{"id":289172,"date":"2025-12-15T08:14:13","date_gmt":"2025-12-15T08:14:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/289172\/"},"modified":"2025-12-15T08:14:13","modified_gmt":"2025-12-15T08:14:13","slug":"por-que-la-obesidad-es-ante-todo-una-enfermedad-del-cerebro-por-rosalia-rodriguez-rodriguez-noticias-de-alcala-de-henares-y-del-corredor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/289172\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 la obesidad es, ante todo, una enfermedad del\u00a0cerebro \/ Por Rosal\u00eda Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez &#8211; Noticias de Alcal\u00e1 de Henares y del Corredor"},"content":{"rendered":"<p>La obesidad empieza en el cerebro y hoy sabemos que su desarrollo \u2013y su tratamiento\u2013 no es igual en hombres y mujeres. Esta pandemia silenciosa, que avanza junto con la diabetes tipo 2 como una de sus complicaciones principales, afecta ya a m\u00e1s de mil millones de personas.<\/p>\n<p>Mientras nuestro entorno se vuelve cada vez m\u00e1s obesog\u00e9nico, el cerebro sigue funcionando con reglas ancestrales que dificultan mantener la p\u00e9rdida de peso, incluso con f\u00e1rmacos tan revolucionarios como la semaglutida (<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/el-ozempic-es-una-gran-herramienta-contra-la-obesidad-pero-no-puede-sustituir-al-ejercicio-y-la-dieta-251980\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Ozempic<\/a>). Este cambio de mirada est\u00e1 transformando los tratamientos actuales y abriendo la puerta a nuevas terapias dirigidas directamente al cerebro.<\/p>\n<p><strong>Un cerebro ancestral en un entorno moderno<\/strong><\/p>\n<p>La obesidad y el sobrepeso suelen describirse como un exceso de grasa o un problema metab\u00f3lico, pero su origen profundo reside en el sistema nervioso central, especialmente en el hipot\u00e1lamo, la regi\u00f3n que <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S2213-8587(24)00283-3\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">act\u00faa como un \u201ctermostato energ\u00e9tico\u201d<\/a>. Durante el 95\u00a0% de nuestra historia evolutiva hemos vivido en escasez: caminar, cazar y recolectar era imprescindible, y el cerebro desarroll\u00f3 mecanismos muy eficaces para defender la masa grasa, porque perderla pod\u00eda significar no sobrevivir.<\/p>\n<p>Ese \u201ccerebro ancestral\u201d opera hoy en un entorno absolutamente opuesto: alimentos hipercal\u00f3ricos disponibles 24 horas, sedentarismo, estr\u00e9s cr\u00f3nico, alteraciones del sue\u00f1o y dietas ultraprocesadas. El resultado es un desajuste entre nuestra biolog\u00eda y nuestro estilo de vida, <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41576-021-00414-z\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">amplificado en personas con predisposici\u00f3n gen\u00e9tica<\/a>. A ello se suma algo que la investigaci\u00f3n empieza a explorar con claridad: el sistema que regula el peso no funciona igual en hombres y en mujeres.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-257353\" class=\"size-full wp-image-257353\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/obesidad.jpg\" alt=\"\" width=\"1411\" height=\"857\"  \/><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-257353\" class=\"wp-caption-text\">Shutterstock. Kues\/Shutterstock.<\/p>\n<p><strong>Hipot\u00e1lamo: donde empieza la obesidad<\/strong><\/p>\n<p>El hipot\u00e1lamo integra se\u00f1ales hormonales (como leptina o insulina), metab\u00f3licas y sensoriales para equilibrar la energ\u00eda ingerida y la gastada. Cuando perdemos peso, el cerebro <a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/10.1056\/NEJMoa1212914\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">interpreta la situaci\u00f3n como una amenaza<\/a> y activa potentes mecanismos de defensa: aumenta el apetito, reduce el gasto energ\u00e9tico y refuerza una \u201cmemoria metab\u00f3lica u obesog\u00e9nica\u201d que empuja a recuperar el peso previo.