{"id":309084,"date":"2025-12-27T00:56:11","date_gmt":"2025-12-27T00:56:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/309084\/"},"modified":"2025-12-27T00:56:11","modified_gmt":"2025-12-27T00:56:11","slug":"lo-que-ensena-la-noche-hacia-una-nueva-izquierda-en-una-era-de-falta-de-autoritarismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/309084\/","title":{"rendered":"Lo que ense\u00f1a la noche: hacia una Nueva Izquierda en una era de falta de autoritarismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\">Algo fundamental ha cambiado en la India. Lo podemos percibir no solo en los lugares obvios \u2014el parlamento, los estudios de televisi\u00f3n, los m\u00edtines electorales\u2014, sino tambi\u00e9n en las zonas m\u00e1s tranquilas y silenciosas de la vida: en las escuelas, donde el miedo se convierte en un lenguaje; alrededor de los pozos de las aldeas, donde la casta sigue decidiendo el orden de la sed; en el silencio que se produce cuando se pronuncia con ira el nombre de una comunidad religiosa minoritaria; y en las mil vacilaciones t\u00e1citas que ahora salpican el lenguaje cotidiano. Las ansiedades de la era neoliberal se han fusionado con una maquinaria ideol\u00f3gica centenaria, dando lugar a una formaci\u00f3n pol\u00edtica que resulta dolorosamente familiar a la vez que aterradoramente nueva.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Un siglo en gestaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este fen\u00f3meno no es el simple auge de un partido de derecha. Es el triunfo de un proyecto que ha esperado pacientemente durante generaciones, ganando fuerza en los shakhas de los barrios, las fiestas religiosas, las redes ben\u00e9ficas y los libros de texto escolares. Como ha demostrado <a href=\"https:\/\/books.google.co.in\/books\/about\/The_Hindu_Nationalist_Movement_and_India.html?id=iVsfVOTUnYEC&amp;redir_esc=y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Christophe Jaffrelot<\/a>, el Sangh Parivar es menos una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que un organismo social en expansi\u00f3n: respira a trav\u00e9s de las instituciones, circula a trav\u00e9s de los h\u00e1bitos y se instala en los m\u00e1s m\u00ednimos recovecos de la vida cultural. Cuando el Partido Popular Indio (BJP) logr\u00f3 ascender al poder, no lo hizo como un accidente electoral, sino como una culminaci\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La novedad radica en la forma en que esta vieja maquinaria se ha mezclado con las ruinas que ha dejado el neoliberalismo. El campo indio est\u00e1 embrujado por los fantasmas de las promesas abandonadas: de precios m\u00ednimos de sostenimiento, de salarios estables, de canales de riego que se secaron antes de llegar al campo. Los trabajadores, que viven bajo los pasos elevados y llevan en sus bolsillos tel\u00e9fonos inteligentes y deudas, desbordan las ciudades. Una generaci\u00f3n ha crecido creyendo que la modernidad significa precariedad, que la movilidad significa inseguridad y que la supervivencia significa luchar por las migajas. La visi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/uberty.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Kalyan_Sanyal_Rethinking_Capitalist_Development.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Kalyan Sanyal<\/a> \u2014las vastas \u201czonas de exclusi\u00f3n\u201d de la India\u2014 ya no parece una terminolog\u00eda acad\u00e9mica, sino que describe la textura de la vida cotidiana.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Ruinas neoliberales, sue\u00f1os autoritarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En estas ruinas, el nacionalismo hind\u00fa ha encontrado su lenguaje. Dondequiera que se derrumb\u00f3 la seguridad econ\u00f3mica, se extendi\u00f3 el resentimiento cultural; dondequiera que desaparecieron los puestos de trabajo, crecieron los mitos de agravios hist\u00f3ricos; dondequiera que retrocedi\u00f3 el estado del bienestar, entr\u00f3 en escena la pol\u00edtica de la humillaci\u00f3n. \u201cPuede que no est\u00e9s seguro\u201d, susurra la narrativa mayoritaria, \u201cpero al menos eres superior a alguien\u201d. Es una moralidad t\u00f3xica, pero en una era de esperanzas desplazadas, ha sido eficaz. Las reflexiones de Dave Renton sobre <a href=\"https:\/\/www.plutobooks.com\/product\/fascism-history-and-theory\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">el fascismo<\/a> \u2014su capacidad para convertir la desesperaci\u00f3n en un deseo de purificaci\u00f3n\u2014 encajan en el momento actual con una precisi\u00f3n inc\u00f3moda, aunque el autoritarismo de la India lleve la m\u00e1scara de la democracia electoral.