sobre la mesa de los ingenieros espaciales. Y han conseguido calcular, con una precisi\u00f3n in\u00e9dita, a qu\u00e9 velocidad fluye el tiempo en nuestro planeta vecino. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Seg\u00fan la Teor\u00eda de la Relatividad General de Einstein, la gravedad no es solo la fuerza que nos mantiene pegados al suelo, sino tambi\u00e9n una &#8216;curvatura&#8217; en el <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-esta-hecho-espacio-tiempo-202106080119_noticia.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"tejido del espacio-tiempo\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">tejido del espacio-tiempo<\/a>, que se deforma en presencia de planetas, estrellas y galaxias igual que se deforma una s\u00e1bana tensa en la que colocamos un peso. Cuanto m\u00e1s fuerte sea la gravedad en un lugar determinado, mayor ser\u00e1 esa curvatura y por tanto, m\u00e1s lento transcurrir\u00e1 el tiempo.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Y volvamos a Marte. Es mucho m\u00e1s peque\u00f1o que la Tierra, su masa es significativamente menor y su gravedad en superficie es cinco veces m\u00e1s d\u00e9bil que la nuestra. Con menos gravedad &#8216;tirando&#8217; del tiempo, \u00e9ste puede fluir con mayor libertad, m\u00e1s deprisa. Podr\u00edamos comprobarlo aterrizando en Marte equipados con un reloj at\u00f3mico. Para nosotros ese reloj <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/descubren-percepcion-tiempo-depende-latidos-corazon-20230309153831-nt.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"funcionar\u00e1 con total normalidad\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">funcionar\u00e1 con total normalidad<\/a>. El segundo seguir\u00e1 siendo un segundo. Pero si intentamos compararlo en tiempo real con un reloj gemelo que se qued\u00f3 en la Tierra, veremos c\u00f3mo el nuestro se va adelantando progresivamente.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abConocer c\u00f3mo funcionan los relojes en Marte es el primer paso fundamental para futuras misiones espaciales\u00bb, explica el f\u00edsico Bijunath Patla, coautor principal del art\u00edculo.<\/p>\n<p>\nUna tarea compleja\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Calcular con exactitud c\u00f3mo transcurre el tiempo en Marte no ha sido una tarea sencilla. De hecho, ha supuesto un mayor &#8216;dolor de cabeza&#8217; matem\u00e1tico de lo que los propios f\u00edsicos del NIST esperaban. \u00abEl trabajo pesado -admite Patla- fue m\u00e1s desafiante de lo que pens\u00e9 inicialmente\u00bb. Y lo fue porque, para obtener un resultado preciso, los investigadores tuvieron que lidiar con uno de los problemas m\u00e1s complejos que existen: el de los <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-mas-cerca-resolver-problema-tres-cuerpos-propuesto-newton-hace-300-anos-202104150117_noticia.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"m\u00faltiples cuerpos\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">m\u00faltiples cuerpos<\/a>.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">De hecho, para obtener resultados fiables no basta s\u00f3lo con comparar la gravedad de la Tierra y de Marte. Hay que tener en cuenta que hay m\u00e1s cosas movi\u00e9ndose a nuestro alrededor. Nuestro Sistema Solar es un complejo sal\u00f3n de baile, donde el Sol acapara m\u00e1s del 99% de la masa total y &#8216;tira&#8217; de todo lo dem\u00e1s. Pero tambi\u00e9n est\u00e1n la Luna, J\u00fapiter, Saturno&#8230; todos influyendo gravitatoriamente los unos sobre los otros.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Para terminar de complicar las cosas, y a diferencia de la Tierra o la Luna, cuyas \u00f3rbitas son relativamente constantes, la de Marte es exc\u00e9ntrica. Es decir, menos &#8216;redonda&#8217; y m\u00e1s &#8216;alargada&#8217;. Lo cual significa que la distancia de Marte al Sol cambia dr\u00e1sticamente a lo largo de su a\u00f1o, que dura 687 d\u00edas terrestres.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Esa excentricidad provoca que la velocidad a la que el &#8216;tiempo marciano&#8217; se acelera no sea fija. Esos 477 microsegundos de adelanto, en efecto, son solo un promedio. Seg\u00fan los c\u00e1lculos de Patla y su colega Neil Ashby, la influencia de los vecinos celestes y la \u00f3rbita err\u00e1tica del planeta rojo pueden aumentar o disminuir esa cifra en hasta 226 microsegundos al d\u00eda. Es, por tanto, un &#8216;baile temporal&#8217; que cambia constantemente y que debe ser predicho con exactitud matem\u00e1tica si queremos que nuestros ordenadores se hablen entre s\u00ed.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abPara la Luna -explica Patla refiri\u00e9ndose a un estudio previo que realizaron en 2024-, el tiempo es, de forma consistente, 56 microsegundos m\u00e1s r\u00e1pido que en la Tierra. Pero para Marte, ese no es el caso. Su distancia al Sol y su \u00f3rbita exc\u00e9ntrica hacen que las variaciones sean mucho mayores. Es un problema de tres cuerpos extremadamente complejo, que ahora se convierte en cuatro: Sol, Tierra, Luna y Marte\u00bb.