<\/p>\n<p>Por eso, aunque la dieta y el ejercicio son esenciales para la salud y deben ser siempre la primera intervenci\u00f3n, en muchas personas no bastan para <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s13679-025-00619-x\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">revertir la obesidad cuando los circuitos cerebrales ya est\u00e1n alterados<\/a>. Este punto no invalida el beneficio del estilo de vida: simplemente reconoce que, en ciertos casos, el cerebro necesita apoyo farmacol\u00f3gico para salir del bucle obesog\u00e9nico.<\/p>\n<p>Cuando el hipot\u00e1lamo se inflama \u2013por estr\u00e9s, dietas hipercal\u00f3ricas, falta de sue\u00f1o, alteraciones hormonales o susceptibilidad gen\u00e9tica\u2013 se altera la actividad de las neuronas que <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s11154-025-09992-3\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">regulan el hambre y la saciedad<\/a>. Algunas personas logran volver espont\u00e1neamente al peso inicial tras una sobrealimentaci\u00f3n; otras, en cambio, muestran un \u201cfreno hipotal\u00e1mico\u201d menos eficaz y acumulan peso con m\u00e1s facilidad. La diferencia est\u00e1 en el cerebro.<\/p>\n<p><strong>Perspectiva de g\u00e9nero: dos cerebros, dos respuestas<\/strong><\/p>\n<p>Las neuronas hipotal\u00e1micas AgRP (que estimulan el hambre) y POMC (que promueven la saciedad) regulan de forma precisa el comportamiento alimentario. Sin embargo, el hipot\u00e1lamo no es solo un conjunto de neuronas: tambi\u00e9n incluye microgl\u00eda, las c\u00e9lulas inmunitarias del cerebro, cuyo papel se ha revelado determinante.<br \/>En nuestro grupo hemos descrito tres fases de activaci\u00f3n microglial en <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s11154-025-09992-3\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">las primeras etapas de la sobrealimentaci\u00f3n<\/a>:<\/p>\n<ol>\n<li>Una activaci\u00f3n temprana, r\u00e1pida y reversible.<\/li>\n<li>Una fase inflamatoria sostenida, que altera los circuitos de saciedad.<\/li>\n<li>Una fase de desregulaci\u00f3n final, en la que fallan los mecanismos que deber\u00edan limitar la ganancia de peso.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Estas fases no se comportan igual en hombres y mujeres. En modelos de roedores, las hembras muestran una respuesta neuroinmune m\u00e1s estable y protectora, lo que podr\u00eda explicar por qu\u00e9 desarrollan obesidad m\u00e1s tarde. Este patr\u00f3n recuerda a lo que se observa en mujeres premenop\u00e1usicas. Antes de la menopausia, las mujeres tienen menor riesgo de enfermedades metab\u00f3licas y cardiovasculares que los hombres, gracias al efecto protector de los estr\u00f3genos. Pero la protecci\u00f3n disminuye en la perimenopausia y la menopausia, un periodo todav\u00eda muy poco estudiado y cr\u00edtico para el riesgo cardiometab\u00f3lico.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en modelos animales y cultivos celulares hemos detectado alteraciones muy tempranas \u2013en microgl\u00eda, en se\u00f1ales lip\u00eddicas como los endocannabinoides y en la sensibilidad neuronal a la insulina\u2013 incluso antes de que aparezcan cambios visibles en tejidos perif\u00e9ricos. Esto sugiere que el detonante inicial de la obesidad es cerebral. Integrar esta perspectiva de g\u00e9nero resulta esencial para avanzar hacia tratamientos m\u00e1s precisos y efectivos.<\/p>\n<p><strong>Nuevas terapias contra la obesidad: incretinas y nanomedicina dirigida al cerebro<\/strong><\/p>\n<p>El tratamiento de la obesidad ha cambiado de manera dr\u00e1stica desde 2021 con los agonistas del receptor GLP-1. La <a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/10.1056\/NEJMoa2032183\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">semaglutida<\/a> y otros f\u00e1rmacos de la familia de las incretinas, desarrollados inicialmente para la diabetes tipo 2, demostraron una notable capacidad de reducir peso mediante acciones tanto perif\u00e9ricas como centrales. Sin embargo, presentan <a href=\"https:\/\/www.bmj.com\/content\/390\/bmj.r1606\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">limitaciones conocidas<\/a>: efectos gastrointestinales, p\u00e9rdida de masa magra, recuperaci\u00f3n del peso tras suspenderlos o respuestas variables <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2589537025006145?via%3Dihub\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">seg\u00fan el perfil biol\u00f3gico del paciente<\/a>.