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El resultado es un h\u00edbrido peculiar: un orden mayoritario autoritario con aspiraciones fascistas, que opera a trav\u00e9s de los procedimientos familiares de la Rep\u00fablica, mientras la vac\u00eda desde dentro. Las elecciones contin\u00faan, pero su esp\u00edritu se desvanece; las instituciones se mantienen, pero su autonom\u00eda se erosiona; los tribunales dictan sentencias, pero la justicia se vuelve t\u00edmida. <a href=\"https:\/\/www.google.co.in\/books\/edition\/The_Indian_Ideology\/BmznDwAAQBAJ?hl=en&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Perry Anderson escribi\u00f3 una vez que la India<\/a> nunca resolvi\u00f3 completamente las contradicciones de su origen nacionalista; hoy, esas contradicciones han regresado con fuerza, ahora agudizadas por las ambiciones de un movimiento que busca sustituir la Rep\u00fablica por un Estado civilizatorio.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Los l\u00edmites de la oposici\u00f3n liberal<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ante esta transformaci\u00f3n, la oposici\u00f3n mayoritaria se mueve como un son\u00e1mbulo. Su imaginaci\u00f3n sigue anclada en la terminolog\u00eda de los a\u00f1os noventa: eficiencia, crecimiento, desarrollo, secularismo como ritual simb\u00f3lico, las pol\u00edticas de bienestar como formas de clientelismo y las coaliciones como el objetivo \u00faltimo de la pol\u00edtica. No se da cuenta de que el BJP no se limita a disputar las elecciones, sino que reescribe el lenguaje mismo en el que se desarrolla la pol\u00edtica. \u00bfC\u00f3mo puede un partido cuya visi\u00f3n del mundo est\u00e1 agotada, cuyo secularismo es t\u00edmido, cuyo programa econ\u00f3mico es indistinguible del orden dominante y cuya imaginaci\u00f3n social est\u00e1 limitada por el \u201csentido com\u00fan\u201d del mercado, c\u00f3mo puede un partido as\u00ed enfrentarse a un movimiento que busca una remodelaci\u00f3n total de la sociedad?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, la crisis de la izquierda es a\u00fan m\u00e1s dolorosa, porque es una crisis de posibilidades. La izquierda fue en su d\u00eda el ancla de los movimientos de masas en todo el pa\u00eds, organiz\u00f3 a los trabajadores y los campesinos, y ense\u00f1\u00f3 a generaciones a leer no solo las palabras, sino el mundo entero. Hoy en d\u00eda, se encuentra debilitada: presente pero vacilante; con principios, pero cansada; con una amplia organizaci\u00f3n, pero pol\u00edticamente t\u00edmida. El Parlamento se ha convertido en el centro de gravedad, arrastrando a la izquierda cada vez m\u00e1s hacia alianzas que diluyen su claridad y amortiguan su voz. Se comporta como si la amenaza pudiera ser superada con aritm\u00e9tica t\u00e1ctica, como si el <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Sangh_Parivar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Sangh Parivar<\/a> fuera simplemente otro adversario en una larga partida parlamentaria.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero la extrema derecha no es un adversario parlamentario. Es un proyecto civilizatorio, y solo una pol\u00edtica contracivilizatoria puede hacerle frente. La izquierda debe recuperar su sentido de misi\u00f3n hist\u00f3rica, su capacidad para imaginar m\u00e1s all\u00e1 de los horizontes del presente, para movilizar a quienes viven y trabajan en las sombras de la econom\u00eda, y para hablar un lenguaje que sit\u00fae la dignidad en el centro de la vida pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para ello, la izquierda debe afrontar una realidad que reconoce desde hace tiempo, pero que no siempre ha tratado con la urgencia necesaria: la casta no es un complemento de la clase, sino la gram\u00e1tica misma del trabajo en la India. La cuesti\u00f3n dalit no es solo una cuesti\u00f3n de representaci\u00f3n, sino que tiene que ver con la organizaci\u00f3n del trabajo, la asignaci\u00f3n de la degradaci\u00f3n y la distribuci\u00f3n del miedo. El orden de castas fractura a la clase trabajadora antes incluso de que pueda organizarse. Cualquier pol\u00edtica de izquierda que no sit\u00fae la abolici\u00f3n de las castas en el centro de su programa se encontrar\u00e1 con una base social reducida, alianzas fr\u00e1giles y una imaginaci\u00f3n incompleta. Las personas que m\u00e1s sufren la violencia del capitalismo \u2014los trabajadores sin tierra, los trabajadores sanitarios, los trabajadores informales, los migrantes, los dalits, los adivasis, las OBC y los musulmanes\u2014 son precisamente aquellas a las que la extrema derecha busca cooptar o expulsar del redil nacional. Por lo tanto, la izquierda debe construir una fuerza compensatoria desde abajo, centr\u00e1ndose en las \u00e1reas donde la casta y la clase se cruzan de forma m\u00e1s violenta.