<\/p>\n<p>\nComunicaciones pre-telegr\u00e1ficas\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00bfY c\u00f3mo afecta a nuestras vidas, o incluso a las de los astronautas, que un reloj se desv\u00ede en Marte medio milisegundo al d\u00eda?<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Seg\u00fan se desprende del estudio, mucho m\u00e1s de lo que podr\u00edamos imaginar. Y la principal raz\u00f3n, aparte de la navegaci\u00f3n, tiene un nombre propio: Internet interplanetario. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Hoy en d\u00eda, las comunicaciones entre la Tierra y los rovers de Marte, o con cualquier sonda interplanetaria, son, en palabras de los propios investigadores, casi &#8216;pre-telegr\u00e1ficas&#8217;. Debido a la inmensa distancia (la luz tarda entre 4 y 24 minutos en viajar de un planeta a otro), enviar una instrucci\u00f3n y recibir confirmaci\u00f3n es un proceso lento y tedioso. \u00abEs como cuando la gente entregaba cartas manuscritas a un barco que cruzaba el oc\u00e9ano y luego esperaba semanas o meses para recibir respuesta\u00bb, ilustra Patla.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero el futuro que dibujan la NASA y otras agencias espaciales requiere algo mejor. De hecho, ya se est\u00e1 trabajando en una arquitectura de &#8216;Luna a Marte&#8217; que incluir\u00e1 redes de sat\u00e9lites GPS orbitando el Planeta Rojo y sistemas de comunicaciones de alta velocidad para transmitir v\u00eddeo y datos cient\u00edficos de forma masiva. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Para que un GPS funcione, necesita medir el tiempo que tarda una se\u00f1al en ir del sat\u00e9lite al receptor. Por eso, si los relojes de los sat\u00e9lites y los receptores no est\u00e1n perfectamente sincronizados, el error en la posici\u00f3n se dispara. En la Tierra, un error de microsegundos en el reloj de un GPS supondr\u00eda errar una ubicaci\u00f3n por kil\u00f3metros. Imaginemos lo que ser\u00eda intentar aterrizar una nave tripulada con ese mismo margen de error.<\/p>\n<p>\nEn tiempo real\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Adem\u00e1s, las redes de datos modernas son exigentes. Las de 5G, por ejemplo, requieren precisiones de hasta una d\u00e9cima de microsegundo. \u00abSi consigues la sincronizaci\u00f3n -asegura Patla-, ser\u00e1 casi como una comunicaci\u00f3n en tiempo real sin p\u00e9rdida de informaci\u00f3n. No tendr\u00e1s que esperar para ver qu\u00e9 pasa\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El nuevo estudio, por tanto, sienta las bases te\u00f3ricas para una infraestructura que muy pronto resultar\u00e1 vital. Patla y su equipo han elegido un punto espec\u00edfico en la superficie de Marte para que act\u00fae como referencia, algo similar a lo que hacemos en la Tierra con el nivel del mar en el ecuador. Y gracias a a\u00f1os de datos recopilados por misiones anteriores, han podido estimar el potencial gravitatorio exacto en ese punto y compararlo despu\u00e9s con el geoide terrestre.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El esfuerzo no solo va destinado a que los relojes den bien la hora cuando estamos en Marte. Se trata m\u00e1s bien de la primera piedra de un futuro sistema de posicionamiento global interplanetario. En palabras de Neil Ashby, coautor del estudio, \u00abpuede que pasen d\u00e9cadas antes de que la superficie de Marte est\u00e9 cubierta por las huellas de rovers errantes, pero es \u00fatil estudiar ahora los problemas que tendremos para establecer sistemas de navegaci\u00f3n en otros mundos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abEstamos -subraya Patla- m\u00e1s cerca que nunca de hacer realidad la visi\u00f3n de ciencia ficci\u00f3n de expandirnos por el Sistema Solar\u00bb. Y esa expansi\u00f3n depende tanto de los grandes cohetes como de los complejos c\u00e1lculos de \u00f3rbitas y gravedad que se escriben en una pizarra. Y, por supuesto, Einstein, de nuevo, ten\u00eda toda la raz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Que el tiempo es relativo y no transcurre igual en todas partes es algo que ya sabemos desde&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":287056,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[119,123,124,8723,43585,25,24,17929,3954,117,121,122,23,118,120,159,1934],"class_list":{"0":"post-287055","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-ciencia","9":"tag-ciencia-y-tecnologia","10":"tag-cienciaytecnologia","11":"tag-confirmado","12":"tag-deprisa","13":"tag-es","14":"tag-espana","15":"tag-marte","16":"tag-pasa","17":"tag-science","18":"tag-science-and-technology","19":"tag-scienceandtechnology","20":"tag-spain","21":"tag-technology","22":"tag-tecnologia","23":"tag-tiempo","24":"tag-tierra"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115715337413564572","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=287055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287055\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/287056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=287055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=287055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=287055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}