{"id":302729,"date":"2025-12-23T05:46:15","date_gmt":"2025-12-23T05:46:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/302729\/"},"modified":"2025-12-23T05:46:15","modified_gmt":"2025-12-23T05:46:15","slug":"por-que-jungla-de-cristal-es-la-mejor-pelicula-de-arquitectura-que-se-ha-filmado-nunca-y-ademas-navidena-icon-design","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/302729\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 \u2018Jungla de cristal\u2019 es la mejor pel\u00edcula de arquitectura que se ha filmado nunca (y adem\u00e1s navide\u00f1a) | ICON Design"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">El 25 de diciembre es una fecha ideal para defender ideas que, en cualquier otro momento del a\u00f1o, exigir\u00edan una habitaci\u00f3n acolchada, un amigo que te quite las cerillas y, como m\u00ednimo, una copa antes de empezar a hablar. El cuerpo pide sof\u00e1, pelar gambas, siesta estrat\u00e9gica de 40 minutos que acaba siendo de dos horas y una discusi\u00f3n dom\u00e9stica de bajo voltaje sobre si el lavavajillas admite media carga o eso es una superstici\u00f3n burguesa. Y, sin embargo, aqu\u00ed estamos, porque hay verdades que solo se pueden decir cuando el mundo baja la guardia, la agenda se suspende y la programaci\u00f3n televisiva se rinde definitivamente a los anuncios imposibles de perfumes igualmente imposibles. Aqu\u00ed va una: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2025-03-26\/john-mctiernan-director-de-la-jungla-de-cristal-mis-peliculas-eran-bastante-patrioticas-pero-la-carcel-cambio-mi-actitud.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2025-03-26\/john-mctiernan-director-de-la-jungla-de-cristal-mis-peliculas-eran-bastante-patrioticas-pero-la-carcel-cambio-mi-actitud.html\">Jungla de cristal <\/a>es una excelente pel\u00edcula navide\u00f1a y, adem\u00e1s, la mejor pel\u00edcula de arquitectura que se ha filmado nunca.<\/p>\n<p class=\"\">Esto que estoy haciendo es una afirmaci\u00f3n literal, t\u00e9cnica y bastante seria, aunque venga envuelta en metralletas, chistes malos y un se\u00f1or con camiseta interior, descalzo y sangrando por una moqueta corporativa que cost\u00f3 m\u00e1s que tu coche. Tambi\u00e9n ayuda a la confusi\u00f3n que este debate se haya tratado hist\u00f3ricamente con el mismo rigor intelectual que decidir si Gremlins cuenta como cine infantil o como amenaza velada a la crianza responsable. La diferencia es que aqu\u00ed hay estructura. Literalmente. Hormig\u00f3n, acero, conductos y una secci\u00f3n que manda.<\/p>\n<p class=\"\">La arquitectura, cuando aparece en el cine, suele hacerlo disfrazada. A veces va vestida de decorado bonito: edificios ic\u00f3nicos, a menudo firmados por arquitectos famosos, tan bien iluminados que parecen pedir perd\u00f3n por existir, como si temieran distraer al espectador de los sentimientos importantes, esos que siempre ocurren delante de ventanales car\u00edsimos. Otras veces adopta el disfraz del arquitecto-artista: atormentado, incomprendido, siempre a dos caf\u00e9s de una gran idea y a uno de una crisis existencial, con ojeras que podr\u00edan tener c\u00f3digo postal propio. Ambas opciones han dado pel\u00edculas estupendas. Ambas esquivan cuidadosamente la arquitectura tal y como funciona en la vida real, que incluye decisiones heredadas de gente ya jubilada, sistemas que nadie entiende del todo y reuniones en las que alguien pregunta, con una sonrisa, si \u201ceso no se podr\u00eda hacer m\u00e1s barato\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"277\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/JDKQJNLOUFBXBEW6FZONHVDM6Y.jpg\" loading=\"lazy\"\/>La arquitectura de &#8216;Gattaca&#8217; (1997) es de Frank Lloyd Wright y funciona como un traje caro: estiliza, acompa\u00f1a y jam\u00e1s interfiere.Alamy Stock Photo<\/p>\n<p class=\"\">Por eso <a href=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2021-03-06\/cinefilo-converso.