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Implicaciones globales<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero el terreno de lucha no es solo nacional. El giro autoritario de la India se extiende hacia el exterior, dejando una huella permanente en el orden mundial. Un pa\u00eds que alberga una de las fuerzas laborales m\u00e1s grandes del mundo \u2014y quiz\u00e1s la m\u00e1s precaria\u2014 no puede abrazar el autoritarismo sin que ello tenga consecuencias para las luchas de la clase trabajadora a nivel mundial. Cuando se eliminan las protecciones de los trabajadores en la India, el capital global aplaude; cuando se debilitan los sindicatos, las cadenas de suministro se endurecen; cuando se criminaliza la disidencia, las f\u00e1bricas del mundo se vuelven m\u00e1s silenciosas. El capital global no solo tolera el giro autoritario, sino que lo abraza activamente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La creciente posici\u00f3n de la India como enorme mercado de consumo exacerba esta complicidad. Los gigantes tecnol\u00f3gicos y los conglomerados financieros tratan a la India como la pr\u00f3xima frontera de expansi\u00f3n. Un r\u00e9gimen que ofrece desregulaci\u00f3n, mano de obra m\u00e1s barata, sindicatos sometidos y estabilidad pol\u00edtica es un regalo para los inversores. Y as\u00ed, el silencio global se hace m\u00e1s fuerte. Las democracias que predican los derechos humanos se quedan mudas cuando se enfrentan al tama\u00f1o de la India, su mercado y su utilidad geopol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Luego est\u00e1 la cuesti\u00f3n del clima. La India se encuentra en primera l\u00ednea de la crisis clim\u00e1tica; sus olas de calor, ciclones, sequ\u00edas e inundaciones son presagios del futuro del planeta. La visi\u00f3n de desarrollo del actual Gobierno, marcada por la miner\u00eda extractiva, la expansi\u00f3n del carb\u00f3n y el despojo disfrazado de progreso, amenaza no solo la supervivencia ecol\u00f3gica de la India, sino la del mundo entero. Un Estado autoritario que reprime los movimientos ecologistas y criminaliza la resistencia ind\u00edgena acelera la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y, desde el punto de vista geopol\u00edtico, la India se ha convertido en un pilar de la estrategia indopac\u00edfica. Se la corteja como contrapeso a China, lo que otorga al r\u00e9gimen gobernante una especie de inmunidad moral. Las potencias occidentales toleran lo que denunciar\u00edan en otros lugares porque la India es demasiado grande, demasiado estrat\u00e9gica y demasiado central en la coreograf\u00eda de la rivalidad mundial. La erosi\u00f3n de la democracia india se entrelaza as\u00ed con los intereses del poder imperial; la lucha mundial contra el autoritarismo debe pasar por la India.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La crisis radica en el hecho de que la India, un pa\u00eds vasto que es fundamental para el capitalismo global, crucial para la supervivencia clim\u00e1tica y esencial para el equilibrio geopol\u00edtico, se est\u00e1 deslizando hacia un futuro autoritario, mientras que su oposici\u00f3n tradicional permanece paralizada. La importancia de resistir esta trayectoria va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales. Para combatir el autoritarismo hind\u00fa, es esencial defender el futuro de la democracia, los derechos de los trabajadores, la ecolog\u00eda y la desmilitarizaci\u00f3n global.