{"id":296906,"date":"2025-12-19T23:09:26","date_gmt":"2025-12-19T23:09:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/296906\/"},"modified":"2025-12-19T23:09:26","modified_gmt":"2025-12-19T23:09:26","slug":"asaltantes-de-la-vida-real-a-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/296906\/","title":{"rendered":"Asaltantes: de la vida real a la literatura"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">\u201cEn medio de esos llanos se aposentan cierta clase de bellacos que se suelen levantar varias cuadrillas de salteadores, que se hace temible a cualesquiera pasajeros en tr\u00e1nsito por esas tierras, como que ha sucedido lo m\u00e1s de los a\u00f1os el despojar y a\u00fan quitar la vida a varios desdichados, y aun atreverse a entrarse en sus casas, saque\u00e1ndolas, y a presencia del marido violar a la mujer o llevarle la hija, despu\u00e9s de herirlos y dejarlos en miserable estado; y el hacendado no tener segura de esta malvada gente, sus casas, sus bienes, su persona\u201d. <\/p>\n<p class=\"\">Parece un comentario period\u00edstico contempor\u00e1neo, pero no lo es. Lo anot\u00f3 un historiador para resumir lo que ocurr\u00eda en el pasado en forma habitual en nuestro pa\u00eds. Y, ahora, lo transcribi\u00f3 Juan Carlos Mu\u00f1oz Castro, autor de la tesis Bandolerismo y violencia pol\u00edtica en los campos de Chile central: el caso de los bandidos de los cerrillos de Teno, 1820-1860. (Universidad de Concepci\u00f3n. 2021). <\/p>\n<p class=\"\">A\u00f1ade: \u201cEl fen\u00f3meno del bandolerismo, tal como se hab\u00eda dado en los reinos de Espa\u00f1a, comenz\u00f3 ya en el siglo XVII a ser un serio problema en las posesiones americanas\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Se produjo entonces, seg\u00fan este autor, una conjunci\u00f3n de factores: \u201cLa formaci\u00f3n de la sociedad rural, de la propiedad agr\u00edcola, la introducci\u00f3n de diversos ganados, la poblaci\u00f3n dispersa y el r\u00edgido sistema de castas que se fue formando a ra\u00edz del mestizaje, propiciaron la formaci\u00f3n de bandas de sujetos marginados del sistema colonial\u2026 Fugados de las haciendas y de la justicia, encontraron amparo en los montes y parajes desolados, d\u00e1ndose al pillaje, el robo de ganado, el rapto de mujeres y el asalto en caminos\u201d. <\/p>\n<p class=\"\">El cronista Miguel de Olivares estimaba que, a mediados del siglo XVIII, exist\u00edan en todo el reino de Chile alrededor de doce mil bandoleros. El historiador Mario G\u00f3ngora acot\u00f3 que, en las d\u00e9cadas de 1750 y 1760, abundaba la gente \u201cociosa\u201d y \u201cvagante\u201d. Por ello, \u201cno ser\u00e1 exageraci\u00f3n afirmar que la mayor parte se mantiene del hurto\u2026 y han cobrado, con el h\u00e1bito que facilita los actos de su especie, tanta destreza y osad\u00eda, que se llegan a robar los reba\u00f1os enteros de ganados de lana, las engordas de cabras y las manadas de cabras y caballos; no hurtan como en otras partes para suplir la urgencia de la necesidad\u201d. Plantea, incluso, la sensaci\u00f3n de \u201cuna epidemia de bandolerismo rural\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">El 25 de febrero de 1672, conforme al certificado de entierro del espa\u00f1ol Luis del Valle, firmado por el cura de Chimbarongo, se anota que \u201cno recibi\u00f3 los santos sacramentos, ni se confes\u00f3 por haberlo muerto en la campa\u00f1a salteadores\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Entre 1755 y 1761, refiere Francisco Antonio Encina, \u201cverdaderas bandas de salteadores sembraban el terror desde los fuertes del B\u00edo-B\u00edo hasta los mismos suburbios de Santiago\u201d. <\/p>\n<p>En tiempos de la Independencia<\/p>\n<p class=\"\">Tras la constituci\u00f3n de la primera Junta de Gobierno, en 1810, la situaci\u00f3n no mejor\u00f3. A la guerra de guerrillas desatada por los patriotas, se sumaron grupos no organizados carentes de todo aliciente ideol\u00f3gico. El bandidaje, hasta fines de la d\u00e9cada de 1820, se mantuvo sobre la base de grupos desligados de los protagonistas de la lucha por la independencia. <\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/DVXKTPG5BBHJRKFFD7T7LBTFQA.