{"id":307529,"date":"2025-12-26T04:00:46","date_gmt":"2025-12-26T04:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/307529\/"},"modified":"2025-12-26T04:00:46","modified_gmt":"2025-12-26T04:00:46","slug":"por-que-mientras-la-ia-escribe-novelas-los-robots-todavia-aprenden-a-caminar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/307529\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 mientras la IA escribe novelas, los robots todav\u00eda aprenden a caminar"},"content":{"rendered":"<p class=\"paragraph\">De un tiempo a esta parte, parece que el pu\u00f1etazo de Sam Altman sobre el tablero de la inteligencia artificial (IA) ha provocado que el desarrollo de este \u00e1mbito avance a una velocidad vertiginosa. Mientras tanto, la rob\u00f3tica, especialmente la relativa a la creaci\u00f3n y perfeccionamiento de humanoides, ha venido dando pasos m\u00e1s cortos y torpes.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Los modelos de lenguaje escriben, razonan, programan y crean im\u00e1genes con una soltura que, aunque todav\u00eda no supera al genio humano, s\u00ed que sobrepasa, y no es poco, la media de nuestra especie. Un logro que, hace apenas una d\u00e9cada, parec\u00eda ciencia ficci\u00f3n. En cambio, los robots siguen, literalmente, tropezando. Se desequilibran, su manipulaci\u00f3n no es fluida y, pese a algunos trucos asombrosos, fallan justo en aquello que los humanos hacemos sin pensar. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La respuesta, aunque pueda parecer contraintuitiva, no es nueva. La dio el ingeniero y roboticista Hans Moravec en 1976, mucho antes de que existieran ChatGPT, Boston Dynamics o Nvidia como las conocemos hoy. En su ensayo <a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20160303232511\/http:\/\/www.frc.ri.cmu.edu\/users\/hpm\/project.archive\/general.articles\/1975\/Raw.Power.html\" rel=\"nofollow noreferrer noopener\" target=\"_blank\">The Role of Raw Power in Intelligence<\/a>, Moravec advert\u00eda que el principal obst\u00e1culo para la inteligencia artificial no estaba donde todo el mundo miraba. El mayor escollo entonces y ahora no era el razonamiento abstracto, sino que una m\u00e1quina desarrollara percepci\u00f3n y acci\u00f3n en el mundo f\u00edsico.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Casi medio siglo despu\u00e9s, la industria parece haberle dado la raz\u00f3n. La rob\u00f3tica ofrece im\u00e1genes muy distintas seg\u00fan el foco de la c\u00e1mara. Por un lado, los robots de Boston Dynamics realizan piruetas, saltos y coreograf\u00edas que rozan lo inveros\u00edmil, pero su precisi\u00f3n a la hora de realizar movimientos m\u00e1s cotidianos sigue siendo ortop\u00e9dica. Por otro, humanoides como el ruso Aldol apenas consiguen mantenerse en pie en demostraciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La diferencia no es solo t\u00e9cnica, sino simb\u00f3lica. Tras d\u00e9cadas de ficciones futuristas en el cine, un robot con forma humana promete, por su mera apariencia, capacidades humanas. Y cuando no las cumple, la decepci\u00f3n es inmediata, viral y, sobre todo, costosa porque, inevitablemente, repele a los inversores.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Aqu\u00ed entra en juego una de las ideas m\u00e1s inc\u00f3modas del campo, formulada por Rodney Brooks, fundador de iRobot. Sus llamadas <a href=\"https:\/\/rodneybrooks.com\/rodney-brooks-three-laws-of-robotics\/?utm_source=chatgpt.com\" rel=\"nofollow noreferrer noopener\" target=\"_blank\">\u201ctres leyes\u201d no oficiales de la rob\u00f3tica<\/a>, inspiradas en cierto modo en las de Asimov, no hablan de \u00e9tica, sino de mercado y realidad industrial.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La primera es lapidaria: \u201cLa apariencia de un robot promete lo que puede hacer y lo inteligente que es, y debe cumplir o superar ligeramente esa promesa o no ser\u00e1 aceptado\u201d. La segunda introduce el factor humano: \u201cCuando robots y personas coexisten, los robots no deben quitar autonom\u00eda a las personas, especialmente cuando fallen, como inevitablemente ocurrir\u00e1\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Sin embargo, es la tercera la que aqu\u00ed nos interesa, pues enfr\u00eda cualquier expectativa de aceleraci\u00f3n milagrosa: \u201cLas tecnolog\u00edas rob\u00f3ticas requieren m\u00e1s de diez a\u00f1os de mejora continua para alcanzar una fiabilidad del 99,9 %, y cada d\u00e9cada adicional solo compra unos pocos a\u00f1os m\u00e1s de robustez\u201d. Una afirmaci\u00f3n que, de ser real, va contra la l\u00f3gica de mercado aceleracionista actual y que, por tanto, ralentiza el desarrollo de la rob\u00f3tica al espantar, a corto plazo, la inversi\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"w-full\"   alt=\"El robot humanoide Ameca, de Etisalat, se present\u00f3 en el MWC de 2024.