{"id":313522,"date":"2025-12-30T08:27:25","date_gmt":"2025-12-30T08:27:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/313522\/"},"modified":"2025-12-30T08:27:25","modified_gmt":"2025-12-30T08:27:25","slug":"critica-homo-argentum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/313522\/","title":{"rendered":"Cr\u00edtica | Homo Argentum"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Frame_97206_1.582_V2.png\" style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" border=\"0\" data-original-height=\"1587\" data-original-width=\"2316\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Frame_97206_1.582_V2.png\"\/><\/a><\/p>\n<p>|| Cr\u00edticas | \u2605\u2606\u2606\u2606\u2606<\/p>\n<p>Homo Argentum  <\/p>\n<p>Mariano Cohn, Gast\u00f3n Duprat<\/p>\n<p>De im\u00e1genes est\u00e1ticas y publicidades encubiertas <\/p>\n<p>Rub\u00e9n T\u00e9llez Brotons<\/p>\n<p><\/p>\n<p> <a href=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/eyJidWNrZXQiOiJzdGF0aWMudXNoZXJ1LmNvbSIsImtleSI6ImltZy9jaGFubmVscy93d3cuYWNvbnRyYWNvcnJpZW50ZWZpbG1z.jpeg\" style=\"display: block; padding: 1em 0px; text-align: center;\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" border=\"0\" data-original-height=\"1772\" data-original-width=\"1240\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/eyJidWNrZXQiOiJzdGF0aWMudXNoZXJ1LmNvbSIsImtleSI6ImltZy9jaGFubmVscy93d3cuYWNvbnRyYWNvcnJpZW50ZWZpbG1z.jpeg\"\/><\/a><\/p>\n<p>\n<b>ficha t\u00e9cnica:<\/b><br \/>Argentina, 2025. T\u00edtulo original: \u00abHomo Argentum\u00bb. Direcci\u00f3n: Mariano Cohn, Gast\u00f3n Duprat. Guion: Andr\u00e9s Duprat, Mariano Cohn, Gast\u00f3n Duprat. Compa\u00f1\u00edas: Pampa Films, Gloriamundi Producciones, Dea Film, Blue Film. Distribuci\u00f3n en Espa\u00f1a: A Contracorriente Films (estreno previsto 25 de diciembre de 2025). Fotograf\u00eda: Leo Resende Ferreira. Montaje: David Gallart. M\u00fasica: Federico Mercuri, Mat\u00edas Mercuri. Reparto: Guillermo Francella, Eva De Dominici, Milo J, Migue Granados, Clara Kovacic, Vanesa Gonz\u00e1lez, Juan Luppi, Gast\u00f3n Soffritti, Dalma Maradona, Guillermo Arengo. Duraci\u00f3n: 110 minutos.  <\/p>\n<p><\/p>\n<p>El cinismo de Homo Argentum no sorprende; s\u00ed que lo hace el modo en que Mariano Cohn y Gast\u00f3n Duprat lo maximizan hasta l\u00edmites dif\u00edciles de imaginar. La forma en que estos dos directores miran la realidad estaba perfectamente inscrita en las im\u00e1genes de sus anteriores obras: el mundo est\u00e1 dividido en clases, pero las condiciones materiales nada tienen que ver con dicha estratificaci\u00f3n. Por un lado, est\u00e1n los ricos, que son cosmopolitas, ostentosos, prepotentes, fr\u00edos e imb\u00e9ciles; por otro, est\u00e1n los pobres, que son mezquinos, violentos, salvajes y envidiosos. La crueldad, la ausencia de escr\u00fapulos y una extra\u00f1a maldad esencialista es el nexo com\u00fan de las dos clases, lo que las junta para que ofrezcan un gran banquete en el que el plato principal es la crueldad humana. Sin embargo, la \u201celegancia\u201d, la \u201cbuena educaci\u00f3n\u201d y la \u201ccultura\u201d \u2014t\u00e9rminos que, en la filmograf\u00eda de Cohn y Duprat, siempre aparentan operar en un plano abstracto pese a lo concreto y clasista de su origen y de su significado\u2014 de los de arriba los salva m\u00ednimamente y marca la diferencia con los de abajo. Esta es la visi\u00f3n que los responsables de Competencia oficial tienen del mundo. <\/p>\n<p>El ciudadano ilustre es el paradigma de dicha forma de mirar; en ella est\u00e1n todos los t\u00f3picos reci\u00e9n enunciados y todos los estereotipos que el d\u00fao creativo utiliza para justificar su misantrop\u00eda. Un escritor que vive en una gran ciudad y tiene \u201c\u00e9xito internacional\u201d \u2014concepto que consiste, precisamente, en vivir en una gran ciudad, vender muchos libros y tener mucho dinero; es decir, tiene un car\u00e1cter circular, carece de origen y de conclusi\u00f3n: se tiene \u00e9xito porque se nace para tenerlo\u2014 vuelve a su pueblo para recibir un homenaje. Como la ciudad es, para los cineastas, signo de sofisticaci\u00f3n, todo lo relacionado con lo rural tiene un car\u00e1cter negativo: violencia, rechazo de la cultura por imposibilidad de comprenderla, brutalidad, etc. El aclamado escritor es escoria, pero los cineastas se esfuerzan en demostrar que los habitantes del pueblo son peores que \u00e9l, precisamente porque no son \u00e9l, porque no tienen su \u00e9xito: porque no han nacido