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Portada de Los Pincheira, 1949Biblioteca Nacional de Chile<\/p>\n<p class=\"\">En ese per\u00edodo se destacan por lo menos tres nombres famosos: Jos\u00e9 Miguel Neira, l\u00edder de Los Neirinos; los hermanos Pincheira, realistas, y Vicente Benavides. Al comienzo, Benavides estuvo con los patriotas. Pero finalmente acaudill\u00f3 guerrillas realistas, haci\u00e9ndose conocido por su ferocidad. Lider\u00f3 la Guerra a Muerte hasta su captura y ejecuci\u00f3n en 1822.<\/p>\n<p class=\"\">Pero el bandidaje no termin\u00f3 entonces. <\/p>\n<p class=\"\">En la segunda mitad del siglo XIX figuran <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ciriaco_Contreras\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ciriaco_Contreras\">Ciriaco Contreras<\/a> y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pancho_Falcato\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"Pancho Falcato\" target=\"_blank\">Pancho Falcato<\/a>. Y, en la primera mitad del siglo XX dejaron un mal recuerdo El Huaso Raimundo y El \u00d1ato Eloy.<\/p>\n<p>En la literatura<\/p>\n<p class=\"\">Este legendario per\u00edodo desemboc\u00f3, como era inevitable, en la literatura. En la introducci\u00f3n de sus Diez cuentos de bandidos, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/09\/24\/babelia\/1569333267_979040.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/09\/24\/babelia\/1569333267_979040.html\">Enrique Lihn<\/a> apunta que \u201clos bandidos -perseguidos y perseguidores- corren a campo traviesa por la literatura chilena\u201d. <\/p>\n<p class=\"\">Tambi\u00e9n sostiene que los escritores no solo dejan su propio estilo en estos relatos de bandidos: tambi\u00e9n dan testimonio de su visi\u00f3n de los procesos hist\u00f3ricos. Lihn cree necesario, adem\u00e1s, \u201cobservar como la literatura se transforma (junto) con la sociedad y de qu\u00e9 modo, ante una misma coyuntura hist\u00f3rica, las tensiones dan lugar al antagonismo en el plano de la creaci\u00f3n literaria\u201d. <\/p>\n<p class=\"\">Su antolog\u00eda abarca desde Baldomero Lillo (Quilap\u00e1n) a <a href=\"https:\/\/elpais.com\/chile\/2025-08-29\/guillermo-blanco-sobre-todo-periodista.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/chile\/2025-08-29\/guillermo-blanco-sobre-todo-periodista.html\">Guillermo Blanco<\/a> (La Espera), pasando por Olegario Lazo (Complot), Rafael Maluenda (Los Dos), Fernando Santiv\u00e1n (El cuarto de las garras), Mariano Latorre (El aspado), V\u00edctor Domingo Silva (Pat\u2019e Cabra), Luis Durand (Cuesta arriba), Manuel Rojas (El bonete maulino) y Oscar Castro El \u00faltimo disparo del Negro Chaves).<\/p>\n<p class=\"\">Rafael Maluenda (uno de los primeros en obtener el Premio Nacional de Periodismo) es quiz\u00e1s el \u2018especialista\u00b4&#8217; en esta rama de la literatura, a pesar de que la suya es una amplia obra, que incluye novelas cortas y largas y piezas teatrales. En los a\u00f1os 60 del siglo pasado se public\u00f3 una selecci\u00f3n de sus Historias de Bandidos. En ella, aparte de Los Dos, cuento que seleccion\u00f3 Lihn, aparece el hist\u00f3rico personaje Ciriaco Contreras, cuyo relato ocupa casi la mitad del volumen.