\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/12\/19\/694515bad9440.jpeg\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/694515bad9440.jpeg\" width=\"449\" height=\"267\" loading=\"lazy\"\/>El robot humanoide Ameca, de Etisalat, se present\u00f3 en el MWC de 2024.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Esto no afecta del mismo modo a la IA puramente digital. Un modelo puede equivocarse, alucinar o producir respuestas absurdas sin poner en peligro a nadie ni romper nada. Su inteligencia es abstracta, no salta a la vista, es mediada por una pantalla. La rob\u00f3tica, en cambio, est\u00e1 condenada a enfrentarse a la materia, la gravedad, la fricci\u00f3n, al desgaste y, c\u00f3mo no, al juicio directo del ojo. Y ah\u00ed es donde, de nuevo, Moravec fue especialmente clarividente.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">\u201cLa evoluci\u00f3n del cerebro comenz\u00f3 hace mil millones de a\u00f1os con el desarrollo de c\u00e9lulas capaces de transmitir se\u00f1ales electroqu\u00edmicas\u201d, recordaba. Ese proceso lento y ciego dio lugar a sistemas sensoriales y motores de una eficacia que hoy seguimos sin comprender del todo. \u201cLos animales m\u00e1s complejos exhiben comportamientos que parecen m\u00e1gicos en comparaci\u00f3n con los programas actuales\u201d. No porque piensen mejor, sino porque perciben y act\u00faan de manera m\u00e1s sofisticada y, al tiempo, instintivamente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"w-full\"   alt=\"Hans Moravec.\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/12\/19\/69453cb4a0da9.jpeg\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/69453cb4a0da9.jpeg\" width=\"449\" height=\"318\" loading=\"lazy\"\/>Hans Moravec.<\/p>\n<p>La paradoja de Moravec<\/p>\n<p class=\"paragraph\">De ah\u00ed nace lo que m\u00e1s tarde se conocer\u00eda como la paradoja de Moravec: es relativamente f\u00e1cil conseguir que una m\u00e1quina juegue al ajedrez o resuelva problemas l\u00f3gicos, pero mucho m\u00e1s dif\u00edcil lograr que camine, reconozca objetos o manipule el entorno con la soltura de un ni\u00f1o peque\u00f1o. El propio Moravec lo formul\u00f3 con crudeza t\u00e9cnica: \u201cUn ordenador de prop\u00f3sito general es vers\u00e1til, pero su capacidad de procesar informaci\u00f3n sensorial cruda \u2014como la visi\u00f3n de alto nivel\u2014 est\u00e1, incluso en t\u00e9rminos extremadamente optimistas, un factor de millones por debajo de los sistemas biol\u00f3gicos equivalentes\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La clave est\u00e1 entonces en el tiempo evolutivo. En las \u00e1reas perceptivas y motoras del cerebro humano se condensan, como escribi\u00f3 Moravec, \u201cmil millones de a\u00f1os de experiencia sobre la naturaleza del mundo y c\u00f3mo sobrevivir en \u00e9l\u201d. El razonamiento consciente, en cambio, es una capa reciente, fr\u00e1gil y superficial. Un \u201ctruco nuevo\u201d. Por eso la IA ha avanzado tan r\u00e1pido en lenguaje, im\u00e1genes o texto: son creaciones culturales humanas, sistemas simb\u00f3licos que entendemos porque los hemos inventado. Replicarlos es dif\u00edcil, pero no tanto como replicar aquello que nunca dise\u00f1amos deliberadamente: nuestro cuerpo en el mundo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Esta diferencia explica tambi\u00e9n el contraste entre los discursos de los grandes l\u00edderes tecnol\u00f3gicos. Sam Altman, CEO de OpenAI, lo resum\u00eda con una frase tan sencilla como reveladora en la entrada de su blog titulada <a href=\"https:\/\/blog.samaltman.com\/the-gentle-singularity\" rel=\"nofollow noreferrer noopener\" target=\"_blank\">The Gentle Singularity<\/a>: la IA se acelera de forma visible, pero \u201clos robots no est\u00e1n caminando por las calles\u201d. Todav\u00eda.