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Hacia una nueva formaci\u00f3n de izquierda<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-105224\" class=\"wp-image-105224 size-full lazyload\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Elections-.jpeg.webp.jpeg\" alt=\"Elections .jpeg\" width=\"695\" height=\"516\" title=\"Lo que ense\u00f1a la noche: hacia una Nueva Izquierda en una era de falta de autoritarismo\"  data- style=\"--smush-placeholder-width: 695px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 695\/516;\"\/><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-105224\" class=\"wp-caption-text\">Colas para votar en las elecciones de 2024. Cerca de un bill\u00f3n de personas votaron a lo largo de varios meses. Un orden mayoritario autoritario con aspiraciones fascistas opera a trav\u00e9s de los procedimientos habituales de la Rep\u00fablica, mientras la vac\u00eda desde dentro. Las elecciones contin\u00faan, pero su esp\u00edritu se desvanece.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Desde esta perspectiva, la renovaci\u00f3n de la izquierda no es solo deseable: es necesaria. Su tarea no es volver a las viejas f\u00f3rmulas ni aferrarse a h\u00e1bitos organizativos agotados, sino reimaginarse a s\u00ed misma como una fuerza capaz de hablar a un siglo definido por la precariedad, el colapso ecol\u00f3gico y el autoritarismo impulsado por la identidad. Debe construir nuevas solidaridades entre los precarios y los excluidos; debe crear nuevos idiomas que resuenen m\u00e1s all\u00e1 de las castas, las clases, las religiones y las regiones; debe tratar la educaci\u00f3n pol\u00edtica como una pr\u00e1ctica viva y no como un recuerdo archivado; debe abrazar el internacionalismo, no como un eslogan, sino como una orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por encima de todo, la izquierda debe recuperar el arte que una vez domin\u00f3: el arte de nombrar el mundo, sus estructuras de violencia, sus posibilidades de transformaci\u00f3n, sus fracturas ocultas, sus sue\u00f1os reprimidos. Porque la extrema derecha prospera cuando el mundo se nombra mal, cuando la explotaci\u00f3n se llama destino, cuando el sufrimiento se llama sacrificio, cuando la opresi\u00f3n se llama tradici\u00f3n, cuando la disidencia se llama traici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>El lento trabajo de renovaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al final, el camino m\u00e1s honesto hacia adelante puede ser el que <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2019\/05\/india-elections-bjp-modi-hindu-nationalism\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Achin Vanaik<\/a> se\u00f1ala con tranquila claridad: el lento y casi subterr\u00e1neo trabajo de construir una Nueva Izquierda desde cero. No se trata de un renacimiento de los viejos partidos, ni de un milagro nacido de la aritm\u00e9tica electoral, sino de una larga temporada de acumulaci\u00f3n molecular: una organizaci\u00f3n paciente en habitaciones abarrotadas y campos destrozados, en reuniones sindicales, en colectivos de mujeres, en <a href=\"https:\/\/www.kspp.edu.in\/blog\/neglected-corners-dalit-bastis-and-the-fight-for-basic-human-rights\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">asentamientos chabolistas\u00a0dalit<\/a> y dormitorios de migrantes, en esos rincones medio olvidados donde las promesas de la rep\u00fablica nunca llegaron realmente. De esos lugares surgen los \u00fanicos cuadros capaces de soportar los largos inviernos del autoritarismo: personas templadas por la lucha, educadas en la \u00e9tica de la solidaridad, guiadas por una visi\u00f3n m\u00e1s amplia que el agotamiento de la democracia liberal. Si la historia ense\u00f1a algo, es que los momentos de ruptura repentina se preparan durante a\u00f1os de invisibilidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Una nueva izquierda, si es que llega a nacer, surgir\u00e1 silenciosamente al principio, reuniendo fragmentos de resistencia hasta que un d\u00eda, cuando las condiciones maduren y el miedo vacile, emerja con una fuerza que parecer\u00e1 haber aparecido de la noche a la ma\u00f1ana, pero que, en realidad, lleva un siglo gest\u00e1ndose. Frente a un movimiento que sue\u00f1a con rehacer la naci\u00f3n a imagen y semejanza de un pasado herido, solo una izquierda comprometida con una democracia m\u00e1s profunda y generosa, que trascienda el capitalismo en lugar de suplicarle, puede ofrecer un horizonte por el que valga la pena luchar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Sushovan Dhar<\/strong> est\u00e1 vinculado a la Cuarta Internacional, activista pol\u00edtico y articulista.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Algo fundamental ha cambiado en la India. 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