<\/p>\n<p class=\"\">A juicio de Lihn, cada autor recoge en sus protagonistas hombres recios, condicionados por sus circunstancias (casi no hay mujeres en este recuento ni en otros parecidos). Sus creaciones est\u00e1n ambientadas no solo en el paisaje rural como era la tradici\u00f3n. Tambi\u00e9n empiezan a asomar cr\u00edmenes cometidos en la ciudad. Sus obras se adentran en las tensiones y dolores generados por quienes actuaban (y siguen haci\u00e9ndolo) al margen de la ley. Pero, sobre todo, muestran la angustia de las v\u00edctimas que se sienten inermes.<\/p>\n<p>Guillermo Blanco: suspenso intranquilizador<\/p>\n<p class=\"\">Probablemente quien mejor ha recogido estas sensaciones, aunque el total de su obra desborda largamente el tema de los bandidos, es Guillermo Blanco.<\/p>\n<p class=\"\">La Espera, una de los primeros cuentos del autor de Gracia y el Forastero, es un ejemplo tr\u00e1gico de la desesperaci\u00f3n de una esposa que trata de defenderse de un asaltante y hiere a su marido y termina vi\u00e9ndose expuesta la muerte. <\/p>\n<p class=\"\">La historia culmina con un suspenso intranquilizador:<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLa puerta se abri\u00f3, dejando entrever una masa de sombra m\u00e1s densa. Dispar\u00f3. Se escuch\u00f3 un murmullo quejumbroso, breve; luego el caer de un cuerpo al suelo. Luego, d\u00e9bilmente:\u2014Amor . . .Arroj\u00f3 el rev\u00f3lver y se abalanz\u00f3 hacia la entrada. Toc\u00f3 el cuerpo: era su marido.\u2014\u00a1Por Dios, qu\u00e9 hice!\u00c9l:\u2014Pobre amor. Huye.Trat\u00f3 de acariciarle la frente, y al pasar por la piel sus dedos se encontr\u00f3 con la sangre, que flu\u00eda a borbotones.\u2014Voy a curarte.El hombre no respondi\u00f3.\u2014\u00a1Amor! \u00a1Amor! Silencio. Una tabla volvi\u00f3 a crujir. El rev\u00f3lver. Retrocedi\u00f3 para buscarlo a tientas, pero sus manos no dieron con \u00e9l. La segunda silueta apareci\u00f3 entonces en la puerta\u00bb.<\/p>\n<p class=\"\">Los ecos de este inquietante final resuenan hasta nuestros d\u00edas en los o\u00eddos de los lectores. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u201cEn medio de esos llanos se aposentan cierta clase de bellacos que se suelen levantar varias cuadrillas de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":296907,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[889,17,18,2047,1598,13,14,11,61,62,63,64,19,20,1804,671,9,10,15,16,12,21,22,65,66,67],"class_list":{"0":"post-296906","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internacional","8":"tag-america","9":"tag-breaking-news","10":"tag-breakingnews","11":"tag-chile","12":"tag-escritores","13":"tag-featured-news","14":"tag-featurednews","15":"tag-headlines","16":"tag-internacional","17":"tag-international","18":"tag-international-news","19":"tag-internationalnews","20":"tag-latest-news","21":"tag-latestnews","22":"tag-latinoamerica","23":"tag-literatura","24":"tag-news","25":"tag-noticias","26":"tag-noticias-destacadas","27":"tag-noticiasdestacadas","28":"tag-titulares","29":"tag-ultimas-noticias","30":"tag-ultimasnoticias","31":"tag-world","32":"tag-world-news","33":"tag-worldnews"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115748757153952434","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=296906"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296906\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/296907"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=296906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=296906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=296906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}