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Elon Musk, por su parte, encarna en este aspecto el optimismo industrial llevado al extremo. Ha llegado a asegurar que Tesla tendr\u00e1 humanoides en baja producci\u00f3n para uso interno y que aspira a una alta producci\u00f3n para otras empresas en 2026. En los informes trimestrales de la propia Tesla se habla ya de l\u00edneas de producci\u00f3n de primera generaci\u00f3n para Optimus, con vistas a fabricar en volumen. Y el magnate tecnol\u00f3gico no se queda ah\u00ed: ha llegado a proyectar el impacto econ\u00f3mico del robot humanoide en cifras de \u201ctrillones de d\u00f3lares\u201d a largo plazo, por lo que el mensaje es claro: quien resuelva la paradoja de Moravec, obtendr\u00e1 un premio colosal.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Sin embargo, Rodney Brooks lleva a\u00f1os advirtiendo de que ese horizonte est\u00e1 mucho m\u00e1s lejos de lo que sugieren las presentaciones a lo Steve Jobs. Desde su punto de vista, incluso los humanoides m\u00ednimamente \u00fatiles y rentables est\u00e1n a m\u00e1s de diez a\u00f1os vista, y eso asumiendo progresos sostenidos y sin grandes retrocesos. Su criterio es siempre el mismo: de nada sirve una demo sin un producto comercializable inmediatamente despu\u00e9s, sin posibilidad de r\u00e9plica fiable y consumible en el mundo real.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Entre ambos polos se sit\u00faa Jensen Huang, CEO de Nvidia, que ha convertido la rob\u00f3tica en la siguiente frontera natural de la IA. Huang habla insistentemente de physical AI, una inteligencia artificial capaz de entender fricci\u00f3n, inercia y relaciones de causa y efecto. No una IA encerrada en el marco digital, sino sistemas que interact\u00faan con la realidad. Nvidia presenta esta transici\u00f3n como un motor de reindustrializaci\u00f3n y Huang ha llegado a minimizar los plazos, sugiriendo que no se trata de algo a d\u00e9cadas vista, sino de un horizonte de pocos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">En una l\u00ednea m\u00e1s matizada, <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/neo\/ia\/20251119\/11279030\/demis-hassabis-presenta-gemini-3-ia-mas-avanzada-google-mercado-ia-burbuja-estalla-salvo.html\" title=\"Demis Hassabis presenta Gemini 3, la IA m\u00e1s avanzada de Google: \u201cEl mercado de la IA es una burbuja, pero si estalla, nosotros estamos a salvo\u201d\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">Demis Hassabis<\/a>, CEO de Google DeepMind, ha insistido en que comprender el mundo f\u00edsico requiere algo m\u00e1s que dotar a un sistema de cuerpo. Simular la realidad, entender sus regularidades y restricciones, sigue siendo un desaf\u00edo cient\u00edfico en s\u00ed mismo. El embodiment \u2014dotar de corporeidad a una mente\u2014 ayuda, pero no es una bala de plata.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">En un punto intermedio entre el escepticismo ingeniero y el optimismo corporativo es donde algunos ven un posible punto de inflexi\u00f3n. El divulgador tecnol\u00f3gico Rodrigo Taramona ha planteado que el verdadero salto podr\u00eda no venir tanto de nuevos robots como de una infraestructura computacional capaz de sacar la IA del entorno puramente digital.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">\u201cNvidia es una de las empresas m\u00e1s valoradas ahora mismo en el mercado mundial porque ha basado su negocio en producir GPUs\u201d, recuerda. \u201cEn concreto, lleva a\u00f1os produciendo el Hopper, la mejor GPU para IA. Desde ChatGPT hasta Midjourney funcionan gracias a Hopper. Pero es que adem\u00e1s Nvidia ya ha empezado a implementar la microarquitectura Blackwell, lo que va a inaugurar la era de las m\u00e1quinas inteligentes\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La clave, seg\u00fan Taramona, est\u00e1 en un cambio de marco: \u201cEs un chip que va a trasladar por fin la IA a la rob\u00f3tica. Hasta ahora la IA ha funcionado en un \u00fanico marco, el digital. Nunca sal\u00eda de la pantalla\u201d. Si ese nexo entre c\u00e1lculo masivo, simulaci\u00f3n del mundo f\u00edsico y acci\u00f3n encarnada llega a consolidarse, el desfase hist\u00f3rico entre IA y rob\u00f3tica podr\u00eda empezar a reducirse. La inc\u00f3gnita es si bastar\u00eda con m\u00e1s potencia o si el cuerpo seguir\u00e1 siendo, incluso entonces, el mayor obst\u00e1culo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Al respecto, Taramona reconoce que la tesis de Moravec ayuda a explicar por qu\u00e9 durante tanto tiempo se asumi\u00f3 que el avance en rob\u00f3tica y en veh\u00edculos aut\u00f3nomos ser\u00eda necesariamente lento. \u201cEsto se escribi\u00f3 en una etapa muy temprana, previa al aprendizaje por refuerzo y a los grandes modelos actuales, que est\u00e1n consiguiendo cosas realmente sorprendentes\u201d, matiza. El divulgador tambi\u00e9n consiente que el problema de la rob\u00f3tica sigue siendo enorme y recuerda, por ejemplo, las dificultades que tuvo OpenAI con su mano rob\u00f3tica, ampliamente documentadas, pero empieza a percibir grietas en fronteras que antes parec\u00edan insalvables.