{"id":314496,"date":"2025-12-30T20:53:08","date_gmt":"2025-12-30T20:53:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/314496\/"},"modified":"2025-12-30T20:53:08","modified_gmt":"2025-12-30T20:53:08","slug":"por-que-el-4-aparece-como-iiii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/314496\/","title":{"rendered":"por qu\u00e9 el 4 aparece como IIII"},"content":{"rendered":"<p class=\"ft-text ft-helper-closenews\">Si paseas por la plaza del Ayuntamiento de Alicante y levantas la vista hacia la torre del reloj, puede que notes un detalle que desconcierta a cualquiera que recuerde m\u00ednimamente los n\u00fameros romanos: donde esperar\u00edas ver <strong>IV<\/strong> para marcar el 4\u2026 aparece <strong>IIII<\/strong>. Y no, no es una metedura de pata del cantero ni un fallo de restauraci\u00f3n: es una decisi\u00f3n con siglos de historia detr\u00e1s.<\/p>\n<p>Un 4 con \u00abcuatro palitos\u00bb (y una pista para entender el resto de la esfera)<\/p>\n<p class=\"ft-text\">En la esfera del reloj, el 4 escrito como <strong>IIII<\/strong> encaja con una l\u00f3gica visual que se repite en much\u00edsimos relojes de torre: los n\u00fameros se \u00abagrupan\u00bb por s\u00edmbolos para que el conjunto quede equilibrado.<\/p>\n<ul class=\"ft-list ft-list--primary\" data-aida-text=\"\">\n<li class=\"ft-list__item\"><strong>I, II, III, IIII<\/strong> (primer bloque: solo \u201cI\u201d)<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\"><strong>V, VI, VII, VIII<\/strong> (segundo bloque: aparece \u201cV\u201d)<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\"><strong>IX, X, XI, XII<\/strong> (tercer bloque: manda la \u201cX\u201d)<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"ft-text\">Ese orden hace que la esfera se lea casi como una secuencia r\u00edtmica, sin saltos raros.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n hist\u00f3rica: durante siglos, \u00abIIII\u00bb fue lo normal<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Aunque hoy nos ense\u00f1an que 4 es <strong>IV<\/strong> (notaci\u00f3n \u00absustractiva\u00bb: 5\u20131), la realidad es que el uso de n\u00fameros romanos nunca fue tan r\u00edgido como parece. En inscripciones antiguas y en \u00e9pocas medievales fue frecuente encontrar el 4 como <strong>IIII<\/strong> (notaci\u00f3n \u00abaditiva\u00bb: 1+1+1+1), y esa costumbre se col\u00f3 en un lugar muy concreto: las esferas de los relojes.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">De hecho, en Europa la forma <strong>IIII<\/strong> se us\u00f3 durante mucho tiempo en contextos vinculados a relojes y se mantuvo por tradici\u00f3n incluso cuando <strong>IV<\/strong> se fue imponiendo en otros usos.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n \u00abrelojera\u00bb: simetr\u00eda y legibilidad<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Hay una raz\u00f3n muy terrenal por la que tantos relojeros han preferido <strong>IIII<\/strong>: <strong>funciona mejor a la vista<\/strong>.<\/p>\n<ul class=\"ft-list ft-list--primary\" data-aida-text=\"\">\n<li class=\"ft-list__item\"><strong>Equilibrio<\/strong>: IIII \u00abpesa\u00bb visualmente parecido a VIII (ambos con cuatro caracteres), lo que hace que la esfera se vea m\u00e1s compensada.<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\"><strong>Lectura r\u00e1pida<\/strong>: en una esfera, con \u00e1ngulos y distancias, IV puede resultar menos inmediato que cuatro trazos seguidos.<\/li>\n<li class=\"ft-list__item\"><strong>Evitar confusiones<\/strong>: en algunos dise\u00f1os, IV puede confundirse con VI cuando lo miras desde abajo o con cierta inclinaci\u00f3n; IIII reduce ese problema.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"ft-text\">En resumen: si el objetivo del reloj es \u00abcantar\u00bb la hora a simple vista, IIII es un atajo gr\u00e1fico bastante eficaz.<\/p>\n<p>\u00bfY las leyendas? Carlos V, supersticiones\u2026 y lo que s\u00ed sabemos<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Alrededor del \u00abIIII\u00bb circulan historias jugosas: desde reyes que impon\u00edan su criterio a los artesanos, hasta supersticiones romanas. Son relatos populares que se repiten mucho, pero conviene leerlos como explicaciones culturales m\u00e1s que como una prueba \u00fanica y definitiva.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Lo m\u00e1s s\u00f3lido es la idea de fondo: <strong>durante mucho tiempo convivieron varias maneras de escribir el 4<\/strong>, y el mundo del reloj (por est\u00e9tica y por costumbre) termin\u00f3 conservando la forma <strong>IIII<\/strong>.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima vez que pases por all\u00ed\u2026<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Mira la esfera con calma: el \u00abIIII\u00bb no es un capricho aislado, sino<strong> una peque\u00f1a c\u00e1psula del tiempo<\/strong>. Una muestra de que hasta algo tan cotidiano como un reloj de torre guarda decisiones antiguas, una mezcla de dise\u00f1o, tradici\u00f3n y la forma en que, durante siglos, la gente entendi\u00f3 los n\u00fameros.<\/p>\n<p class=\"ft-text\">Y s\u00ed: una vez que lo ves, cuesta no empezar a <strong>buscar \u00abcuatros\u00bb en cada reloj con n\u00fameros romanos <\/strong>que te cruces.<\/p>\n<p data-close=\"closedContent\" class=\"subscribeHideForDisplay\">Suscr\u00edbete para seguir leyendo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Si paseas por la plaza del Ayuntamiento de Alicante y levantas la vista hacia la torre del reloj,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":314497,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[2206,1250,16492,12863,25,24,165,448,3840,3802,166,23],"class_list":{"0":"post-314496","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-alicante","9":"tag-ayuntamiento","10":"tag-ayuntamiento-de-alicante","11":"tag-error","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-health","15":"tag-historia","16":"tag-reloj","17":"tag-restauracion","18":"tag-salud","19":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115810507396167469","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/314496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=314496"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/314496\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/314497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=314496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=314496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=314496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}