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2021-03-06\/cinefilo-converso.html\">Gattaca<\/a>, por ejemplo, es tan hermosa como remota. Su arquitectura \u2014de<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2020\/08\/14\/icon_design\/1597437953_837769.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2020\/08\/14\/icon_design\/1597437953_837769.html\"> Frank Lloyd Wright<\/a>, nada menos\u2014 es impecable, afilada, perfecta para caminar con un traje de Armani (dato no menor: el vestuario es, efectivamente, de Armani) mientras miras al futuro en silencio y con cara de haber entendido algo importante. Funciona como un traje caro: estiliza, acompa\u00f1a y jam\u00e1s interfiere. Y por eso <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-01-25\/the-brutalist-frente-a-la-arquitectura-como-utopia.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-01-25\/the-brutalist-frente-a-la-arquitectura-como-utopia.html\">El Brutalista<\/a> o El Manantial, con toda su potencia, usan la arquitectura como un oficio intercambiable. Cambias planos por lienzos o partituras y la pel\u00edcula sigue respirando igual. El drama est\u00e1 en el creador, no en el oficio, ni en el peque\u00f1o detalle de que los edificios, a diferencia de los poemas, se caen si haces trampas.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"311\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PQ76KSTZFZD2FG47QXXQDAHM2U.jpg\" loading=\"lazy\"\/>En la pel\u00edcula &#8216;El Brutalista&#8217;, la arquitectura se usa como un oficio intercambiable, cambiando planos por lienzos o partituras la pel\u00edcula sigue respirando igual. El drama est\u00e1 en el creador, no en el oficio, ni en el peque\u00f1o detalle de que los edificios, a diferencia de los poemas, se caen si haces trampas.<\/p>\n<p class=\"\">Jungla de cristal entra por otra puerta, una que suele estar se\u00f1alizada como \u201cSolo personal autorizado\u201d y que casi nadie mira porque todo el mundo va directo al hall. Aqu\u00ed el edificio interviene directamente en la acci\u00f3n. La genera.<\/p>\n<p class=\"\">Para empezar, Nakatomi Plaza es un rascacielos concreto, situado en un lugar preciso y en un momento muy espec\u00edfico del desarrollo urbano de Los \u00c1ngeles. Un rascacielos de los a\u00f1os ochenta, que en Los \u00c1ngeles significa algo as\u00ed como \u201calto, pero sin fliparse\u201d y \u201ccorporativo, pero todav\u00eda orgulloso de ser nuevo\u201d. Est\u00e1 relativamente aislado, como una maqueta a escala uno a uno olvidada sobre una mesa. No forma parte de un skyline; lo inaugura. Y eso importa m\u00e1s de lo que parece.<\/p>\n<p class=\"\">Ese aislamiento convierte el edificio en un ecosistema cerrado. Lo bastante lejos como para que la polic\u00eda llegue tarde. Lo bastante solo como para que todo lo que pase dentro tenga que resolverse dentro. Si Nakatomi Plaza estuviera incrustado en Manhattan, la pel\u00edcula durar\u00eda 15 minutos y terminar\u00eda con alguien gritando: \u201c\u00a1Hay un protocolo para esto!\u201d. Aqu\u00ed, en cambio, el edificio puede desplegar su personalidad, que es una forma educada de decir su secci\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"277\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/GFZNK5CGDJHYVJP4VEKXTQJUIE.jpg\" loading=\"lazy\"\/>Bruce Willis se mueve como un t\u00e9cnico de mantenimiento con estr\u00e9s postraum\u00e1tico por los espacios de &#8216;Jungla de cristal&#8217;: sobrevive gracias a recorridos secundarios, a conductos de aire acondicionado, a patinillos, a espacios pensados para ser invisibles. Alamy Stock Photo<\/p>\n<p class=\"\">Porque Nakatomi Plaza est\u00e1 a medio terminar. Hay plantas acabadas y plantas que parecen una visita guiada al alma del edificio. Conductos, hormig\u00f3n visto, armarios de instalaciones, falsos techos que a\u00fan no fingen ser cielo. El edificio se muestra en su momento m\u00e1s honesto, justo antes de que lo maquillen para la foto institucional. Cualquier arquitecto reconoce ese instante exacto en el que todo funciona y nadie quiere verlo.