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Uno de los cambios clave, seg\u00fan Taramona, residir\u00eda en c\u00f3mo se entrenan los robots antes incluso de existir f\u00edsicamente. Se\u00f1ala como ejemplo el documental The Thinking Game, producido por DeepMind, que retrata el trabajo de Demis Hassabis y su equipo. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de que sea una pieza publicitaria, lo m\u00e1s interesante es ver c\u00f3mo entrenan a los robots en simulaci\u00f3n, con datos sint\u00e9ticos antes incluso de fabricarlos\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">En lugar de construir un robot y luego ense\u00f1arle a moverse, es dise\u00f1ado primero en un entorno virtual y se le deja interactuar con las leyes de la f\u00edsica mediante recompensas: avanzar en l\u00ednea recta, moverse m\u00e1s r\u00e1pido, manipular objetos con mayor eficiencia. Ese proceso, explica Taramona, se aproximar\u00eda m\u00e1s a una resoluci\u00f3n natural de problemas, mediante ensayo y error, que al aprendizaje forzado de estrategias prefabricadas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">\u201cEl humano no aprende porque se le explique c\u00f3mo moverse. Puede que haya imitaci\u00f3n, pero sobre todo aprende porque es arrojado a un entorno y tiene que enfrentarse a la f\u00edsica\u201d. Como ocurre con los beb\u00e9s, que experimentan de forma ca\u00f3tica hasta encontrar estrategias que funcionan, estos robots aprender\u00edan explorando qu\u00e9 movimientos les proporcionan m\u00e1s recompensas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Tal vez, en \u00faltima instancia, la rob\u00f3tica no est\u00e9 estancada, sino enfrent\u00e1ndose desde el primer momento a un problema que a\u00fan dista de encontrar una soluci\u00f3n \u00f3ptima. La IA ha avanzado m\u00e1s r\u00e1pido no porque sea m\u00e1s profunda, sino porque precisamente empez\u00f3 por la capa m\u00e1s evidente del pensamiento humano. El cuerpo, como la evoluci\u00f3n ha demostrado durante millones de a\u00f1os, no se conquista, en palabras de cierto pol\u00edtico moderno, por simple asalto. Pendiente queda, de hecho, debatir si precisamente debe conquistarse.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" width=\"65\" height=\"65\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/681b264316d81.jpeg\" alt=\"Manu Collado\"\/><\/p>\n<p class=\"author_bio\">Profesor de Filosof\u00eda, articulista, dramaturgo, guionista y un largo etc\u00e9tera. Cuando buscas la definici\u00f3n de intrusista laboral, sale mi foto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De un tiempo a esta parte, parece que el pu\u00f1etazo de Sam Altman sobre el tablero de la&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":307530,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[119,123,124,25,24,117,121,122,23,118,120],"class_list":{"0":"post-307529","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-ciencia","9":"tag-ciencia-y-tecnologia","10":"tag-cienciaytecnologia","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-science","14":"tag-science-and-technology","15":"tag-scienceandtechnology","16":"tag-spain","17":"tag-technology","18":"tag-tecnologia"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115783875496896963","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/307529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=307529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/307529\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/307530"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=307529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=307529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=307529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}