<\/p>\n<p>Estudios recientes muestran, adem\u00e1s, diferencias por sexo: las mujeres premenop\u00e1usicas tienden a responder mejor a estos tratamientos que los hombres.<\/p>\n<p>Esto plantea un desaf\u00edo: necesitamos terapias que act\u00faen directamente sobre el cerebro, con mayor precisi\u00f3n y menos efectos sist\u00e9micos. Aqu\u00ed es donde la nanomedicina dirigida al cerebro abre un nuevo horizonte. En nuestro grupo desarrollamos nanoplataformas (micelas polim\u00e9ricas, nanopart\u00edculas proteicas o formulaciones intranasales) capaces de transportar f\u00e1rmacos de forma selectiva al cerebro. Estas tecnolog\u00edas permiten encapsular mol\u00e9culas que, administradas sin protecci\u00f3n, ser\u00edan ineficaces o t\u00f3xicas, y dirigirlas a las c\u00e9lulas que controlan el apetito y la homeostasis energ\u00e9tica.<\/p>\n<p>Estas aproximaciones podr\u00edan complementar o potenciar las incretinas, reducir efectos secundarios, mejorar la adherencia y ampliar el n\u00famero de pacientes que responden. Representan una v\u00eda para tratar la obesidad desde su origen cerebral, con intervenciones m\u00e1s personalizadas y sostenibles.<\/p>\n<p><strong>Una nueva mirada para un viejo problema<\/strong><\/p>\n<p>La obesidad no es un fallo de voluntad, como <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/moralizacion-de-la-obesidad-cuando-creemos-erroneamente-que-el-peso-refleja-el-caracter-de-una-persona-264998\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">est\u00e1 estigmatizado<\/a> a nivel social, ni un problema individual. Es una enfermedad compleja con ra\u00edces profundas en un cerebro adaptado para sobrevivir en la escasez. Abordarla requiere un doble enfoque: promover estilos de vida saludables y, cuando es necesario, utilizar terapias que act\u00faen sobre los circuitos cerebrales que regulan el peso.<\/p>\n<p>Comprender c\u00f3mo funciona \u2013y c\u00f3mo falla\u2013 el hipot\u00e1lamo ser\u00e1 clave para frenar la pandemia silenciosa del siglo XXI. Y es ah\u00ed, en el cerebro, donde se est\u00e1 librando la batalla cient\u00edfica m\u00e1s prometedora.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1765786453_229_count.gif\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\"\/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Rosal\u00eda Rodriguez Rodriguez<\/strong> es catedr\u00e1tica del departamento de Ciencias Biom\u00e9dicas en la Universitat Internacional de Catalunya.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">The Conversation<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La obesidad empieza en el cerebro y hoy sabemos que su desarrollo \u2013y su tratamiento\u2013 no es igual&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":289173,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[25,24,165,166,23],"class_list":{"0":"post-289172","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-es","9":"tag-espana","10":"tag-health","11":"tag-salud","12":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115722588752629984","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/289172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=289172"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/289172\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/289173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=289172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=289172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=289172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}