<\/p>\n<p class=\"\">Por esos espacios se mueve John McClane como un t\u00e9cnico de mantenimiento con estr\u00e9s postraum\u00e1tico. Circula por donde circula la t\u00e9cnica, no por donde lo hace el poder. Y ah\u00ed est\u00e1 la clave: McClane sobrevive gracias a ese sistema oculto, pero esencial, del edificio. Gracias a recorridos secundarios, a conductos de aire acondicionado, a patinillos, a espacios pensados para ser invisibles. El h\u00e9roe no gana por fuerza, gana por secci\u00f3n, que es una frase que deber\u00eda imprimirse en camisetas y repartirse en primero de carrera.<\/p>\n<p class=\"\">En cualquier edificio de cierta altura y complejidad, la secci\u00f3n separa circulaciones, y las circulaciones separan mundos. La gente entra por el lobby, un espacio dise\u00f1ado para tranquilizar accionistas y desorientar visitantes; mientras las cosas entran por el s\u00f3tano. La carga, la log\u00edstica, todo eso que jam\u00e1s sale en los renders porque no queda bien con tipograf\u00eda fina, circula por abajo, por el subsuelo funcional donde la \u00e9pica se convierte en manual de instrucciones. Hans Gruber y los suyos lo entienden desde el minuto uno y entran por los dos extremos de Nakatomi Plaza: con teatralidad armada en el lobby y con eficacia casi administrativa en los s\u00f3tanos. All\u00ed aparcan un cami\u00f3n que luego parir\u00e1 a una ambulancia, un truco viejo y perfecto. Ese s\u00f3tano, invisible por definici\u00f3n, se convierte en el lugar donde todo es posible, precisamente porque nadie mira, nadie pregunta y nadie cree que ah\u00ed pueda estar pasando lo importante.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"308\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/62RD2SFTYJFK7ITYB3BPOTCS6Q.jpg\" loading=\"lazy\"\/>En &#8216;El manantial&#8217; (1949), un arquitecto visionario e inflexible lucha por mantener su integridad.Alamy Stock Photo<\/p>\n<p class=\"\">Es ah\u00ed donde el edificio deja de ser escenario y empieza a comportarse como personaje. Esa separaci\u00f3n de circulaciones no es solo funcional o est\u00e9tica, es una forma de ordenar el mundo, de decidir qu\u00e9 se ve y qu\u00e9 se oculta, qui\u00e9n manda y qui\u00e9n corre. Aqu\u00ed la arquitectura distribuye poder, crea ventajas, fabrica trampas. McClane aprende a leer el edificio sobre la marcha; los villanos creen haberlo le\u00eddo entero antes de entrar. El conflicto aparece en ese margen m\u00ednimo, ese lugar donde alguien pens\u00f3 que no hac\u00eda falta comprobar nada m\u00e1s. Como en casi cualquier obra, por cierto.<\/p>\n<p class=\"\">Una vez aceptada esta l\u00f3gica, todo lo que ocurre despu\u00e9s resulta perfectamente razonable. El edificio act\u00faa con una coherencia implacable consigo mismo. Todo funciona como se dise\u00f1\u00f3. Funciona de verdad. Nakatomi Plaza no falla, opera con eficacia. Y por eso permite que todo se descontrole, por eso el desastre es tan eficiente. Y tan divertido para el espectador, que en el fondo tambi\u00e9n disfruta cuando las cosas bien hechas se llevan al l\u00edmite.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"277\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/35CS6EGNRFG6NI32VTPPBCOKLM.jpg\" loading=\"lazy\"\/>El Nakatomi Plaza de &#8216;Jungla de cristal&#8217; es un rascacielos concreto, situado en un lugar preciso y en un momento muy espec\u00edfico del desarrollo urbano de Los \u00c1ngeles. Un rascacielos de los a\u00f1os ochenta relativamente aislado, rodeado de ciudad en borrador, como una maqueta a escala uno a uno olvidada sobre una mesa. AaronP\/Bauer-Griffin (GC Images)<\/p>\n<p class=\"\">A veces me preguntan cu\u00e1l es el mejor libro de arquitectura que se ha escrito nunca y yo suelo decir que es <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2011\/03\/07\/cultura\/1299452402_850215.