para tenerlo. La hegemon\u00eda de clase, en la obra de Cohn y Duprat, se presenta como una expresi\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>Homo Argentum parte de una premisa destinada al fracaso, puesto que quiere retratar una identidad nacional que s\u00f3lo existe en la mente de sus responsables. Como los cineastas plantean que el orden del mundo es sustancial e inamovible, sus personajes no tienen motivos concretos para ser como son \u2014malvados\u2014; act\u00faan por puro placer, porque disfrutan haciendo da\u00f1o y, por ello, porque han sido previamente deshumanizados, la crueldad para con ellos est\u00e1 justificada. El rechazo que Cohn y Duprat hacen de la realidad, del contexto en el que se desarrollan sus relatos y de la Historia queda patente en la primera secuencia. Mientras el personaje interpretado por Francella fuma en el balc\u00f3n de una casa, los cineastas borran por completo las vistas de la ciudad en la que se encuentra \u2014a excepci\u00f3n del \u00faltimo relato, nunca se sabe d\u00f3nde tiene lugar la acci\u00f3n\u2014 utilizando un teleobjetivo con el que reducen al m\u00e1ximo la profundidad de campo. El mundo queda as\u00ed convertido en un conjunto de formas impresionistas, de destellos de luz inconcretos que brillan a una considerable distancia del protagonista sin llegar a tocarle en ning\u00fan momento. El espacio es plano en la pel\u00edcula: no hay nada detr\u00e1s de \u00e9l, tampoco antes. Algunas veces sirve como pretexto para alg\u00fan gag; otras veces la c\u00e1mara se deleita filmando su arquitectura opulenta. Lo \u00fanico que los cineastas consideran digno de ser rese\u00f1ado es si los personajes est\u00e1n en una ciudad o en un pueblo \u2014nunca en cu\u00e1l\u2014, en un barrio rico o en uno pobre, puesto que de ello depende el tono de la escena. En cualquiera de los casos, los personajes siempre est\u00e1n desligados de su contexto, lo que permite que Cohn y Duprat presenten determinadas situaciones o rasgos de car\u00e1cter como hechos sustanciales o gen\u00e9ticos. <\/p>\n<p>En otros momentos, los directores se conforman con deformar la realidad a su antojo, omitiendo o inventando a su conveniencia para ofrecer una imagen del presente \u2014y del pasado y del futuro: sus criaturas son perpetuamente crueles\u2014 que nada tiene que ver con la real. Las diecis\u00e9is historias que componen Homo Argentum tienen una doble finalidad: la primera es ilustrar a martillazos una tesis dif\u00edcilmente defendible; la segunda consiste en ejercer de telonera para la siguiente historia; es decir, rellenar tiempo de pantalla. No extra\u00f1a, por tanto, que unas im\u00e1genes que niegan en todo momento la Historia y las condiciones concretas de vida de cada \u00e9poca funcionen como autosuficientes fuegos artificiales que estallan en el cielo con independencia de lo que haya sucedido antes o de que pueda suceder despu\u00e9s. El espacio es plano, como la imagen; y lo particular de cada contexto no importa, porque no afecta al protagonista, de la misma forma que los diferentes relatos no dialogan entre s\u00ed, no se matizan ni extienden sus respectivos discursos: algunos, incluso, podr\u00edan ser confundidos con sketches televisivos. Y ello porque su car\u00e1cter ef\u00edmero es, seg\u00fan Serge Daney, el rasgo principal de las im\u00e1genes que se emiten en la peque\u00f1a pantalla, puesto que estas no contin\u00faan ninguna tradici\u00f3n ni forman parte de historia alguna: no buscan indagar, sino rellenar; no quieren conocer, sino entretener. \u201cLa televisi\u00f3n \u2014escribi\u00f3 Daney\u2014 es la esclava de un puro presente sin profundidad, es normal que no sepa nada de s\u00ed misma y que, al no saber nada, no haya secretado ni su historia ni, mucho menos, sus historiadores\u201d. Ese puro presente se hace en Homo Argentum presente esencial, expresi\u00f3n de la inmutabilidad de la vida.