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2011\/03\/07\/cultura\/1299452402_850215.html\">Crematorio, de Rafael Chirbes<\/a>, una novela que no veremos en los estantes de arte y arquitectura de las librer\u00edas. Pero lo es. Chirbes escribe sobre lo que la arquitectura produce cuando se solidifica en territorio, dinero y costumbre. Sin arquitectos estrella ni edificios singulares. Solo decisiones espaciales repetidas hasta que se vuelven paisaje moral. Jungla de cristal hace esencialmente lo mismo, pero con villancicos y alemanes educad\u00edsimos disparando con metralletas. Es una pel\u00edcula de arquitectura en el sentido m\u00e1s estricto y menos acad\u00e9mico posible. Avanza sin teorizar, confiando en que el edificio se explique solo. Y lo hace. Con ascensores, escaleras, cristales, s\u00f3tanos. El rascacielos funciona como verdadero protagonista por su capacidad de intervenci\u00f3n, no porque sea ic\u00f3nico o carism\u00e1tico. Nakatomi Plaza impone recorridos, limita opciones, decide qui\u00e9n manda y qui\u00e9n corre. Practica la arquitectura en lugar de hablar de ella.<\/p>\n<p class=\"\">Ah, y s\u00ed, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/12\/15\/icon\/1544886771_092189.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/12\/15\/icon\/1544886771_092189.html\">tambi\u00e9n es un estupendo filme navide\u00f1o<\/a>. Y es algo que tiene que ver con el tiempo, no con el atmosf\u00e9rico sino con el otro. Veamos, tanto en el guion de Jeb Stuart y Steven E. De Souza como en la direcci\u00f3n de John McTiernan, hay un conocimiento profundamente arquitect\u00f3nico del tiempo. No solo en la exquisita colocaci\u00f3n de pausas entre la trepidaci\u00f3n general (la escena del paseo sobre cristales es un ejemplo formidable de c\u00f3mo entender el ritmo narrativo) sino en el propio ecosistema que da forma a la pel\u00edcula: la noche de Navidad. Esencialmente el \u00fanico d\u00eda del a\u00f1o en el que el edificio estar\u00e1 vac\u00edo, o casi vac\u00edo. Y all\u00ed, y entonces, la fiesta de empresa que se despliega como ritual previo al colapso. La arquitectura corporativa est\u00e1 pensada para el d\u00eda, para el horario, para la representaci\u00f3n del orden. De noche, y en Navidad, se vuelve porosa, ingenua, un poco pueril en su fe tecnol\u00f3gica. Como si nadie hubiera previsto que se pudiese usar el edificio para algo que no fuera trabajar o fingir que trabaja. Un espacio pensado para la rutina que se queda sin rutina, y ah\u00ed es donde se ve c\u00f3mo funciona de verdad.<\/p>\n<p class=\"\">As\u00ed que este 25 de diciembre, si alguien insiste en que Jungla de cristal no es una pel\u00edcula navide\u00f1a, pueden intentar explicarle lo del p\u00e1rrafo anterior. O pueden hacer algo mejor: mirar a ese rascacielos a medio hacer, plantado en Los \u00c1ngeles como una certeza prematura. A sus conductos, a sus ascensores, a su azotea escenogr\u00e1fica, a su lobby impecable y a su s\u00f3tano invisible. Ah\u00ed, entre tubos y moquetas corporativas, est\u00e1 una de las lecciones de arquitectura m\u00e1s honestas que ha dado el cine. Y adem\u00e1s explota. Que siempre ayuda a fijar conceptos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El 25 de diciembre es una fecha ideal para defender ideas que, en cualquier otro momento del a\u00f1o,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":302730,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[801,4489,177,3740,146,147,25,24,43,176,71746,175,2951,753,23],"class_list":{"0":"post-302729","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine","8":"tag-arquitectura","9":"tag-bruce-willis","10":"tag-cine","11":"tag-diseno-arquitectura","12":"tag-entertainment","13":"tag-entretenimiento","14":"tag-es","15":"tag-espana","16":"tag-fiestas","17":"tag-film","18":"tag-frank-lloyd-wright","19":"tag-movies","20":"tag-navidad","21":"tag-peliculas","22":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115767305356858458","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/302729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=302729"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/302729\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/302730"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=302729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=302729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=302729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}