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de Cohn y Duprat son tan televisivas que, cuando insertan planos pertenecientes a un reportaje que uno de sus personajes est\u00e1 grabando para un informativo, tienen que cambiarles la colorimetr\u00eda a trav\u00e9s de un filtro para poder diferenciarlas. Los directores no se conforman con eso y convierten puntualmente la pantalla del cine en un escaparate en el que los mejores postores pueden exhibir sus mercanc\u00edas: no faltan en la pel\u00edcula primeros planos de tel\u00e9fonos, coches, galletas y dem\u00e1s productos que consiguen detener durante unos segundos la arr\u00edtmica concatenaci\u00f3n de im\u00e1genes que montan los realizadores para que el nombre o el logo de alguna poderosa multinacional pueda ocupar el centro gravitacional del encuadre. El cine como caballo de Troya de la publicidad. <\/p>\n<p>El estatismo de sus im\u00e1genes permite que Homo Argentum deforme las situaciones que presenta para favorecer el reflejo envilecido que ofrece de sus personajes. La pel\u00edcula, de hecho, puede presumir del cuestionable honor de situarse en las ant\u00edpodas del humanismo que define la mirada del De Sica de Ladr\u00f3n de bicicletas. Si en aquella Andr\u00e9 Bazin encontraba la desoladora idea de que en la Italia de posguerra \u201clos pobres tienen que robarse entre ellos para poder sobrevivir\u201d \u2014actitud que nunca era enjuiciada por el cineasta; m\u00e1s bien, todo lo contrario\u2014, aqu\u00ed Cohn y Duprat presentan a una clase obrera que roba, enga\u00f1a y tima por placer y que, adem\u00e1s, disfruta haci\u00e9ndolo debido a su maldad natural. La estrategia de los directores consiste en seleccionar un acontecimiento, desechar todas las condiciones sociales que lo provocan y presentarlo, abstra\u00eddo y est\u00e1tico \u2014puro presente sin profundidad\u2014, como una totalidad que, adem\u00e1s, demuestra la mezquindad gen\u00e9tica del \u201chomo argentum\u201d. Su sentido del humor tambi\u00e9n se sostiene sobre flagrantes omisiones y falsedades y tiene como principal finalidad humillar a los pobres, ridiculizarlos y reforzar arquetipos: el gag reviste las mentiras, no las desnuda. Sucede, en cambio, que cuando el chiste tiene como sujeto a uno de los muchos millonarios interpretados por Francella, los directores canalizan sus esfuerzos c\u00f3micos hacia lugares inofensivos que no ponen en cuesti\u00f3n el orden del mundo. El ejemplo paradigm\u00e1tico de dicha estrategia se puede encontrar en el episodio en el que un padre asiste, at\u00f3nito, al grotesco espect\u00e1culo que ofrecen sus hijos mientras se reparten su herencia. Cohn y Duprat ponen el acento c\u00f3mico en la avaricia de los hijos, no en el hecho de heredar en s\u00ed, ni en la legitimidad de la riqueza que est\u00e1 siendo repartida. <\/p>\n<p>De las actuaciones de Francella poco se puede decir: todas destacan por su ausencia de matices y su rigidez gestual. Diego Lerer lo describe muy bien cuando afirma que \u201csus dos o tres variantes compositivas (el empresario chanta, el humilde que la va de bueno pero no lo es tanto) se repiten una y otra vez, lo mismo que sus yeites actorales, su timing verbal, su revoleo de ojos y su particular macchietta a lo Alberto Sordi\u201d. En una pel\u00edcula carente de matices que se construye sobre la negaci\u00f3n de la realidad y la defensa de todos los arquetipos que los directores encuentran, las interpretaciones no pueden construirse sino a partir de lugares comunes que refuerzan aquellos prejuicios que deber\u00edan deconstruir. \u2666<\/p>\n<p> <\/p>\n<p><a name=\"more\"\/><\/p>\n<tr>\n<td>\n<a href=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Frame_32719_1.171.1_V2.png\"><br \/>\n<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Frame_32719_1.171.1_V2.png\"\/><br \/>\n<\/a>\n<\/td>\n<td>\n<a href=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Frame_51487_2.88_V2.png\"><br \/>\n<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Frame_51487_2.88_V2.png\"\/><br \/>\n<\/a>\n<\/td>\n<\/tr>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"|| Cr\u00edticas | \u2605\u2606\u2606\u2606\u2606 Homo Argentum Mariano Cohn, Gast\u00f3n Duprat De im\u00e1genes est\u00e1ticas y publicidades encubiertas Rub\u00e9n T\u00e9llez&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":313523,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[177,146,147,25,24,176,175,23],"class_list":{"0":"post-313522","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine","8":"tag-cine","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-film","14":"tag-movies","15":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115807574217665921","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=313522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313522\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/313523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=313522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=313522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=313522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}